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sábado, 10 de diciembre de 2022

Dios jamás dirá que guarden silencio

En Sueño Profético decían:

Asegura que Dios, siempre que elija para darle sus Palabras, jamás dirá que guarden silencio. Si esto así fuera, no sería Dios Padre de todos los Hombres.

Dios, cuando da sus Palabras, ya llevan Mando de escándalo, y se ve que son de Dios, porque el hombre no puede igualarlas en ningún concepto, ni imitarlas, ni ponerles silencio.

Porque el Poder de Dios, más pone al descubierto que no es Palabras de Dios al que ponga en su boca “no cundir su Evangelio”, que Evangelio es la Palabra de Dios, dicha antes, hoy diciendo.

Si antes dijo a sus Discípulos:

“Id por todos sitios y llevad mis Palabras, para que el que las quiera se quede con ellas, las cumpla y Me busque. Y el que Me busque, ya tiene entrada en mi Reino, que no es de este mundo”.

Si esto Dios lo dijo cuando estuvo de Hombre en la Tierra y bajó a enseñar a cómo amarse los hombres, si es Dios Poderoso y está Vivo, ¿cómo no seguir su Enseñanza?

Dijo uno:

La reacción del hombre, siempre es negar, no admitir y desmentir que Dios Habla.

Desperté, oí:

Cuando estás seguro de aquello que tú sabes que existe, no haces la contra ni desmientes, al contrario, tú preguntas.

Pues figúrate oír que Dios arroba un espíritu todos los días y le dice: “que Me ves dilo, publícalo”. Saberlo y no acudir, o no crees en su Existencia o no te interesa.

De estas dos palabras que dictan en Gloria, si tú las sabes y no acudes, una palabra es tuya.

Cuando ahí entierren tu cuerpo, tu espíritu tiene que presentar Aquí una.

***

Libro 23 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo IV - Cierre del libro

domingo, 7 de febrero de 2021

Vuestra acción dirá mi Nombre

En Sueño Profético decían:

El sentir de Dios en tu cuerpo no sabes si puedes explicarlo.

El sentir de Dios en tu cuerpo es tu acción la que lo va pregonando.

Este sentir, si tú haces acción, puedes sentirlo. Todos llevamos consigo de compañeros el bien y el mal. Personajes que si no haces acción, no ven imagen.

Dijo uno:

¡Qué cierto que por mucho que el hombre tape el bien o el mal que hace, no hay quien esto tape!

Las Palabras de Dios Hombre no hay quien las achique ni tampoco quien las agrande. Él decía a los Discípulos:

“Vuestra acción dirá mi Nombre. Si siempre lleváis dentro el sentir de mi Padre, saldrá mi Nombre en la boca del malo y del bueno. Que al salir mi Nombre, puede que alguno se retire del que el mal quiera hacerme”.

Desperté, oí:

Si sientes a Dios en ti

no puedes ir haciendo

lo que Dios no manda.

Si no sientes Amor de Dios,

hacer el bien te cansa.

Al sentir a Dios en ti

no puedes decir palabras

que a Dios Le puedan herir.

Por eso, perdón no tiene

el que lo clavó en la Cruz.

Y el que hizo los clavos,

si sabía para quién eran,

ése, nunca sintió Amor a Dios

y amigo de Satanás era.

¿Cómo Dios va a dar

el Perdón a los demonios

como al que peca

porque de Él se olvidó?

Ésta es la lucha que tienen

los buenos espíritus y los malos.

Los buenos espíritus,

en su acción van pregonando

que sería gran sufrimiento

el quitar a Dios los clavos

que habían puesto los hombres

con espíritus satánicos.

Los espíritus de Dios,

al ver el mal que hizo el malo,

pasaban crucifixión.

Todavía tienen presente

Aquí, en la Gloria de Dios,

aquellas gotas de Sangre

que el suelo las recogió.

***

Libro 22 - Investigaciones a la Verdad - Tomo III - C5

viernes, 20 de noviembre de 2020

Si tu espíritu está con Dios, el Prójimo lo dirá

 En Sueño Profético decían:

Si tu espíritu está con Dios, el Prójimo lo dirá, no por lo que reciba, sino por la forma que lo das, bien en espíritu o en materia. De las dos maneras se ve que Dios va contigo o tú quieres engañar con tus falsas palabras una corta o larga temporada.

Dijo uno:

Yo pronto conocía al que iba al Prójimo sin llevar la compaña de Dios. Si levantaba al caído, juzgaba; y si llevaba comida o monedas daba, le nombraba a la familia que tenían alejada y que de ellos no se ocupaba.

La familia que a mí me crió, porque mis padres murieron y yo quedé con 8 años, fue la que a mí me enseñó a que compadeciera al que de mí recibiera. Decían, que si el que daba, algún defecto veía, que pensara que él también los tendría. Que cuando curara la llaga, no hiciera más daño porque Amor a Dios le faltara. Que las palabras dichas con Amor de Dios cambiaban a las personas y contentaban a Dios.

