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miércoles, 20 de febrero de 2019

La Caridad de espíritu

En Sueño Profético decían:

“Yo acepto tu voluntad y mándame lo que quieras”.

¿Qué cristiano dice esto, acepta y va enseñando que a Dios Lo quieran? Son tan pocos los que reciben el golpe y responde la prudencia, que mira si son pocos, que al que lo hace ya le declaran la guerra.

Por eso, con el que Dios elige, debería darle miedo al que comparar hiciera.

¿Para que Dios llegara a cogerlo de vivienda para dejar sus Palabras, qué aceptación no habrá tenido este espíritu al Mando de Dios?

Fuerzas, capacidad y que yo no Te ofenda, sí pedía en su caminar.

Dijo uno:

Al que Dios elige, si el que lo sigue no alberga espíritus diabólicos, ve a Dios en muchas actuaciones, aunque Dios no presente su Cuerpo.

Dios hace su Presencia en el Amor al Prójimo, y se retira de donde no practican la Caridad de espíritu. La Caridad de espíritu hace al malo bueno y tú te haces más bueno. La Caridad de espíritu es la que compadece al que pecó y la que evita que llegue pecado.

Esto es Caridad en el Prójimo, pero al espíritu.

Desperté, oí:

¡Qué poco sabe el hombre lo que es caridad de materia y Caridad de espíritu!

Dan caridad, mayoría, mal a la materia, porque al espíritu no saben dar Caridad.

No saben porque no creen que la mayor Caridad Dios quiere que sea al espíritu, que es lo que nunca muere.

A la caridad olvidándote de Dios, no le llames Caridad.

No le llames Caridad, porque siempre será mal hecha.

Si tienes Caridad de espíritu y aceptación a todo el sufrir que te venga, no te extrañe que ya, un día, Dios te coja de Vivienda.


***

Libro 25 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo III - C1

jueves, 27 de diciembre de 2018

El cuerpo sigue al espíritu en todo

En Sueño Profético decían:

Si vives los Mandamientos, ya puedes contar con la Gloria. Pero por bueno que seas, tú, con cuerpo, no puedes venir a la Gloria. Esto es Mando de Dios, que el hombre no puede llegar ni prohibir.

El cuerpo sigue al espíritu en todo, pero en el arrobo es muerto el cuerpo para seguir al espíritu. Cuando no hay arrobo, el cuerpo sigue el mando del espíritu. Por eso, según tu cuerpo se comporte, así tienes tu espíritu. El cuerpo no es culpable, el cuerpo está a las órdenes del espíritu. Si el espíritu quiere matar al cuerpo, si no vives con la Palabra de Dios, el cuerpo no puede con el espíritu.

Si tú practicas los Mandamientos, el cuerpo no puede con el espíritu. Si tú practicas los Mandamientos, te darán tentaciones en contra de Dios, pero tú obligarás al cuerpo a la Palabra de Dios, y ya le puede tu espíritu al cuerpo, y tu acción es una constante reverencia al Cielo.

Desperté, oí:

Cuando tu cuerpo no haga lo que Dios tiene mandado, piensa: “mi espíritu no está con Dios”.

Aquí, sí mandas en tu espíritu, por la Libertad que Dios deja.

Pero sacar tu espíritu de tu cuerpo, por santidad que vivas, esto jamás puedes hacerlo.

Esto es muerte con vida en el cuerpo.

Si los hombres que representan a Dios y los cultos de letras cruzaran unas palabras, de lo que es vida temporal y Vida Eterna, verían que esto no sale de lo sucio de la Tierra.


***

Libro 29 - Dios Manda en Su Gloria que Enseñen - Tomo IV - C1

martes, 23 de enero de 2018

Hazte juez de tu espíritu y de tu cuerpo

En Sueño Profético hablaban del espíritu. Decían:

Si quieres saber si tu espíritu está mandado por Dios o por espíritus que están en contra de Dios, pronto puedes saberlo.

Acción que haga tu lengua, tus pies o tus manos, verás que es Mando de Dios o mando del mismo diablo para apartarte de Dios. Que esto puede ser en actuación violenta o en lentitud de engaño. Pero tú hazte juez y pon la Ley del Cielo y haz este pensar:

“¡Esto no es de Dios, lo que voy a hacer o lo que estoy haciendo!

¡Señor, dame Luz, que la pido y la quiero!”.

Con este pensar sabes si tu espíritu es de Dios o de Satán.

Dijo uno:

El espíritu que no es de Dios no admite la Ley de Dios. Si lo admite sin querer a Dios, es descubierto en todos sus actos. Quiere ser humilde porque con este disfraz engañó, pero pronto es conocido por el que ama a Dios sin palabras. Es conocido por el sentir, que alborota su contacto.

