miércoles, 22 de enero de 2014

El hombre no ve milagros porque la Fe la desprecia

En Sueño Profético decían:

Si rogaras a Dios con Fe,
sin duda respuesta oías.

Si rogaras a Dios con Fe,
algo tu cuerpo sentía.

La Fe es la Gracia Divina,
la que te empuja a querer tener Fe,
porque sin Fe ya no es vida.

Dijo uno:

Yo siempre viví la Fe
y la Confianza en Dios
de que no me abandonaba.

Me entristecía sin querer,
cuando oía a los hombres
vivir la vida sin Fe.

Si tenían un sufrimiento,
se lo decían al amigo,
y no miraban al Cielo para decirle:

“¡Señor, yo sé
que tuyo es mi sufrimiento!”.

“¡Señor, dame Fe,
que tu Fe es mi alimento,
es mi luz y es mi esperanza,
para cuando entierren mi cuerpo,
empiece mi nueva Vida
en tu prometido Reino!”.

Si estás viviendo sin Fe,
nunca verás los milagros
que Dios manda desde el Cielo.

Desperté, oí:

El hombre no ve milagros
porque la Fe la desprecia,
y con Fe a Dios no pide
porque duda los milagros.

Dios Hombre te exigía la Fe
antes que quisieras seguirlo.

Si llevabas Fe veías
lo que era hecho por Dios
o hecho por el hombre.

La Fe te quitaba peso
y veías caminos llanos.

Te hacía los días cortos,
y pensabas en el mañana,
que Dios ya respondería
al sufrir que te llegara.

Si eres hombre sin Fe,
di: “ni creo, ni amo”.

Porque creer y amar,
la Fe te va acompañando.


***


Libro 16 - Dios No Quiere, Permite - Tomo II - Pág. 221-222-223