martes, 23 de mayo de 2017

Cómo vivir su Amor para no perder su Reino

En Sueño Profético decían:

Es imposible, sin Amor a Dios, compadecer, perdonar y levantar al caído con alegría interior, pensando: “Dios esto hizo cuando vivió con Cuerpo, y lo dejó dicho con el nombre de Evangelio”.

Esto, sin Amor a Dios y a su Reino, si algo haces, lo harás mal hecho. Lo harás comparándolo con malos pensamientos, y ya no será de Dios el bien que creas que estás haciendo.

Si el Amor de Dios acampa en ti, ya eres diferente. Que tú no lo dices, lo dice el Amor, que va dejando huella como lluvia fuerte de aquel temporal que llovió de día y llovió de noche, y el suelo no pudo negar la lluvia.

Dijo uno que ya sigue el dictado que se habló en el arrobo:

Por bien que quiera el hombre hacer el bien, si no está entregado a Dios, hará un bien de comedia, un bien de murmuración, un bien para el cuerpo, pero para el espíritu no. El bien que lleva Amor de Dios delante, se da siempre con oración, con la mirada en el Cielo, que esta mirada ya es oración.           

Yo siempre compadecí al que no pensaba como yo.

Desperté, oí:

Voy a decir mi pensar,
cómo lo llevaba a la actuación.

Primero miraba al Cielo,
y ya acudían a mí
palabras de compasión.

Si era hambriento,
yo me veía hambriento
y pidiendo como él.

Si había vivido pecado,
también pecado hice yo
en momentos que te olvidas
cómo hay que amar a Dios.

De este pensar
yo componía una oración.

Y siempre tenía
en mi mente y en mi boca
el Nombre de Dios.

Este Amor te da abundancia
para limpiar el espíritu
de la mala tentación,
que te viene cuando llega
o tú vas al afligido,
y te quita compasión
para dejarlo caído.

Aprende lo que hizo Dios
cuando vivió con Cuerpo
y escrito lo dejó.

Y hoy lo sigue diciendo:
cómo vivir su Amor
para no perder su Reino.


***

Libro 29 - Dios Manda en Su Gloria que Enseñen - Tomo IV - C6