En Sueño Profético decían:
Hay quien vive y siempre está detrás de la Palabra que Dios manda en el Cielo, para perfeccionar más su Amor al agrado del Todopoderoso. Y hay quien la persigue para desmentirla, sin preguntar y sin querer saber el Mandato que Dios manda, negando todo lo que de Gloria vaya.
Dijo uno:
Por eso sabe más de este vivir el que más Amor tiene a Dios, el que más cree en la Palabra de Dios Hijo.
Estas Palabras fueron muchas veces dichas por Dios viviendo de Hombre:
“Creerá más, el que más ame, porque el Amor le hará buscar, y Yo le enseñaré todo lo que mi Padre Me ha dicho, que antes lo anunciaron los hombres, y ya su nombre fue Profeta”.
Cierto es que el Amor a Dios te hace que creas en el Vivir de su Gloria. Cierto es que el Amor te va quitando las dudas, que igual que te quita las dudas, no te deja hacer nada malo.
Dijo otro:
El Amor a Dios es ceguera con gran vista, es sentir que va por dentro, que tú sientes un latir y ya todo vas creyendo sin poderlo desmentir.
Dice tan mal leer libros que hablen tanto de Dios y luego no admitir ninguna Comunicación, la reciba hombre rudo, letrado, o monje de algún convento que se metió por Amor, o novicia que ya estaba en un contacto con Dios, porque su Amor o ceguera veía claro lo de Dios.
El hombre que desconoce el Poder y Amor de Dios, nunca buscará el Mensaje. Si busca, es persecución. Éstos son los hombres “listos” y despreciados por Dios.
Desperté, oí:
Que quiera el hombre disculpa
por parte del Elegido,
es querer usar el humo
como manto que te cubre.
Ni el humo hace de tela,
ni la manda el Elegido.
El humo no es responsable
del pedir que tú has pedido.
Y el Instrumento se calla,
dejando a Dios de Testigo.
Que es el que manda Palabras,
y tú mal lo has recibido.
Aquel que le falte Amor,
nunca creerá en Elegidos.
Porque el Amor te presenta
a limpios de corazón,
a Magdalena y a justos.
Que esto es el Mando de Dios.
El que se oponga a este Mando,
está en contra de Dios.
***
Libro 11 - Te Habla El Profeta - Tomo II - C7
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lunes, 9 de febrero de 2015
domingo, 14 de septiembre de 2014
Porque cuidan su ceguera
En Sueño Profético decía Teresa de Ávila:
Si este Dios bajara otra vez a la Tierra,
más se esconderían que saldrían a recibirlo.
Más pensarían:
¿Por qué habrá bajado?,
yo vivía mejor sin Él,
yo ya no puedo engañarlo.
Esto pensarían los hombres
que viven tan alejados
de cómo es esta Gloria,
de cómo serán juzgados.
Viven tan lejos, tan lejos,
que su vivir es maltratar
y darle un gran desprecio
al que los puede enterar
del Vivir de Aquí del Cielo;
del vivir sin el pecar,
del vivir siempre contento,
con ansias, cada día más,
de adorar a Dios del Cielo.
Siempre que yo hacía un pensar,
cuando vivía en el suelo,
era mi primer pensar,
éste que Aquí estoy diciendo:
¿Cómo puede vivir el hombre
sin querer a Dios quererlo?
¿Cómo quiere lo que acaba
y no busca este empiezo?
Empiezo, que si empieza,
es lumbre que va corriendo
por ramajes que están secos
y agua no persiguiendo.
Aquel que haga un pensar
y viva este comienzo,
no lo para vendaval,
porque ya es lumbre corriendo
sin llevar agua detrás.
Si Dios bajara a la Tierra,
no dejarían de llorar
los pocos que a este Dios aman,
cuando vieran el despreciar
que otra vez el hombre diera.
Desperté, oí:
Que el hombre no quiere a Dios,
su vivir da la respuesta.
Que otra vez darían desprecio.
¡Lo dan sin que baje a Tierra!
¡Ay hombres, que andan ciegos
porque cuidan su ceguera!
¡Ay hombres, que si pensaran
en el Cielo y en la Tierra,
en la Gloria y el Infierno,
en la muerte cuando llega,
que no te sirve disculpa
porque mentira ahí queda!
