En Sueño Profético hablaban de la Caridad al espíritu y de la Caridad al cuerpo. Decían:
Da más ganas de dar Caridad a lo que ven tus ojos, que a lo que no estás viendo. Pero si tú la Caridad la haces por Dios, das Caridad primero por dentro. Que hay veces que de estas raíces puedes cambiar el cuerpo, y ya ves otro vivir que antes no estabas viendo.
La Caridad hecha sólo por el hombre es edificio que haces sin cimientos, que cuando crees que está terminado, le viene el derrumbamiento.
Caridad sin pedir cuentas es Caridad que es del Cielo, es Caridad que allí dejas bienestar y algún pensar para pensar en el Cielo.
La caridad que es del hombre, te retira en muchos hechos. Te retira si los juzgas por la ley que hay en el suelo. Te retira si los ves que a la Caridad le dan desprecio. Y si a Dios no Lo nombran, en vez de aumentar la Caridad, tú haces un trazo nuevo, retirando Caridad.
Desperté, oí:
Haz que tu Caridad
rebose en el espíritu,
y ya no podrá callar,
porque el rebose,
al cuerpo salpicará.
Haz que tu Caridad
no la hagas con justicia,
que Dios no da esta caridad.
Dios da Caridad y te deja
hasta que tu cuerpo viva.
Luego, es el único que juzga,
pero sin con el hombre contar.
Si con el hombre contara,
haría lo que él hace en la Tierra:
Injusticia
donde justicia hace falta.
“No juzgar si no queréis ser juzgados”.
Estas Palabras salieron
de Jesús, el Salvador de los hombres,
estando un día predicando.
La Caridad bien hecha
al espíritu primero,
siempre deja ganancia
y va dominando al cuerpo.
Y de estas grandes ganancias,
si tú haces Caridad,
tú también te llevas Premio.
Pero tienes que dejar de juzgar,
y hacer Caridad contento.
***
Libro 19 - Dios Manda en Su Gloria que Enseñen - Tomo III - C5
miércoles, 14 de octubre de 2015
martes, 13 de octubre de 2015
Desafío a Dios
En Sueño Profético hablaban del pecado: de ofrecerlo, de buscarlo y de aceptarlo. Pero es más difícil el rechazarlo, y más pecado el ofrecerlo.
Quien ofrece pecado no puede amar a Dios, porque a Dios va desafiando. El pecado mayor es hacer que más pequen. Esto es desafío a Dios. Esto es querer que abunde el pecador.
Dijo uno:
No es lo mismo caer
porque estaba allí la piedra,
que estar el camino llano
y tú fuiste a ponerla.
Que si tú piedra no pones,
nadie tropieza en la piedra.
No es el cañón el que mata,
es la bala que le entras.
Desperté, oí:
En este arrobo daban
gravedad en escala
al pecado y al pecador.
Hacían comparaciones
con caminos en sitios
difíciles o llanos.
En los llanos
que el hombre ponía el obstáculo
para decir “se ha caído”,
y ya hacía servicio al diablo.
Éste tiene servidores
que le van acarreando
para que vivan ahí
una vida de pecado.
No es lo mismo pecador,
que ofrecer el pecado.
Éstos se enfrentan a Dios,
y Dios tiene que apartarlos.
A unos los busca Dios,
y a otros los echa
con el nombre de diablos.
No tiene el mismo castigo
el pecador que pecó,
que el que lo llevó al pecado.
***
Libro 18 - Dios No Quiere, Permite - Tomo III - C4
Quien ofrece pecado no puede amar a Dios, porque a Dios va desafiando. El pecado mayor es hacer que más pequen. Esto es desafío a Dios. Esto es querer que abunde el pecador.
Dijo uno:
No es lo mismo caer
porque estaba allí la piedra,
que estar el camino llano
y tú fuiste a ponerla.
Que si tú piedra no pones,
nadie tropieza en la piedra.
No es el cañón el que mata,
es la bala que le entras.
Desperté, oí:
En este arrobo daban
gravedad en escala
al pecado y al pecador.
Hacían comparaciones
con caminos en sitios
difíciles o llanos.
