En Sueño Profético decían:
Terminó la Navidad con la fiesta de los Magos. Ya se guarda todo aquello que se vea que es de Navidad, hasta el próximo año que se junten a cantar para animar la fiesta que, mayoría de veces, en contra de Dios va. Pero el hombre así festeja la noche de Navidad. Y ya, hasta que pase un año, no se habla de este Niño que nació en el Portal; no se da ropa al desnudo, ni salario al que no lo puede ganar. Por mil razones que ponga aquel que no necesite nada, no se puede tener en olvido de Navidad a aquel que no tenga nada. Esto no lo puede hacer el que mucho ama, porque al amarlo tanto, ya de Dios no se separa, y en esta unión con Dios, la Navidad no se acaba. Y si en la noche miras al Cielo y ves estrellas, piensa que una fue de los Magos, y ya su Venida recuerdas, y siempre tienes presente: “Navidad fue noche aquella”.
Desperté, oí:
Ella vive Navidad,
Navidad pero con pena.
Navidad que ella quisiera
que así todos la sintieran.
Navidad en el que sufre,
Navidad en el que pena.
Navidad, que esto es Dios,
que no te obliga y te deja
que busques al afligido,
lo mismo que en Nochebuena.
Porque Él podía hacer
cambiarte la papeleta:
que tú fueras el afligido
que buscas en Nochebuena.
AGUSTÍN DE MÓNICA
***
Libro 12 - Dios Comunica y Da Nombres - Tomo II - Pag. 44-45
lunes, 6 de enero de 2014
domingo, 5 de enero de 2014
Comedia sin ganancia
En Sueño Profético decían:
La vida del cristiano, si fuera vivida como Dios enseña, todos conocían lo que iba de Dios. Porque Dios enseña con su Acción y su Palabra.
Lo de Dios, siempre verá el hombre que va de Dios.
El cristiano debía de darle pena o abochornarse cuando no conociera lo que era de Dios o del hombre.
Dijo uno:
Estos Mensajes, una vez cundidos, tienen que pedirles cuentas los últimos a los primeros, por haber tenido esta lentitud.
Esta Grandeza, merecida a muy pocos, ha debido ya de estar en todos los centros culturales que tienen el nombre de cristianos; que ponen a Dios, en momentos, como Testigo de la injusticia y Defensor de la justicia; que miran al Cielo y rezan el Padre Nuestro.
Esto, que piense el hombre, que es comedia sin ganancia.
El hombre, lo que creía –el hombre que a Dios no ama– es que Esto quedaría en silencio y arrinconada la Palabra del que no hay nada sin Él. Pues su Presencia no falta.
¿Quién puede negarle a Dios que publique lo que Él manda?
Desperté, oí:
¡Cuánto bien le haría al hombre,
empezando por los niños
y acabando por los viejos,
estas Palabras Divinas,
que su nombre es Evangelio!
Son los que dicen que creen,
son los que dicen que aman,
los que si Esto lo sienten
lo ponen para Enseñanza.
Tú, el silencio lo pisas
y obedeces al que manda.
***
Libro 18 - Dios No Quiere, Permite - Tomo III - Pág. 100-101
La vida del cristiano, si fuera vivida como Dios enseña, todos conocían lo que iba de Dios. Porque Dios enseña con su Acción y su Palabra.
Lo de Dios, siempre verá el hombre que va de Dios.
El cristiano debía de darle pena o abochornarse cuando no conociera lo que era de Dios o del hombre.
Dijo uno:
Estos Mensajes, una vez cundidos, tienen que pedirles cuentas los últimos a los primeros, por haber tenido esta lentitud.
Esta Grandeza, merecida a muy pocos, ha debido ya de estar en todos los centros culturales que tienen el nombre de cristianos; que ponen a Dios, en momentos, como Testigo de la injusticia y Defensor de la justicia; que miran al Cielo y rezan el Padre Nuestro.
Esto, que piense el hombre, que es comedia sin ganancia.
El hombre, lo que creía –el hombre que a Dios no ama– es que Esto quedaría en silencio y arrinconada la Palabra del que no hay nada sin Él. Pues su Presencia no falta.
¿Quién puede negarle a Dios que publique lo que Él manda?