Desperté, oí:

Hazte juez de tu espíritu y de tu cuerpo, y diagnostícate tu espíritu.

El espíritu que tiene contacto con Dios por la aceptación a lo que Dios manda, ve mal el pecado.

¿Que qué es pecado? No vivir la Palabra de Dios, sus Mandamientos, que son el sello de los cristianos.

Si esto no lo vives, tu espíritu está al mando de otros espíritus, y te harán que veas bien todo lo que Dios no ha mandado.

No ha mandado, ¡ni esperes que mande! Porque Dios es Dios, Infinito en Poder y Amor.

Y gran Juez, sin poder vivir con el que no acepte su Mando.


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Libro 24 - Dios No Quiere, Permite - Tomo IV - C1

martes, 28 de noviembre de 2017

La Fe es confianza de espíritu

En Sueño Profético decían:

Se van a decir palabras para que las tenga presentes el que dice que a Dios ama y el que cree y no ama:

Si a Dios guardas secretos, no crees en su Presencia. Y si pidieras sin Fe, tú dudas de su Poder. La Fe es confianza de espíritu, que nadie la puede ver. La ve el que te la da, cuando tú la pediste con tu forma de actuar. Si la Fe la vivieran como el sediento el agua, abundarían los milagros, y muchas cosas sobrarían que el hombre cree necesarias.

Dijo uno que mucho vivió la Fe:

Sin Fe es duro el camino hasta que tu cuerpo se queda en la tierra, siendo joven o viejo.

A mí, mi Fe me la notaba todo el que me trataba. Primero cogía la carga, y después, ya en la Fe confiaba. Yo intentaba levantarla, pero antes a Dios llamaba y siempre me respondió.

Desperté, oí:

Teniendo Presencia de Dios,
la Fe va creciendo
y todo lo pides sabiendo
que Dios es Presencia
en todos los momentos.

Cierto que si crees
en la Presencia de Dios,
tú mismo guardas
recato a tu cuerpo.

Y si quisieran que hicieras
algo que a Dios enfadara,
pensando que nadie lo sabe,
tú no crees en su Poder:
que a la montaña le hace
que venga a Él.

Fe y Caridad, espera,
que Dios premio te dará.

Con la Fe quitas sufrimientos
y aumentas salario.

Y ya miras al Cielo,
que es lo que manda
milagro y consuelo.

Apréndete estas Palabras
que lleva el Instrumento en espíritu
para que las practique el cuerpo.

Si Dios no fuera Dios,
dejaría esta Vida en secreto.


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Libro 31 - Te Habla el Profeta - Tomo IV - C6

domingo, 26 de noviembre de 2017

El hombre no piensa en la muerte del espíritu

En Sueño Profético decían:

Si pensaran en este Vida, pondrían la preferencia en lo que nunca termina, que es la Vida Eterna, y no le harían daño al que este servicio lleva. Que esto ya ocurrió antes de que Dios, de Hombre, pisara la Tierra.

Dijo uno:

Siendo una cosa tan grande el Saber para no perder la Gloria, pocos quieren saber para no perderla. Y si saben que pueden ayudar a no perderla, cogen caminos distintos y la ayuda la reservan.

Se van a poner unos ejemplos para ayudar al cuerpo:

Si ven que un puente se va a caer, pronto ponen un letrero diciendo que el puente en peligro está. Y no conforme con ello, el paso lo cortarán, por temor a que se mate el que no vea el letrero.

Y en las cosas de comida para el cuerpo, cada día hay más vigilancia para retirar lo que pueda enfermar al cuerpo o morir de momento. Y toda la lucha es comer lo que más vida le dé al cuerpo, que todo está en el camino que va bien recto. Pero, ¿por qué no se hace igual –por no decir más– con lo que puede al espíritu matar o enfermar: darle la ayuda para que el espíritu no se vaya de la Gloria, donde la muerte no está?

Desperté, oí:

Decían en la Gloria palabras que daban risa con llanto.

Ponían comparaciones de cómo el hombre no pensaba en la muerte, en la muerte del espíritu.

¡Qué pensamientos tan cortos te ponían las palabras, para que cuidaras lo que muerte no tiene!

Tenía el hombre que ponerle al espíritu el cuido que le tiene al cuerpo, a la cultura y al adelanto.

Porque el cuerpo es hoja verde, que cae al suelo y queda el árbol.


***

Libro 27 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo II - C7

martes, 13 de junio de 2017

La Gloria protege tu espíritu

En Sueño Profético decían:

Procura que el sufrimiento no te lleve a ti, que seas tú el que lleves al sufrimiento. Así podrás agrandarlo o achicarlo.

