lunes, 31 de octubre de 2011

Animal que devora y luego no come - Libro 7 - Investigaciones a La Verdad - Tomo I - Pag. 71-72


En Sueño Profético oía como coros cantando; se oían lejos, y luego parecía que estaban cerca. Habló uno de blanco, pero se veía hasta las rodillas:

Esos son ruegos al Padre para la aceptación al Profeta. Ahora es el momento muy igualado a cuando Dios Hijo se retiró al Huerto para hacer ruegos al Padre, pidiéndole, de poder ser, dar corte a sus sufrimientos.

El sufrimiento del Profeta no lo sabe el que es más amigo. El enemigo lo ve, pero le sirve de contento, dándole satisfacción de ser uno que ayuda a su Calvario. Aquí se ve al animal que devora y luego no come.

El mal que a ella hacen, no es beneficio para el que lo hace, es elegir él mismo su sitio.

Al que Dios le da sus Palabras, es para que éste las dé sin preferencia de clase ni edad.

Dios se comunica, y como Dios que es, Él adaptará su Palabra según su inteligencia.

Desperté, oí:

La Palabra de Dios es entendida por todo el que ame a Dios.


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domingo, 30 de octubre de 2011

Sabiduría de Dios - Libro 9 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo I - Pag. 104-105-106


En Sueño Profético hablaba la Sabiduría de Dios:

Dios, Saber Infinito, Saber que pone silencio al hombre, Saber que destaca la figura.

Dijo Tomás:

El hombre, si ama a Dios, se hace niño ante esta Sabiduría; y si no ama, se viste con el traje de la soberbia.

No puedes amar sin querer oír la Sabiduría de Dios, cuando la da a conocer en el Instrumento para que el hombre aprenda lo que enseña Dios. Esta Sabiduría puede estar una eternidad dictando frases, y ninguna repetida.

Dios es Creador. Dios te habla, te compara y mueve lo que el mundo no podría comprender. Dios, Nombre conocido por todo hombre, Teología mandada de esta Gloria; Dios que manda escriban sus Palabras; Dios que consiente al hombre lo que el Padre no manda; Dios que se hizo Hombre siendo Dios; Teología que asombra a los que tuvimos materia; Teología que manda al hombre y el hombre la reverencia.

No hay quien diga “yo estudié” y lea esto, y no comprenda que Aquí se ve un Saber de Sabios y no de la Tierra.

Desperté, oí:

Aquí no ha podido dar
Tomás un sobresaliente.

Porque al dictar esto,
ya a Dios Lo tenía presente.

Él, lo que sí recomienda,
es que lean, y al detenerse,
no podrán continuar
sin apoyarse la frente,
que esto es pedir perdón
al que aún sigue inocente.

Estos Escritos los lees,
y te quedas sin saber,
sin saber lo que tú sabes,
y con ganas de aprender
lo que de esta Gloria sale.

Si Tomás te habla así,
de lo que ahí supo
y hoy te dicta desde Aquí,
¿cómo esta Teología
tienes tú que verla ahí?

No pienses el superarla,
ni decir que no es de Aquí.

Sabiduría de Dios,
tan sólo la hay Aquí.

Dios tendría para dictar,
Palabras y ejemplos sin fin.

Dios da la Sabiduría
al que vive ahí y Aquí.

TOMÁS DE AQUINO


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sábado, 29 de octubre de 2011

Esto podría hacer Dios, si no fuera Libertad - Libro 2 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo I - Pag. 64-65-66-67


En Sueño Profético decían:

Dios guía al ciego
que a Él ama,
y deja sin ver
al que Amor le falta.

Dios hace murallas,
tan sólo con sus Palabras,
y las murallas las deja
como humo que flotara.

Dios quiere que tú Lo quieras,
porque antes Él te amaba,
pero si tú Lo desprecias,
ten seguro que no llama.

Hay veces que el hombre cree
que él a Dios le hace falta,
sin pensar que el aire mueve
la hoja porque Él lo manda.

Pues si manda al árbol el viento,
para que la vista vea,
qué fácil sería poner
su Poder en lo que Él quisiera.

