Mostrando entradas con la etiqueta Cielo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cielo. Mostrar todas las entradas

martes, 8 de septiembre de 2026

Enseña a que conozcan lo que agrada a este Cielo

En Sueño Profético nombraban actuaciones del hombre. Decían:

El hombre actúa diciendo: ¡Esto no es pecado! ¡Esto lo hace aquél o éste, y es hombre bueno! ¡En algo hay que pasar el tiempo!

Dijo uno:

Este pensar no es de Dios. El pensar de Dios, pronto te dice: esto sí y esto no, pero con una seguridad firme de que no pecas, de que estás haciendo lo que a Dios agrada.

No hay hombre que nunca haya oído la Palabra de Dios. Pues si la ha oído, ya puede preguntar: ¿Quién es Dios? ¿Cuál es la Ley de Dios? ¿Dónde está Dios? Y si esto llega al que ama, pronto le da la Enseñanza de Dios, la que Dios quiere que todos aprendan.

Para Dios no tiene el hombre diferencia: Aquí lo iguala en el Cielo, y ahí lo iguala en la Tierra. Para Dios sí existe una diferencia: el que a Dios más ama, más cerca de Dios se encuentra. Pero llegando a esta altura, se acaba la diferencia, y ya no piensa: “Esto le agrada a Dios”, porque sale su actuación de su conciencia.

Éste sería el pensar: que todo hombre, si pensara, se olvidaría de pecar, y no se oirían estas palabras: ¡Es que Dios no sabe nada!

Desperté, oí:

Cierto es que no hay cristiano
que de Dios no haya oído su Nombre.      

Y cierto es que el pecado
lo hace a sabiendas el hombre.

Ya tan sólo con pensar
si el agua estará contaminada,
debes pasar de largo,
sin probar gota de agua.

Nunca debes hacer nada
sabiendo que no está bien hecho,
porque puedes encontrarte
con un pecado por dentro.

Si es malo beber el agua
porque te mata tu cuerpo,
es peor perder el alma,
que es un sufrir sin remedio.

Enseña a que conozcan
lo que agrada a este Cielo.

***

Libro 4 - Te Habla El Profeta - Tomo I - C4 

jueves, 27 de agosto de 2026

Mira al Cielo, piensa en Dios y júzgate tú mismo

En Sueño Profético decían:

Este Mensaje se titula: “Mira al Cielo, piensa en Dios y júzgate tú mismo”.

Dijo uno:

Mirar al Cielo ya es frenarte, pensar en Dios es arrepentimiento y juzgarte tú mismo es alabanza a Dios. Al que haga este pensar se le presentarán delante el bien que le hizo a Dios o el mal, le llegarán Ángeles a su derecha y los espíritus del mal a su izquierda para tirar de su espíritu y quitarle el pensar de todo el mal que hizo. El que haga este pensar llorará si piensa:

    – ¿Qué bien le hago yo a Dios? ¿Qué cumplo del Nuevo Testamento que al hombre le dejó? ¿Qué sé de cómo vive el Prójimo sabiendo que allí está Dios? ¿Cómo acojo las Palabras que Él me manda con Amor? Voy a cambiar mi vivir y voy a pedir perdón a Dios. Perdón por no darte de tu tiempo un momento para Ti, por no dedicar mi vida sabiendo que es Tuya ahí y que si quieres no acabo de decir este pedir. Señor, perdona los actos que hice por no pensar en Ti. Señor, perdona mi lengua, que nunca sirvió para cundir lo que Tú dices en la Gloria. Señor, si Tú me perdonas no pasará un día que yo no mire al Cielo, piense en Ti y sea juez de mis actos, y siempre estaré Alabándote.

Si este Mensaje llevas aprendido en tu memoria todo lo harás bien hecho, en el Cielo y en la Tierra. Que al Cielo llega el bien cuando se hace ahí primero.

Desperté, oí:

Llevando en tu memoria: Mira al Cielo, piensa en Dios y júzgate tú mismo, ya todo lo harás bien hecho.

Pero si enseñas este Mensaje más acarrearás al Cielo.

Abraza frase por frase, estudia empiezo y final y si no cambias de vida Gloria nunca sentirás.

Esto el que vive vida que por Dios no está mandada.

El que cumple lo de Dios con el empiezo bastará.

Y si ya enseña el Mensaje buen servicio a Dios le hará.

