En Sueño Profético decían:
Estudia el hombre lo que Aquí no llega, y no estudia lo que de Aquí llevan. Que este estudiar siempre le daría renta. Renta con tranquilidad.
Piensa tan sólo estas palabras que de una boca salieran:
“Yo soy alumno de la Universidad de la Gloria. Allí presentas el folio del Amor, de la Fe y de la Obediencia. Ya, lo demás, es fácil que lo comprendas. Lo que sí te notarás es intranquilidad por dentro, de algo que está pidiendo que busques muchos alumnos, sin exigir edad ni sexo”.
Dijo uno:
Esta Universidad es grande en Sabiduría.
Si el hombre, este saber lo viviera y lo enseñara, ni de pensamiento habría duda que las guerras se acabarían. Las guerras, y todo lo que no es por Él mandado ni jamás tendrá reforma.
Si esto lo estudiara el hombre, el Mando que da esta Gloria, andaría como el tren, sin salirse del carril, porque al salirse se estrella.
Desperté, oí:
No hay duda de que los Mensajes son del Cielo si piensas: “Dios no pide, es que ofrece, para cuando entierren tu cuerpo”.
No te exige que estudies ni mucho ni poco.
Lo que sí quiere que aprendas es que ese mundo acaba en otro.
Y que si estás una vida dedicado a lo que acaba en un momento, dedica unos minutos a lo que siempre fue, será y es Eterno.
Hazte aprisa la matrícula del espíritu, y después haz la del cuerpo.
***
Libro 22 - Investigaciones a la Verdad - Tomo III - C2
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jueves, 31 de octubre de 2019
domingo, 2 de diciembre de 2018
Universidad Divina
En Sueño Profético decían:
¿Cómo no verá el hombre que esto no puede ser dicho ni dictado por el hombre?
El hombre coge al asesor del cuerpo, y no coge al asesor del espíritu para no perder el Cielo.
¿Cómo no verá el hombre que esto no puede salir del hombre, por grandes estudios que tenga?
Tan sólo al desmenuzar cualquier tema que quisieran, cansarían sus palabras porque ya no serían éstas.
Dijo uno:
Esto es lluvia de palabras, que Dios manda del Cielo a la Tierra, que el hombre jamás puede detener ni poner otras de compañeras.
¿Cómo no verá el hombre que Esto baja del Cielo, y que no hay hombre que lo detenga? Que todos los que lo intentaron están fuera de la Gloria. Dios no puede darle Gloria al que persigue sus Palabras, porque esto sería Infierno metido en la Gloria.
Dios se comunica al hombre para que el hombre Lo quiera y cuando le llegue muerte sepa que Vida le espera, y si vive el pecado, que el pecado aborrezca, y lea los Mandamientos, que escritos todo hombre los lleva dentro de su conciencia.
Desperté, oí:
Va el Mensaje, a que no hay hombre que queriendo a Dios o sin quererlo, no vea que estos Escritos no son dictados por la sabiduría del hombre.
Al verlos, si tu espíritu es de Dios, ves Universidad Divina.
Y en lo Divino no hay más Profesor que Dios.
Dios en Tres Imágenes.
Dios Padre: sin Cuerpo. Dios Hijo: con Cuerpo de Carne. Y Dios Espíritu: que es Poder del Único Dios que hay.
Poderosa Trinidad de Tres Dioses en Uno hay.
Ciérrale al mal las puertas y lee los Mandamientos que escritos todo hombre lleva en su conciencia.
Todo lo lee el rudo más aprisa que el culto explicarlo quisiera, si es rudo de presencia y de Cátedra de Dios su espíritu.
***
Libro 30 - Investigaciones a la Verdad - Tomo IV - C1
¿Cómo no verá el hombre que esto no puede ser dicho ni dictado por el hombre?
El hombre coge al asesor del cuerpo, y no coge al asesor del espíritu para no perder el Cielo.
¿Cómo no verá el hombre que esto no puede salir del hombre, por grandes estudios que tenga?
Tan sólo al desmenuzar cualquier tema que quisieran, cansarían sus palabras porque ya no serían éstas.
Dijo uno:
Esto es lluvia de palabras, que Dios manda del Cielo a la Tierra, que el hombre jamás puede detener ni poner otras de compañeras.
¿Cómo no verá el hombre que Esto baja del Cielo, y que no hay hombre que lo detenga? Que todos los que lo intentaron están fuera de la Gloria. Dios no puede darle Gloria al que persigue sus Palabras, porque esto sería Infierno metido en la Gloria.
Dios se comunica al hombre para que el hombre Lo quiera y cuando le llegue muerte sepa que Vida le espera, y si vive el pecado, que el pecado aborrezca, y lea los Mandamientos, que escritos todo hombre los lleva dentro de su conciencia.
Desperté, oí:
Va el Mensaje, a que no hay hombre que queriendo a Dios o sin quererlo, no vea que estos Escritos no son dictados por la sabiduría del hombre.
