viernes, 21 de septiembre de 2012

La materia es torpe y retrasada comparada con el espíritu

En Sueño Profético hablaban de la Comunicación al escribirla. Decían:

Ella no puede retener el Sueño para enseñar, por no ser enseñanza material. Esta Enseñanza es del espíritu; Enseñanza, a veces, de segundos, de minutos su clase. Esto, la materia no puede explicar si no se lo dictan en el momento, para que quede como prodigio: valor incalculable que le da todo el que lo lea.

La materia aprende con palabras, y ya tú escribes aquello que aprendiste, dándo el sentido que tú creas conveniente. Pero Aquí no. Aquí es Enseñanza con un grande Poder a la inteligencia, que no hay ser humano que pueda aprender si Dios se retira. Dios, en todos los momentos actúa, porque esta Sabiduría es Él. Después de la Revelación, manda que quede escrito al Dictado, y ya sí sirve para enseñar. Esto, comunicado de espíritu a espíritu, no queda retenido ni puede escribirse con ilación. La materia es torpe y retrasada comparada con el espíritu. En cinco minutos tiene tiempo el espíritu de comunicar y enseñar a la inteligencia lo que el hombre necesitaría diez años. Pero esta inteligencia que Dios llena, tiene que mandar Dios que escriba para que sirva de Enseñanza para el hombre, y ya ella, una vez escrita, la desmenuza, dando la clase que ya espíritu y materia pueden practicar, una vez que lo aprendan.

Desperté, oí:

Para aprender estas clases es imprescindible Amor hacia Dios.

Matrícula que necesitas antes de aprender el Lenguaje de este Dios.

Sin esta Matrícula, tú no quieres ser ni oyente.

Esta Universidad Divina te da todo a cambio de Amor:

Enseñanza y Gloria, y Dios que viva en ti, ahí y en esta Eternidad.

Ofrécele Amor a Dios y hazte la Matrícula.


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Libro 7 - Investigaciones a La Verdad - Tomo I - Pag. 226-227-228