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miércoles, 11 de mayo de 2022

Dios premia el Amor

En Sueño Profético decían:

Dios le tiene siempre a ella delante la Flotación de Humos Divinos, que esto es seguridad para la confianza del cuerpo. El espíritu lleva lo que en el arrobo ha visto o le han dicho, y su cuerpo está continuamente viendo el Poder de Dios Sobrenatural que no ve nadie, aunque esté cerca del que esto recibe. Con sólo pensar esto, ya te contesta la Verdad en el Cielo.

Dijo uno:

Si no tuviera siempre este Tul Divino en Flotación, con el desprecio de las jerarquías de la Iglesia y Ministros que representan a Dios, ya estaría este Lugar hundido. Pero eche la mirada lejos o cerca, siempre tendrá el Poder de Dios de guía para lo que en la vida se presente.

Desperté, oí:

Esto que se ha nombrado fue a los pocos meses de Dios a su espíritu arrobarlo.

Desde entonces no ha faltado la Flotación de estos Humos Divinos Sagrados.

Que son los que le traen momentos buenos y le ayudan a pasar los malos.

Que también ayuda al que lo cree y está a tu lado.

Pero a otros retira o descubre secretos que a ti te ocultan.

A los que Dios más premia son a los que esto buscan y se ofrecen a dar lo que tú no sabías que tenían.

Que esto puede ser el tiempo, de lo que ellos son dueños.

El que se acerque a donde Dios está hablando, él algo grande también se está llevando.

Si se acerca con Amor y no desconfiando.

Dios premia el Amor y aquí deja el Milagro.

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Libro 32 - La Palabra del Creador - Tomo III - C6

lunes, 2 de agosto de 2021

El sufrir, Dios te lo premia

En Sueño Profético decían:

“Si aquí no actuara Dios, ¿quién podría llevar esta vida de sufrimiento escondido, por no poderlo decir, por ser sufrimiento mío”?

Este es el pensar del Elegido.

Dijo uno:

Es difícil llevar carga y ayudar a otro que veas que no puede llevarla, siendo la tuya mayor, de más peso y de más altura, si no fuera porque en ti siempre hubo Presencia de Dios, que aquí lo ve el que quiera. Pero tienes que amar sin miedo y sin pereza.

Hay quien dice que ama a Dios y se esconde la ayuda que dar puede, bien en palabras o en monedas. Esto no es creer y amar.

Todo es no pensar en la vida lo corta que es. Y en Dios, lo bueno que es, que siendo el Dueño de todo, no castiga al cuerpo y lo deja que viva despreciando sus Palabras y guardando dinero que pertenece al hambriento. Porque de Dios, cuando vivió de Hombre, todos oyeron estas Palabras:

“Dad de comer al hambriento y vestid al desnudo. Levantad al caído y pensad que donde dos hablen de Mí, Yo allí estaré”.

“El Perdón tiene que ser para el que lo pida, bien con lágrimas o con su mirada en el Cielo. El que así lo pida, va enseñando y entrando en mi Reino”.

Desperté, oí:

Son pocos los que sufren y van quitando sufrimiento.

Son pocos los que sufren y buscan para quitar sufrir donde a Dios puedan ofender.

Dios te manda a sitios que a Él aman, ven su Poder y dicen: ¡Milagro es!

Este Poder se ve de muchas maneras: en el cuerpo del enfermo y en los ingresos que tengas.

Que a veces estos ingresos no sabes como han llegado, pero Dios los pone en tus manos.

Todo es decir: “Señor, ¿dime qué hago para estar siempre contigo, aunque sufrir tenga yo?”.

Si sufrir no tuviera, no podría acudir donde lo hubiera.

Que este sufrir Dios te lo premia.

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Libro 54 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo VII - C1

viernes, 14 de mayo de 2021

Al que Dios coge para enseñar, lo premia

En Sueño Profético hablaban de los Elegidos, de los premiados por Dios y de los que Dios hablaba por boca de ellos, que era para Enseñanza del hombre.

Ponían cada uno de estos nombrados en distintos planos.

Decían, que una persona puede estar premiada por Dios y no saber dar Enseñanza.

Al que Dios coge para enseñar, lo premia, y por donde va, premio va dejando para el que premio quiera. Y éstos también pueden ir enseñando de lo que aprendieron. Pero éstos no pueden decir:

“A mí me manda Dios con estas Palabras y estos Mensajes, y tengo que cundirlos a Ministros de la Iglesia y a seglares. Y lo que Dios me dice en el Sueño Profético, igual me manda que lo escriba, para que el hombre compare si Esto va de Aquí o de ahí sale”.

Estos Elegidos son Portavoces de la Palabra y el Mando de Dios.

Facilidad o inconvenientes a esta divulgación no van al Instrumento, van a Dios. Para esto no hace falta reunirse ni buscar un defensor, para que ponga la contra en este gran Resplandor.

Un contemplativo no puede ir diciendo: “Esto me ha dicho Dios que diga”. Uno que tenga Apariciones, dice la Aparición que ha visto, pero no desmenuza, y puede aceptar opinión que ponga uno que tenga estudios teológicos superiores a los suyos.

Desperté, oí:

El que Dios arroba su espíritu, dando Enseñanza para el hombre, no puede admitir consejo que llegue a transformar el Sueño Profético.

Estas Palabras y este Mando no obedecen nada más que al Dueño, que es Dios.

Sol que calienta a la Tierra. Aquí nunca dirás que la Tierra calienta al Sol.

Pues en estos Mensajes, decir que el hombre los inventa, ya no es ser hombre de Dios.

Es cabeza con volumen, pero vacía para entender lo de Dios.

Debería ser en el hombre obligatorio, y que él quisiera, saber lo que es santo, lo que es místico, contemplativo, o Lugar que Dios coge, que da su Mando y sus Palabras también.

Esto, su nombre es Profeta, como Israel es Israel, como el profeta Isaías tan normal se habla de él, que antes dices profeta que Isaías.

Si extraña algo de Dios, es que Lo tienes por muerto y no crees que resucitó y que vivo esté en el Cielo.

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Libro 21 - Te Habla El Profeta - Tomo III - C4