Al verlos, si tu espíritu es de Dios, ves Universidad Divina.
Y en lo Divino no hay más Profesor que Dios.
Dios en Tres Imágenes.
Dios Padre: sin Cuerpo. Dios Hijo: con Cuerpo de Carne. Y Dios Espíritu: que es Poder del Único Dios que hay.
Poderosa Trinidad de Tres Dioses en Uno hay.
Ciérrale al mal las puertas y lee los Mandamientos que escritos todo hombre lleva en su conciencia.
Todo lo lee el rudo más aprisa que el culto explicarlo quisiera, si es rudo de presencia y de Cátedra de Dios su espíritu.
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Libro 30 - Investigaciones a la Verdad - Tomo IV - C1
jueves, 19 de noviembre de 2015
Universidad Divina del cuerpo
En Sueño Profético decían:
Estas Palabras que se van a dictar –que antes fueron dichas al espíritu sin cuerpo–, las dijo Dios viéndolo con Cuerpo, porque así bajó a la Tierra. Lo vio con Cuerpo el que en Él nunca creía y el que Lo esperaba porque en otra Vida creía por lo que los Profetas, Dios, en ellos hablaba.
Estando un día los Discípulos esperando al Maestro, menos dos que con Él iban, llegaron unos y dijeron estas palabras:
–¿Es que vosotros no sabéis hablar hasta que os hable el Maestro?
Éste era uno que sabía hablar a la materia, pero no al espíritu, y no encendía de Dios hoguera. Si hablaba del Maestro, lo ponía como hombre bueno, pero no como Dios y luego Hombre. Los que así Lo tenían, nunca podían entenderlo.
Llegó el Maestro, y los Discípulos querían que Él hablara para que vieran la diferencia entre Dios y el hombre. Éstas fueron las primeras Palabras:
–Ya Me ha dicho mi Padre lo que tú has dicho y lo que tú quieres que oigan. Ellos saben hablar como tú, pero es para la materia. Si su espíritu no está enseñado, no Me sirven para que lleven mis Palabras, que unas veces las llevan y otras veces Yo las digo en ellos, aunque ellos crean que ellos las han dicho. El que Yo mande, sabe que voy Yo, aunque diga: “El Maestro me ha mandado”, porque notará la fuerza que mi Padre da al espíritu enseñado.
Desperté, oí:
Para que Dios te mande,
no hace falta ni cultura ni color.
La piel es lo que varía,
pero el espíritu no.
La piel es el traje del espíritu,
donde a la Gloria no llega.
El espíritu es igual,
el del negro, amarillo o blanco.
Lo que tiene que tener
es creer en Dios, amarlo,
y ya obedece y llega el Mando.
¡Con qué sencillas Palabras
Dios Hombre enseña
a que hable el espíritu
por Mando de Él,
o a que hable la materia!
El Padre habla a Él,
sin Palabras,
y ya oyen a Él.
Luego oirían a los Discípulos,
pero era Dios Hijo
hablando en el espíritu.
¡Que cierto que es el espíritu
la “Universidad Divina del cuerpo”.
El que esto no lo entienda,
vive Tierra y olvida Cielo.
***
Libro 15 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo III - C6
Estas Palabras que se van a dictar –que antes fueron dichas al espíritu sin cuerpo–, las dijo Dios viéndolo con Cuerpo, porque así bajó a la Tierra. Lo vio con Cuerpo el que en Él nunca creía y el que Lo esperaba porque en otra Vida creía por lo que los Profetas, Dios, en ellos hablaba.
Estando un día los Discípulos esperando al Maestro, menos dos que con Él iban, llegaron unos y dijeron estas palabras:
–¿Es que vosotros no sabéis hablar hasta que os hable el Maestro?
Éste era uno que sabía hablar a la materia, pero no al espíritu, y no encendía de Dios hoguera. Si hablaba del Maestro, lo ponía como hombre bueno, pero no como Dios y luego Hombre. Los que así Lo tenían, nunca podían entenderlo.
Llegó el Maestro, y los Discípulos querían que Él hablara para que vieran la diferencia entre Dios y el hombre. Éstas fueron las primeras Palabras:
–Ya Me ha dicho mi Padre lo que tú has dicho y lo que tú quieres que oigan. Ellos saben hablar como tú, pero es para la materia. Si su espíritu no está enseñado, no Me sirven para que lleven mis Palabras, que unas veces las llevan y otras veces Yo las digo en ellos, aunque ellos crean que ellos las han dicho. El que Yo mande, sabe que voy Yo, aunque diga: “El Maestro me ha mandado”, porque notará la fuerza que mi Padre da al espíritu enseñado.
Desperté, oí:
Para que Dios te mande,
no hace falta ni cultura ni color.
La piel es lo que varía,
pero el espíritu no.
La piel es el traje del espíritu,
donde a la Gloria no llega.
El espíritu es igual,
el del negro, amarillo o blanco.
Lo que tiene que tener
es creer en Dios, amarlo,
y ya obedece y llega el Mando.