***

Libro 69 - Dios No Quiere, Permite - Tomo VIII 

domingo, 19 de julio de 2026

La Voz del Cielo

En Sueño Profético contaban una aparición ocurrida a unas mujeres hace trescientos años.

Dijo uno:

Estando un día hablando con mi madre en la huerta donde trabajábamos toda la familia. (Voy a aclarar el hecho: la huerta era de un hermano de mi padre, y mis padres y 4 hermanos que éramos, allí trabajábamos sin día ni noche. Había muerto este tío mío, y quedó mi padre de dueño, dueño en el trabajo, pero no en la ganancia. Dos hijos quedaron, que eran los que a mi padre y a nosotros siempre nos estaban pidiendo cuentas. Nos tenían un trato tan despreciable, que si alguien había delante, tenían que nombrarle al padre, ya que tenía fama de santo, y mi padre y mi madre, con él, formaban una ermita, ya que a su lado todos decían que respiraban Gloria. Mi tía y los hijos tenían espíritus contrarios a los de la Gloria). Empiezo lo que conté de mi madre: 

Estando ya recogiendo los capachos y cargando los burros que llevábamos, dijo mi madre:

   –Hijo, echa tus rodillas al suelo, que Dios, a esta misma hora, lleva tres días que su Voz nos manda.

Dos estaban conmigo y también lo oyeron: sentí un fuerte aire y la arboleda quedó intacta, cuando sin esfuerzo me vi de rodillas y a mi madre con una Luz por todo el rededor de su cuerpo, y oímos la Voz las dos a la misma vez: “Aquí ha sido oída la acción de súplica para que cambien el bien por el mal que hacían. Cuando lleguéis a la casa, os esperarán, porque ellos han oído la Voz del Cielo; os esperarán de rodillas y pronunciando: “Quiero que nos deis el perdón; hemos tenido una Visión de la Justicia del Cielo; y en vosotros está: iremos a Gloria o Infierno”.

Desperté, oí:

Esta familia sufría más, por ver que todos despreciaban a los dueños, que por el mal trato que ellos recibían.        

Eran padres e hijos santos,
y el padre que desde Arriba
siempre estaba suplicando. 

Suplicaba y pedía
que todos tuvieran Paz,
por que a los dos los quería.

No quería el sufrir
para los santos en la Tierra.

Y quería que su mujer,
por sus hijos fuera buena.

Todo el sufrir de su casa
fue culpa de su mujer,
que a Dios tenía en olvido,
por en Dios nunca creer.

Las súplicas de los santos
hacen que pidan perdón
si querían ser salvados. 

A la misma hora que ellos,
oyeron la Voz del Cielo.
Los que no creen se quedan
rígidos y sin movimiento.

La madre y los hijos oyen
sin poder mover un dedo:
“Pedid perdón a los santos,
aunque no estén en el Cielo”.

“Que la actuación de los justos
es la que llena este Reino”.

“Cuando el que pise Tierra,
quiera dejar el Infierno”.

***

Libro 6 - Dios Manda En Su Gloria que Enseñen - Tomo I - C6 

miércoles, 24 de junio de 2026

Pisa lo de la Tierra y vive para el Cielo

En Sueño Profético hablaban de vivir Tierra o vivir Gloria.

Decían que la Tierra engaña para quitar alegrías eternas, y la Gloria hace que tu pensar, cuando tú quieres Gloria, sea para hacer lo que sabes que a Dios le agrada, y así más Él te mandaba y ya eras Elegido para que Dios Mando te diera. Pero este Mando no podría estar callado, porque las fuerzas que tienen estas Palabras de la Gloria hacen que cada día sea mayor el escándalo.

El pensar del Elegido es este:

“¿Quién va a tener más Poder que Dios en la Tierra y en el Cielo?”

Pues este pensar se puede ver en este Elegido, al que Dios le da Palabras con guardianes que su Mando hacen contentos, como los que están unidos al Elegido.

Desperté, oí:

Hay una gran diferencia entre las alegrías del Cielo y los sufrimientos que dan los que no creen en Dios.

Pues éstos el Poder de Dios lo verán, como el permitir que Dios ha permitido para que no se escondan los que creen que a Dios engañan.

No temas en decir que en la Gloria dicen que la cantidad de Libros que hay publicados dejarán en profundidad de cieno al que haya ofendido a Dios poniendo sus palabras delante.

Estos Mensajes saldrán publicados cuando haya más prólogos de Obispos y seglares como los que ya están publicados.

