En Sueño Profético decían:
Ella pide que el primer Mandamiento sea cumplido, sin querer poner razones para quitarlo del primero.
El primer Mandamiento no te lo puede quitar nadie, ni encarcelado que estuvieras ni muerto tu cuerpo.
Cumpliendo el primer Mandamiento no puedes poner nada primero, porque su Amor tiene más fuerza que todo lo que tú veas en la Tierra.
El primer Mandamiento, si tú lo abrazas, Él no te deja, y ya vives su Mando y su Fuerza.
Dijo uno:
Si el hombre se presentara en todos los sitios con el primer Mandamiento, el que recibiera algo, sentiría que venía de un Dios que estaba dentro.
Desperté, oí:
Piensa, si dentro Lo llevas,
que Él se hará presente en tus palabras,
tus formas y tus maneras.
Si la vista y los andares
no lo puedes esconder,
¿cómo llevar su Amor dentro de ti
y no ser primero lo de Él?
Deja lo de la Tierra
en el último lugar,
que la tierra es culpable
de que el hombre deje
a Dios de amar.
Haz que tu cuerpo se llene
de este primer Mandamiento,
que si muchos se llenaran,
se acabaría el Infierno.
El espíritu del mal actúa
cuando le falta este lleno.
***
Libro 24 - Dios No Quiere, Permite - Tomo IV - C2
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jueves, 5 de abril de 2018
sábado, 31 de diciembre de 2016
El primer servicio a la Gloria Celestial
En Sueño Profético decían:
Que no crea el hombre que su dinero o su cultura lo van a entrar en la Gloria. Que el dinero Aquí no sirve porque no existe materia. Y la cultura es párvula en esta Divina y Eterna Existencia.
Que no se confíe el hombre pensando: “Hasta el día que yo muera tendré tiempo de hacer vida de la que entra en la Gloria”. El que haga este pensar no ha pensado lo que es muerte, que lleva Mando de Dios, o Permitir –si muerte quiere–, con secreto para el hombre.
El hombre da su diagnóstico de que sana o de que muere, como cuando ves que el Sol entre las nubes se esconde y tú dices: “está nublado”. Pero ¿cómo asegurar que antes de que termines las palabras, el Sol otra vez estará ya escondiendo las nubes para que hables del Sol y te olvides de las nubes?
Esto es Poder de Dios, que ante Él nada sirve.
Desperté, oí:
Pierde más la Gloria el rico y el intelectual, por valorar lo que Aquí valor no tiene.
El rico puede dar más que el que pone la mano para sacar el jornal.
Y el intelectual tiene medios para cundir esta Existencia de Dios.
El que pone la mano te nombra a Dios antes de coger la limosna o cuando la está guardando.
El que no tiene cultura, enseña aceptando y va dejando la huella con la mirada en el Cielo.
Esto lo encuentras con abundancia en el pastor y en el que siembra los campos.
Si eres rico o te haces intelectual, que sea el primer servicio a la Gloria Celestial.
***
Libro 24 - Dios No Quiere, Permite - Tomo IV - C1
Que no crea el hombre que su dinero o su cultura lo van a entrar en la Gloria. Que el dinero Aquí no sirve porque no existe materia. Y la cultura es párvula en esta Divina y Eterna Existencia.
Que no se confíe el hombre pensando: “Hasta el día que yo muera tendré tiempo de hacer vida de la que entra en la Gloria”. El que haga este pensar no ha pensado lo que es muerte, que lleva Mando de Dios, o Permitir –si muerte quiere–, con secreto para el hombre.
El hombre da su diagnóstico de que sana o de que muere, como cuando ves que el Sol entre las nubes se esconde y tú dices: “está nublado”. Pero ¿cómo asegurar que antes de que termines las palabras, el Sol otra vez estará ya escondiendo las nubes para que hables del Sol y te olvides de las nubes?
Esto es Poder de Dios, que ante Él nada sirve.
Desperté, oí:
Pierde más la Gloria el rico y el intelectual, por valorar lo que Aquí valor no tiene.
El rico puede dar más que el que pone la mano para sacar el jornal.
Y el intelectual tiene medios para cundir esta Existencia de Dios.
El que pone la mano te nombra a Dios antes de coger la limosna o cuando la está guardando.
El que no tiene cultura, enseña aceptando y va dejando la huella con la mirada en el Cielo.
Esto lo encuentras con abundancia en el pastor y en el que siembra los campos.
Si eres rico o te haces intelectual, que sea el primer servicio a la Gloria Celestial.
