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lunes, 5 de octubre de 2026

El sufrimiento

En Sueño Profético decían:

No hay sufrimiento grande si a Dios buscas, porque ya, en el buscar, lo achicas.

El sufrimiento es cobarde cuando encuentra la resistencia de la Esperanza.

El sufrimiento, enseñó Dios Hombre cómo había que llevarlo y que tú al sufrimiento le pudieras.

Dijo un día Dios Hombre a los que queríamos su Enseñanza:

 –Llamadle sufrir al que sufra sin sentir mi Presencia, al que no oiga mi Voz ni cumpla mis Mandamientos mientras esté de hombre en la Tierra. Luego, ya, si ama, es el espíritu el que le habla de mi Presencia, de lo que hay que apartar porque al pecado lleva. Pensad, que el sufrimiento Conmigo es sufrir de la materia. Id enseñando a los que no Me conocen, para que puedan llevar el sufrimiento el tiempo que estén en la Tierra, porque mi Padre vive en Mí para quitar las miserias del sufrir de la carne.

Desperté, oí:

¿Quién le dirá sufrimiento a sufrir con esperanza y a Dios estar sintiendo?

¡Cómo enseña Dios Hombre a que al sufrimiento le puedas!

Por eso, los que Él elige, ya han terminado carrera, y los manda a que enseñen como Él enseñó en la Tierra.

Pero Él quiere que sigan, para que el sufrir no pueda.

El sufrir de la materia, sin la Presencia de Dios, fijo que al pecar te lleva.

***

Libro 73 - La Palabra del Creador - Tomo VIII 

martes, 16 de junio de 2026

¿Quién puede comparar su sufrimiento con lo que Le hicieron a Dios y Le siguen haciendo?

En Sueño Profético se vio una altura grande, y en esta altura te veías tú andando. Ya dijo un espíritu de la Gloria con Mando de Dios:

Esta altura que está viendo el espíritu es la Gloria. Pues el cuerpo Aquí no viene, pero el espíritu se ve con cuerpo porque Dios deja este Poder para que el Elegido vea normal su sentir como cuando está el cuerpo en la Tierra.

Sigue el Mando de Dios en un espíritu de esta Gloria:

Esta altura que se ve es la Gloria, y si miras para abajo ves la vida temporal. Esta altura es donde ponen la mirada para pedirle a Dios, en los momentos de apuros, en lo que en la Tierra al hombre no le pueden conceder, que es despedir muerte o pedir grandezas para guardarlas y no buscar al que muere de hambre ni al que no tiene vivienda ni ropa que el cuerpo abrigue.

Esto que se ha nombrado es no querer a Dios ni Amarlo. El que ama a Dios, en todos los momentos, Lo está nombrando y quiere ir enseñando que este Amor es la fuerza de tu espíritu. Pues cuando amas nunca culpas a Dios de lo que te llegue, porque con gran Amor no puedes culpar a Dios. En el lugar de la culpa mayor pones el Amor, porque te hace pensar esto: “¿Quién puede comparar su sufrimiento con lo que Le hicieron a Dios y Le siguen haciendo?” Al que piense esto tienen que verle el Amor de Dios.

Todas estas palabras eran dichas en el Cielo. Si mirabas para arriba no veías nada y si mirabas para abajo veías la Tierra y las casas, pues tus pies iban por las nubes, que esto es Poder de Dios.

Desperté, oí:

Este Mensaje te hace pensar que nadie puede decir que Dios le ha traído su espíritu a la Gloria y ha mandado que le digan cómo estaba, sin cuerpo, viendo el Cielo normal, andando por encima de las nubes.

Tienen que pensar que Esto es Poder que Dios da con Enseñanza y Visión que nadie puede explicar ni contar sin verlo.

Cuando oigan este Mensaje los que están aquí unidos tienen que ver que este Elegido es el que hoy tiene Dios para que dé un gran escándalo.

Pues que éstos oigan cuando puedan el Mensaje que tiene esta fecha.

Si todos lo que conocen este Caso pensaran en el Elegido en los momentos de sufrimiento el sufrir se les quitaba.

