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miércoles, 23 de septiembre de 2026

Dios sigue dando Palabras

En Sueño Profético decían:

Esta Enseñanza no faltará al Comunicante, por no poder decir “ya está todo enseñado en la Gloria”.

Dijo uno:

Esto no lo piensa el hombre: que las cosas del Mundo material tienen su tope en todas las enseñanzas, porque una vez que aprendes la carrera u oficio ya ves el final. Aunque tú pongas o quites a tu estilo.

La Enseñanza que Dios da para el hombre es amplia y sin final, y es sencilla. Porque lo difícil es el Amor, porque amando comprendes y vas enseñando. Aquí hablan al espíritu, que es el que da la fuerza a la materia. Por eso, si falta Amor, el espíritu no da fuerzas. Y ya el espíritu actúa con otro mando que no es de la Enseñanza de Dios, como la que recibe el Arrobado. Aquí es grande misterio el ver este Mando, porque de una Palabra o de una Visión ya lleva Enseñanza, Enseñanza que puedes aplicar a las demás enseñanzas. Porque Dios le da Poder para componer palabras que sirvan para traer a su Reino. Por eso no puede jamás tener final esta Enseñanza.

Desperté, oí:

Dios sigue dando Palabras, pensamientos y actuaciones al que a su Gloria trae y enseña.

Porque si no fuera así, el espíritu y la materia, uno diría sí y otro diría no. Y ya, la actuación de Aquí no era.

Se verían altos y bajos en la actuación de la Tierra.

Y jamás podría tener el Elegido certeza.

Sería hoja de árbol, con el tiempo caída en tierra.

Sin peso y hecha en mil pedazos cada vez que el hombre quisiera decirle a ella: “Dios no enseña”.

El que Dios trae a su Reino para que enseñe y aprenda, fíate de sus palabras, que no son de su materia.

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Libro 66 - Investigaciones a la Verdad - Tomo XI 

domingo, 23 de agosto de 2026

Dios sigue comunicando

En Sueño Profético decían:

Por más voces que le des a la Luna verás que es imposible que te oiga. Pues mucho más imposible es pensar que esta Comunicación de Dios el hombre la rompa con la herramienta del pecado, con la soberbia del hombre, con vivir de Dios apartado.

Este espíritu está siempre al mando de la Palabra de Dios para quitar el pecado, para hablar de la Gloria cuando Dios le deja el Mando. Que hay cosas de la Gloria sólo para el espíritu, para dar Inteligencia Divina y señalar el camino que Dios delante fue pasando.

Dijo uno:

El hombre habla de Dios, pero su camino hace por olvidarlo, o lo tiene ya en olvido. No piensa que Dios sufrió porque el Padre lo presentó como Hijo, pero siendo Único Dios. Pues este Elegido da testimonio que el pecado no puede ser con Dios, porque Infierno y Gloria siempre tendrán separación, porque el pecado no tiene entrada en la Gloria. Y si el pecado no tiene entrada en la Gloria, que Gloria es Dios, cómo Dios va a tener juntos al Infierno y a la Gloria.

Desperté, oí:

Dios sigue comunicando para que el hombre no dude del que Él le sigue hablando.

Si echan pinchos al camino, Dios mandará quitarlos.

Y los pies no echarán sangre porque Dios presenta Mando.

Es el espíritu del mal el que echa babas, rechina y va voceando.

Pero Dios, con su Poder, comunica y va apartando, como hizo con Luzbel.

Y seguirá esta Enseñanza como la que dejó Él, para toda clase de razas.

Que la Enseñanza es la misma: dicha de Dios de Hombre o dicha de Dios en su Gloria de Palabras.

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Libro 66 - Investigaciones a la Verdad - Tomo XI 

miércoles, 10 de julio de 2024

El que sigue tus pasos, ve a Dios

En Sueño Profético decían:

El que sigue tus pasos, ve a Dios, aunque no vea su Imagen. Las cosas que aquí pasan ves que es Dios el que las hace. Dios no deja al Lugar que ama y se ofrece a que Le mande.

Dijo uno:

Esto ya tiene su tiempo cumplido para el silencio. Que silencio no quiere Dios. Dios quiere lo que van a hacer: sacar todos los Libros y los documentos que se puedan; que hablen de esta Grandeza de espíritu. Que Dios arroba, y cuando el espíritu vuelve al cuerpo, su entrega es con una gran obra en el Prójimo. Que esto está reconocido, pudiendo presentar títulos que sirven para justificar las Palabras que Dios dijo cuando vivió de Hombre y que están escritas: “Por vuestras obras reconocerán que sois míos”.

Desperté, oí:

En la noche que ha traído a este día te quitaban el sueño las alegrías.

Y es que razón tenían estas alegrías. Porque lo que has pedido tantas veces, ya está concedido.

También te da alegría el ver, a todos los que están aquí cerca, unidos.

