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lunes, 11 de noviembre de 2024

Dios responde a tu petición

En Sueño Profético decían:

Esta noche el sueño tardaba en llegar, porque las alegrías querían el sueño quitar. Y es que este sentir no se puede explicar. Cuando es alegría de Dios, no quieres que llegue el sueño. Pero te llega el pensar en el arrobo, y juntas dos alegrías, y ya más lejos se va el sueño.

Dijo un espíritu con Mando de Gloria:

El que cree en Dios, no puede guardar silencio. Si los que se llaman cantantes guardan la voz que llevan dentro, deberían pensar: “Si yo guardo aquí silencio, me puedo quedar sin voz y sin habla”. Que este pensar, jamás le llega al que siente estos Mensajes y busca tu presencia. Ya que su cara refleja lo que guarda su espíritu y no es de la Tierra.

Desperté, oí:

La alegría despedía al sueño y también lo llamaba.

Lo llamaba al arrobo, que aquí es Dios el que su Mando manda.

Da alegría el oír al que se ha ofrecido a cantar estos Mensajes en alta voz.

Dios responde a tu petición, que sin palabras Dios la oye.

Que la petición era que en alta voz el mundo esto oyera.

El Poder de Dios lo ve el Elegido y todo el que cree a este Elegido.

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Libro 45 - Te Habla El Profeta - Tomo VI - C6

sábado, 29 de julio de 2023

La petición

En Sueño Profético decían:

Se ve en el Elegido el Poder de Dios, por la constancia tan grande que tiene en la petición de la curación de la niña.

Dijo un espíritu de la Gloria:

Esta petición es pedida sin cansarse. Y a esta petición le siguen estas palabras: “Señor, no Te enfades, que yo quiero la curación de la niña para que de Ti hablen. Yo quiero decir lo que siento. Pero, Señor, no Te enfades. Yo quisiera que todos comprendieran la alegría de esta curación.”   

Este pensar se oye pocas veces, para las veces que este pensar tiene el Elegido. De estos casos ha habido más. Pero una vez pasados, dicen que la curación viene de otro lugar, porque a Dios no Lo nombran. Que todo es por falta de creer que Dios es el Dueño de la vida. Que siendo el Dueño, deja que tú Lo quieras o Lo desprecies.

Desperté, oí:

Es tan justa la petición de la curación de la niña, que no se quita la alegría.

Y es que son tantos sufrimientos –unos escondidos y otros publicados–, que, con una curación, aquí el mundo quedaría enterado.

Por el saber que tienen los espíritus que Dios manda cuando cunden que es un milagro.

Decían en la Gloria, que el adelanto necesita que cundan que Dios hoy está hablando.

El pensar del Elegido, Dios ha querido que sea publicado.

“Señor, cúrala y forma escándalo, ya que es lo que más puede formarlo”.

El sueño tardó en llegar, pero no había enfado.

Éste era el pensar del Elegido:

“Señor, llegando el arrobo, mejor estoy despierta, pensando que Dios está en mí hablando”.

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Libro 47 - Dios No Quiere, Permite - Tomo VI - C5

miércoles, 16 de junio de 2021

Tu petición siempre es con confianza y con alegría

En Sueño Profético decían:

No hay alegría mayor que la que baja del Cielo. No hay alegría mayor que llamen al Elegido –siendo médicos– para que Dios haga la curación. Y ya, esta alegría, pregona el nombre de Dios.

Dijo un espíritu de Dios:

Esta curación ha sido Poder de Dios con el nombre de milagro. Que esta palabra le molesta a todo el que pertenezca a esta carrera de médicos. Cuando ellos deberían pensar y decirle al enfermo: “Vamos a pedirle a Dios que yo mande bien lo que más cure”. Y que el enfermo obedezca, aunque le molesten los caminos que tome el médico.

Repetían mucho en la Gloria estas palabras:

No hay alegría mayor que la que baja del Cielo. Esta alegría tú la pides con tus hechos. Que estos hechos salen por fuera por ser mando de espíritu, que es lo que Dios tiene en su Reino prometido.

Desperté, oí:

No se iban los pensamientos pensando en los médicos.

Todo lo que baja del Cielo es bueno, aunque el que no entienda de espíritu no lo comprenda y crea que el sufrimiento es Mando del Cielo.

Que no es Mando, es Permitir. Que a veces el Permitir no lo entiende el hombre.

Este Permitir es para enseñar cómo de Dios hay que hablar.

Que esto se puede ver en este Elegido que Dios le da Mando para que enseñe de esta Gloria lo que a él ya le enseñaron.

Tu petición siempre es con confianza y con alegría.

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Libro 47 - Dios no Quiere, Permite - Tomo VI - C5