En atmósfera o en noche,
que el Sol ya nunca se viera,
o que dijera Palabras
en un animal cualquiera.

O que mandara actuar
sin tomar parte la inteligencia,
sólo palabras “na” más,
palabras que fueran libres
como el aire en el olivar,
que fácil mueve las hojas
sin poder tronco parar.

Esto podría hacer Dios,
si no fuera Libertad,
hacer que el hombre hablara
lo que él quiere callar.

Pero Dios se deja ver
en el llevar y el traer;
en lo difícil que lo pone
el que fácil no lo ve.

Dios es Grande en el Mando,
pero más en el Poder.

Desperté, oí:

¿Has pensado, aunque no quieras,
lo que Dios podría hacer?

¿No piensas que sólo Dios
el mundo puede mover?

Mira al ciego que vista
Dios se la deja tener.

Y al que con vista camina,
tan sólo oscuro ve.

¿No ves a Dios actuar
haciendo cosas al revés?

Esto es lo que ve el hombre,
actuar a Dios sin saber.

Esto lo dice el que cree
que su vista tiene bien.

Si no amas, no comprendes
que Dios escriba al revés.

Porque de éstos que te habla,
no son ciegos de no ver.

Es vista que da el Amor,
y ceguera el no Querer.

Dios tiene Poder de Dios,
para Dios, Él Solo, hacer.

Pero quiere ser Amigo,
del que amigo sea de Él.


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viernes, 28 de octubre de 2011

El que más peso aguanta, más fuerza tiene - Libro 4 - Te Habla El Profeta - Tomo I


En Sueño Profético decían:

Es curioso estudiar para saber, y no querer saber lo que no se sabe.

Es vanidad amar, cuando no hay amor. Y es el amor verdad, cuando no hay vanidad.

“El que cree en Mí, quiere saber de Mí”.

Esta Teología no puede ser nada más que del Padre, unida al Hijo y comunicada por el Espíritu de Dios.

La Gloria de Dios tiene infinidad de espíritus en ruego, esperando que el Padre les dé salida para el Mensaje. Pero Dios Padre, en unión del Hijo y del Espíritu Santo, elige y manda el Mensaje.

Dios te quiere antes de que tú Lo quieras.

Dios quiere que tú Lo quieras, pero te deja que no Lo quieras.

El que a Dios quiere, a Dios busca y a Dios encuentra.

El que cree en Dios y no quiere a Dios, éste no Lo busca por temor a encontrarlo.

Desperté, oí:

El que el sufrimiento lo ve menor, más contacto tiene con Dios.

Como el que más peso aguanta, más fuerza tiene.

(Iba a poner “el que más peso levanta”, y oí: “No, que puede ser un momento de impulso”)


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jueves, 27 de octubre de 2011

No es lo mismo haber pecado, que pecar o estar pecando - Libro 5 - Dios Comunica y Da Nombres - Tomo I - Pag. 71-72-73


En Sueño Profético decían:

Dios habla al hombre para que el hombre hable de Dios. Dios quiere que su Nombre esté en la boca del hombre. El hombre que de Dios mucho habla, piensa en Dios, ama a Dios y enseña cómo no hacer pecados. No hay hombre que ame a Dios y calle, pues si calla no puede enseñar a amar a aquél que callado está porque vive del pecado.

Aunque no diga mi nombre, ya creo que se ve claro que soy Agustín, el hombre que vivió siempre en pecado, hasta que miré al Cielo y vi que era perdonado.

No pude saber entonces
si fue mi arrepentimiento
o las ansias del Perdón
que yo oyera del Cielo.

Luego, ya, me fue diciendo
en el Sueño, en arrobo,
lo que me estaba pasando,
porque esto tú lo sientes
sin poder explicarlo.

No era porque me faltaran
palabras de ahí de la Tierra;
no, era porque un sentir
que Aquí sientes sin materia,
es difícil describir.

Luego me venía el pensar:
“Con tanto como pequé,
a quién le podré decir
que Dios se deja a mí ver”.

Las manos me las ponía
sujetándome la frente,
pidiendo: Perdón, Dios mío,
cómo a mí Tú me has elegido,
habiendo tanto inocente.

