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sábado, 4 de febrero de 2023

Dios será tu guía

En Sueño Profético decían:

Si esto es de Dios, Él será tu guía. Si esto es de Dios, verás cada día escándalo mayor, pero escándalo de alegría.

Dijo uno:

Hoy han recibido con Amor y con respeto porque esto lo han creído. Es la Palabra de Dios la que los deja que admiren lo que están oyendo, y el responder es con atención. Si no creen, no tienen porqué no cobrar el trabajo y despedir con agrado, cuando en sus manos tenga, el que has puesto de dueño, todo lo que Dios ha dictado en 32 años en su Gloria. Esto le hará pensar en algún consejo que le dieran y a Dios pudiera enfadar. Las cosas de Dios tienen fuerza, pero es fuerza con Amor. ¿Quién creería el verlo con esa Paz repitiendo el Mensaje hasta dejarlo bien hecho? Esto no lo esperaban ni los cerca ni los lejos.

Desperté, oí:

Él está capacitado

para hacer varios servicios

que por Dios sean mandados.

Cuando lea este Dictado,

no hace falta que le digan

que sin nombre tiene Amo.

También llegarán noticias

de las que se están esperando

con alegría y a Dios contentando.

¡Ya está bien que el sufrimiento

se vaya achicando!

Que bastante han hecho sufrir

los que son amigos del diablo.

Estos Mensajes recuerdan

el Nuevo Testamento

que Dios dejó:

Que se amaran todos

como Él nos amó.

***

Libro 32 - La Palabra del Creador - Tomo III - C7

jueves, 19 de enero de 2023

Él nos manda y Él nos guía

En Sueño Profético decían:

A más le sirvas a Dios, peor trato te dará el hombre. Pero Dios hará que piensen, aunque no quieran verte diferente a todos los hombres, y ya no te importará el trato porque tú esto lo sientes.

Dijo uno:

Dios Hombre nos mandaba y el hombre no quería que hiciéramos servicio a Dios, que era aquel Hombre que bajó en Palabra y se hizo Hombre. Su Palabra era Poder para crear sin el hombre. Pues esto lo sabía el hombre y le molestaba que a Él le sirviéramos. A nosotros, los Discípulos, nos entristecía el trato cuando no era de alabanza al que nos mandaba. Cuando antes de ofrecernos asiento oíamos el nombre del Maestro, ya entraba en nuestro cuerpo calor y las palabras con fuego salían. Pero esto le agradaba a pocos. Pero Dios hacía que el que no creía en nosotros, a Él lo viera. Y muchos nos hacían esta pregunta:

   —¿Vosotros sois alguno Jesús de Nazaret, ese que hace andar al los tullidos y perdona a los pecadores?

Pronto oían:

   —Ése es nuestro Maestro, pero es Dios, pese a la maldad del hombre que Lo condena por ser Dios y prometer un Reino que no es de este mundo. Por eso no nos quieren a los que Lo seguimos. Pero nosotros daremos nuestro cuerpo antes de no hacer su Mando, que ya viene del Cielo y que en Él lo dice el Padre.

Desperté, oí:

No decían la vida porque la vida era del Maestro y sabían que el hombre allí no tenía mando.

Pues aunque al cuerpo Él también lo mandaba, éste no era eterno. Y a los Discípulos no les interesaba el cuerpo.

Éste sólo les interesaba para servir al Maestro.

Los hombres decían que no era Dios, y algo siempre a los Discípulos les notaban para algo preguntarles.

Todo el que Le sirve, a Dios algo tienen que notarle.

En paciencia, en Amor en el servicio que hace. Que va quitando obstáculos porque Dios ya va delante.

Los Discípulos, su contento y su mayor alegría era cuando preguntaban si al Maestro conocían.

Ninguno callaba esto: “Él nos manda y Él nos guía”.

***

Libro 74 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo IX - C5

martes, 29 de diciembre de 2020

Iluminación y Guía

En Sueño Profético decían:

Por muchos que ahí quieran ir en contra del Elegido, muchos más hay Aquí, en la Gloria, que ruegan por él.

Por mucha fuerza que Dios les permita, quedarán como hoja seca en medio del vendaval, que jamás llegará al árbol.

¡Cómo no pensará el hombre, que de no ser de Aquí la Iluminación y Guía, tantos años, Esto ya estaría acabado por el saber del hombre y la maldad del pecado!

Al hombre lo frena en su interior el saber que hay Elegidos viviendo un Mando, que se ve que no es de la Tierra por la seguridad con la que mueve los pies donde ya antes le han dicho “Ve”.

Dijo uno:

Este “Ve” de Dios,

no tiene noche ni día.

Puede empezar en la noche

y terminar en el día.

O en el día hacer petición

y la noche dar alegría

de aquella continuación.

Con estas Enseñanzas, ¡cuánto mal se hubiera quitado! Y en muchos no hubiera llegado la fuerza del pecado, que cada día se está creciendo más con la defensa: “eso no es malo”.

Hablar de Dios, de su Existencia y de su Poder, es freno que hay que enseñarlo.

Desperté, oí:

A un bien,

siempre se opondrá el mal,

para derrotar lo bien hecho.

Pero si el bien es de Dios,

el hombre ya pierde el tiempo.

Paso que da el que Dios manda,

sabiéndolo o sin saberlo,

no puede quedar en fallo.

Si el Instrumento está siempre:

“Señor, yo tu Mando lo hago

entendiéndolo y no entendiéndolo.

El día que no lo entiendo,

es por mí, no por el Cielo”.

***

Libro 18 - Dios No Quiere, Permite - Tomo III - C9