El sufrimiento, cogido a veces como merece, te aparta de este Camino. Esto Dios no lo quiere. El sufrimiento es cántaro que está debajo de fuente, que tú tienes que cuidar que el cántaro no rebose. A más te acerques a Dios, más conoces de dónde el sufrir viene. Tan sólo la muerte va de Dios, cuando morir no quieres. Pero los demás sufrimientos son permitidos por Dios, que el hombre no entiende.

Dijo uno:

Los espíritus del mal actúan siempre esperando las ganancias, pero si tú los conoces, nunca ganan la batalla, siempre saldrán derrotados. A ellos les va muy mal que tú tengas Paz y calma, y que no falte oración por la noche y la mañana.

Desperté, oí:

Esta oración es mental,
antes de que llegue a tu lengua.

Que es la que tiene fuerza.

Ésta es sobra de acción,
de cumplir los Mandamientos.

Los espíritus del mal
intentan, pero no triunfan,
si tú los sabes echar.

Dando el sitio que ellos quieren,
a la Gloria Celestial.

Ya la Gloria protege tu espíritu,
y sirves para enseñar.


***

Libro 25 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo III - C5

viernes, 19 de mayo de 2017

Compaña de Dios al espíritu

En Sueño Profético hablaban de la soledad del cuerpo, de la soledad del espíritu.

El espíritu puede estar solo, aunque lo veas rodeado de gente. La gente es para el cuerpo. Para el espíritu, la compaña, es aquello que tú sientes, que sólo lo sabe Dios que es el que la vida mantiene y te la deja en tu cuerpo hasta que Llamada llegue.

Dijo uno:

Cierto que hay veces que en la soledad del espíritu no te da compaña la gente, al contrario, más soledad te sientes. Los espíritus de Dios transmiten fuerza, alegría y quitan tristeza, achican sufrir sólo con su presencia. Esto, si lo estudias, das justa respuesta.

Desperté, oí:

Solo se encuentra el espíritu
cuando se aparta de Dios
y cuando está rodeado de vidas,
que no son vidas
para el que a Dios quiere Amarlo.

Aunque tengas la tristeza
que la vida te ha dejado,
si con dos espíritus de Dios
tienes contacto,
tu soledad ya se ha marchado.

La tristeza y la alegría
son dos espíritus contrarios.

Puedes tener sufrimientos
y sentirte acompañado
de un Poder Único,
que sólo Dios puede darlo.

Búscale compaña de Dios al espíritu,
aunque te vean solitario.


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Libro 32 - La Palabra del Creador - Tomo III - C3

lunes, 27 de marzo de 2017

La Gloria es para el espíritu que quiso Gloria

En Sueño Profético hablaban de las dos vidas y de las dos muertes. Decían:

Hay a quien vieron muerto en la Tierra y está Vivo Aquí en el Cielo. Y hay quien está vivo en la Tierra y muerto ya está Aquí en el Cielo.

El hombre, por lo que lucha, es por la vida del cuerpo, y al espíritu lo tiene en abandono y desprecio.

Dijo uno:

El hombre que a Dios desprecia, no tiene sitio en el Cielo, porque Aquí entran los Vivos, pero no vienen los muertos.

Si Dios Aquí al espíritu le dejara Libertad igual que le deja a los cuerpos, la Gloria ya no sería Gloria, sería convertida en cementerio, donde a veces están juntos los hombres que no se quisieron. Que si al cuerpo le llegara vida otra vez, quedarían muertos por la soberbia y la ira. Pero el que queda, los entierra en panteón o lapidas muy juntas. Esto lo hace el hombre con el cuerpo porque ya no tiene vida.

Desperté, oí:

La Gloria es para el espíritu que quiso Gloria cuando tuvo cuerpo.

Y ya, este espíritu, vive la Paz y no alborota.

Si la Gloria fuera como la Tierra, con Libertad, ya no sería Gloria.

La Gloria es Dios, y Dios es Gloria. Y el que Aquí viene, a Dios Lo siguió o Lo llamó, y Dios perdona.

Pero esto tiene que ser antes que el cuerpo al espíritu abandone.

Si esto no fuera así, el hombre desbarataría la Gloria, y Dios no viviría Aquí.

Gloria es sitio Eterno, Presencia de Dios, donde no entran los muertos que muertos están para Dios.


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Libro 24 - Dios No Quiere, Permite - Tomo IV - C4

jueves, 2 de marzo de 2017

En mi espíritu, primero

En Sueño Profético decían:

El hombre no valora lo de Dios porque no Lo ama.

El hombre no valora la oración del que Dios manda, porque no Lo ama.

Si el hombre amara a Dios, una petición de Dios jamás podría negarla.

