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miércoles, 19 de febrero de 2020

La vida es un puente

En Sueño Profético decían:

El hombre que cree en Dios, habla normal de la muerte, y procura hacer el bien para que, cuando su cuerpo entierren, su espíritu, a Dios, sin miedo se presente.

El hombre que cree en Dios, toma esa vida como puente, que sabe que hay que pasarla sin saber si llegará a pasar el puente.

Dijo uno:

No sabe si llegará a pasarlo. Puede quedar en el empiezo, en la mitad, o al terminarlo. Que son los tres puntos de parada: de niño, de padre, o de abuelo.

Si de niño llega muerte, estaba el puente empezando; de padre, por la mitad; y de abuelo, terminándolo.

Pues si el hombre cree en Dios, cómo no le enseña al niño que si llega a pasar el puente, no podrá tener más vida y la muerte le llegó. Por esto hay que vivir la vida haciendo el Mando de Dios, y pensando que en esa vida, el que nace, lleva la muerte de compañera. Que unas veces te avisa para que arregles equipaje; y otras veces se presenta y no avisa, engaña al cuerpo, y el cuerpo salud presenta, que es la muerte repentina.

Desperté, oí:

Si al creer le pones el Amor, ya te sobra el creer.

Y este Amor te hace hacer el bien al Prójimo.

Nombraban en la Vida Eterna esa vida como el paso de un puente, que aunque lo pases entero, el pasarlo, poco dura.

Si esto el hombre lo pensara, esperaría la muerte como cosecha segura.

Y ya él procuraría hacer siembra con buena semilla.

La siembra es cundir que hay otra Vida.

El que esto va cundiendo, lleva acción delante, y camino a la palabra le va abriendo.

La acción retira la duda de que Esto baje del Cielo.


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Libro 29 - Dios Manda en Su Gloria que Enseñen - Tomo IV - C6

jueves, 25 de agosto de 2016

Puente de firmeza incalculable

En Sueño Profético decían:

Todos pueden sentir a Dios y ver las reacciones, pero todos no pueden decir: “Dios me habla”. “Yo veo a Dios”.

Hay quien iguala esto a cuando otro dice: “A mí me llegó la Gracia de Dios; yo estaba retirado y sentí su Llamada”. Esto son reacciones del hombre. Tú ama, y como Dios está Vivo, Él te responde, a ti y a todo el que ame a este Dios y quiera esta Gloria.

Pero ver a Dios, cara a cara, esto no puede decirlo el hombre aunque mucho ame; Dios no lo consentiría; esto sería cada uno describir la Gloria como él quisiera, y ya esta Gloria existiría con dudas para el que a Dios amara.

Cuando Dios elige para enseñar al hombre, este Puente no puede tener ni el menor cimbreo, este Puente es de una firmeza incalculable para el hombre, este Puente ya Dios lo construye para que pasen sus Palabras y lleguen al espíritu del hombre.

Desperté, oí:

Es atrevido compararse con el que Dios Aquí trae.

Dios, al que Aquí trae, le explica la vida de estos espíritus.

Hace que los vea con materia y le da movimiento a esta materia.

A los espíritus de Aquí los viste con el traje de la carne.

Y a los que están ahí, los trae sólo en espíritu, y el traje lo deja ahí.

Dios, para comunicarse, a los espíritus de su Gloria los reviste con el traje que tuvieron.

Y al espíritu que aún está con materia, lo deja como quedará cuando esté Aquí.

Esto no puede saberlo el que Dios no le hable.

A esta Gloria no puede venir nadie estando con materia, como no sea que Dios despegue el espíritu de la carne y mande que quede con vida la carne hasta que el espíritu dé vida a esta misma carne, que para el hombre sería muerta.

Si tú amas a Dios, pregunta al que Aquí viene, y de este Dios sabrás.


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Libro 4 - Te Habla el Profeta - Tomo I - C2

lunes, 3 de agosto de 2015

La oración hace de puente de Cielo a Tierra

Me quedé toda la noche levantada haciendo oración, y aunque dormirme quería, no tenía sueño. Sentí el no dormirme, por no tener Sueño Profético.

Y estando pensando esto, :

Puede haber Comunicación, pero arrobo no.

Puede haber Visión de distintas maneras. La oración llama a los espíritus de la Gloria.

La oración hace de puente de Cielo a Tierra, y el empiezo es en la Tierra.

Hablaban palabras del sufrir que pone el hombre. Decían:

Hay más sufrir buscado,
que sufrir esperado.

A Dios, hace más sufrir,
el que Dios más le manda.

No es manda de mandar,
porque Dios a nadie manda.

Dios deja la Libertad,
y a ti, si es que Lo amas,
ya Él te empieza a mandar.

Pero el mando primero,
es mando de bienestar.

Casi siempre mal se porta
el que Dios más bien le da.

A veces viene un sufrir,
para sufrir enmendar.

La oración es la que sirve
para el bien y para el mal.


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Libro 7 - Investigaciones a La Verdad - Tomo I - C3

martes, 21 de mayo de 2013

Puente de la Tierra al Cielo

En Sueño Profético hablaban de los Lugares a los que Dios daba sus Palabras, y sus actuaciones rubricaban las Palabras:

Estos Lugares tienen poder, sin ellos saberlo, para salvar al espíritu y para curar la carne por un largo tiempo, hasta que le llegue fecha. Y aún llegando fecha, Dios premia sus ruegos. Esto son manifestaciónes de Dios en un Instrumento. Que no manda en él, que es Mando del Cielo. Puede curar carne, sin medicamento y sin saberlo nadie, de algo que llegó dentro de su cuerpo.   

Es Amor a Dios: servicio pidiendo para el pecador.

Se vio mucha gente, y la misma voz continuó diciendo:

Aquí, en esta Visión, hay muchos ya muertos de carne, pero sus espíritus están con Dios. Fueron visitados con la fuerza de uno que quiere a su amo y quiere que al amo lo quieran. El Dios llevan por delante y ellos quedan en espera. Si la hora les llegó, tienen esa hora buena. Que el espíritu que está al servicio de Dios, la Paz de Aquí, al espíritu entrega, sin que tenga volumen ni nadie la vea hasta que esté admitida por el espíritu que tiene la carne enferma.

Desperté, oí:

Su presencia cura carne,
porque no es ella,
cuando Dios lo quiera.

Y cuando la carne
tiene que morir,
prepara al espíritu
con la Paz de Aquí.

Estos Instrumentos
siempre van repartiendo
la Gracia de Dios.

Y puede que a un lejano
le haga favor con más rapidez.

Por eso ve claro
el que quiera ver
que esto es Instrumento
donde Dios da el “Ve”.

¡Cuántos van andando
sin ellos saber
que fueron curados
por este Poder!

¡Y cuántos familiares,
que aún ahí tienen cuerpo,
tienen a seres queridos
Aquí, ya en el Cielo!

Todo fue presencia
de un Instrumento
que Dios utiliza como puente
de la Tierra al Cielo.
 
Sabiendo esto los hombres,
ya le tendrán más respeto,
si no por Amor a Dios,
por interés o por miedo.

Lo que no puede es quedar
esta Grandeza en silencio.

¡Que se publique mundial,
por ser hoy único
y no haber otro igual
a este Instrumento!


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Libro 17 - Investigaciones a La Verdad - Tomo II - Pág. 143-144-145