Desperté, oí:
¡Cuánto bien le haría al hombre,
empezando por los niños
y acabando por los viejos,
estas Palabras Divinas,
que su nombre es Evangelio!
Son los que dicen que creen,
son los que dicen que aman,
los que si Esto lo sienten
lo ponen para Enseñanza.
Tú, el silencio lo pisas
y obedeces al que manda.
***
Libro 18 - Dios No Quiere, Permite - Tomo III - Pág. 100-101
sábado, 4 de enero de 2014
Ahí se queda el secreto
En Sueño Profético decían:
No hay quien haga el bien y viva sin Paz. Y no hay quien tenga Paz si hace el mal. Junta más amigos el malo que el bueno. Y el que trata al bueno, no puede seguir siendo malo.
Este Arrobo da Palabras que cualquier hombre puede leer e ir frenando a lo que le haga pensar: “esto mismo a mí me está pasando”. Puede que estando leyendo, él se note que está cambiando, porque le venga a su mente: “esto hice, esto ya no hago, me dejaré tal amigo que vive sin a Dios amarlo, buscaré a hombres de Dios que Paz viven y Paz van dando”.
Dijo uno:
Si el hombre se reformara porque el mal lo viera malo, con qué fuerza hablaría diciendo: “esto es pecado”, porque él lo había vivido y vivió al mundo arrastrando, al mundo que guardaría sus montones de pecados hasta que el Dueño le diga –el Dueño sin tener amo–: “No importa que los entierres. ¡Si sé lo que no ha pasado porque no llegó su día! Yo sé lo mismo a la luz, a la oscuridad, a los secretos, a lo enterrado, que el hombre de Mí se oculta porque no cree en mi Mando”. Esto lo oí yo decir a Dios por el suelo andando, a unos que vivían vida, pero vida de pecado.
Desperté, oí:
Eran hombres que vivían vida mala
y querían engañar a Dios.
Porque el mundo lo sabía,
y querían tener secretos
con el Dueño de las noches,
con el Dueño de los días.
Con el Dueño de la Gloria,
con el Rey de Sabiduría.
Con el que tiene a los hombres
con la grande Libertad.
Pero el Poder de este Dueño
envuelve con transparente
lo que nadie puede verlo.
Ahí se queda el secreto,
y Aquí todo está Dios viendo.
***
Libro 13 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictado en Gloria - Tomo II - Pág. 202-203
No hay quien haga el bien y viva sin Paz. Y no hay quien tenga Paz si hace el mal. Junta más amigos el malo que el bueno. Y el que trata al bueno, no puede seguir siendo malo.
Este Arrobo da Palabras que cualquier hombre puede leer e ir frenando a lo que le haga pensar: “esto mismo a mí me está pasando”. Puede que estando leyendo, él se note que está cambiando, porque le venga a su mente: “esto hice, esto ya no hago, me dejaré tal amigo que vive sin a Dios amarlo, buscaré a hombres de Dios que Paz viven y Paz van dando”.
Dijo uno:
Si el hombre se reformara porque el mal lo viera malo, con qué fuerza hablaría diciendo: “esto es pecado”, porque él lo había vivido y vivió al mundo arrastrando, al mundo que guardaría sus montones de pecados hasta que el Dueño le diga –el Dueño sin tener amo–: “No importa que los entierres. ¡Si sé lo que no ha pasado porque no llegó su día! Yo sé lo mismo a la luz, a la oscuridad, a los secretos, a lo enterrado, que el hombre de Mí se oculta porque no cree en mi Mando”. Esto lo oí yo decir a Dios por el suelo andando, a unos que vivían vida, pero vida de pecado.
Desperté, oí:
Eran hombres que vivían vida mala
y querían engañar a Dios.
Porque el mundo lo sabía,
y querían tener secretos
con el Dueño de las noches,
con el Dueño de los días.
Con el Dueño de la Gloria,
con el Rey de Sabiduría.
Con el que tiene a los hombres
con la grande Libertad.
Pero el Poder de este Dueño
envuelve con transparente
lo que nadie puede verlo.
Ahí se queda el secreto,
y Aquí todo está Dios viendo.