Yo, cuando viví ahí
la vida que fue de guerra,
cuántas veces de rodillas
me entraba alegría y pena.
Alegría, cuando iba
sin pensar lo que dijeran.
Y pena, cuando pensaba:
si Dios bajara a la Tierra,
qué pocos Lo seguirían.
Habría muchos buscándolo,
y otra vez Lo matarían.
Este Mensaje, al leerlo,
a pocos les dará risa.
Porque Dios molesta al hombre,
tan sólo pensar que viva.
TERESA DE ÁVILA
***
Libro 12 - Dios Comunica y Da Nombres - Tomo II - Capítulo 6
Si este Dios bajara otra vez a la Tierra,
más se esconderían que saldrían a recibirlo.
Más pensarían:
¿Por qué habrá bajado?,
yo vivía mejor sin Él,
yo ya no puedo engañarlo.
Esto pensarían los hombres
que viven tan alejados
de cómo es esta Gloria,
de cómo serán juzgados.
Viven tan lejos, tan lejos,
que su vivir es maltratar
y darle un gran desprecio
al que los puede enterar
del Vivir de Aquí del Cielo;
del vivir sin el pecar,
del vivir siempre contento,
con ansias, cada día más,
de adorar a Dios del Cielo.
Siempre que yo hacía un pensar,
cuando vivía en el suelo,
era mi primer pensar,
éste que Aquí estoy diciendo:
¿Cómo puede vivir el hombre
sin querer a Dios quererlo?
¿Cómo quiere lo que acaba
y no busca este empiezo?
Empiezo, que si empieza,
es lumbre que va corriendo
por ramajes que están secos
y agua no persiguiendo.
Aquel que haga un pensar
y viva este comienzo,
no lo para vendaval,
porque ya es lumbre corriendo
sin llevar agua detrás.
Si Dios bajara a la Tierra,
no dejarían de llorar
los pocos que a este Dios aman,
cuando vieran el despreciar
que otra vez el hombre diera.
Desperté, oí:
Que el hombre no quiere a Dios,
su vivir da la respuesta.
Que otra vez darían desprecio.
¡Lo dan sin que baje a Tierra!
¡Ay hombres, que andan ciegos
porque cuidan su ceguera!
¡Ay hombres, que si pensaran
en el Cielo y en la Tierra,
en la Gloria y el Infierno,
en la muerte cuando llega,
que no te sirve disculpa
porque mentira ahí queda!
Yo, cuando viví ahí
la vida que fue de guerra,
cuántas veces de rodillas
me entraba alegría y pena.
Alegría, cuando iba
sin pensar lo que dijeran.
Y pena, cuando pensaba:
si Dios bajara a la Tierra,
qué pocos Lo seguirían.
Habría muchos buscándolo,
y otra vez Lo matarían.
Este Mensaje, al leerlo,
a pocos les dará risa.
Porque Dios molesta al hombre,
tan sólo pensar que viva.
TERESA DE ÁVILA
***
Libro 12 - Dios Comunica y Da Nombres - Tomo II - Capítulo 6
domingo, 5 de septiembre de 2010
Ceguera de espíritu - Libro 62 - Te Habla el Profeta - Tomo VIII - Pag. 182-183
Tardaba el sueño en llegar porque a los más míos no podía olvidar, pero con un cariño profundo.
Las palabras “En Sueño Profético”, aunque no se han puesto al principio del Mensaje, para la Gloria es igual, porque todo el pensar anterior al Sueño fue Poder de Dios que, el Sueño Profético, dictó.
Repetían, que aquí, el Poder de Dios, el que no lo vea, tiene ceguera de espíritu. Y esta ceguera, retira de Dios, y ya estas Palabras no quiere Dios que las nombre sin sentir Amor. El que este Amor siente, lo pregona, y Dios le envía defensores.
Desperté, oí:
Esto, con Amor, se cunde más cada día.
En estos Mensajes se ve un Poder de Dios grande. Son dictados con Fuerza y escritos sin temor, para ser publicados.
Si aquí no hubiera Poder de Dios, no acompañarías al enfermo, esperando Milagro.
Está formando Escándalo el leer en los Libros lo que hay escrito por Teólogos y catedráticos.
***
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