En
Sueño Profético decían:
Este
Mando que Aquí dan anula el mando que dan en la Tierra.
Este
Mando no ve bien a aquel que vive en tinieblas.
Dijo
uno:
El que
quiera guiar al que Dios elige y manda, ¿cómo puede creer que Esto Dios lo mande?
Deberían
pensar, que por falta de Obediencia se puede perder la Gloria. Y también deberían
pensar que si estuvieran seguros de que Esto es dicho al espíritu en el arrobo,
cómo querer que coja otro camino el que diga: “Dios me habla”.
Dios
no te deja y cada día te dará más Fuerzas, más Fuerzas y todo lo que te haga
falta. Dios también se lo da a otros que también creen y aman.
Todo
lo que el hombre ve imposible, Dios, con Su Mirada, lo hace fácil.
Los
Pastores acudieron a Belén, y aquí acuden y dan los que aman y se olvidan del
Creer, porque el Amor buscó y ya del Creer se olvidó.
Desperté,
oí:
¡De
cuántas maneras se ve que Esto no es de la Tierra!
El que
te acompañe, verá milagros.
Y a
los espíritus del mal verá fracasados.
Aunque
éstos intentan perseguir en silencio o con palabras, éstas, unas veces las
oyes, y otras es que Dios el sentir manda.
El que
a Dios representa debe pensar que Esto es Lumbre y no se puede dejar de echar
leña.
Todos
los que te siguen necesitan tus palabras y tu presencia.
Las
palabras, para el Mando. Y la presencia, para darles Fuerza.
Igual
que si Dios no trajera tu espíritu a Su Gloria, tu cuerpo no podría caminar sin
perder día y a todas horas.
Y no
podrías guardar sufrimiento y quedaría éste al descubierto, y se oirían ofensas
a Dios.
Era
para que pensaran en tu caminar, tus pasos y tus palabras.
Y
dijeran: “Señor, quítame de mi vista al que a Ti no Te ame”.
***
Libro 40 - Dios Manda en Su Gloria que Enseñen - Tomo VI - C4