En los llanos
que el hombre ponía el obstáculo
para decir “se ha caído”,
y ya hacía servicio al diablo.
Éste tiene servidores
que le van acarreando
para que vivan ahí
una vida de pecado.
No es lo mismo pecador,
que ofrecer el pecado.
Éstos se enfrentan a Dios,
y Dios tiene que apartarlos.
A unos los busca Dios,
y a otros los echa
con el nombre de diablos.
No tiene el mismo castigo
el pecador que pecó,
que el que lo llevó al pecado.
***
Libro 18 - Dios No Quiere, Permite - Tomo III - C4
lunes, 12 de octubre de 2015
La pena de condenarse es por Dios
En Sueño Profético decían:
Aprende más el que quiere amar, que el que dice que ama.
Saliendo un día el Maestro de la sinagoga, se acercaron unos hombres y Le hicieron esta pregunta:
–¿No sé si debo dirigirme al mismo Hijo del Hombre o he debido de preguntar a uno de los Discípulos? Cuando ya quede la Tierra sin tus Pisadas, ¿qué haremos para no caer en el pecado? Esta pregunta es de nuestras mujeres. Ellas querían venir a peguntarla, y nosotros nos hemos adelantado para llevarles la respuesta.
Quiso uno de sus Discípulos decirle: “Maestro, mañana Tú me la das y yo la llevo, por tener la hora tan justa como antes has dicho”. Miró el Maestro al Discípulo y dijo:
–Tienes que tener Amor sin olvidar que soy Dios del Cielo. Pues si olvidas lo de Dios, no es Obediencia primero. Éstos hombres quieren amar, y en aprender son los primeros.
–Ya podéis ir tranquilos y vivir como estáis viviendo, que aunque mi cuerpo se vaya, quedan mis Palabras, y el que las practique, tiene contacto en el Cielo. No hay más verdad para no querer pecar, que decir: “pecar no quiero”.
Desperté, oí:
Luego se fue el Maestro diciendo: “Aprende más el que quiere amar, que el que dice que ama”.
Éstos Lo fueron a buscar
para ir a las mujeres
y quitarles su pesar.
Querían saber por Él,
cómo vivir sin pecar.
Tenían miedo después
a poderse condenar.
Estas palabras se oían
mucho en estas mujeres:
“La pena de condenarse
es por Dios, no por el hombre”.
¡Pensar en darle sufrir,
después de bajar a Tierra…!
¡Pensar que muera en la Cruz,
por no querer que Dios fuera…!
Estas mujeres amaban,
y sin duda aprendían
todo lo que Dios hablaba.
Había quien decía: “yo amo”,
y no aprendió su Enseñanza.
***
Libro 13 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo II - C3
Aprende más el que quiere amar, que el que dice que ama.
Saliendo un día el Maestro de la sinagoga, se acercaron unos hombres y Le hicieron esta pregunta:
–¿No sé si debo dirigirme al mismo Hijo del Hombre o he debido de preguntar a uno de los Discípulos? Cuando ya quede la Tierra sin tus Pisadas, ¿qué haremos para no caer en el pecado? Esta pregunta es de nuestras mujeres. Ellas querían venir a peguntarla, y nosotros nos hemos adelantado para llevarles la respuesta.
Quiso uno de sus Discípulos decirle: “Maestro, mañana Tú me la das y yo la llevo, por tener la hora tan justa como antes has dicho”. Miró el Maestro al Discípulo y dijo:
–Tienes que tener Amor sin olvidar que soy Dios del Cielo. Pues si olvidas lo de Dios, no es Obediencia primero. Éstos hombres quieren amar, y en aprender son los primeros.
–Ya podéis ir tranquilos y vivir como estáis viviendo, que aunque mi cuerpo se vaya, quedan mis Palabras, y el que las practique, tiene contacto en el Cielo. No hay más verdad para no querer pecar, que decir: “pecar no quiero”.
Desperté, oí:
Luego se fue el Maestro diciendo: “Aprende más el que quiere amar, que el que dice que ama”.
Éstos Lo fueron a buscar
para ir a las mujeres
y quitarles su pesar.
Querían saber por Él,
cómo vivir sin pecar.