El hombre, en el gran apuro, busca al que Dios manda, le pide y hasta le exige que la petición sea larga, y le llora por el sufrir que nadie en la Tierra puede hacer nada.

Dijo uno:

Haz un pensar en las peticiones que has hecho, y haces, para el sufrir achicar. Seguro que si las cuentas, juntaras muchas docenas que no tenían remedio y hoy se encuentran remediadas.

Esto no lo piensa el hombre porque le falta el Amor. Si amara, comprendería y lloraría el negarlas.

Dios no te pide imposibles, porque al pedirlos, obstáculos quita ya. Pero respeta y te deja entera Libertad.

Pero piensa que si amas a Dios, no puedes negarle nada, porque todo lo que tienes, Él dejó que a ti llegara.

Desperté, oí:

Si hiciera un recuento el hombre
de lo que da al Elegido
y de lo que de él recoge,
no se atrevía a decir “no”
sin haber oído pedir.

Una vez de oír sufrir
para quitar donde fuera,
si el quitar estaba en ti,
sufrir quitabas por fuerza.

La presencia del Elegido
da ganancias tan solo con su presencia.

Pero más ganancias da
cuando tú dejas la Tierra
y tuviste su amistad.

¡Qué cierto que si amaran a Dios,
valorarían la amistad del Elegido,
y harían pensar: “cuánto bien
llevo yo ya recibido”!

“En mi espíritu, primero,
en mi cuerpo
y en lo que creo que es mío”.

Porque Dios puede, de momento,
prohibir al Elegido
que donde no amen a Él,
cementerio sea el sitio.


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Libro 21 - Te Habla el Profeta - Tomo III - C2

viernes, 30 de diciembre de 2016

Cuerpo bien cuidado: espíritu abandonado

En Sueño Profético hablaban del cuido que el hombre le tiene a su cuerpo, y del desprecio tan grande y abandono que le tiene al espíritu. Decían:

Cuerpo bien cuidado: espíritu abandonado.

Si quieres tener a Dios contento, dale preferencia a tu espíritu y después a tu cuerpo. El cuerpo es el ramaje de un espíritu eterno, y por el cuido que le da el hombre, el cuerpo coge importancia, que es la perdición del hombre.

Si al cuerpo nada le niegas y le das todo lo que va pidiendo, haz un stop en tu acción y verás que no es cuerpo bueno. El cuerpo bueno es el que es mandado por un espíritu del Cielo. Que esto lo sabes tú cuando tu cuerpo está contento, quitando las exigencias que le exigen los espíritus que no son del Cielo.

Estos espíritus te roban la Paz y ya te ponen inquieto. Te hacen que no veas bien las Palabras que mandan del Cielo. Te ponen tantos obstáculos en esa vida tan corta, que ya no hay tiempo para nada. Es carretero en camino, él mismo poniendo obstáculos y él mismo teniendo que quitarlos. Que los pone sin tener que ponerlos, para que después le sirvan de ladrones para ir robándole el tiempo y que nunca llegue a tiempo, y esté siempre con coraje, sin Paz y de espaldas al Cielo.

Desperté, oí:

Pon el cuerpo como traje que tu espíritu tiene que llevar un tiempo.

Y mándale con dureza en lo que no sea bien hecho.

Cuando tenga una rotura, ésta que la cure el médico, pero que a Dios se lo pida.

Si el médico es de Dios, curará muchas roturas.

Porque Dios cura con su Mando.

Pero si no hay rotura, mándale a tu cuerpo sin compasión y que sea él el que te sirva.

No le hagas caso al cuerpo si te retira de Dios con los cuatro garabatos que el hombre inventó.


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Libro 29 - Dios Manda en Su Gloria que Enseñen - Tomo IV - C3

viernes, 23 de diciembre de 2016

Mundo de cuerpo, mundo de espíritu

En Sueño Profético hablaban de los dos mundos:

Mundo de espíritu: eterno.

Mundo de cuerpo,
donde tanto lucha el hombre
por ser dueño de algo
por un poco tiempo.

Mundo de engaño,
y el hombre sigue sin comprenderlo
a pesar de la cultura
de los hombres de talento.

Mundo que en todo te engaña
y te quita de que pienses
en que tu cuerpo
puede que no esté vivo
cuando el pensar hayas hecho.

Mundo que es suelo de la Gloria,
que todo lo que tiene
se queda ahí en el suelo.
Hasta tu cuerpo
lo cubren tierra o ladrillos
que esperan en el cementerio.

Dijo uno:

El hombre vive esa vida
como si fuera hombre eterno,
sin pensar que él pertenece
a la ley del cuerpo muerto,
una ley que no te avisa,
ni el reloj, ni el mes, ni el año,
ni el día de la semana,
ni el invierno, ni el verano,
sin condolencias de cuerpo
o en el momento más sano,
pasando de los noventa
o juventud derrochando.