Aquí, nombrando a Dios sin palabras, Él manda ayuda que ven que de la Tierra no es.

Llegó el sueño con alegría pensando en los Humos Divinos que, con gran fuerza, en la oscuridad se veían.

Este es uno de los certificados para que vean que Esto no es de la Tierra. Que estos Humos Divinos nadie los ve y el Elegido, lo mismo con Sol que con noche oscura, los tiene delante de su vista.

Termina el Mensaje diciendo:

“Pisa lo de la Tierra y vive para el Cielo”.

***

Libro 71 - Te Habla El Profeta - Tomo IX 

martes, 10 de febrero de 2026

Hazle frente al sufrimiento mirando al Cielo

En Sueño Profético decían:

Llegar sufrimiento y recibirlo como Dios quiere, no hay mayor alabanza para que Dios te mande.

El sufrimiento nunca te aconseja que imites a los Santos. Ni te da el pensar que mires la Cruz y veas a este Dios cómo Lo Clavaron, y a aquella Mujer, cuando le entregaron a su Hijo muerto en sus mismos brazos. Que era su Hijo, pero ella sabía que era Dios en Carne. Y pudo evitar un sufrir tan grande. Pero ¿cómo enseña Dios, si no se hace Hombre? Y si usa el Dios, no sufre la Madre y Virgen.

Si este pensar, el hombre, en el sufrimiento se lo pusiera delante, el suyo quedaría chico, pensando: “Yo es que no puedo quitármelo. ¡Pero Dios, permitirle al hombre clavar en su Carne clavos! ¡Y aquella Madre de Dios, ver a su Hijo crucificado! Que pudo quitar el sufrir, pero esto no quería pensarlo. Sabía que era Dios y estaba dicho por los profetas”.

Desperté, oí:

Hazle frente al sufrimiento
mirando al Cielo y achicándolo.

Y ya verás contestación
en fuerzas que van llegando.

El que enseña de la Gloria,
antes tuvo grandes sufrimientos
y Dios le dio buenas notas.

Sufrimiento, aumentando
a Dios alabanzas,
si Dios elije,
tiene que salir por fuerza
buena Enseñanza.

Pero que estas alabanzas sean
antes de que sepas 
que Dios es Él el que te manda.

***

Libro 21 - Te Habla El Profeta - Tomo III - C5 

miércoles, 4 de febrero de 2026

El espíritu de Dios cobijo te da del Cielo

En Sueño Profético decían:

Donde no amen a Dios no esperes ver la Paz allí. Aunque tú creas que es Paz la tibieza y la quietud. Donde Dios hace Presencia el espíritu es un repetidor de su Nombre y su acción no se salta los Mandamientos. Y ya forma puente a este Cielo en lo que Dios dijo y lo que está diciendo.

Dios es el único que da consuelo y quita la oscuridad que tú le das a tu cuerpo con tu forma de pensar. Donde no tengan a Dios en acción (porque al tenerlo en acción ya está en el pensamiento), no creas que puedes tener consuelo, no creas que gozarás lo que allí no están viviendo. ¿Qué sombra te podrá dar un árbol cuando esté seco, que además de hojas caídas podrido está por dentro?

Dijo uno:

Hay veces que el árbol te niega la sombra porque le llegó el tiempo de dejar las hojas caídas, pero sano está por dentro y otro día te cobija.

Desperté, oí:

No busques encontrar Paz donde a Dios le dan desprecio.

El árbol te lo comparan con el espíritu y el cuerpo.

El árbol, si está sano, su sombra te da en su tiempo.

Y el espíritu de Dios cobijo te da del Cielo.

No puede abrigar la nieve, ni que fresco mande el fuego.

No preguntes el por qué, porque esto se está viendo.

***

Libro 66 - Investigaciones a la Verdad - Tomo XI 

martes, 3 de febrero de 2026

Nadie puede dar saber al espíritu si no es Dios del Cielo

En Sueño Profético hablaban de todo lo que es sin materia, de todo lo que el hombre no puede medir ni pesar, ni ver, mientras Dios no le diga a los ojos: ved; a la razón: razona; y a la lengua: habla. Este Lenguaje es de Dios al espíritu.

Estas mismas palabras las dijo Jesús a sus Discípulos cuando uno Le preguntó:

   —Maestro, ¿por qué no haces milagros para que más crean que eres Dios?