Tenían miedo después
a poderse condenar.
Estas palabras se oían
mucho en estas mujeres:
“La pena de condenarse
es por Dios, no por el hombre”.
¡Pensar en darle sufrir,
después de bajar a Tierra…!
¡Pensar que muera en la Cruz,
por no querer que Dios fuera…!
Estas mujeres amaban,
y sin duda aprendían
todo lo que Dios hablaba.
Había quien decía: “yo amo”,
y no aprendió su Enseñanza.
***
Libro 13 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo II - C3
domingo, 11 de octubre de 2015
Las Enseñanzas del Elegido de Dios
En Sueño Profético decían:
Para ser Elegido por Dios, antes, tuviste que poner en todo, lo primero, el Amor de Dios y cumplir las Palabras que Dios dejó en la Tierra, que aquí las manda Dios dictar: primero, amar al Prójimo, porque en el Prójimo está Dios; levantar al caído sin culpar porqué caído está; y ya, si Dios perdona, yo tengo que perdonar.
El pudor, que a tu cuerpo le sirva como traje con fuerza, que despide el pecado y ya a Dios tienen que Nombrarlo. Que la palabra hambre no la oiga el que tiene grande capital guardado. Los Mandamientos de Dios irlos enseñando y despreciar todo lo que enseña el adelanto, que esta enseñanza es retirar de la Gloria y mandarlos a la profundidad, donde está Satanás esperando. Que cada día más manda el adelanto, que esto no está oculto.
Dijo un espíritu de Dios:
La Enseñanza de este Elegido siempre ha sido una Enseñanza que se veía Poder de Dios. Nunca copió lo que el adelanto estaba y está haciendo, que esto el hombre lo ve bien y lo sigue haciendo.
Desperté, oí:
En este Arrobo hablaban tanto del adelanto que decían palabras para pensarlas y pedir a Dios que mande un castigo grande, con el nombre de pecado maldito.
Esto lo verá peor el que su vida siempre fue dando ejemplo para ir a Dios nombrando y diciendo, de palabras o de pensamiento, esto que dictan:
- Vete tentador Demonio, que aquí quedas fracasado. Me pase lo que me pase, a Dios lo busco y lo llamo. Si mis fuerzas te persiguen, vete donde no hagas daño.
Ya se pasa a las alegrías de los Libros. Que esta alegría tan pronto no se esperaba, pero el Poder de Dios hace, de momento, en el llano la montaña y en la montaña el llano.
Este Mensaje es para que lo oigan todos los que están aquí unidos, y verán que tienen Enseñanza que da este Elegido.
Éstas son las Enseñanzas del Elegido de Dios.
***
Libro 65 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo V
Para ser Elegido por Dios, antes, tuviste que poner en todo, lo primero, el Amor de Dios y cumplir las Palabras que Dios dejó en la Tierra, que aquí las manda Dios dictar: primero, amar al Prójimo, porque en el Prójimo está Dios; levantar al caído sin culpar porqué caído está; y ya, si Dios perdona, yo tengo que perdonar.
El pudor, que a tu cuerpo le sirva como traje con fuerza, que despide el pecado y ya a Dios tienen que Nombrarlo. Que la palabra hambre no la oiga el que tiene grande capital guardado. Los Mandamientos de Dios irlos enseñando y despreciar todo lo que enseña el adelanto, que esta enseñanza es retirar de la Gloria y mandarlos a la profundidad, donde está Satanás esperando. Que cada día más manda el adelanto, que esto no está oculto.
Dijo un espíritu de Dios:
La Enseñanza de este Elegido siempre ha sido una Enseñanza que se veía Poder de Dios. Nunca copió lo que el adelanto estaba y está haciendo, que esto el hombre lo ve bien y lo sigue haciendo.
Desperté, oí:
En este Arrobo hablaban tanto del adelanto que decían palabras para pensarlas y pedir a Dios que mande un castigo grande, con el nombre de pecado maldito.
Esto lo verá peor el que su vida siempre fue dando ejemplo para ir a Dios nombrando y diciendo, de palabras o de pensamiento, esto que dictan:
- Vete tentador Demonio, que aquí quedas fracasado. Me pase lo que me pase, a Dios lo busco y lo llamo. Si mis fuerzas te persiguen, vete donde no hagas daño.