Desperté, oí:

Yo tenía familia lejos,

y Dios lejos la dejó,

porque de Dios no le hablaras.

Estos vecinos de Dios

tenían dos niños,

que yo siempre con ellos estaba,

y cuando murió mi madre

a su casa me llevaron

y ya tuve dos hermanos.

Nunca oí echar culpas

porque mi familia no me diera.

Ellos decían:

“Dios me paga,

y yo cumplo sus Palabras”.

“¿Quién soy yo para juzgar?”.

“¿No es más trabajo

el pedir que el dar?”.

Tenían ganado vacuno,

y las cántaras de leche las vendíamos

sin dar tiempo a pregonar.

Siempre daban alegrías,

ayudando en palabras o en comida.

***

Libro 32 - La Palabra del Creador - Tomo III - C6

lunes, 4 de junio de 2018

¿Qué dirá Dios mañana?

En Sueño Profético decían:

Cuando Dios se manifiesta para enseñar, es cuando ves lo poco que el hombre quiere saber de Dios. Aquí lo está demostrando.

¡Tener esta Grandeza Divina, con los miles de Mensajes y temas, que era para que los hombres de buena fe escándalo hubieran dado al ver la cantidad de Escritos, todos por Dios dictados!

Dijo uno que Dios le dio Mando:

Teólogos, literatos, hombres de letras y profesores que se dedican a la enseñanza, deberían estar detrás del Instrumento preguntándole las palabras que le han dicho en el Cielo.

Es lástima, y van ha salir muchos responsables, el tener esta cantidad de Comunicaciones, dadas por Dios a un espíritu en arrobo, para que lleguen al último rincón del mundo –porque donde hay suelo hay hombres– y que de esta generación muy pocos puedan leer lo que hay escrito, cuando debería estar ya todo leído y esperando ¿qué dirá Dios mañana? Y en este esperar se corregirían sus faltas los que las reconocieran y los que fueran buenos y ejercieran lo bueno para que lo bueno se cundiera.

Desperté, oí:

Ya se ha dicho muchas veces –y se seguirá diciendo– que puede comprobar el hombre que este Caso hoy es único.

Es único en profundidad de temas y en abundancia.

Su dirección es perfecta, por ser Dios el que da el Mando.

El que crea en Esto, el silencio le será más imposible que el niño llegue a hombre sin que el niño haya llorado.


***

Libro 27 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo II - C1

jueves, 3 de febrero de 2011

Dios dijo, dice y dirá - Libro 9 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo I - Pag. 49-50


En Sueño Profético decían:

El que ama, nunca dice: “ya bastante amo”. Al que ama a Dios no se le oyen estas palabras: “ya amo bastante; ya sé bastante de Dios; ya leo los Evangelios; yo respeto su Doctrina; yo sé lo que hay que aprender de Dios, y yo aprendido lo tengo”. Estas palabras no son del que ama.

El Amor es exigente en querer más, en amar, en querer oír decir: “Dios no es que dijo; Dios no es que dirá; es que está diciendo; y a este “diciendo”, el Amor te hace buscar.

Dijo uno:

Siempre que Dios habló en uno, tuvieron más fuerza sus Palabras que las ya dichas.

Cuando estos Escritos queden sin la voz del Comunicante, ya quedarán igual que todo lo que hay escrito, que todo lo que el hombre lee que otro Elegido escribió.

Aclaración a esta diferencia:

Dios que habló y dijo esas Palabras; y Dios que hoy habla y manda escribir para que mañana sean leídas por otro.

Es grande la diferencia de decir “ha dicho Dios”, a decir “me está diciendo”. Este “diciendo” Dios siempre lo tendrá en una boca, resonando Dios sus Palabras para que el hombre a Dios siempre Lo esté oyendo.

El hombre que no ame a Dios, esto no puede comprenderlo.

Desperté, oí:

¡Qué más puede oír el hombre,
para comprender, aprender y enseñar?

Siendo Palabra de Dios,
es siempre Palabra igual,
pero la misma Palabra
pasa a segundo lugar.

Dios mandaba a sus Discípulos
a que de Él fueran a hablar,
pero cuando Él llegaba,
los Discípulos, a callar.

Esto es pregunta que hacen:
¿No lo ves claro esto ya?

Dios no cambia su Palabra,
Dios la dijo, la dice y la dirá.

Ahora la está diciendo.
¿Por qué no vas a escuchar?

Dios siempre habló en el Profeta.
Esto no debe extrañar.

Si sientes Amor de Dios,
a Dios tienes que buscar:
en su Palabra ya escrita
o en la que diciendo está.

Dios no se enfada si cambias,
“diciendo”, por “dicho ya”.

Esto es camino que andas
dejando pasos atrás,
que los pasos son los mismos,
con diferente pisar.

Si has pasado los primeros,
quieres seguir viendo más,
por ser pasos que te llevan
a la Gloria Celestial.


***