domingo, 23 de febrero de 2014

El Saber del espíritu es Saber de Dios

En Sueño Profético decían:

Si el que Dios elige no fuera guiado por esta Gloria, no podía decir que Dios le hablaba; la maldad del hombre trabucaría a la persona. Dios, al Elegido, cuando lo elige, ya le tiene su Camino trazado, dejándole al hombre la Libertad, que esta Libertad será luego entregada en Gloria, si no ha hecho uso de ella. Si Libertad has vivido, no conocerás Gloria. El Elegido tiene Mando y Libertad en las Comunicaciones y en los Escritos. Una vez dictados, ya son con el mando del Elegido el uso que fueran a hacer para la divulgación. Dios habla en el Instrumento, pero el Instrumento resuena lo que Dios quiere que tú sepas. Mucho, mucho de lo que en Gloria se habla, lo sabe el Instrumento, sin poder hacer uso de ello. Cuando vive espíritu y materia, queda inteligencia que no es comprendida por el hombre y sí con intimidad de Sabiduría de esta Gloria. Este Saber es Saber de espíritu.

Dijo uno:

El Saber del espíritu es Saber de Dios, sin que medie el hombre; es espíritu puro por Dios visitado y traído a su Reino; enseñado con abrazo del Espíritu de Dios; contacto que el espíritu, teniendo materia, Dios hace que sienta vibraciones de fuerza sin que la materia intervenga para que el espíritu no sea obstáculo a la materia. Los Arrobos nunca podrían ser con materia; nunca pondrían torpe a la persona; nunca borraría un Dictado de Dios, el hombre, por el suyo, y lo consentiría el arrobado. Esta Enseñanza es la misma que Dios le dio al primer hombre: Amor, Paz, Obediencia y Recato. Según Dios le da al hombre la inteligencia para el avance del hombre, así Dios le pide cuentas: si la inteligencia es grande, más número a su cuenta.

Desperté, oí:

Este Mensaje te dice Palabras de todos los temas.

Aquí puedes comprender, que a más inteligencia, debes mucho más saber.

Dios te da la inteligencia para que leas y compares.

Que a más entiendas de leyes, menos inocencia cabe.

Cuando Dios vino de Hombre, no pudo negarse nadie a decir que no había Dios, porque Lo vieron de Carne.

Pues después que Lo mataron, y los siglos que ya hace, no puede ser hombre bueno quien diga que Dios no hable.

A más tiempo de su Muerte, el hombre más responsable.

Es grande la diferencia, de no saber y correr para adorarle, que saber y más saber, y querer los Pies clavarle.


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Libro 9 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo I - Pag. 92-93-94