Si esto pensara el hombre,
sería un poco menos malo,
pero tiene que aprender
que hay otro Mundo esperándolo.

Desperté, oí:

Debería el hombre llevar
una insignia obligatoria,
recordándole la muerte
sin saber día ni hora.

Esto le haría pensar
que es planta que está en la tierra,
que se puede estropear
por grande cuido que tenga.

El hombre tiene miedo
a que le nombren la muerte de su cuerpo.

Y no cuida del espíritu,
para que cuando muera el cuerpo,
vuelva al sitio que salió:
Gloria de Dios,
Mundo sin cementerio.

Ponte la insignia que Dios
dicta hoy Aquí en el Cielo.
Que si tú amas a Dios,
la lleva tu pensamiento.


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Libro 25 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo III - C7

martes, 20 de diciembre de 2016

Dios da Enseñanza al espíritu

En Sueño Profético decían:

Dios le da, al que elige, Enseñanza para que él la dé al que quiera aprenderla. Dios no da Enseñanza para que quede muerta, como queda la materia. Dios da Enseñanza al espíritu, que el primero que la recibe, ejerce y acepta es el Elegido.

Los espíritus que no son de Dios quieren e intentan quitar el resplandor a lo que aquí llega, que es la Palabra de Dios.

Dijo uno:

Estos espíritus duermen a unos espíritus y a otros violentan, para sembrar mala semilla y luego recoger cosecha. El Elegido siente la acción antes que llega, y ya, si ve que tiene que decirla, la dice, y si no, dentro se queda para otro momento que esta palabra pueda. Pero es Enseñanza, de la actuación que sea. Aquí han luchado los espíritus del mal para dejar en mal lugar al que Dios le da su Enseñanza. Pero Dios los deja al descubierto y ven una fuerza que manda hacer lo bien hecho.

Desperté, oí:

El Lugar puede explicar el Mensaje con palabras.

Porque Dios lo dice al espíritu, y ya, el espíritu, a la materia lo saca.

¡Es necio el hombre que no quiere comprender esta Enseñanza!


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Libro 31 - Te Habla El Profeta - Tomo IV - C2

viernes, 16 de diciembre de 2016

Caridad de espíritu

En Sueño Profético hablaban de la Caridad hecha por Dios o de la hecha por algún interés de la Tierra. Decían:

Caridad de espíritu,
Caridad da tu lengua.

Caridad pensando en Dios,
tiene que ser persona buena.

¡Pero que la Caridad la pongas
en aquello que Dios manda
que Caridad se le tenga!

Dijo uno:

Hay quien hace Caridad
en sitios
que te pueden llevar a pecar,
y donde tienen que llevarla,
le niegan la Caridad.

Por eso es peligroso,
si a Dios no sigues,
practicar la Caridad.

La Caridad al espíritu
es la mayor que puedes dar.
De ésta no se ocupa el hombre.

Yo vi un día a uno llorar
porque su vida era sucia
y el hombre no le daba Caridad,
y más sucia se le hacía
porque a paso que iba adelante,
el hombre valla ponía.
Le negaron Caridad
y nadie lo comprendía.

Yo le puse compasión
y me contó su pasado,
y le di mi comprensión
y sus brazos me abrazaron.

Fue tanto lo que sentí,
que mi mirada fue al Cielo
y la Voz de Dios oí:

Llévalo de compañero”.

Desperté, oí:

Este hombre me sirvió
para buscar a hombres
que habían vivido vida sucia
y no encontraban compaña
de un amigo
que Caridad les dejara
y les sirviera de abrigo.

Que cuando todo lo malo
te viene a la cabeza,
si te dieran Caridad,
la tentación se te aleja.

No hay Caridad mayor
que perseguir el pecado
y que a Dios pidan Perdón.

AGUSTÍN DE MÓNICA


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Libro 26 - Dios Comunica y Da Nombres - Tomo III - C1

jueves, 8 de diciembre de 2016

El espíritu sigue vivo

En Sueño Profético decían:

El que más crea en Dios, más entenderá estos Mensajes. Y el que más ame a Dios, menos trabajo le costará vivir vida siempre a Dios agradando.

El que cree y no ama, si algo no hace, es por miedo. El que ama es que el Amor no lo deja que a Dios enfade.

El que mucho ama a Dios hace su entrega total en lo que sea para Dios y nunca estará satisfecho de lo que haga por Dios. Siempre tendrá en su memoria algún camino que andar, siempre estará pensando:

“Esto es poco. Yo tengo que hacer por Dios más”.

