miércoles, 3 de julio de 2013

“Echad la red”

En Sueño Profético decían:

Sin echar la red, pudieron salir peces a montones a la orilla del río. Pero esto, tan sólo lo puede hacer Dios.

Dios Hombre y Maestro de toda la Enseñanza, quiere enseñar a que tengan Fe en sus Palabras; a que cuando diga Palabras que ellos no comprendan, las den por comprendidas, y así serán Discípulos suyos, para cundir su Enseñanza.

No pudieron pescar durante horas y horas con la ayuda de la paciencia. Y el Maestro, antes de decir “echad la red”, ya estaban los peces formados para entrar en ella. Esto es lo que servía para enseñar a la obediencia, para cundir que era Dios.

El que los peces salieran sin pesca, lo podía hacer sólo Dios. Pero obedecer y tener Fe en sus Palabras, esto, todos los hombres pueden vivirlo, y esto es la Enseñanza que el Maestro quería cuando enseñaba en la Tierra, y hoy quiere desde sus Cielos.

¿Quién podría, sin palabras y sin acción, hacer que los peces salieran del agua?

¡Dios tan sólo!

Esto no era Enseñanza, esto era decir “soy Dios”. Pero echar la red a su Mando, sí es Enseñanza que todo hombre puede vivirla y hacerla.

Dios usa de su Poder, más para Enseñanza al hombre, que para que vean que es Dios.

Desperté, oí:

Dios presenta al Elegido,
más en obediencia que en prodigios.

Con la obediencia, enseña.
Con los prodigios, la desvaloran.

El Elegido pasa el camino más duro,
para enseñar a que lo pase
el que no es Elegido.

Para enseñar a destacar lo de Dios,
aunque lo veas confundido.

Fue recuerdo, que es presente,
cuando les llega el Maestro
y a millones salen peces.

Esto ya les sirve a muchos
cuando decían: “No sé,
esto es orden del Maestro”.

Y aunque veían oscuro,
pronto miraban al Cielo:
¡Dame Luz, Señor,
que yo pueda comprenderlo!

Esto, el que quería seguirlo
porque esperaba su Reino.


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Libro 15 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo III - Pag. 19-20-21