jueves, 3 de marzo de 2022

Es abundancia de querer, por ser abundancia de Arrobo

En Sueño Profético decían:

Quisieron desmentir de tantas maneras que no era Dios, que mayor el Dios salía.

Llegaron a perseguirlo tanto, que más Lo conocieron.

Tan mala muerte Le dieron, que la Resurrección hizo Vida en su Cuerpo.

Todo es querer sacar más luz que la que manda este Reino.

Todo es obra de los espíritus que no quisieran que Dios cogiera un espíritu, cuando aún tiene vida el cuerpo, y lo trajera donde ve lo que hay luego.

Tu carne la entierran, y para la carne hay muy poco sufrimiento. El sufrimiento es para el espíritu, que es Eterno. La carne tiene un plazo corto si la comparas con el espíritu. Aquí están los primeros espíritus que ahí tuvieron cuerpo cuando Dios hizo ese Mundo.

Si le das a esto pensar, dejas la atención al cuerpo y se la das al espíritu.

Dijo uno:

Verán este Caso único hoy, muy pocos con cuerpo. Mañana, cuando dejen el cuerpo, pedirá perdón su espíritu. Esto lo dicen espíritus que hace poco dejaron la materia y hoy quieren que se diga que es única esta abundancia de querer que todos se salven.

Dijo la misma voz, con Mando del Dios Supremo:

Es abundancia de querer, por ser abundancia de Arrobo. Esta abundancia mueve al Mundo y los espíritus del mal forman la guerra donde sale la Paz por la fuerza de este Mando.

Desperté, oí:

No hay ofensa mayor

que el niño al padre le diga tío

y al tío le diga padre.

Y que el hijo del millonario

vaya oyendo “Dios lo ampare”

cuando lo vean pidiendo

porque le empujó el hambre.

Todo esto es desmentir

lo que quieres

que como mentira resalte.

Pero mediando esta Gloria,

en sequía quedan los mares.

Y a los edificios entierra

con una facilidad

que ves montones de tierra.

Este Dios tiene su Mando

sin mando que le pueda.

Y manda Sabiduría

sin decir: “Hasta aquí llega”.

Por eso, al que la recibe

le ves distintas escenas.

Pero piensa que es de Aquí

el Mando que a él le llega.

Queda dictado y escrito

que hoy no existe otro Elegido

que, a diario, escriba con fechas

lo que presentan estos Libros.

Es de necios decir

que el Diluvio fue sequía.

Pero es más necio pensar

que Esto Dios no lo envía.

¡Hombres con trajes de plumas,

que son serpientes por dentro!

¡Hombres que siempre desmienten

esta Gloria y este Reino!

Este Mensaje termina diciendo

que este Caso, hoy, es único,

y desafía a los teólogos

que comprueben esta abundancia de Escritos,

con razones para que vean

que todo es del espíritu.

Da miedo enfrentarse

con el Mando de Dios Único.

***

Libro 75 - Meditaciones y Palabras Directas con el Padre Eterno - Tomo VIII - C4

miércoles, 2 de marzo de 2022

Respeta lo que Dios une si quieres la Salvación

En Sueño Profético hablaban del pecado, de cuántas maneras tenía el espíritu del mal de llevarte a pecar. Hablaban del pecador y del Demonio.

Dijo uno:

Dios quiere que en este arrobo se hable de un Hecho que ocurrió en su Vida Pública.

Yendo un día Jesús a enseñar cómo no apartarse de su Gloria, aunque vivieras en el mundo donde el pecado está suelto, se acercaron unos y Le hicieron esta pregunta:

   —Maestro, ¿peca el que sigue a una viuda y le da el sustento para sus hijos?

Ya oyen al Maestro:

   —Si tú tienes mujer es ella la que debe darlo y tú compadecerla y pedirle a mi Padre que no caiga en pecado. Si no tuvieras mujer, mándaselo y ella verá si quiere unirse a otra carne, pero que no sea por pago. Pero tú siempre puedes mirar al Cielo, diciendo: “Señor, ni ofrezco ni pago pecado”. Si crees mis Palabras ayuda a la viuda, pero hazlo por la carne que le han enterrado, que el espíritu es el que pide a mi Padre y luego a Mí, si está en mi Gloria. Y si no estuviera en mi Gloria, soy Yo el que mando que huya el pecado cuando la viuda Me llame.

Y siguió diciendo después de un silencio:

   —No hay pecado mayor que meterse a romper una carne que está unida por Mí o darle a la viuda sustento y querer cobrar con pecado. Al que esto hiciera o esté haciendo, no puedo darle el Perdón una vez que Me conoce antes de bajar a la Tierra y hoy sabe que soy Dios, si quiere saberlo.

Desperté, oí:

Éste que le pregunta al Maestro tiene mujer e hijos, pero perseguía a las viudas que necesitaban su dinero para cobrarlo con pecado.

Y ya no es sólo pecador, sino que es grande Demonio.

¡Cómo Dios Hombre enseña que el peor pecado es romper lo que Él une!

Y que el que rompe la carne es grande Demonio.

La viuda es la que, sin pecado, puede unirse a otra carne.

Pero el que da y persigue, hace pecado grave.

Igual que el que se mete para romper una carne.

Pues a éste no le llegará el Perdón por a Dios desafiarle.

Siendo el hombre pecador, hay mucha diferencia entre pecar porque pecas y pecar desafiando la Enseñanza de Dios.

Respeta lo que Dios une si quieres la Salvación.

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Libro 74 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo IX - C5 

martes, 1 de marzo de 2022

El sufrimiento, amando a Dios, lo achicas

En Sueño Profético decían:

El sufrimiento, amando a Dios, lo achicas. El sufrimiento, amando a Dios, se retira, y puede que este sufrir sirva para que Dios elija.

Sigue el Mensaje un espíritu de Dios:

Dios no manda sufrimiento. Para que Lo quieran, Dios le permite al sufrimiento que llegue al hombre, y ya tu responder dirá si crees en Dios, si Lo amas y si dices: “Señor, yo sigo tus pasos. Me pase lo que me pase, yo quiero seguir más amándote”.

Si así respondes, esto te acercará a la Madre de Dios, Virgen, porque ella sufrió más que nadie cuando mataron a su Hijo, dueño del mundo y con Poder para haber dejado sin vida a los que Lo clavaron. Dios Padre lo permitió y esto sirvió de Enseñanza para todos, con preferencia para las madres.

El que Dios elige para enseñar, ya, a Dios, antes, le presentó aceptación al sufrimiento, queriendo a Dios más, porque sabía que su aceptación podía a la Gloria llevar al que pecó y de Dios no podía hablar, porque el castigo él se lo daba.

Decían varias veces que no había alegría mayor que Dios te eligiera dándote Mando.

Pero que el gran Amor que sentías te hacía sufrir porque no le daban a estas Palabras el valor que tú quisieras.

Desperté, oí:

Todo el arrobo era hablando del sufrimiento que Dios permite, diciendo que si no amabas, de Dios te retiraba.

Pero que si sentías este Amor como el Elegido lo siente, cuanto más sufrimiento tuvieras, más amabas a Dios y más te traías a tu memoria la presencia de la Madre Virgen, Madre de Dios.

Cuando sufres, amando y buscando a Dios, no dices que Dios el sufrir te ha retirado, porque el Amor busca al que sabe que no vive sin el Amado.

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Libro 60 - Dios No Quiere, Permite - Tomo VII - C6