lunes, 5 de junio de 2023

Si tu espíritu es de Dios, tu cuerpo lo va publicando

En Sueño Profético decían:

Se va a hablar de la vida del cuerpo que es culpable de que el hombre pierda este Reino de Dios, donde Dios, al que Lo quiere, Lo espera.

Dijo un espíritu con Mando de Dios:

Si el espíritu está enseñado, con el Poder de Dios y sus Palabras, no pierde la Gloria y sí quita del pecado.

Decían, que cuando el espíritu le da libertad al cuerpo y le cambia lo que ve, con las palabras “esto no es malo”, ya ves a la persona ir cambiando, hasta el punto de no acudir donde Dios, hoy, está hablando, por creer esta persona que es buena y que no hace nada malo. Pero si sigues y estudias su comportamiento, le ves vida sin el Mando de Dios. El Mando de Dios se ve empezando por el vestir que lleva tu cuerpo y por el desprecio que le des al pecado. Si tu espíritu es de Dios, tu cuerpo lo va publicando.

Dijo un Discípulo de Dios Hombre que ya sigue con el Mensaje:

Un día íbamos con el Maestro y, al pasar por una plaza, había unos vendedores ofreciendo sus mercancías a unas mujeres que por su forma de vestir y hablar se veía que eran pecadoras. Cuando vieron que el Maestro llegaba, ellas se retiraron y el vendedor dijo: “Maestro, ¿hago mal si me niego a recibir a esas que se han ido y que sus cuerpos provocan pecado y esto hace que no acudan a mí los clientes que van hablando de Ti?”.

Desperté, oí:

Estas Palabras fueron dichas por el Maestro:

“Yo he venido a buscarte porque sé que estás sufriendo de ver que esos cuerpos van ofreciendo pecado a hombres malos y a hombres buenos”.

“Que a estos últimos les hacen más daño”.

“Hoy cierra la puerta y vete con mis Discípulos, que cuando con ellos te vean, ya no podrán pisar tu casa”.

Estas pecadoras, sus cuerpos y ropas, hacían que pecaran de pensamiento los que seguían al Maestro.

Si crees en Dios y Lo amas, pídele que tu espíritu le mande a tu cuerpo para ir y actuar como Dios manda.

***

Libro 54 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo VII - C3

domingo, 4 de junio de 2023

Nadie puede hacer lo que Dios hace

En Sueño Profético decían:

Coge la publicación como la noche coge al día para que el día diga lo que Dios dice en la noche, cuando el espíritu saca del cuerpo, que su nombre es arrobo. Esto no puede nadie hacerlo ni copiarlo, porque nadie puede hacer lo que Dios hace. Pues esto, que cada día salga públicamente, que es Dios el que esto quiere. Estas Palabras, el que no quiere, las oye; y el que quiere, ve que Dios su Poder manda.

También decían en el arrobo que ya estuviera tranquila, porque tenía a alguien que era mío y que defendiera este Caso, sin haber hoy otro igual.

Las palabras son justas cuando son sentidas, y cuando no se siente no salen igual, y ya no callan a otras que digan.

Desperté, oí:

En este arrobo se oía mucho que la publicación no faltara.

Todo es no dar aquí descanso, que si ya no lo hacen, Dios les dará el pago que merecen.

Aquí pueden ver que esto es de Dios por el trabajo que cuesta que le hagan servicio a Dios.

En la Tierra el hombre busca cargo implorando, y mayoría de veces no le hacen caso.

Y Dios lo busca dándole Sitio Eterno, y el responder es desprecio.

Para que uno se ofrezca a servir a Dios, tienes antes que pasar sufrir por pensar en Dios.

Por pensar: ¡cuánto bien coge el hombre de Dios, y el hombre que mal Le paga a Dios!

***

Libro 40 - Dios Manda En Su Gloria que Enseñen - Tomo VI - C7

sábado, 3 de junio de 2023

Dios me dice que no calle

En Sueño Profético decían:

El que no conoce a este Elegido de Dios, es porque no ama a Dios.

Dijo un espíritu con Mando de Dios:

Con la presencia de este Elegido, Dios ha hecho que por todos los sitios se hable de lo que Él le manda que escriba. Y lo ha publicado a Iglesia y seglares.

Esto, desde hace ya muchos años, lo conocen altos cargos –que ya los dejaron–, y también lo conocen los que entraron y todavía están en ellos.

Los necesitados hablan de este Caso, y de lo que reciben. Si unos mueren, a otros pone en su sitio. Este es el camino más verdadero para saber que Dios aquí habla y manda ir al Prójimo, diciendo: “Que Yo allí estoy”.

Este Caso es conocido en otras naciones. Y se tienen que sorprender cuando vean la cantidad de cartas que hay, con firmas de todas las carreras y altos cargos, defendiéndolo.

Todo es por falta de creer que el cuerpo muere, pero el espíritu no.

Creyendo esto, no deberían extenderse con tanta lentitud las Palabras que Dios manda que sean publicadas, diciendo: “Dios me dice que no calle”.

Pues, ¿quién puede oír y callar estas Palabras, sin faltar un sólo día, ya tantos años?

Cuando llega el sueño, el arrobo se presenta y da Mando para que el mundo hable de Dios, Único, Poderoso.

Desperté, oí:

En este arrobo todo lo que se oía era defendiendo al Elegido, por su constancia, sin descanso.

Y del poco interés que el hombre tenía por saber de Dios Vivo, hoy hablando.

Decían, que no tenía disculpa, ni el que estaba cerca, ni el que estaba lejos, para poder decir el día de su muerte: “Yo no sabía Esto”.

Por haber tanta publicidad hecha de muchas maneras.

La presencia del Elegido es por muchos conocida. Que esto lo ven los que la acompañan.

Cuando pasa vuelven la mirada y de ella hablan.

Cierto es que no hay ni ha habido nadie que Dios le haya hablado y tenga tantos Escritos como tiene este Elegido.

Que no dejen de que, en alta voz, conozcan al Elegido en todos sitios.

Esto, el no cogerlo sin descansar, puede a Dios enfadar.

***

Libro 48 - Investigaciones a la Verdad - Tomo VIII - C2