***

Libro 70 - Dios Manda En Su Gloria que Enseñen - Tomo X 

martes, 10 de febrero de 2026

Hazle frente al sufrimiento mirando al Cielo

En Sueño Profético decían:

Llegar sufrimiento y recibirlo como Dios quiere, no hay mayor alabanza para que Dios te mande.

El sufrimiento nunca te aconseja que imites a los Santos. Ni te da el pensar que mires la Cruz y veas a este Dios cómo Lo Clavaron, y a aquella Mujer, cuando le entregaron a su Hijo muerto en sus mismos brazos. Que era su Hijo, pero ella sabía que era Dios en Carne. Y pudo evitar un sufrir tan grande. Pero ¿cómo enseña Dios, si no se hace Hombre? Y si usa el Dios, no sufre la Madre y Virgen.

Si este pensar, el hombre, en el sufrimiento se lo pusiera delante, el suyo quedaría chico, pensando: “Yo es que no puedo quitármelo. ¡Pero Dios, permitirle al hombre clavar en su Carne clavos! ¡Y aquella Madre de Dios, ver a su Hijo crucificado! Que pudo quitar el sufrir, pero esto no quería pensarlo. Sabía que era Dios y estaba dicho por los profetas”.

Desperté, oí:

Hazle frente al sufrimiento
mirando al Cielo y achicándolo.

Y ya verás contestación
en fuerzas que van llegando.

El que enseña de la Gloria,
antes tuvo grandes sufrimientos
y Dios le dio buenas notas.

Sufrimiento, aumentando
a Dios alabanzas,
si Dios elije,
tiene que salir por fuerza
buena Enseñanza.

Pero que estas alabanzas sean
antes de que sepas 
que Dios es Él el que te manda.

***

Libro 21 - Te Habla El Profeta - Tomo III - C5 

sábado, 20 de julio de 2024

Sufrimiento

En Sueño Profético decían:

Sufre más el que sabe

el sufrir que a Dios Le llega.

Sufre más el que más ama

y ve que a Dios Lo desprecian.

Y sufre más el que sabe

que hay otra Vida después

de que deje ésa.

Dijo uno:

Es sufrimiento grande

querer dar la Enseñanza,

que Dios espera en su Gloria

y que esa vida hay que dejarla.

Es sufrimiento grande

que Dios arrobe tu espíritu

para que de la Gloria hables

y el hombre quiera que calles.

Tiene que perder la Gloria

el que aquí manda el desprecio

y tiene que cundir al mundo

este Evangelio.

Que detrás de esta palabra

manda el Cielo que se diga

que Evangelio es

Palabra dicha por Dios

o diciendo.

Si Dios no es Vivo,

no va palabra Evangelio,

pero que Dios está Vivo

lo sabe

hasta el que no quiere saberlo.

Que mire al Cielo,

que mire a la Tierra,

que mire la vida de los cuerpos,

que mire el adelanto del hombre.

¿Qué vida le puede ofrecer

a los campos ni a los cuerpos?

Esta Enseñanza va de la Gloria

y el hombre no quiere saberla.

Desperté, oí:

Tienen que ver cada día

que el Instrumento más desprecia

por Mando que le da el Cielo.

Saca los días,

horas, meses y años

que tuvo el primer arrobo.

¿Cómo puede el hombre pensar

que vaya detrás de aquel

que supo el primer arrobo

y hoy el desprecio dé?

¡Hombres muertos ya en el cuerpo,

sin querer de Dios saber!

***

Libro 22 - Investigaciones a la Verdad - Tomo III - C7

viernes, 29 de marzo de 2024

Este sufrimiento da Resurrección

En Sueño Profético decían:

Se van a decir palabras que en este Arrobo de­cían para el que esté más cerca del Elegido y crea que es Dios hablando. Las primeras pala­bras son éstas: “A más desprecio den, Dios manda que piensen, a los que aquí están más cerca, en lo que a Él Le hicieron y Le siguen haciendo”. Esto es Permitir de Dios. Que esto hace en muchos momentos pensar más que Esto es camino de Dios. Sin desprecios ni su­frimientos no sería camino de Dios.

Dijo un Discípulo de Dios Hombre, (Maestro, como El decía que Le llamaran):

A nosotros, cuando nos llegaban sufrimientos, los aceptábamos, porque así más comprendía­mos lo que Él estaba sufriendo. Las malas personas y los malos espíritus, sin verlos, nos hacían que pensáramos: “Quererlo, pero reti­rarse de Él, porque os llegarán hasta marti­rios por querer defenderlo”.

