sábado, 27 de abril de 2013

El comprender del que ama

En Sueño Profético hablaban de comprender, de aceptar y de desmentir. Decían:

Comprender está primero, y ya, de este comprender, sale aceptar o desmentir. Este comprender, si crees firmemente en Dios, en su Poder, en su Sabiduría, en su Gloria y en el permitir el Infierno, te dará justo: acepto o desmiento. Este comprender no puede ir en contra del Mando de Dios. Esto, el comprender del que cree en la Existencia de Dios.

Ahora, el comprender del que ama, no espera mucho rato al comprender. Este Amor sale al encuentro y pronto le da el sí. Esto, en lo Divino.

Dijo uno:

El Amor de Dios te empuja a que descubras al mentiroso y que aceptes al que Verdad está diciendo. Este Amor se retira cuando no ve actuaciones de Dios, cuando las palabras no igualan con los hechos, cuando su presencia descompone la Paz, cuando se visten de caridad y dan veneno sus palabras y su presencia alborota.

El que ama a Dios, si le dicen “Dios me lleva a su Gloria”, pronto los guardianes de la Gloria le están diciendo: “mira el fruto y habla del árbol”. Aquí te enseñan cómo aprender para no ser engañado. Pero no puedes aprender este “aprender” si tu espíritu no es con actuación de comprender cuando veas la fruta en el árbol, que esto puso Dios de ejemplo para los sabios más sabios.

Desperté, oí:

¡Qué ejemplo más sencillo,
puesto por el mismo Dios!

¡Qué personajes te busca:
la mentira, la razón
y el desmentir si no amas
lo que Aquí llevan de Dios!

Tuvo Dios que dar razones
con ejemplos comparando.

Todo era bien sencillo,
para chicos, para grandes.

Para hombres que sus vidas
las hacían mirando al río,
y el río los mantenía.

Luego, estos mismos ejemplos,
para los nobles servían.

Para los hombres de estudio,
que para cualquier razón
los veías coger el libro.

Dios, para explicar, decía:
“El que ame, que Me oiga,
porque mi Enseñanza es
a espíritu, no a memoria”.



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Libro 13 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo II - Pág. 133-134-135