sábado, 17 de enero de 2026

Creer al Profeta

En Sueño Profético explicaban las formas que hay de creer al Profeta:

Hay a quien le atormenta un mal a la carne, y lo llama como última solución. Otros lo llaman y se rigen por su saber material, saber humano. Otros reconocen que es movido por algo Sobrenatural, pero tienen a este Lugar en segunda preferencia en lo material. Ya vienen los que lo oyen y no lo obedecen: éstos oyen un pregón sin obligación ni ley que les obligue a cumplirlo. 

Todo esto dicho no tiene palabras de defensa. Aquí es falta de creencia en este Poderoso Dios, falta de Amor Divino, falta de Caridad a este Lugar preferido por Dios por este Lugar preferir a Él. 

Al que cree en Dios y ama, este Lugar lo impregna de esta Gloria, porque Dios espera al pecador y se comunica con el que Lo ama. 

El que ama, no puede pasar sin el Lugar que Dios visita y en él toma aposento, y no puede buscar primero el medicamento y lo último el Lugar.

El que trata al Profeta –nombre puesto por Dios–, no puede ir a mejorar el consejo que de éste salga. 

El que sabe que este Lugar es movido por Dios, le da la máxima preferencia que ahí el hombre tuviera para lo material. Los que lo oyen y no lo obedecen, es una irreverencia a este Dictado. 

Al Santo puedes prohibirle que haga su vida de santidad; al Profeta, no. 

En el Profeta, su vida es normal, y no es normal su vida en el Prójimo. 

Al Profeta no puedes impedirle que Dios arrobe su espíritu, porque delante de ti es Dios Comunicado, Sello que pone al Dictado.

Desperté, oí:

El que dice “Dios me dice”, éste no puede cambiar su vida porque el hombre así lo quiera.

El que Dios vive en su espíritu, no tiene miedo a la sabiduría del hombre.

El que recibe la Enseñanza con espíritu sólo, es Enseñanza de Gloria.

En este espíritu, sus Palabras son un báculo.

Seguridad que deja para el que ama.

En este Dictado ves que habla Dios y ella calla.

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Libro 8 - Dios No Quiere, Permite - Tomo I - C4 

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