Nosotros, los once, nos uníamos y nos tapába­mos para que el número doce no disfrutara cuando teníamos pena de saber que al Maes­tro Lo matarían en la Cruz. Y por mucho que pensábamos, no pudimos quitar la Crucifixión que Le dieron. Nosotros lo sabíamos, porque Él nos lo decía. Pero un dicho con grande espe­ranza, para que luego vieran que era Dios. Que primero fue anunciado por los Profetas. Pues para que vieran que era Dios, permite, y su Poder resucita a la Carne que clavaron y su fosa la vieron vacía.

Desperté, oí:

El sufrimiento y el desprecio del hombre más nos hacían que viéramos que era Dios.

Porque nosotros, sus Discípulos, no podíamos hacer nada, por falta de poder.

Pero el Dueño del Mundo, ya que era Dueño con Poder, hubiera acabado el Mundo.

Aquí voy a decir, en dos palabras, lo que un día me dijeron y lo que yo contesté:

Se acercaron unos y me dijeron: “Santiago, ¿tú crees que si tu Maestro fuera Dios Hijo ibais los Discípulos a sufrir como estáis su­friendo?”.

Íbamos cuatro, y ninguno tuvo palabras como las que a mí me vinieron:

“Si a mí me buscaran agasajándome y dándo­me preferencias, poniéndome por encima de mi Maestro, de rodillas Le pediría que en pú­blico fuera muerto en fuego”.

«Porque hasta que vieran las cenizas oirían: “esta muerte es Milagro para mi espíritu, por­que mi espíritu es Tuyo y yo te lo dejo para que le des Mando en el Cielo, como nos has en­señado”».

Es alegría seguir el Camino de Dios, que si lo sigues, tienes que sufrir como Él sufrió.

Pero este sufrimiento da Resurrección.

Santiago, un Discípulo de Dios

***

Libro 54 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo VII - C8

domingo, 6 de noviembre de 2022

Sufrimiento sin Dios, condenación segura

En Sueño Profético hablaban del sufrimiento. Decían:

Sufrimiento sin Dios, condenación segura, porque te retira de Dios, culpándolo de por qué el sufrir no lo quita.

Dijo uno:

Si en el sufrimiento estás con Dios, el sufrimiento achicas y más te acercas a Dios y a todo le das salida. Es que la compaña de Dios es el valor de la vida, y el que siente esta compaña, esconde el llanto y pone risa. Una risa que no entiende el que no cree en esta Vida. Si creyeran, no podrían dar el trato con tanto desprecio al que Dios trae a lo íntimo del Cielo, que es donde está su Reino. Que Él quiere que todos entren, pero de todos son pocos los que lo piden con su comportamiento. Cuando más se quedan al descubierto es cuando Dios elige para que den Enseñanza. Cuando son Apariciones o momentos en los que Dios hace un Milagro o Prodigio, el hombre forma escándalo. Pero cuando es Enseñanza, el pago del hombre es con moneda de sufrimiento, que esto Aquí se está viendo.

Desperté, oí:

¡Es de pena, de vergüenza y de miedo,

el trato que le tienen

al que Dios tiene de Mensajero

para que estas Palabras

sean para el Mundo entero!

El que no enmiende el trato,

que no intente a Dios llamarlo.

Consejo y Palabras que le oigan,

no son de la Tierra,

son de esta Gloria.

En la Gloria,

los que ahí amaron a Dios,

Aquí ruegan por el que Dios le da sus Palabras,

porque saben lo poco que el hombre ama.

Decían en la Gloria,

que cómo pueden creer

y decir que aman,

rectificando lo que el Elegido habla.

Que él no habla,

que él cumple un Mando de Dios Hijo,

que el Padre le manda.

Tan solo al oír estos dos Nombres,

que es un solo Dios,

deberían pensar

y hacer en su conciencia

una grande confesión.

Porque están pidiendo

que Dios, al Elegido,

le trace caminos,

con un sí y con un no.

***

Libro 75 - Meditaciones y Palabras Directas con el Padre Eterno - Tomo VIII - C7