¡Con qué sencillas Palabras
Dios Hombre enseña
a que hable el espíritu
por Mando de Él,
o a que hable la materia!
El Padre habla a Él,
sin Palabras,
y ya oyen a Él.
Luego oirían a los Discípulos,
pero era Dios Hijo
hablando en el espíritu.
¡Que cierto que es el espíritu
la “Universidad Divina del cuerpo”.
El que esto no lo entienda,
vive Tierra y olvida Cielo.
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Libro 15 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo III - C6
sábado, 15 de febrero de 2014
Estas frases ponen silencio en la universidad
En este Sueño Profético decían:
¿Cómo al oír a ella leer el Dictado de Dios, pueden tener duda, si ya, en la entonación que da, mascas Divinidad?
Sus frases son sin igual. Estas frases ponen silencio en la universidad, dejando a profesores cabizbajos.
El hombre ha querido que Dios diga que habla Dios.
Ante la Sabiduría de Dios, el hombre reconoce que es Dios.
Oír estos Mensajes y no decir que son de Dios, es sellarse de analfabeto en lo espiritual, que es la Cultura que perdura.
La cultura material es el complemento de la Cultura Divina; complemento para el hombre, para Dios, no.
Desperté, oí:
Dios es Amor, y el complemento es amarlo.
Y ya en este amarlo, Él te examina, dándote un sobresaliente.
Sobresaliente gritado, chillado y escandalizado.
Gritado por el Poder Divino. Y escandalizado por el oyente.
Cuando el hombre vea normal que habla Dios, a él también le hablará.
Y cuando el hombre no quiera saber, Él lo apartará.
Apartado, voluntariamente por ti. Y permitido, por Dios.
***
Libro 7 - Investigaciones a La Verdad - Tomo I
¿Cómo al oír a ella leer el Dictado de Dios, pueden tener duda, si ya, en la entonación que da, mascas Divinidad?
Sus frases son sin igual. Estas frases ponen silencio en la universidad, dejando a profesores cabizbajos.
El hombre ha querido que Dios diga que habla Dios.
Ante la Sabiduría de Dios, el hombre reconoce que es Dios.
Oír estos Mensajes y no decir que son de Dios, es sellarse de analfabeto en lo espiritual, que es la Cultura que perdura.
La cultura material es el complemento de la Cultura Divina; complemento para el hombre, para Dios, no.
Desperté, oí:
Dios es Amor, y el complemento es amarlo.
Y ya en este amarlo, Él te examina, dándote un sobresaliente.
Sobresaliente gritado, chillado y escandalizado.
Gritado por el Poder Divino. Y escandalizado por el oyente.
Cuando el hombre vea normal que habla Dios, a él también le hablará.
Y cuando el hombre no quiera saber, Él lo apartará.
Apartado, voluntariamente por ti. Y permitido, por Dios.
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Libro 7 - Investigaciones a La Verdad - Tomo I
martes, 4 de mayo de 2010
Ya ves al Elegido como profesor de toda la universidad - Libro 77 - Dios No Quiere, Permite - Tomo IX - Pag. 51-52-53
En Sueño Profético decían:
Tan sólo al oír hablar al Elegido de un Mundo donde no existe materia, ya ves que es Sobrenatural lo que cuenta. ¿Quién puede explicar cómo vive el espíritu sin materia, cómo se ve si no hay nada y cómo siente esta Grandeza?
¿No ves ya cosa cierta, aunque te parezca rara y tú quieras darle reforma como si tú la mandaras?
Dijo uno:
Esto no es místico ni contemplativo al que, despierto o dormido, Dios premia y si quiere lo cuenta y si no lo oculta, y ya no ofenden oídos que oyen y lengua que no refiere. Esto es Enseñanza que Dios da a un espíritu para reformar al hombre, para que coja el camino que Él tiene mandado. A éste tenle Caridad, porque se enfrenta al pecado, y tiene que seguir porque lo que Dios le está hablando tienen los hombres que oírlo, y si Dios no lo dice ¿quién puede decir temas de tan gran altura y tan sencillos oídos?
Desperté, oí:
Todo el que oiga hablar al que Dios enseñe en el Cielo, sabe que es Verdad.
Porque nadie explicará, con esta seguridad, cómo viven en el Cielo.
Además, siempre queriendo lo mismo, salvar al hombre.
Y alegrándose que pregunten, quien pisó universidad, aunque esto poco sirve si lejos de Dios está.
Porque Dios deja a la cultura sin que a Él pueda llegar.
Y ya ves al Elegido como profesor de toda la universidad.
Al místico y al contemplativo el hombre lo busca más, porque no tiene la fuerza del Lugar que Dios elige para quitar de pecar.
Para quitar de pecar o para hacer que no lleguen donde Dios no puede estar.
Todo el que quiera ve claro el Lugar donde Dios habla para enseñar.
Porque no sabiendo nada, no hay otro que sepa más.
***
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