miércoles, 14 de noviembre de 2018

El que pide con Amor

En Sueño Profético decían:

Es distinto pedirle a Dios con Amor, a pedirle porque quieres que esa petición te llegue. Al que pide con Amor, si no sabe lo que pide, Dios lo entiende. Y al que pide sin Amor, Dios no lo oye, porque tendría contestación con fuerza, en la escala que el hombre contesta.

El que pide con Amor, sigue amando si su petición no llega, porque le viene pensar: “Yo sé que Dios mi petición no deja. Es que yo no pido bien y no sé de otra manera. Él es Dios y todo lo ve, y lo ve antes de que sea aquello que todos ven”.     

Dijo uno:

Los que piden a Dios con Amor y aceptan el sufrimiento, y siguen amándolo, son un número muy chico, tan chico, que pena daría apuntarlo para que luego lo leyeran los que piden y reciben a Dios amando.

Desperté, oí:

Todos los que a Dios piden,
reciben si piden con Amor,
aunque no sepan pedir.

Los que piden sin Amor,
deberían estar contentos,
no dándoles Dios contestación.

Éstos piden,
queriendo enseñar a Dios:
“¿Por qué no haces esto?
Tienes que hacerlo así,
porque mañana ya es tarde”.

Éstas son las peticiones
del que no ama
pero tiene que pedir.

Aunque no sepas pedir,
pídele todo a Dios sin miedo,
que Él entiende
cómo tú Le estás pidiendo.

Pero pídele primero
que tú no Le pidas cuentas,
ni llegue a tu memoria:
“Señor, ¿por qué pasó esto?”.

Pídele a Dios lo que quieras
y que tus últimas palabras
sean diciendo: “¡Señor,
qué jamás Te pida cuentas!”.

Que esto sería no creer
que eres Dios
en el Cielo y en la Tierra.


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Libro 25 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo III - C7

domingo, 11 de noviembre de 2018

La batalla de la Gloria siempre la gana el Amor a Dios

En Sueño Profético decían:

Alcanza más el Amor y la Constancia, que la fuerza de la injusticia y el engaño de la maldad.

La batalla de la Gloria siempre la gana el Amor a Dios y el deseo de amar más.

El Amor a Dios te hace que olvides lo que el que no ama tiene siempre presente, que es la venganza. El Amor a Dios te deja en medio de lo terrenal y de lo que va al Cielo.

Dijo uno:

Te deja en medio, y tú ya respondes con Amor o desprecio, que es lo que Dios manda para meter en el Cielo.

Sin Amor a Dios pierdes la batalla de aquello que quieres. Que puedes ganarla como hace el hombre, dejando sin vida los cuerpos de otros hombres. Esto es perderla sin darle Enseñanza.

Desperté, oí:

Haciendo el bien,
vas curando heridas,
que estas heridas
no se ven.

Se ven cuando están curadas,
y te hacen comprender
que si no andaban deprisa,
algo tenían que tener.

No hay mejor medicamento
para curar el espíritu,
que la Palabra de Dios
que la acción lleve primero.

Dios Hombre
encargaba a los Discípulos:
Llevad acción de mi Mando
para curar los espíritus.
Que éstos, una vez curados,
pueden hacer gran servicio
”.


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Libro 23 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo IV - C1

jueves, 8 de noviembre de 2018

Hacer pública la Palabra de Dios

En Sueño Profético decían:

Dios está dejando al hombre al descubierto, sin sitio para esconderse. Para que el que quiera, Lo quiera; y el que no Lo quiera, que piense que Dios lo sabe, para el día que su cuerpo quede debajo de tierra.

Dijo uno:

Esto es trompeta en oídos, que aunque estén delante sordos, la oyen, por el gesto que pone el que la ha oído. Esto destapa secretos y no tiene otro sentido, que el hombre hable de Dios sin Amor y sin miedo. El hacer público el Mensaje es el remate de un sufrir que ha estado en silencio. Que piense el que tiene buena clase de vida, cultura, o el rudo, estar tantos años recibiendo Mensajes de Dios en espíritu, y después, cuando vuelves al cuerpo, que traigas Mando de Dios, diciéndote: “Di que Me ves, que lo hagan público, para que el hombre vea que mi Palabra no tiene tiempos”.

Desperté, oí:

Cierto que publicar lo que Dios dice, deja al hombre al descubierto para el día que su cuerpo entierren.

Esto, para los que dicen que a Dios aman y no acuden ofreciendo lo que Dios les deja que sean dueños.

Si pensaran que de lo único que son dueños es del espíritu…

Porque el cuerpo no tiene dueño sin el espíritu.

El cuerpo, ya se ha dicho varias veces que es el traje del espíritu.

Por eso, muchos espíritus son conocidos por el traje, que es el cuerpo.

Hacer pública la Palabra de Dios, deja al descubierto.

Puede acortar el pecado y hacer pensar en el Cielo.

Lo que no puede hacer si se queda en silencio.