Ya se pasa a las alegrías de los Libros. Que esta alegría tan pronto no se esperaba, pero el Poder de Dios hace, de momento, en el llano la montaña y en la montaña el llano.
Este Mensaje es para que lo oigan todos los que están aquí unidos, y verán que tienen Enseñanza que da este Elegido.
Éstas son las Enseñanzas del Elegido de Dios.
***
Libro 65 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo V
sábado, 10 de octubre de 2015
Aquí el Dueño es Dios
En Sueño Profético decían:
Todo aquél que te ayude ayuda a Dios.
Todo lo que recibes no es para ti. Tú eres como el repartidor que va repartiendo lo que parece que es suyo, pero a ti te lo manda el Dueño. Pues Aquí el Dueño es Dios.
Es de cabeza y de buen sentido pensar que el que Dios elige necesita al hombre como el cuerpo las piernas. Cuando recibe el Arrobo desprecia al cuerpo y a las piernas y agranda la ayuda que hubiera, porque la vida que es Vida Eterna ya no necesita la ayuda porque no existe materia. Pero mientras el cuerpo vive encima de la Tierra le hacen falta los hombres como al cuerpo las piernas. Que aunque el cuerpo es más importante que las piernas, las piernas le hacen andar. Así es todo en la Tierra.
Dios cuando se hace Hombre al hombre manda y Él al hombre llega. Mandaba porque era unir sus Palabras a la materia y cuando Él iba hacía presencia para que luego de Dios Hombre siempre se hablara. Pues aunque era Dios Lo veías pisar la Tierra.
Desperté, oí:
El Mando de Dios da ayuda al que Él manda en la Tierra.
Y el que Dios elige no recibe ni almacena.
Esto no lo puede hacer con ninguna diferencia.
Lo que hace es publicar y explicar de modo que lo entiendan, como Dios a ella se lo da.
Si pensara el hombre un poco vería que el ayudar era cobrar una renta, pero en grande cantidad.
Mientras que el espíritu tenga que tirar de la materia le hace falta la ayuda.
Porque Dios tiene Poder y el Poder hace figura.
Pero esto es en la Gloria de donde Él te manda la ayuda.
***
Libro 67 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo VII
Todo aquél que te ayude ayuda a Dios.
Todo lo que recibes no es para ti. Tú eres como el repartidor que va repartiendo lo que parece que es suyo, pero a ti te lo manda el Dueño. Pues Aquí el Dueño es Dios.
Es de cabeza y de buen sentido pensar que el que Dios elige necesita al hombre como el cuerpo las piernas. Cuando recibe el Arrobo desprecia al cuerpo y a las piernas y agranda la ayuda que hubiera, porque la vida que es Vida Eterna ya no necesita la ayuda porque no existe materia. Pero mientras el cuerpo vive encima de la Tierra le hacen falta los hombres como al cuerpo las piernas. Que aunque el cuerpo es más importante que las piernas, las piernas le hacen andar. Así es todo en la Tierra.
Dios cuando se hace Hombre al hombre manda y Él al hombre llega. Mandaba porque era unir sus Palabras a la materia y cuando Él iba hacía presencia para que luego de Dios Hombre siempre se hablara. Pues aunque era Dios Lo veías pisar la Tierra.
Desperté, oí:
El Mando de Dios da ayuda al que Él manda en la Tierra.
Y el que Dios elige no recibe ni almacena.
Esto no lo puede hacer con ninguna diferencia.
Lo que hace es publicar y explicar de modo que lo entiendan, como Dios a ella se lo da.
Si pensara el hombre un poco vería que el ayudar era cobrar una renta, pero en grande cantidad.
Mientras que el espíritu tenga que tirar de la materia le hace falta la ayuda.
Porque Dios tiene Poder y el Poder hace figura.
Pero esto es en la Gloria de donde Él te manda la ayuda.
***
Libro 67 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo VII
viernes, 9 de octubre de 2015
Dios Padre, Dios Hijo en Carne o Dios con Mando en Espíritu
En Sueño Profético decían:
Hay quién habla de Gloria sin pensar que Gloria es Dios.