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Libro 13 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictado en Gloria - Tomo II - Pág. 202-203
viernes, 3 de enero de 2014
Si esto lo pensara el hombre
En Sueño Profético decían:
¡Qué poco valora el hombre el Premio que Dios le manda, aunque no se lo merezca!
¡Qué desprecio sin pensarlo! Porque si lo pensara, le pediría Perdón a Dios.
¡Hombres vacíos por dentro de la Existencia de Dios!
¡Hombres sin creer en la Gloria y sin creer en un sitio que están apartados de Dios!
¡Hombres que no diferencian lo oscuro del resplandor!
Es sufrimiento con carga, para el que Dios coge de puente, el tener que repartir las Palabras que Dios dejó dichas antes de que Lo clavaran.
Dijo uno:
El hombre tiene este Hecho como espada para defenderse. Y él, mientras, despreciando esta Sabiduría en vez de estar adorando.
Esto, tiene que llegar día que el Elegido niegue estas Palabras a muchos que hoy las desprecian.
Desperté, oí:
Luego verán los primeros,
los últimos que han llegado.
Esto llévalo a sitio
que más escándalo le den.
Que después te buscarán
y ya no te podrán tener.
Porque el Mando te dirá
lo que ya tienes que hacer.
Esto no lo piensa el hombre
por el sufrir que te ven.
Porque no ama a Dios,
ni cree que Esto es como es.
Y al no amar ni creer,
no cree en su Poder.
Dios hace en la zarza camino,
que puedes ir descalzo.
Y ¿qué duda puede haber
de que al que pecó lo haga santo?
Si esto lo pensara el hombre,
ya te daría otro trato.
***
Libro 17 - Investigacines a la Verdad - Tomo II
¡Qué poco valora el hombre el Premio que Dios le manda, aunque no se lo merezca!
¡Qué desprecio sin pensarlo! Porque si lo pensara, le pediría Perdón a Dios.
¡Hombres vacíos por dentro de la Existencia de Dios!
¡Hombres sin creer en la Gloria y sin creer en un sitio que están apartados de Dios!
¡Hombres que no diferencian lo oscuro del resplandor!
Es sufrimiento con carga, para el que Dios coge de puente, el tener que repartir las Palabras que Dios dejó dichas antes de que Lo clavaran.
Dijo uno:
El hombre tiene este Hecho como espada para defenderse. Y él, mientras, despreciando esta Sabiduría en vez de estar adorando.
Esto, tiene que llegar día que el Elegido niegue estas Palabras a muchos que hoy las desprecian.
Desperté, oí:
Luego verán los primeros,
los últimos que han llegado.
Esto llévalo a sitio
que más escándalo le den.
Que después te buscarán
y ya no te podrán tener.
Porque el Mando te dirá
lo que ya tienes que hacer.
Esto no lo piensa el hombre
por el sufrir que te ven.
Porque no ama a Dios,
ni cree que Esto es como es.
Y al no amar ni creer,
no cree en su Poder.
Dios hace en la zarza camino,
que puedes ir descalzo.
Y ¿qué duda puede haber
de que al que pecó lo haga santo?
Si esto lo pensara el hombre,
ya te daría otro trato.
***
Libro 17 - Investigacines a la Verdad - Tomo II
jueves, 2 de enero de 2014
Misterio de Dios entendido por muy pocos
En Sueño Profético decían:
Dando a conocer el Mensaje, el que lo lea, lo juzgará. Esta Gloria dicha en Palabras dictadas por el mismo Dios, frena el insulto que vaya para el Comunicante. Estos Libros no admiten comparaciones. Estos Libros los presenta Dios con su misma Palabra, con sus mismas Leyes y con su única Fuerza.
Dios: desprecio del que no Lo ama y Salvador del que ya no peca.
Dios: Palabra que vive Vida, por ser la única Vida, Dios.
