domingo, 11 de marzo de 2012

Para saber si habla Dios, lo sabes cuando tú quieras


En Sueño Profético decían:

El consejo del bueno tómalo como mandado de Dios, que éstos son los que Dios tiene para que traigan a espíritus a esta Gloria.

El consejo del que vive siempre contentando a Dios, no puede haber duda de que esté equivocado.

Dios da Luz y te quita oscuridad, que esta oscuridad es la luz de los pecados.

Dios tiene su Luz para el que la quiera, y deja la oscuridad para el que a oscuras caminar quiera.

Dijo uno:

La prueba más grande que puede dar el Elegido es el consejo del bien, aunque este consejo no caiga bien. Nunca dará el consejo del camino oscuro, y nunca hará nada que tú puedas decir: “Eso no le gusta a Dios; eso no es lo que predica”.

El Elegido, acción y consejo, es complemento de Dios; enseña con las Palabras, y predica con el ejemplo. De no ser así, no es de Dios.

Desperté, oí:

Para saber si habla Dios, lo sabes cuando tú quieras.

Dios nunca hablaría para poner dudas al hombre.

Pues si piensas en Dios Padre, cuando se hizo Dios y luego Hombre, Lo persiguieron igual, sin diferencia a otro hombre.

Dios Padre tenían que ver,
aunque Él se hiciera Hombre.

Pero su Mirada era
la creación de los montes.

La creación de los mares.

Era una Mirada dulce,
era una Mirada serena.

Era una Figura andando,
que sabías que Dios era.

Dios nunca puede dar duda;
su actuación, duda no deja.

Es el hombre, que no quiere
que a Dios Lo vean en su Tierra.

Prefiere perder la Gloria
y cumplir siempre condena.

Siempre verá la Verdad
el hombre que quiera verla.


***

Libro 4 - Te Habla El Profeta - Tomo I - Pag. 58-59-60