No había terminado
de decir estas palabras,
y borraba de mi mente
este reproche yo a Dios.

En mi cabeza no entraba
que en vez de quitarme vida,
a la Gloria me llevara.

Desperté, oí:

Si Agustín te habla de Dios,
nunca deja de decirte
que fue un gran pecador.

No podía comprender
el hacer tantos pecados
y que Dios le hablara a él.

Cuando ya se arrepintió,
se dedicó día y noche
a hacer a Dios oración.

La oración la hacía más veces
salvando al pecador.

No veía las distancias
cuando alguien le decía:
Agustín, aquél pecó,
y necesita tu guía.

No es lo mismo haber pecado,
que pecar o estar pecando.

En haber pecado, tuviste llanto,
llanto de arrepentimiento.
En pecar o estar pecando,
aún sigues a Dios ofendiendo.

Haz como hizo Agustín,
que con las manos en la frente,
a Dios llamó desde ahí.

AGUSTÍN DE MÓNICA


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miércoles, 26 de octubre de 2011

Reunión de la Fundación Ana García de Cuenca


El pasado Viernes 21 de Octubre, tuvo lugar una reunión pública de la Fundación Ana García de Cuenca, en el salón de Plenos de la Diputación de Córdoba.


En ella se presentaron diferentes proyectos en los que actualmente se está trabajando, y también propuestas de cara al futuro. Tenemos distintas vías de comunicación, ya sea a través de internet, en papel, o en persona tocando las puertas de todas las Iglesias de España. Todas estas propuestas tienen el mismo objetivo, divulgar la Obra del Profeta Ana García de Cuenca por el mundo.

Gracias por seguirnos a diario.

Aquí os dejo más fotos para documentar el evento:

La aldeana - Libro 3 - La Palabra del Creador - Tomo I - Pag. 132-133-134


En Sueño Profético decía una mujer:

Hay quien puede quitar de que pequen,
y no quita de pecar.

Hablan: que si ha pecado
y que si pecando está,
pero no extiende la mano
para quitarlos del mal.

Todo el que haya pecado
y ya no quiera pecar,
–raras veces esto pasa,
por no ser bien "aconsejá"–,
el hombre se ocupa poco
de buscar y retirar,
al que su vida la mancha
por no dejar de pecar.

Me contaron a mí un pasaje que le ocurrió a Magdalena, y aquí yo ahora refiero:

Ya que la Magdalena no quería pecar más, por lo que había oído hablar del Maestro, fue en busca de unos para que la acompañaran a conocerlo. Éstos quedaron en darle la contestación, pero los familiares se negaron a que fuera en compaña con ellos.

Oyendo estas palabras una aldeana que en el momento pasó –ésta tenía fama de desbaratar el pecado–, dijo:

–¿Has medido las fuerzas del Amor que a Dios le tienes, y la fuerza que el pecado tiene en ti?

Dijo la Magdalena:

–Quisiera contestar, pero lo haría sin entender lo que me dice.

La aldeana le vuelve a preguntar:

-¿El querer conocer al Maestro te quita de que del pecar te acuerdes?

–Mi contestación le doy: Llevo días y noches sin sueño, y con abundantes lágrimas. Quisiera sola vivir, en cerro o en la montaña, y sin compasión para el hombre; por las fieras destrozada; y aún no habría pagado el haber sido tan mala.

–No sigas, que ya me has dicho la fuerza del Amor a Dios. Mañana, cuando amanezca, yo iré por ti a tu casa.

–Desperté, oí:

¡Qué alegría dio a la Magdalena
el oír a la aldeana!

La aldeana no quería,
el ser ella perdonada
y dejar a Magdalena,
que ya a Dios lo buscaba.

Cuando Dios la perdonó,
ella quedó en una deuda,
de llevarle a un pecador.

Ella dijo un pecador
cada día que amanecía
y puesta tenía el Sol.

La gente la conocía
por “la aldeana que vivía
por buscar al pecador”.

Éstos son los pecadores,
que dan servicio "pa" Dios.

Huye del que está pecando,
y busca al que pecó.


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