Hay quién quiere ganarla sin ocuparse de hacer lo que tiene que hacer para ganarla.
Y hay quién se pone sus reglas, creyendo que la Gloria no es el sitio que hace Dios con su Presencia. En Espíritu fue antes y después ya fue Materia, Carne Divinizada, para que vieran la Presencia del mismo Dios, hecho Carne. Que de Esto toma el nombre de Gloria.
Dijo uno:
Es cierto que muchos hablan de irse a la Gloria y no viven los Mandamientos del que tiene formada la Gloria, del que la Palabra es vida, del que sin Cuerpo, con Cuerpo y Poder forma un solo Dios.
Esto no lo piensa el hombre.
El hombre piensa en la Gloria cuando él cree que la necesita; cuando no le oye, al que le pregunta, y espera respuesta; cuando ya abandona el sonido a las palabras; cuando el oír está prácticamente muerto, entonces es cuando desea la Gloria y es cuando ya ni puede ganarla ni puede pecar; cuando su cuerpo empieza a darle vida a infinidad de animales; cuando él mismo se ve muerto, porque su sitio no es la Gloria.
Desperté, oí:
Tiene que aprender el hombre o pensar, si es que lo sabe, que para querer la Gloria tiene que estar Dios delante.
Primero, cumplir sus Leyes, pero cumplir por Amarle. Y ya aprendes y sigues a Dios, y Lo llevas delante.
Qué más da que digas Dios en tres palabras, es el Mismo: Dios Padre, Dios Hijo en Carne o Dios con Mando en Espíritu.
O que digas: “Gloria, yo quiero a tu Dios” o “Dios, yo quiero estar Contigo”.
Si esto lo piensas, amando, lo dices en un continuo.
Dios Padre, Dios Hijo en Carne o Dios con Mando en Espíritu.
Todo esto dice Gloria, que de Aquí sale este Sitio.
Si no cumples lo de Dios la Gloria no te da el Sitio, porque Gloria no hay sin Dios.
***
Libro 65 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo V
Hay quién habla de Gloria sin pensar que Gloria es Dios.
Hay quién quiere ganarla sin ocuparse de hacer lo que tiene que hacer para ganarla.
Y hay quién se pone sus reglas, creyendo que la Gloria no es el sitio que hace Dios con su Presencia. En Espíritu fue antes y después ya fue Materia, Carne Divinizada, para que vieran la Presencia del mismo Dios, hecho Carne. Que de Esto toma el nombre de Gloria.
Dijo uno:
Es cierto que muchos hablan de irse a la Gloria y no viven los Mandamientos del que tiene formada la Gloria, del que la Palabra es vida, del que sin Cuerpo, con Cuerpo y Poder forma un solo Dios.
Esto no lo piensa el hombre.
El hombre piensa en la Gloria cuando él cree que la necesita; cuando no le oye, al que le pregunta, y espera respuesta; cuando ya abandona el sonido a las palabras; cuando el oír está prácticamente muerto, entonces es cuando desea la Gloria y es cuando ya ni puede ganarla ni puede pecar; cuando su cuerpo empieza a darle vida a infinidad de animales; cuando él mismo se ve muerto, porque su sitio no es la Gloria.
Desperté, oí:
Tiene que aprender el hombre o pensar, si es que lo sabe, que para querer la Gloria tiene que estar Dios delante.
Primero, cumplir sus Leyes, pero cumplir por Amarle. Y ya aprendes y sigues a Dios, y Lo llevas delante.
Qué más da que digas Dios en tres palabras, es el Mismo: Dios Padre, Dios Hijo en Carne o Dios con Mando en Espíritu.
O que digas: “Gloria, yo quiero a tu Dios” o “Dios, yo quiero estar Contigo”.
Si esto lo piensas, amando, lo dices en un continuo.
Dios Padre, Dios Hijo en Carne o Dios con Mando en Espíritu.
Todo esto dice Gloria, que de Aquí sale este Sitio.
Si no cumples lo de Dios la Gloria no te da el Sitio, porque Gloria no hay sin Dios.