Dios no deja al que sigue sus Pasos.

Lo espera y de Glorias lo llena.

Dios da su Gloria de muchas maneras.

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Libro 47 - Dios No Quiere, Permite - Tomo VI - C2

sábado, 12 de junio de 2021

Dios sigue hablando

En Sueño Profético hablaban de la Enseñanza del espíritu. Decían:

Para enseñar con perfección, tiene que ser persona que Aquí haya sido enseñada.

La Enseñanza del espíritu es la misma Enseñanza para todos los espíritus, pero hay espíritus a los que tienen que enseñar según el profesor vea.

Hay espíritus retirados de Dios, que con Enseñanza pueden ser para Dios.

Hay espíritus de Dios que, por falta de Enseñanza, no pueden hacer ni extenderse todo lo que quisieran para quitar a otros espíritus de hacer pecados.   

Hay personas buenas que no conocen al espíritu enfermo ni al espíritu endemoniado, y al no conocerlo, no saben cómo actuar: cirujano que tiene que operar sin saber donde raja; arquitecto que edifica sin haber visto los planos. Para hacer esto en lo material, tienes que tener localizado el mal y edificar con los planos. Pues para enseñar a un espíritu, tiene que ser con Palabras que Aquí fueron dichas al espíritu que Dios arrobó para su Enseñanza, o con Palabras del Evangelio que el mismo Dios dejó escritas.

Es más fácil enseñar con el “Evangelio Diciendo”. Dios Saber, que manda a la Sabiduría, siempre tiene sus “Palabras Diciendo.

Desperté, oí:

Dios no cortó el Evangelio, porque Dios no murió.

Dios sigue hablando, y ya es Evangelio.

Dios le habla a uno para que éste comunique lo que en él habla, y lo que oye.

Dios no deja que el hombre enseñe de lo que el hombre quiera decir: “esto es mío”.

Dios enseñó, y sigue su misma Enseñanza sin reforma.

Caridad, Amor y pecado, a esto fue su Venida.

A enseñar a amarnos como Él nos amaba, a tener caridad del que necesita del que lo tiene todo.

A que dejáramos el pecado; a que el que no había pecado, no pecara; a darnos el premio del Perdón cuando quisiéramos ser perdonados.

Dios habló cuando hizo el mundo material, y dejará su contacto cuando no exista materia.

La Enseñanza del espíritu, mejor la puede enseñar aquel que vive la Gloria sin su materia enterrar.

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Libro 8 - Dios No Quiere, Permite - Tomo I - C3

jueves, 27 de mayo de 2021

Sigue esta Enseñanza, porque Dios no tiene tiempos

En Sueño Profético hablaban de los Discípulos, de cuando tuvieron que pasar sin su Maestro; de cuando tuvieron que seguir caminando y oyendo el nombre de Maestro; de cuando veían al que ya no les preguntaría: ¿ha pasado, o viene atrás?; de cuando se les acercaban pecadores, cómo guiarlos para que el que los viera no pecara más.

Dijo uno que estaba emparentado con Felipe:

Yo estuve muchos días con ellos antes de que mataran a Dios Hijo. Después fue todo cambio de alegría a tristeza, hasta que muchos Lo vieron en la Tierra, estando de Espíritu y Carne en el Cielo. Cuando esto se cundió, corrían los que creyeron sus Palabras. Fue al mismo Maestro al que vieron, fue al mismo Dios. Fue oír su Eco, su misma Voz, su misma Enseñanza. Fue Espíritu en el Cielo, y Carne viendo en la Tierra. Fue más Enseñanza a la Enseñanza ya hecha. Pronto corrió la noticia: “¡Dios ha bajado a la Tierra! ¡Lo han visto los Discípulos! ¡Lo han visto en una huerta! ¡Lo han visto pecadores que aún el llanto no dejan! ¡Y escribas y gobernantes! ¡Unos agachan la cabeza! ¡Otros siguen su pecado sin querer oír: “Lo han visto. Israel tendrá condena y no podrá ocultar que ha vuelto a bajar a la Tierra”!

Desperté, oí:

Entonces cogieron fuerza

para caminar tan duro.

Entonces fueron a sitios

que, aunque nunca habían ido,

tenían que comunicar:

“nosotros Lo hemos visto”.

Era tal y como era,

era el mismo, sin llagas

de los clavos del madero.

Era aquel Dios que andaba,

que no quisieron creerlo.

Que no quisieron creerlo

a sabiendas de que era Dios,

porque tenían que verlo.

Luego siguió su Enseñanza,

y la iba aprendiendo

el que dejó los pecados

porque a Dios creyó en el Cielo.

Los Discípulos, con pena,

enseñaron y aprendieron.

Y sigue esta Enseñanza,

porque Dios no tiene tiempos.

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Libro 13 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo II - Cierre de libro