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Libro 31 - Te Habla el Profeta - Tomo IV - C1

martes, 6 de noviembre de 2018

La Paz, señal del Cielo

En Sueño Profético decían:

La Paz te lleva a la Gloria, y la Gloria te da Paz, y el nombre de Dios te queda en tu acción o tu pensar, y es guardián que llevas, que ya te libra del mal que intenta quitarte la Gloria.

La Paz es lo que Dios Hombre le trae al hombre la noche de su Nacimiento. Y cuando vuelve al Padre, le deja la Paz como mayor tesoro.

Siendo Dueño de todo, deja y da su Paz como llave que abre las Puertas de la Gloria.

Dijo uno:

Si no vives Paz, no tienes nada. Si vives Paz, tienes todo; lo poco lo ves mucho; y el día siempre se acaba y no ves merma.

Puede vivir mejor el casero de la finca que el dueño, aunque muchas fincas tenga.

El casero vive en Paz y no tiene que entregar cuentas en su momento final; mira al Cielo y vive Paz, y siente algo por dentro que la Tierra no le da. 

Desperté, oí:
Siendo el mayor tesoro la Paz,
no la busca el hombre.

Al contrario, la roba
allí donde está.

La Paz desprecia la avaricia
y la ira deja enterrada.

La Paz es señal del Cielo.

La Paz te lleva conformidad
a lo que llega en la vida
que sufrimiento te da.

Si la Paz buscara el hombre
como busca las monedas,
pon letreros por las calles,
que se acabarían las guerras.

No hay fuerza que pueda más
que si la Paz se presenta.


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Libro 25 - Meditaciones y Palabras Directas con el Padre Eterno - Tomo III - C6

lunes, 5 de noviembre de 2018

El espíritu es mi guardián

En Sueño Profético decían:

Si el pecado te llegara diciendo “no soy pecado”, repasa los Mandamientos, si los habías practicado, y verás que tienes engaño.

El pecado es para el espíritu como para el cuerpo el disparo, la horca o el cuchillo por los dos filos afilado.

Dijo uno:

Se está comparando engaño al espíritu, engaño al cuerpo. ¿Quién aceptaría normal ponerse delante de un  fúsil o cañón, en manos de uno que fuera a disparar, diciendo: “¡No pasa nada! ¡Cortecillo más o menos…! Pero no tiene importancia para el bien que luego vas a pasar”?   

Ahora, dos manos derechas, tú ponerte en medio, en cada mano un hacha, y los dueños de las manos te dicen: “¡No…, esto no mata! ¡Si el filo no está afilado!”.

Ahora, sigue este comparar: una botella lacrada con un letrero pegado diciendo: “Es veneno puro, por laboratorio pasado”. Y un químico de fama te dijera: “Bébelo, que es una broma que han dado”. ¿Crees que la beberías por mucho que te dijeran “no es malo”?

Esto es querer conservar el cuerpo, que sólo es temporal.

Desperté, oí:

Aprende a cuidar el espíritu para que siempre digas: “Yo hago lo que quiere su Dueño.

Que el espíritu es mi guardián, y yo el engaño desprecio.

Si el pecado se presenta con el engaño, yo pienso en los Mandamientos y mi espíritu nunca será engañado”.

Lo mismo que el peligro para el cuerpo es rechazado, rechaza todo lo que el hombre ofrece diciendo: “esto no es pecado”.


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Libro 30 - Investigaciones a la Verdad - Tomo IV - C2

domingo, 4 de noviembre de 2018

El día está con Dios

En Sueño Profético hablaban de estos Escritos dictados en Gloria. Decían:

Estos temas –“Palabras y Hechos de Jesús”, que no aparecen en ningún sitio y que son iguales a los que hay con el nombre de Evangelio–, al leerlos, tu mente y tu lengua tienen que decir Dios, que es de donde vienen.

Dijo uno:

Se ha repitiendo muchas veces, que si fueran palabras dichas sin justificantes –que van de Dios y que son los que acercan a Dios–, retirarían y descubrirían la hipocresía a la Presencia de Dios. Esto es no creer o creer y no amar a Dios. Esta actuación es sordera diabólica.

¡Cómo no pensarán en la muerte de su cuerpo!

¡Cómo no pensaran: si yo oculto Esto, yo a Dios no defiendo!

¡Cómo no pensarán en las Palabras que Dios dijo cuando vivió con Cuerpo de Hombre con el hombre!:

Y vendrá mi Espíritu”.

No puso clase ni sexo.

Muchas cosas Me quedan por deciros, que las diré en el Lugar que acepte sufrimiento y Me siga”.

Desperté, oí:

Daba pena por Dios el oír estas Palabras, y miedo por el hombre.

Esto es decirle no al día y querer decir noche.

Pero es peor todavía, porque el día está con Dios.

Pero al no querer que se nombre a Dios ni se diga que está Vivo con Cuerpo y que dice que se diga, el hombre está demostrando que a más Amor Dios le manda, más desprecio Le da a cambio.

No llevan camino limpio ni la cultura ni el adelanto.


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Libro 28 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo V - C2