***
Libro 65 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo V
jueves, 8 de octubre de 2015
Si te falta Amor a Dios, si no pecaste, pecas
En Sueño Profético decían:
El Amor a Dios, por fuerza, te hace hombre bueno. El Amor a Dios te hace ver lo que va en contra de Dios, que es el pecado.
Dijo una mujer:
Si te falta Amor a Dios, si no pecaste, pecas. Si te falta Amor a Dios, no sufres ni perdonas. Si te falta Amor a Dios, llevas el odio de sombra.
Dijo la misma voz, aunque no veías persona por ser de espíritu a espíritu enseñando:
- Estas palabras que repito me quitaron de pecar cuando se las oí a una mujer que le prometió a Dios que iba a enseñar a que Lo amaran: “Si te falta Amor a Dios, si no pecaste, pecas”. Fue oírla y rogarle si me quería escuchar. Le vi la cara con alegría antes de oír el contestar. Entonces dijo:
- Empiece, pero si es de su vida ya pasada no cuenta con la amistad que ahora haga con mi forma de vivir y de pensar.
- Dejé todas mis ideas que tanto tenía abrigadas y fui haciendo y viviendo vida para Dios nada más. Esta mujer amaba a Dios y ofreció en un sufrir que llevaría a la Gloria a todo el que la quisiera oír. Hablaba y vestía de un modo que tenían que decir “ahí va la que tanto ama” sin poderle desmentir, porque Dios iba de guarda en su forma de vivir.
Desperté, oí:
Si quieres no hacer nada en contra de Dios Ámalo primero.
Si quieres no pecar no dejes de Amarlo, si es que lo amas ya.
Si tienes odio por dentro el Amor no lo estás sintiendo.
Si dices “esto no es malo”, piensa si para Dios es agrado.
Hay quien vive como quiere y a la Gloria cree que viene. Quiere ahí vivir pecando y a Dios Aquí engañarlo.
El Amor a Dios, el que lo siente, ya no puede él sólo Amarlo, porque Dios te manda Amor para que tú lo vayas dando. Que tú ya dejas Amor y vas quitando pecados.
***
Libro 67 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo VII
El Amor a Dios, por fuerza, te hace hombre bueno. El Amor a Dios te hace ver lo que va en contra de Dios, que es el pecado.
Dijo una mujer:
Si te falta Amor a Dios, si no pecaste, pecas. Si te falta Amor a Dios, no sufres ni perdonas. Si te falta Amor a Dios, llevas el odio de sombra.
Dijo la misma voz, aunque no veías persona por ser de espíritu a espíritu enseñando:
- Estas palabras que repito me quitaron de pecar cuando se las oí a una mujer que le prometió a Dios que iba a enseñar a que Lo amaran: “Si te falta Amor a Dios, si no pecaste, pecas”. Fue oírla y rogarle si me quería escuchar. Le vi la cara con alegría antes de oír el contestar. Entonces dijo:
- Empiece, pero si es de su vida ya pasada no cuenta con la amistad que ahora haga con mi forma de vivir y de pensar.
- Dejé todas mis ideas que tanto tenía abrigadas y fui haciendo y viviendo vida para Dios nada más. Esta mujer amaba a Dios y ofreció en un sufrir que llevaría a la Gloria a todo el que la quisiera oír. Hablaba y vestía de un modo que tenían que decir “ahí va la que tanto ama” sin poderle desmentir, porque Dios iba de guarda en su forma de vivir.
Desperté, oí:
Si quieres no hacer nada en contra de Dios Ámalo primero.
Si quieres no pecar no dejes de Amarlo, si es que lo amas ya.
Si tienes odio por dentro el Amor no lo estás sintiendo.
Si dices “esto no es malo”, piensa si para Dios es agrado.
Hay quien vive como quiere y a la Gloria cree que viene. Quiere ahí vivir pecando y a Dios Aquí engañarlo.
El Amor a Dios, el que lo siente, ya no puede él sólo Amarlo, porque Dios te manda Amor para que tú lo vayas dando. Que tú ya dejas Amor y vas quitando pecados.
***
Libro 67 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo VII
Suscribirse a:
Entradas (Atom)