El que ama a Dios se siente siempre sediento y no puede pasar sin beber esta agua del Cielo, que sin ser agua, la deseas más que el sediento.

Esta Sed te lleva al Sitio donde ya no existen cuerpos.

Es la Gloria un Mundo para el espíritu, que el espíritu es la Vida, y el cuerpo es el traje que lo cubre.

Desperté, oí:

¡Qué trabajo le cuesta al hombre darle el valor al espíritu y luego al cuerpo!

El espíritu sigue vivo. Su traje, que es el cuerpo, queda enterrado y sucio, y jamás hace servicio.

Lo hace, pero no el cuerpo.

Si luego alguien lo ha visto, es el Poder de Dios el que ha vestido al espíritu con el traje que el hombre tanta importancia le dio.

Es trabajoso en el hombre creer que el espíritu no muere.

Es trabajoso donde Amor a Dios falte.

El que siente este Amor, ve normal que el cuerpo sea el traje.


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Libro 22 - Investigaciones a la Verdad - Tomo III - C5

domingo, 4 de diciembre de 2016

El Amor es para el espíritu

En Sueño Profético decían:

Si tienes Amor a Dios,
te sobran palabras.

El Amor es para el espíritu.
Para el cuerpo, las palabras.

Si tienes Amor a Dios,
entiendes con la mirada,
cuando el habla va de Dios.

Si tienes Amor a Dios,
lo descubre tu mirada,
y ya das aceptación
sin haber oído palabras.

Este Amor es exigente,
y en la exigencia te manda,
y siempre es recibido
porque sabe quien lo manda.

Si el Mando es por camino
con altura o con bajada,
si este Amor no fuera dentro,
no empezarías la subida,
y ya no verías la bajada.

Este Amor lleva letreros,
que los lee el que ama,
y al leerlos ya los cunde,
porque entiende sin palabras.

Desperté, oí:

¡Ay Mando que da el que manda,
y que por falta de Amor,
el hombre no entiende sus Palabras!

¡Ay Mando, Bendito Mando,
que más veces es recibido
con protestas
o despreciando este Mando!

Yo no me sentía viva,
cuando no me daba Mando.

Después, ya me sentía vida
en mis piernas y en mis brazos,
y el sitio ya conocía,
donde Dios, mi cuerpo,
muerto había dejado.

Este cuerpo que ven vivo,
que no es vida de la Eterna,
es por lo que lucha el hombre
y en olvido deja Ésta.

Tuve miradas de agrado,
y también miradas de pena,
pero las que me hacían fuerte
eran las miradas de odio
que no querían que esto fuera.

Es difícil comprender,
cuando Dios te manda Mando,
que quites a unos,
y a otros
les aumentes el Mando.

Pero si este Amor lo vives,
no vives
si falta Mando.

TERESA DE ÁVILA


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Libro 26 - Dios Comunica y Da Nombres - Tomo III - C4

sábado, 3 de diciembre de 2016

Valora el espíritu

En Sueño Profético decían:

Valora el espíritu y después valora el cuerpo, que el espíritu es el documento que tienes que presentar en el Tribunal del Cielo.

Aquí no viene el cuerpo por no haber pecado ni suelo.

La Tierra es para el cuerpo, para el espíritu el Cielo.

El pecado está en la Tierra siempre persiguiendo al cuerpo, ofreciéndole el deseo de lo que sabe que por pocos es despreciado, que este ofrecer puede ser que te haga pensar: “Yo, con este vivir, estoy de Dios retirado. Yo estoy prefiriendo el cuerpo y el cuerpo al final me da mal pago”.

Dijo uno:

El espíritu que contempla a Dios, siempre está prohibiéndole al cuerpo, porque el cuerpo siempre está fuerte para la Tierra y cansado para lo que es para el Cielo.

Yo siempre ponía á mi espíritu primero y le daba preferencia, porque sabía que nunca sería muerto.

Yo veía, al que no mandaba en su cuerpo, que estaba de Dios retirado, porque con el contacto de Dios, tu espíritu le manda a tu cuerpo y te enfrentas y le puedes a las tentaciones o consejos que te están atormentando.

Desperté, oí:

Ponían el cuerpo, los espíritus de la Gloria, en segundo lugar; y el espíritu en primero.

Querían que el hombre pensara que el cuerpo sin el espíritu era caja vacía, zapato sin cuerpo, corbata sin cuello.

En cambio, el espíritu sin cuerpo, empieza a vivir vida como cuando Dios lo mandó al cuerpo.

Y jamás tendrá sepultura ni se nombrará por muerto, si tú quisiste la Gloria cuando el cuerpo estaba sano, y más la querías cuando llegó enfermedad que la muerte te traía.