***
Libro 24 - Dios No Quiere, Permite - Tomo IV - C1
martes, 20 de marzo de 2012
El primer enseñar
En Sueño Profético decían:
No hay mejor alabanza a Dios, que enseñar a que Lo amen. Detrás del Amor ya viene fácil todo; viene la caridad, viene la paciencia, y viene el querer amar más. Esta Enseñanza de que busquen a Dios por Amor es de la más grande Enseñanza.
Dijo uno:
Dios, cuando se hizo Hombre, lo primero que enseñaba era a que todos se amaran como Él amaba; a que tuvieran comprensión como Él nos comprendía. Nos comprendía por lo mucho que ama.
Por ser Dios, todo está en Él, y toda la Sabiduría sale de Él. Pero si no amara, tendría Sabiduría, pero ya no sería el Dios del Amor para el hombre, ya no usaría la Misericordia para el Perdón, ya no podrían ser santos los pecadores que a Él Lo llaman. Dios es más Dios por lo mucho que ama. Y por lo mucho que ama, mucho perdona.
Esta es la mayor alabanza que a Dios puedes hacer: enseñar a que no puedan vivir sin su Contacto, enseñar a que Lo busquen porque Él está esperando.
Desperté, oí:
¡Qué Amor tiene este “diciendo”,
que al leerlo tú ya amas!
Amas, si querías amar
y de Dios nadie te hablaba.
¿Qué pensar tiene pensado
que el Amor te hace que tengas
lo que Dios tiene mandado?
¡Cómo habla del Amor
que Dios quiere darle al hombre!
¡Cómo pone en preferencia
que se quieran todos los hombres!
En queriéndose, ya viene
paciencia y comprensión.
Y la caridad no falta
porque la lleva el Amor.
Este es el gran misterio
del mérito del Amor.
Enseña a amar al hombre,
que es el primer enseñar.
***
Libro 4 - Te Habla El Profeta - Tomo I
viernes, 17 de febrero de 2012
"EL QUE NO TE OBEDEZCA, FALTA AL PRIMER MANDAMIENTO”
En Sueño Profético decían:
Esto se llama vivir Dios contigo: Dios quiere vivir con todos, pero todos no quieren vivir con Él; si quisieran vivir, todos verían su Gloria. Ésta exige querer.
Tu Sabiduría es para el que sabe de libro tras libro, vea que no sabe nada.
El médico no puede asegurar la vida del cuerpo. Tú sí la del alma.
Tus palabras cierran llagas.
Desperté, oí:
Pensar que sólo hay este mundo, es como pensar que el corazón palpita sin válvula.
“El que no quiere oír tu Palabra, no cree en mi Existencia. Como el que no te obedezca, falta al primer Mandamiento”.
***
Libro 7 - Investigaciones a La Verdad - Tomo I - Pag. 177
jueves, 24 de noviembre de 2011
Practica el Primer Mandamiento - Libro 4 - Te Habla El Profeta - Tomo I - Pag. 181-182-183
En Sueño Profético decían:
Hay quien ama tan poco a Dios, que peca viendo hacer el bien.
Hay quien entiende tan poco de cómo es Dios, que dice que Lo ama y desprecia lo que Él manda que haga.
Dijo uno:
Si se fuera haciendo un examen del que cumple los Mandamientos que Dios mandó, pocos “síes” se pondrían, si este examen lo hiciera Dios.
El Amor a Dios, el que verdaderamente Lo ama, con facilidad lo ejerce.
El que vive sus Mandamientos no puede ver mal hecho nada de lo que haga el que ama.
El que el bien lo vea mal, él no hace el bien.
El que no reverencie el Lugar que Dios habita, todas sus reverencias serán falsas.
No hay Lugar que Dios habite que, sin ver su Imagen, no veas su actuación.
Si Dios visita un Lugar, si tú amas, ves su Vivienda.
Dios no consentiría que un Lugar dijera: “He visto la Gloria” –siendo para enseñar–, sin ser arrobado, porque nunca sería la Enseñanza con Verdad de esta Gloria.
Dios, a su Vivienda, le pone el rótulo de la Acción Divina y la sella con su Constancia Eterna.
Todo el que a Dios ame, conocerá su Vivienda.
Desperté, oí:
¡Cómo te empieza el Mensaje, con el que ama, y no ama!
¡Qué cierto que pocos cumplen los Mandamientos de Dios!
Y también es cierto esto: el coraje que le toma el que no ama, al Instrumento.
Todo es falta de amar,
y viven sin conocerlo.
Todo es falta de hacer
lo que a éste le están viendo.
Todo es por desconocer
lo del Primer Mandamiento.
No peques viendo hacer bien,
que puedes ir al Infierno.
Si de los Diez Mandamientos,
no practicas el Primero,
¿cómo te van a creer
cuando digas: “Yo soy bueno”?
Practica el número uno,
y entonces pones el cero.
***
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