Entonces contestó lo ya dictado y siguió diciendo:

—Nadie puede dar saber al espíritu si no es Dios del Cielo. Nadie puede arrobar un espíritu sin destrozar carne y luego hacer que vuelva a su sitio, si no es Dios del Cielo. Nadie puede hacer al rudo sabio y que hable de mi Reino, donde no existe materia, pero Yo aquí la llevo ahora, que es mi Padre en Mí. Veréis que pocas veces hablo de mi Reino sin nombrar a mi Padre. Esto lo hace mi Padre en Mí para que el espíritu del mal no os confunda diciendo que hay más dioses. 

   —Estad siempre preparados para que mi Padre mande mi Espíritu cuando ya no Me veáis de Hombre con vosotros. Pero si mi Enseñanza la cunde el hombre, Yo no faltaré en el hombre, y muchas veces viviré en el hombre, que es cuando el hombre ve prodigios. Al que más crea que soy Dios, más le atacarán las tentaciones en contra de mi Reino. Pero el más constante tendrá la obediencia a mi Mando.


Desperté, oí:

De estas Palabras sacaron los Discípulos cada uno una Enseñanza.

Luego, ellos mismos comentaban que cómo pedirle más milagros para el cuerpo que para el espíritu.

Él, su bajada a la Tierra fue para la Salvación del espíritu.

Él no bajó para que la carne no se pusiera enferma y no se enterrara.

Si Él baja para esto, nunca el hombre vería al hombre muerto.

Lo mismo que promete Eternidad al espíritu y en Eternidad están viviendo todos los que al Él lo quisieron.

Qué más milagro que oír Palabras de Dios Padre en un cuerpo cualquiera para que sirvan de Enseñanza.

Que Dios Hijo lo confirma cuando dice: “Eso no lo has dicho tú, eso te lo ha rebelado mi Padre”.

No hay milagro mayor que el Saber del que saben que no sabe.

***

Libro 74 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo IX - C7 

martes, 14 de octubre de 2025

No hay mayor Gloria a este Cielo, que Obediencia con Amor

En Sueño Profético decía Dios Hijo:

“El que ahí no esté contigo, no estará después Aquí conmigo. Al que Yo le doy mis Palabras, ya es por Mí amado. Y el que las oye, Me oye a Mí. Si no las obedecen y no respetan el Lugar, van en mi contra, y mi Padre les cierra el Reino de los Cielos. Yo mando mis Palabras con los que ahí les dicen muertos. Mi Padre Me presentó a Mí, y Yo presentó al Instrumento, que ya tiene que ser respetado por llevar Gloria a ese suelo”.

Dijo uno:

Fue continuar Dios Hijo sus Palabras, y continuaron, varias veces, muchas voces: “Estas Palabras son alabanzas a Dios: el decir sí a sus Palabras”.

Dijo el mismo:

Dios, con su Voz y su Eco, Él hablaba sin mandar ningún espíritu. Los espíritus, mientras, son custodios de sus Palabras, son espíritus que se alimentan con Esencia Divina, son espíritus que esperan la orden del Creador.

Desperté, oí:

Dios Tres en Dios Uno, 
ha sido esta noche en Gloria, 
todo lo que Aquí se ha dictado.

Dios que da Eco a su Mando 
sin decir “Dios me lo ha dicho”.

Dios Padre que ha dado su Voz 
a Dios Hombre, que fue Hijo.

Este arrobo se termina 
con espíritus que esperan 
la orden del Creador.

No hay mayor Gloria a este Cielo, 
que Obediencia con Amor.

Pues si falta la Obediencia, 
estás viviendo sin Dios.

Es más fuerte la Obediencia, 
que estar siempre en oración.

***

Libro 13 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo II - Preámbulo 

miércoles, 10 de septiembre de 2025

Dios dice en el Cielo

 No podía dormirme pensando en cosas muy dispares unas de otras. Y en cada cosa que pensaba, decía: “Señor, no Te enfades, pero es que veo tanta indiferencia a lo que cuento tuyo, que no se con qué postura tengo que actuar”.

Quedé dormida y en Sueño Profético oía:

Todo el pensar del Elegido no está fuera del Amor a Dios. Todo este pensar tendrá su Mando en su momento.

Dios deja al hombre para que el hombre no diga que obliga a que a Él Lo quiera y Lo busque. Pero una vez que aparta porque tú no acudiste, dándote con el Elegido tantas llamadas, tienes que ver un cambio grande, como agua que pasó, que ya para atrás no pasa.