Coge el cuerpo como ejemplo de tu espíritu.

Y que tu espíritu lo lleve con cariño o con mal trato cuando veas que de Dios se está retirando.

El cuerpo con Mando del Espíritu de Dios, se destaca y Amor de Dios va pregonando.

Pon el espíritu lo primero, y que le mande al cuerpo como empleado, con fuerza, hasta que haga su mando.

El que así trate a su cuerpo, tiene en la Gloria contacto.


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Libro 32 - La Palabra del Creador - Tomo III - C5

lunes, 31 de octubre de 2016

Dolor de espíritu

En Sueño Profético decían:

Cuando el espíritu tiene dolor de sufrimiento, domina mejor el dolor de la carne y le quita fuerza a lo que en lo material le llaman sufrimiento.

Dolor de espíritu es sufrimiento de Amor a Dios y de querer que muchos amen. El dolor de espíritu no es comprendido si tú no amas a Dios y si tú no aceptas el sufrimiento.

El dolor de espíritu es por muy pocos comprendido, porque son muy pocos los que te ofrecen el medicamento de la acción, que puede quitarte el dolor o sembrar la esperanza.

El dolor de espíritu puede haberlo y nadie notarlo.

Dijo uno:

Cuando está enfermo no tiene dolor, tiene reacciones que no son de Dios, y esto sí lo ven todos. Puede tener momentos de quietud por fuera, de inquietud por dentro. Que pronto lo notará el que lleve a Dios por dentro.

El espíritu con dolor y el espíritu enfermo tienen gran diferencia.

Desperté, oí:

Nada de esto sabe el hombre
si tuviera que explicar
para que sirviera de Enseñanza.

Espíritu con dolor es sufrimiento
de querer que todos lleven
sufrir sin protesta, ni culpar a Dios.

Espíritu enfermo,
lejos vive de Dios.

Y se ofrece a seguir
lo que el espíritu del mal le pida.

Unas veces en tristeza,
otras veces en alegría.

Que si la alegría es diabólica,
ésta es pronto conocida.

Porque buscará los sitios
que lo de Dios no se cumpla.

Hablarán dando importancia
a la cinta del sombrero.
Y el sombrero, en abandono,
metido en cuarto trastero.

La materia siempre actúa
como el espíritu manda.

Espíritu con dolor
te va dejando esta Enseñanza,
y por dentro o por fuera
tú dices esta alabanza:

“¡Bendito sea Dios Padre!
¡Bendito sea Dios Hijo!
¡Bendita sea la Madre,
que sufrió mirando al Hijo!”.

Si tu espíritu no es de Dios,
notará ira por dentro
al oír esto Aquí dicho,
luego, dictado ahí.

Mandan en Gloria que se dicte
y que sirva de Enseñanza.

Pues de no quedar escrito,
no se diría Enseñanza.


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Libro 19 - Dios Manda en Su Gloria que Enseñen - Tomo III - C1

miércoles, 12 de octubre de 2016

El Poder de Dios lo lleva en Su Espíritu

En Sueño Profético decían espíritus de Dios en la Gloria, con Mando de Dios:

En estos momentos no tengas temor en decir todo lo que ves y oyes en el Arrobo con el Poder de Dios, para que se cunda que este Caso hoy es único. Que esto se dice muchas veces para que sigan al Elegido y vean que el Poder de Dios lo lleva en su espíritu y en su cuerpo. En su espíritu por los Mensajes que tiene publicados en Libros, y en su cuerpo por la vida que hace entregada al Prójimo.

Pues este pensar y otros de sufrimientos, que éstos no se van a nombrar, quitan el sueño a este Elegido y son pocas horas las que está durmiendo. La noche que pasa el sueño de tres horas es descanso, pero esto son pocas noches.

Su pensar pone alegrías con los prólogos que los que están aquí unidos están trayendo, y muchos más que les han dicho que lo van a hacer para que Esto se cunda. Que esto cada día tendrá más prólogos de Iglesia y de seglares de grande altura para la Tierra.

Aquí, que se dediquen en coger firmas de grandes de la Tierra. Que éstos se ven puestos en los Libros, que hoy no hay ninguno con estos prólogos.

Este Elegido de Dios a Dios le pide que Esto ya se cunda sin miedo como Palabras que Dios dice en su Gloria.

Desperté, oí:

El pensar en los que más quieres si esto se pudiera ver, el tamaño del querer que tiene este Elegido, esto se cundía por todos los sitios.

Aquí cada día Dios me manda más alegrías. Que esta noche decían que hace falta que los Libros de los Mensajes que tienen las Libretas, que son dichos por Dios, que estén pronto terminados.

Decían que el espíritu hace falta con Amor en este Camino de Dios.

