Mostrando entradas con la etiqueta no tiene. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta no tiene. Mostrar todas las entradas

lunes, 13 de mayo de 2024

El bueno que no es de Dios no tiene arrepentimiento

En Sueño Profético decían:

Donde actúa Dios, no puede actuar el enemigo de Dios, porque el triunfo es la derrota. Lo de Dios queda siempre por encima de lo del hombre. Lo de Dios baja del Cielo; lo del hombre, de lo sucio de la Tierra.

Dijo uno:

Si tienes contacto con el que Dios sus Palabras le deja para que el Lugar las repita, sea el Lugar que sea, ya tú conoces que donde de verdad se habla de Dios, va grande la diferencia. Y todo el que sus Palabras practique, la Paz llevará de compañera. Esta Paz acerca y retira. Acerca porque su sentir es bálsamo para tus penas. Y retira cuando tú, intimidad, con el pecado tengas. Este sentir te hace chico el sufrir que da la Tierra.

Desperté, oí:

Este sentir te da Paz y te frena en lo que a Dios no le agrade que hagas, ni que lo pienses.

Te da fuerzas, que transmites al que el camino no sigue porque nadie le dio la mano y en el suelo está caído.

Si practicas las Palabras que Dios quiere que el hombre practique, ya verás gran diferencia en el que no las practique, aunque lo tengan por bueno.

Hombre bueno sin Dios, es peor que el que hizo pecado y a Dios llorando llamó.

El bueno que no es de Dios no tiene arrepentimiento y la Gloria la perdió.

***

Libro 30 - Investigaciones a la Verdad - Tomo IV - C8

viernes, 24 de noviembre de 2023

La Vida Eterna no tiene años

En Sueño Profético decían:

Última noche del año es la fecha de este Mensaje. Este año ha dado muchas alegrías al Elegido con las Palabras que Dios quiere que sean publicadas. El que pudiendo haber estado cerca del Elegido, haya estado lejos, ya tiene este año perdido, si estos Mensajes no los ha oído o no los ha leído.

Sigue el arrobo un espíritu de la Gloria con Mando de Dios:

Este año, que ya no cuenta, nada más que hablando del pasado, tiene que, a muchos, darles sufrimientos cuando recuerden: “Yo he dado desprecio a estas Palabras, que son dichas por Dios en el Cielo. Pero ya mi pensar ha cambiado y a Dios le pido que este año, cuando empiece, todo mi tiempo sea para hablar de esta Grandeza Divina. Quiero que noten, los que me traten, que mi vida ha cambiado, y pediré a Dios Perdón por el año que me porté mal, porque podía haber ayudado en muchas cosas. Mis palabras serán para hablar de estos Mensajes”.

Estas palabras han sido cogidas de los espíritus que todavía tienen cuerpo, y el Poder de Dios, como Enseñanza, las dicta.

Desperté, oí:

Las cosas de Dios son sencillas, si tú tienes Amor.

Termina el arrobo diciendo que pronto se publiquen más Libros, ya que para ellos hay preparados más prólogos de obispos.

Dios ha roto las barreras que su Permitir tenía para los que no creen en la Vida Eterna.

De los que no hace falta decir nombres son de aquellos a los que les pertenece defender este Mando que Dios da diciendo: 

“Que Me ves, dilo y publícalo”.

Estas Palabras no pueden estar calladas.

El año pasado tiene que recordarlo el que desprecio aquí ha dado.

Dicen en la Gloria que la Vida Eterna no tiene años.

***

Libro 60 - Dios No Quiere, Permite - Tomo VII - C3

lunes, 20 de noviembre de 2023

La Tierra no tiene dueños

En Sueño Profético decían:

Si el hombre pensara cómo es esa vida y la comparara con ésta, a nada le vería valor de lo que queda en la Tierra.

Empezaría por estas palabras:

“La Tierra no tiene dueños. Son herederos por corta temporada, según lo que la vida del cuerpo dure. Que a veces te haces esclavo para dejar mayor herencia”.

Dijo un espíritu que un siglo falta de la Tierra:

Yo dejé muy poca herencia, porque disfruté dando de comer al que hambriento veía. Yo le daba valor a lo que para esta Vida Dios pedía, para ya nunca ser muerto como el cuerpo. Para mí era vivir, vivir después de enterrar el cuerpo, que es cuando te queda el espíritu vivo y con Mando de Dios en esta Vida Eterna.

Esta Vida no la buscan ni la cuidan –y es por falta de Enseñanza–, poniendo en primer lugar lo que te quita la Vida del espíritu, con engaños y avaricia.

El que Dios elige tiene el cuerpo al servicio del espíritu, y todo lo ve pasajero. Cuanto más valor le dan a las cosas, menos ganas tiene de ser su dueño.

El Elegido siempre ha dicho estas palabras:

“La Tierra a mí no me engaña. Yo, si puedo, hago que a mí la Tierra servicio me haga. Y me entrego a esta Vida Eterna, donde Dios te espera con tu herencia para Dios, que es el Amor que Él te dio en la Tierra”.

Desperté, oí:

Que no dejen y persigan al que más Escándalo pueda dar con estos Divinos arrobos.

Son a sus Ministros y Jerarquías a quienes más les pertenecen.

¡Qué comparaciones ponían de la vida del cuerpo y de la vida del espíritu!

Decían que la Tierra te hacía esclavo para dejar herencia.

Que más perdían la Gloria los que grandes herencias dejaban en la Tierra.

Decían: “Donde esta la Vida Eterna, ya no hay muerte, porque tú despreciaste vida de Tierra, poniendo, a la que Dios en ella te esperaba, la primera”.

El que ha nombrado el Mensaje fue un heredero grande, pero disfrutó más repartiendo lo que iba a sobrarle.

Se metía en el mesón y decía: “Ya me queda poca herencia. Yo vivo para otra Vida”.

“Donde no existen los cuerpos. Donde sólo hay uno, el de Dios Hijo”.

Que no dejen de pregonar las jerarquías de la Iglesia esta Enseñanza Eterna.

***

Libro 48 - Investigaciones a la Verdad - Tomo VIII - C3