Dijo uno:

Es de miedo para el espíritu, y de vergüenza en la vida material, que 28 años esté el Elegido con las mismas Palabras que Dios le da, suplicando que las oigan y que no insulten con el desprecio.

Desperté, oí:

Si publicaras los nombres y los cargos de los que les has mandado Mensajes –a jerarquías de la Iglesia y a seglares con grandes cargos–, ¡qué pocos, por no decir ninguno, no han tenido conocimiento de este Caso hoy único!

No tiene explicación que el cristiano dude de lo que puede hacer Dios.

Sufrimiento por cundir lo que Dios dice en el Cielo, no hay sufrimiento mayor.

***

Libro 21 - Te Habla El Profeta - Tomo III - C5 

miércoles, 30 de julio de 2025

El que ama reconoce que no es la culpa del Cielo

En Sueño Profético decían:

Dios ama tanto, que te da sin medida. Y el hombre ama tan poco, que pocas veces a Dios Le da las gracias. El hombre siempre está agradecido al hombre y con desprecio a este Dios. El hombre más llama a Dios para insultarlo, que para decirle alabanzas.

Dijo uno:

Cuando falta Amor, no puedes comprender a otro que ame, esto en la vida de materia. En lo Divino eres cerillo detrás de muralla, que la grande muralla no deja el cerillo ver. En cambio, si hay Amor, verás la muralla correr. Cuando Dios oiga tu Amor, y sin poder comprender, Él te quitará la muralla o agrandará la luz para ver. Todo te lo hace este Dios cuando tú quieres saber. 

Este Amor de Dios, que sin poder comprender, como tú tengas Amor sin palabras y sin ver, ya estás unido con Dios y fácil es comprender. Pero donde no hay Amor, es pedir cuentas al Cielo y al hombre darle valor. Si el edificio se cae, siempre han de culpar a Dios.

Desperté, oí:

¡Qué pocas veces reconoce el hombre 
que él es culpable 
del sufrir que está sufriendo!

Si el edificio se cae, 
ya culpan a Dios del Cielo.

No se piensa en el hombre 
que nada hace bien hecho.

Éstos son la mayoría, 
que son los que van diciendo: 
¿dónde está el Amor de Dios?, 
¿dónde está el Dios del Cielo?

¿Cómo se ha podido caer, 
con lo bien que estaba hecho?

El que ama reconoce 
que no es la culpa del Cielo.

Que es algo en lo que falla el hombre 
de los primeros cimientos.

Éste que ama, 
aparta lo de ahí y lo del Cielo.

Y nunca culpará a Dios, 
porque todo lo bien hecho 
sale del Amor de Dios.

Lo que pasa es que Dios deja 
grande Libertad al hombre.

Pues si quieres ser cerilla, 
Él la muralla no corre.

Si Amor pides sin palabras, 
este Dios ya da Poder 
y tú corres la muralla.

***

Libro 10 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo I - C8 

miércoles, 9 de julio de 2025

Mirada al Cielo

En Sueño Profético decían:

Si miras al Cielo, oirás dentro de ti lo mal que el hombre recibe la Palabra de Dios. Si miras al Cielo, todo lo verás vano y la mayoría de las cosas que hiciste te traerán remordimiento. Si miras al Cielo, pidiéndole a Dios ayuda, ya verás y notarás que pesa menos el peso que te agachaba antes de mirar al Cielo. Pero el hombre mira más cuando mira para ofenderlo, cuando pregunta: “¿por qué tengo que tener yo este sufrimiento de espíritu o de dinero?”. Y este porqué los va retirando del Cielo, de la oración y de no poder comprender “el por qué me pasa a mí”; “el por qué, sin yo ofenderlo, tengo yo tan mal vivir”. Y ya te vienen recuerdos de gentes que viven bien y nunca miraron al Cielo para dar gracias a Dios por su vivir.

Éstos no son deseados por el que enseña a sufrir con Amor, a que le quiten altura a lo que el espíritu del mal quiere que suba para que ofendan a Dios, echando mirada al Cielo con los porqués del que sufre.

Desperté, oí:

¡Qué falta hace que el hombre aprenda que cuando llegue el sufrir el recibir él lo sepa!

Que a veces lo hace grande, según el recibir que tenga.

La llaga será mayor si el bálsamo se lo niegas.

Si el bálsamo es de Dios, piensa que cura la llaga.