Dijo Tomás de Aquino:
El que abra el Libro como el que abre un libro más, le dará vueltas la cabeza, y al querer igualar temas, verá a Dios en actitud diferente; verá al Comunicante no en postura sumisa, no cobarde ante la gente; aquí verá un poderío no suyo; aquí verá unas Palabras Bíblicas, sin comparación a las del hombre; aquí verá el hombre que Dios siembra de noche semilla, y de día sale mata, pero no es siembra que ves tallo poco a poco, como la enseñanza del hombre. Esta siembra es Dios sembrando de noche y de día llamando al hombre para que disfrute de su Divina Cosecha; Libros inigualables, que quedarán en la Historia de Dios, y que el mismo Comunicante es el que le da el valor, por llevar a la Tierra la Voz del Cielo. Esta Teología no tiene falta ni sobra, y no hace falta mucha explicación para comprender que nada es copia, que todo es dicho por Dios, que son Sentencias que a más pararse y a más leer, más te darás cuenta es Dios.
Desperté, oí:
Este Dictado es de Tomás de Aquino.
Él lo dicta y habla Dios.
Y el Instrumento repite el Dictado y la Voz.
Que antes de esto está el arrobo, que ve y oye apartándose de todo.
Éste es misterio de Dios entendido por muy pocos.
Tan sólo puede entender el que crea en el Arrobo.
***
Libro 9 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo I - Pág. 259-260
Dando a conocer el Mensaje, el que lo lea, lo juzgará. Esta Gloria dicha en Palabras dictadas por el mismo Dios, frena el insulto que vaya para el Comunicante. Estos Libros no admiten comparaciones. Estos Libros los presenta Dios con su misma Palabra, con sus mismas Leyes y con su única Fuerza.
Dios: desprecio del que no Lo ama y Salvador del que ya no peca.
Dios: Palabra que vive Vida, por ser la única Vida, Dios.
Dijo Tomás de Aquino:
El que abra el Libro como el que abre un libro más, le dará vueltas la cabeza, y al querer igualar temas, verá a Dios en actitud diferente; verá al Comunicante no en postura sumisa, no cobarde ante la gente; aquí verá un poderío no suyo; aquí verá unas Palabras Bíblicas, sin comparación a las del hombre; aquí verá el hombre que Dios siembra de noche semilla, y de día sale mata, pero no es siembra que ves tallo poco a poco, como la enseñanza del hombre. Esta siembra es Dios sembrando de noche y de día llamando al hombre para que disfrute de su Divina Cosecha; Libros inigualables, que quedarán en la Historia de Dios, y que el mismo Comunicante es el que le da el valor, por llevar a la Tierra la Voz del Cielo. Esta Teología no tiene falta ni sobra, y no hace falta mucha explicación para comprender que nada es copia, que todo es dicho por Dios, que son Sentencias que a más pararse y a más leer, más te darás cuenta es Dios.
Desperté, oí:
Este Dictado es de Tomás de Aquino.
Él lo dicta y habla Dios.
Y el Instrumento repite el Dictado y la Voz.
Que antes de esto está el arrobo, que ve y oye apartándose de todo.
Éste es misterio de Dios entendido por muy pocos.
Tan sólo puede entender el que crea en el Arrobo.
***
Libro 9 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo I - Pág. 259-260
miércoles, 1 de enero de 2014
¡¡Feliz año nuevo!!
Que este nuevo año 2014 sea próspero y que todos vuestros deseos se cumplan...
¡Un fuerte abrazo!
Dios no vino en secreto
Oí:
Dios no vino en secreto, ni para que Lo maltrataran.
Dios vino diciendo: “Soy el Hijo de Dios”.
No callar esto, Le hizo morir en la Cruz.
Él no vino a morir en la Cruz. Él Lo sabía. Y el hombre lo quiso.
Él vino a enseñar con Amor su Doctrina, a Perdonar y a facilitar la entrada en su Reino.
***
Libro 1 - Meditaciones y Palabras Directas con el Padre Eterno - Tomo I - Pag. 77
Dios no vino en secreto, ni para que Lo maltrataran.
Dios vino diciendo: “Soy el Hijo de Dios”.
No callar esto, Le hizo morir en la Cruz.
Él no vino a morir en la Cruz. Él Lo sabía. Y el hombre lo quiso.
Él vino a enseñar con Amor su Doctrina, a Perdonar y a facilitar la entrada en su Reino.
***
Libro 1 - Meditaciones y Palabras Directas con el Padre Eterno - Tomo I - Pag. 77
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