Pero el que no ame es más difícil que acepte sus Palabras que querer ponerle a un pie un zapato con dos números menos que el pie tuviera.


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Libro 67 - Meditaciones y Palabras Directas con el Padre Eterno - Tomo VII

domingo, 15 de mayo de 2016

El Espíritu de Dios viene con nosotros

En Sueño Profético hablaban Felipe y Juan. Recordaban hechos de antes de dejar de vivir Dios Hombre.

Ya después no era vivir –dijo Juan– Para mí el sufrimiento con Él no era sufrir. ¿Te acuerdas de aquel día triste, que tristes estábamos todos porque Él nos había recordado cuando se marchara a su Reino? ¡Mira que estábamos contentos!

Pero fue a uno por uno
cambiándosele la cara.

No puedo borrar la escena,
ni tampoco las miradas.

Y mientras Él seguía hablando,
sin mirarnos a la cara,
sin duda porque Él sabía
lo que después nos pasara.

A esto habló Felipe:

Él miraba y no miraba.
Él miraba nuestro espíritu,
y el espíritu
con palabras contestaba.

Si nosotros no dejábamos
de pensar cuando marchara,
Él que todo lo sabía,
todo lo que nos pasara…

Hubo un momento de silencio,
y Matías preguntó:

Luego, Maestro,
lo difícil será la Comunicación,
cuando tengamos que preguntar
y ya no veamos a Dios.

Dijo otro de este grupo:

El Maestro ya nos ha dicho que su Espíritu viene con nosotros. Él guiará nuestra carne y hará que hablen nuestras lenguas. Esto lo repetíamos cuando nos quedábamos solos.

Desperté, oí:

Es mejor haber vivido con el Maestro, pero ¿quién podía pasar sin Él?

Tuvimos días de no salir a la calle, y la gente iba a buscarnos.

Pedro era el que más hablaba cuando vivía Dios de Hombre.

Cuando nos quitaron a nuestro Maestro, Pedro guardó muchos días silencio.

Lo paraban diciéndole: “Pedro, prepara tu sepultura”.

Todo el empuje a su genio,
quedó parado en silencio.

Luego fue cogiendo fuerzas,
y otra vez veían a Pedro.

¡Pero no a Pedro el del Maestro!

Si contábamos tantos hechos,
que con Él juntos vivimos,
no podíamos resistir
vivir sólo refiriendo.

Refiriendo y oír hablar
con desprecio del Maestro.


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Libro 3 - La Palabra del Creador - Tomo I - C8

viernes, 8 de abril de 2016

Hay que conserva el espíritu

En Sueño Profético decían:

Hay quien no se cansa trabajando y se agota en el descanso. En el trabajo exige el descanso. En el descanso inventa el cansancio. En la alegría se busca las penas. Y en las penas te nombra alegrías. Este vivir, si lo observas, así vive la mayoría.

Dijo uno:

A mí siempre me gustaba pararme –cuando viví con materia– a enseñarme yo mismo a cómo vivir en la Tierra. Había veces que me venía un pensar bien para cualquiera, para cualquiera que no pensara: “hay que dejar la materia; hay que conserva el espíritu, que después solo se queda, sin ropajes que lo tapen, como tapan la materia”. Todo esto y más pensar era herencia de mi abuela, que yo no la conocí, pero más de medio pueblo siempre me hablaba de ella. Unas pocas lágrimas echó mi madre cuando leía sus leyendas. Eran párrafos seguros de una gran inteligencia. Todo lo que pasaba, decía que era una cuenta que luego, si no salía la suma, no estaba bien hecha, que borraba las cifras y a apuntar en hoja nueva, y que Dios ya se encargara de hacer la suma perfecta. Que ella, lo que no quería era olvidarse de la cuenta, y sí poner números claros dictados por su conciencia. ¡Qué la suma no salía…, o tal vez que no la viera…! Todo era impregnación de espíritu, que ahí vive sabiendo que ahí no queda.

Desperté, oí:

Es una filosofía
con grande mezcla del Cielo.

El empiezo del Mensaje
tienen que pensar leyendo.

¡Qué verdad con más verdad
han dictado Allí en el Cielo!

¡De cuántas miles de formas
te explican para que aprendas
el vivir que tiene el hombre
cuando aún tiene materia!

De esta bola que no para,
de esta ruleta sin rueda,
de esta noria sin descanso,
de estas interminables fechas.

De estos días sin descanso,
por no parar esta rueda
que va llevando los días
a manera del que quiera.  

Aunque haya días tristes,
porque tristes tú los veas,
sigue el camino la noria,
que es la vida sin materia.


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Libro 14 - Dios Manda en Su Gloria que Enseñen - Tomo II - C4