Porque a Dios no se resiste sufrimiento que Él no manda.

Que es el pecado del hombre.

La enfermedad de la carne es distinto recibir.

Que también puede llevarte al pecado si la enseñanza es del hombre y no es de Aquí.

Al hombre le hace falta aprender a recibir el sufrir, como el portero, que sabe antes de decir que pasen lo que ya van a pedir.

Al sufrir que es diabólico, si no lo sabes recibir, irás dándole altura para que más grande lo vean y más demonios acudan.

Aprende a destrozar a los demonios que te acudan, que esto es derrotar a Satanás.

***

Libro 83 - Te Habla El Profeta - Tomo XI - C5 

martes, 4 de febrero de 2025

Esto es milagro del Cielo

En Sueño Profético hablaban del Poder de Dios y del Amor que Dios le tenía al hombre.

Decían que el Amor, al Poder, le podía, por ser Amor de Dios, que espera que el hombre a Dios Le pida Perdón.

Dijo uno:

Si Dios su Poder presentara como castigo en el hombre, no daría tiempo a decir “buenas noches”. Porque el Poder de Dios fue el que hizo el mundo. Y si este Poder, Dios lo cogiera, tardaría menos en acabar con el mundo que en hacerlo. Pero el Amor se pone en medio, que son los pocos que a Dios adoran y sin Dios no quieren nada de ese mundo. Que éstos son los que Dios elige para que hablen de su Reino.

A lo que están unidos a este Caso, ya Dios les dirá los caminos que tienen que coger, porque el silencio Aquí no se puede poner.

Esto es para decirle al hombre que la vida del cuerpo no hay quien la sujete cuando llega la muerte. Y esta muerte se lleva tu espíritu donde tu cuerpo eligió: al sitio donde está Dios, o con los malos espíritus, que después de que dejan el cuerpo siguen haciendo daño, porque el espíritu nunca muere.

 

Desperté, oí:  

 

Los que están cerca de ti no se callan y siguen cundiendo que Esto es milagro del Cielo.

Hoy sigue los caminos que tienes pensados, que Dios te los pone y fuerzas te va dado.

¿Quién duerme tres horas o cuatro y no se le nota? Que esto no está tapado, que lo puede ver el que vive cerca y sigue sus pasos.

Pues a pesar de esto, tiene que ir detrás del hombre para que acepte que Esto es Verdad.

Este pensar te quita el sueño y al descanso le das desprecio.

***

Libro 41 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo III - C3

martes, 26 de noviembre de 2024

Las cosas de Dios sólo el Cielo puede saberlas

En Sueño Profético decían:

Por muchos obstáculos que pongan para dejar esta Sabiduría guardada, más grande será el escándalo.

Dijo uno:

Las cosas de Dios

sólo el Cielo puede saberlas.

De Aquí, con el Mando de Dios,

bajan a la Tierra.

Las cosas de Dios

tienen varias formas

y distintas respuestas.

Las cosas de Dios, pierde

el que en su contra se ponga.

Las cosas de Dios,

si no son verdad,

no firman actuación.

Todo el que este Caso

sabe y no se acerca,

no puede ir

por el Camino de Dios.

Y el que estaba cerca y se retiró,

ya tiene la renta de estar lejos de Dios.

Aunque mire al cielo y vea estrellas,

cuando mire al suelo cambia lo que vea.

Lo de Dios es Amor de gran dureza,

fuerte como nada que comprar quisieras.

No importa la muerte

que a tu cuerpo llega.

No importa el sufrimiento

que el hombre te ponga.

Este sufrimiento

es luego condena,

cuando las Palabras

quedan en ti presas,

siempre repitiendo:

“¿Por qué me aparté

estando tan cerca

de este Manantial

que da Vida Eterna?”. 


Desperté, oí:

 

¡Qué sufrimiento

tiene que tener después

el que se retiró

de este “Evangelio Diciendo”.

Unos, fueron retirados.

Otros, ellos lo quisieron.

El que Dios Aquí le da Mando

hace lo que manda el Cielo.

Nadie puede darle Mando

al espíritu sin cuerpo.

Por eso el cuerpo

obedece al Mando

que ya va dentro.

Ante esto,

los obstáculos quedan

como ceniza en el suelo.

No le grites a la Luna

cuando a ti te interese

que la noche sea oscura.

***

Libro 22 - Investigaciones a la Verdad - Tomo III - C7