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viernes, 7 de junio de 2024

Lo que Tú quieras, quiero yo

En Sueño Profético decían:

Contesta sin miedo y di que tus actuaciones ya bajan del Cielo. Si Dios te elige para enseñar, ¿cómo el consejo del hombre vas a aceptar?

Dijo uno:

En preguntas de temas de la Tierra, tal vez un consejo pidieras, pero no en esta Comunicación de Dios, directa, para enterar al hombre de cómo es la Gloria, Mundo de Vida Eterna, pero sin materia. Que de esto no puede saber ninguno más que el Elegido, por estudios o carreras que tenga. Porque antes de salir sus palabras, ya Dios las pone en su espíritu. 

Dicen en la Gloria los que pueden cundir este Caso, que no lo dejen en silencio, ya que hay toda clase de documentos para callar al que quiere a Dios engañar con su falsedad de cristiano.

Desperté, oí:

Cuando tu presencia o tus palabras son negadas, es porque ya lo han dicho en ti sin palabras.

Esto tiene ya una altura, que no le van ciertas preguntas para que sean oídas en público.

Si quieren saber de esta Verdad Divina, que cojan Libros y cintas.

¡Pero cómo se va a empezar a contar todo lo sucedido en 35 años, todos los días, Dios cogiendo un Lugar y dándole un Mensaje para la Humanidad!

Si creen y aman, que busquen dónde Dios habla.

Y luego, que publiquen todo, que es lo que Dios está pidiendo a Jerarquías y a sus Representantes.

Decían en el arrobo, que si pensaran en la seguridad con la que actúa el que Dios elige, no podrían dudar una palabra.

Y si aquí habla Dios, piensa antes de dar el no.

Dar el no en Palabras que se ve que del Elegido no son.

Si aquí habla Dios, tienes que decir: “Lo que Tú quieras, quiero yo”.

Esto repetían en la Gloria los espíritus de Dios.

***

Libro 40 - Dios Manda en Su Gloria que Enseñen - Tomo VI - C6

miércoles, 5 de junio de 2024

Lo que tú quieras

En Sueño Profético decían:

Si siguieran tus pasos en la enfermedad del cuerpo, verían que no es normal tener el cuerpo enfermo y quererlo ocultar. Primero, para que a Dios no culpen por el servicio que al Prójimo das. Y después, para que no sufra el que cerca de ti esté.

Dijo uno:

Tan sólo al ver lo que su cuerpo quiere hacer, ves que su cuerpo se lo niega. Aquí ves el poder de la carne cuando se enferma.

Decían en la Gloria, que pensando en las alegrías de los que más te quieren y de los que están unidos, ya te sientes más fuerte, aunque el que te mire te vea lo mismo.

Desperté, oí:

Pidiendo a Dios como se está pidiendo, pronto llegará la curación del cuerpo.

Los que están de ti cerca, éstas son las palabras que deberían decir:

¡Bueno…, lo que tú digas, lo que tú quieras!”.

Esto, dicho con la Imagen de Dios delante, y el amén cierra el Mensaje.

Decían en la Gloria, que si crees, tienes que obedecer.

Y si no crees, no obedeces y el amén no lo pones.

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Libro 47 - Dios No Quiere, Permite - Tomo VI - C3

viernes, 23 de febrero de 2024

Dios no quiere que Lo quieras hasta que al Prójimo quieras

En Sueño Profético decían:

Si eres bueno para Dios, eres bueno para el hombre. Porque la Leyes de Dios no son como las del hombre. El hombre, haciendo la ley que otro hombre pone, no le exige que a Dios tenga que querer por ley para siempre.

Dijo uno:

Dios no consiente que el hombre a Él lo quiera y al Prójimo no se ofrezca. Y que si algo hiciera, fuera por temor o para que lo vieran. Si piensas que Dios es Padre, no puede querer al que no quiera a sus hijos y no Lo llame a Él en su Reino pidiendo por los que no están en el Camino de la Gloria.

Esto, si lo estudias, verás la diferencia de cómo Dios quiere al hombre y el hombre cómo responde. Que si Lo quieres, más claro lo verás. Compara esto con unos padres que a ellos mucho los quisieran y les dieran comida, pero que a sus hijos se la negaran. ¿Crees que serían padres de Dios cumpliendo lo que Dios manda? Pues, ¿cómo Dios va a traer a su Gloria al que del Prójimo no se ocupe ni a verlo vaya?

Desperté, oí:

Va el Mensaje a que el hombre, cumpliendo la ley que el hombre pone, para el hombre ya es bueno.

Y le admite que a Dios no quiera.

Dios, si dices que a Él lo buscas y lo quieres, queriendo al Prójimo, Él más te quiere y sale a tu camino.

Pero si a Él dices que Lo quieres despreciando al caído, Él no te puede querer.

El hombre, si a él lo quieres, no le importa que a Dios no quieras.

Haz stop en el Mensaje y verás la diferencia de cómo quiere Dios al hombre y el hombre qué mal se porta.

Dios no quiere que Lo quieras hasta que al Prójimo quieras.

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Libro 41 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo III - C6