En Sueño Profético decían:
Este arrobo dará grande Enseñanza al que quiera saber de esta Gloria, y grande ira, al que verdad no quiere que sea.
Hablaban del espíritu que es Aquí traído, del bien que le hace al hombre, y del mal que el hombre le hace a este espíritu:
El espíritu que Aquí entra y sale llevando lo que Aquí Dios le dice, tiene que ser oído y contestado a Dios. Oído, como si oyeras a Dios; y contestado, con tus obras. Con obras buenas, estas aceptando. Con obras malas, estás desobedeciendo.
La persona que Dios utiliza para llevar Palabras al hombre, dichas Aquí, ésta pierde el nombre y es conocida con palabras de Amor a Dios o con palabras endemoniadas.
Este Instrumento es movido por Dios, como la hoja del árbol, como la respiración, que es vida para el bueno y para el malo; como todo lo que el hombre vive sin querer amarlo, pero lo tiene que ver.
Esto es el Instrumento, que si lo quieres pensar, verás como tu conciencia
te responderá verdad.
Dijo uno:
Por mucho que el Instrumento quisiera saber de Aquí, no sabría nada si Dios no viviera en su espíritu en el momento de escribir o explicar lo que Aquí se enseña, y por torpeza que tuviera su materia, Dios la impregnaría de Sabiduría para conocer la sabiduría del hombre, que mayoría de veces queda como puñado de carne, sin saber “Saber Eterno”.
Aquí, en este Infinito, se enseña al que amó a Dios con su Paz y con la Caridad que hizo en su “Vivienda Flotante”, que también su nombre es Prójimo; Prójimo, donde a Dios respiras cuando vas a la “Vivienda” pensando que vas Arriba, cuando te han hablado de Dios y no has pensado mentira.
Desperté, oí:
Tiene dos palabras justas
el creer en Dios amándolo.
Buscar donde alguien diga:
Dicen que Dios está hablando,
y que sus Palabras son
las mismas para salvarnos.
Si el que oye este “hablando”,
cree en aquél primero,
que Dios mandó su Mandato.
Porque si creyó, cumplió
lo que Dios tiene mandado.
Si estudias al Instrumento,
verás cosas anormales.
Verás lo chico del hombre,
con lo grande que Dios sabe.
Verás un grande Saber,
sin aprenderlo de nadie.
Verás sostener palabras,
que aprendió sin haber carne.
Te contará grandes Hechos
que el hombre aún no sabe.
Hechos que Dios los vivió
cuando Dios vivió de Carne.
El Instrumento no sabe
el porqué de este vivir,
vivir que no cree nadie.
Nadie que no crea en Dios,
aunque ahí de Dios ya hable.
***
Libro 8 - Dios No Quiere, Permite - Tomo I - C3
No hay comentarios:
Publicar un comentario