sábado, 3 de diciembre de 2022

¿Tú eres Dios?

En Sueño Profético decían:

En esta fecha, quitando 31 años, Dios Hijo hizo presencia con Cuerpo de Carne. Estas palabras salieron del cuerpo del Elegido:

   Señor, yo no se hablarte.

Dios contestó:

   Tú háblame, que Yo sé como eres y tú hablas muy bien.

Fue la primera vez que vi su Túnica moverse y en sus Manos el Espíritu Santo, que ya bajaría en su Nombre con su Mando y sus Palabras para que fueran dichas nombrando al Dueño de las dos Vidas.

Dicen en la Gloria que el Amor conoce al Amado.

Estas preguntas fueron dichas en el arrobo: “¿Tú eres Dios?”.

Conoció el Amor, no llevaba corona, no llevaba corazón, ni cruz ni clavos en sus Manos ni en sus Pies, era una Túnica cruda y un Poder Único.

Desperté, oí:

Su Rostro tenía pena

por querer que el hombre

Lo buscara y Lo quisiera.

Desde este momento

le da Mando y Poder

para que publique

que Dios le habla.

Empiezan los arrobos diarios

con la primera Enseñanza.

Y el sufrir se presenta

cuando tienes que contárselo a la Iglesia.

Y la Iglesia dice que hay que callar,

sacando historias de martirios que le dieron

y la verdad hacía callar.

Esto, lo aceptaría otro caso,

pero como éste, no.

Si Dios dice en arrobo

–que esto es en Vida Eterna–

te voy a hacer mi Vida pública

que viví con Cuerpo

para que el hombre

crea en mi Existencia.

¿Quién puede callar estas Palabras

y sujetar esta fuerza?

Si el que las dice

es Dueño de los mares,

del aire y de la Tierra.

Con una palabra, seca el mar,

mueve la Tierra

y ya, el aire,

muerto se queda.

***

Libro 32 - La Palabra del Creador - Tomo III - C7

viernes, 2 de diciembre de 2022

Bueno de Dios

En Sueño Profético decían:

Si los buenos practicaran lo bueno, a los malos les podrían. Porque lo malo es del Demonio, que Dios lo tiene apartado de los que quieren ser buenos.

Si los buenos compadecieran al caído, ninguno caería al suelo, porque antes de caer, sus manos se las ofrecieron.

El bueno, bueno de Dios, remedia sin pedir documentos. Él da la ayuda y mira al Cielo, y en la mirada, a Dios Le dice: “Que yo levante a todo el caído, como Tú tienes dicho, para no perder tu Reino”. 

Si el bueno cumpliera la Ley de Dios, no existiría el hambriento.

Dijo uno:

Hay quien coge el ser bueno como las estaciones del año: una temporada corta y pidiendo documentos de por qué hizo y por qué hace esto que está haciendo. Y dice: “Yo no lo compadezco. Si fue malo, ¡qué hubiera sido bueno!”.

Desperté, oí:

No vivas con este bueno si en tu espíritu resuenan estas Palabras.

Si tienes “bueno de Dios”, al caído lo levantas y le tienes compasión.

Porque pudieras caer tú.

Los buenos de Dios son pocos, por lo mucho que Dios ama al hombre.

Si el “bueno de Dios” saliera con letreros en la frente, pocos verías señalados.

Hazte bueno de lo bueno que es de Dios, para entrar en el Cielo.

***

Libro 30 - Investigaciones a la Verdad - Tomo IV - C8

jueves, 1 de diciembre de 2022

Poder de Dios

En Sueño Profético hablaban de estos Mensajes. Decían, que por mucho que este Elegido hable de todo lo que Dios le ha dicho, se quedaría corto. Dios le hecho que vea en el arrobo como si estuviera en la Tierra. Le ha presentado hechos de los Discípulos que no están en ningún sitio, por ser hechos de cuando Dios vivió de Hombre y mandando a sus Discípulos. Que esto está en el Libro que Dios le dio el título con este nombre: “Hechos de Jesús perdidos, hoy dictados en Gloria”.

Dijo uno:

¿Quién puede hablar de estos Hechos con la seguridad que habla este Elegido de Dios? Dios le ha hecho ver sitios y allí contar lo que pasó. Que hay muchos Mensajes en los que se puede esto comparar y aplicarlo a la vida de cualquiera, según a lo que se refiera. Pero siempre es Enseñanza para no apartarte de Dios.

Estos arrobos, hoy, no hay quien pueda presentarlos, con esta inmensa Enseñanza. Que los Dictados de Dios escritos están. Por esto tu presencia deja caras cambiadas.    

Desperté, oí:

Decían en la Gloria, que al ver tu presencia daban el sí.

Y es que esto está en las manos del que quiere tenerlo.

Nombraban mucho: ¡Poder de Dios, que traes a un espíritu a tu Gloria y le enseñas lo que tus Discípulos, con cuerpo, en la Tierra vivieron!

¡Poder de Dios, que no le hacen falta estudios ni carreras para que aprendan cómo vivir después de que al cuerpo entierren! 

Todo lo que digas que has visto sin cuerpo y has oído de Dios y de mandos de su Gloria, dices poco, para todo lo que tienes escrito, que Dios manda que así sea.

Y también le manda al Lugar que elige, estas Palabras:

“Que Me ves, dilo, publícalo”.

Si piensas esto, dice poco el Elegido de Dios.

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Libro 40 - Dios Manda En Su Gloria que Enseñen - Tomo VI - C8