En Sueño Profético decían:
Dios va contigo si tú quieres su compaña. Que este “quieres” se lo dices haciendo lo que Dios manda y pensando:
¡Si Él lo hizo cuando vivió con Cuerpo, y la miseria buscaba porque el que de sobra tenía, al hambriento no buscaba, y si le ponían la mano, él la espalda le daba, y a veces oía insultos de defectos el que no sabía nada, y ya le quitaba de que Caridad le diera otro día que en la calle lo encontrara!
Dijo uno:
La Caridad hecha con el método de Dios, nunca puede estar mal hecha, y siempre verás que algo, al bien que haces, Dios contesta, aunque este contestar, mayoría no lo entiendan.
Desperté, oí:
Es cierto
que el que hace el método de Dios,
nada puede hacer mal hecho.
Aunque el que no lo haga
le ponga sus defectos.
Amar y Caridad en el Prójimo
es el empiezo del método.
El Amar a Dios,
ya te exige aprenderlo.
La Caridad es moneda que no falta
en el bolsillo de la conciencia.
Y Dios no exige que la uses
para que pagues con ella
mientras vivas esa vida.
Pero si quieres usarla,
Dios te aumenta las monedas
y las Palabras.
Hay palabras de tal precio,
que sólo Dios puede darlas.
Que el que ama,
más las entiende
y tiene que practicarlas.
La Caridad hecha
con alegría y sin protestas
es el puente de esa vida
que comunica con Ésta.
***
Libro 32 - La Palabra del Creador - Tomo III - C1
Mostrando entradas con la etiqueta empiezo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta empiezo. Mostrar todas las entradas
sábado, 11 de noviembre de 2017
miércoles, 18 de septiembre de 2013
Gloria, empiezo y final sin fin
En Sueño Profético se vio un camino ancho, pero no llegaba al suelo, ni veías diferencia del cielo con lo que pudieras llamar suelo. Era igual si mirabas hacia arriba o para cualquier extremo. Lo que sí te hacía sentir era que no estabas en el suelo.
Empezaron a salir, de aquel Poder, alas y caras de niños. Que las alas las llevaban las cabezas de los niños, y les servían de cuerpo. Estas alas no iban en la cabeza.
¡Entiendo mejor que explico!
Dictan Aquí, en el Cielo, que ésta es la Gloria.
Dice una voz sin cuerpo:
Estos espíritus puros son los ángeles primeros: imagen de flotación de un Poder que Dios Padre crea antes de Él crearse Cuerpo, antes de hacer el mundo que a todo le pone vida y todo queda ahí muerto.
Esta es la Gloria. De Aquí sale la vida en Palabras, que es la vida de los cuerpos.
Desperté, oí:
¡Es sencillo comprender
la descripción de la Gloria
si piensas en el nacer!
Puede nacer cuerpo sano,
y si no lleva Palabra de Dios,
no dices vivo,
y hay que enterrarlo.
¡Quién daría esta descripción
con esta lógica Divina,
prohibiendo el enmendar
nada de lo ya dictado!
Esta Enseñanza Dios la manda
para que el hombre se humille
y se corrija sus faltas.
Si el hombre mirara al Cielo
y en esta Gloria pensara,
la sentía y la vivía
y ya nada le amargaba.
Pídele a Dios que la pienses,
y Él te trae Aquí la memoria.
Gloria, empiezo y final sin fin,
donde hay Un solo Dios,
aunque Tres Dioses se nombran.
***
Libro 20 - La Palabra del Creador - Tomo II - Pág. 169-170
Empezaron a salir, de aquel Poder, alas y caras de niños. Que las alas las llevaban las cabezas de los niños, y les servían de cuerpo. Estas alas no iban en la cabeza.
¡Entiendo mejor que explico!
Dictan Aquí, en el Cielo, que ésta es la Gloria.
Dice una voz sin cuerpo:
Estos espíritus puros son los ángeles primeros: imagen de flotación de un Poder que Dios Padre crea antes de Él crearse Cuerpo, antes de hacer el mundo que a todo le pone vida y todo queda ahí muerto.
Esta es la Gloria. De Aquí sale la vida en Palabras, que es la vida de los cuerpos.
Desperté, oí:
¡Es sencillo comprender
la descripción de la Gloria
si piensas en el nacer!
Puede nacer cuerpo sano,
y si no lleva Palabra de Dios,
no dices vivo,
y hay que enterrarlo.
¡Quién daría esta descripción
con esta lógica Divina,
prohibiendo el enmendar
nada de lo ya dictado!
Esta Enseñanza Dios la manda
para que el hombre se humille
y se corrija sus faltas.
Si el hombre mirara al Cielo
y en esta Gloria pensara,
la sentía y la vivía
y ya nada le amargaba.
Pídele a Dios que la pienses,
y Él te trae Aquí la memoria.
Gloria, empiezo y final sin fin,
donde hay Un solo Dios,
aunque Tres Dioses se nombran.
***
Libro 20 - La Palabra del Creador - Tomo II - Pág. 169-170
martes, 9 de julio de 2013
La edad del empiezo de la Carrera de Dios
En Sueño Profético decían:
El hombre tiene que enseñar a la materia según los años, y mayoría de enseñanza son cuando han pasado los 17 años. A esta edad y mayores es cuando empiezan en serio las enseñanzas del hombre. Aunque él se esfuerce en enseñar la materia -por tener esto en plano primero– a una cultura perfecta, tiene su tiempo, y no todos dan rendimiento a esta enseñanza; Mayoría son jarra de alambre, inservible para el agua. Pues a pesar de todo, el hombre se aferra y machaca en lo primero lo material.
El hombre, si primero le diera el sitio a lo espiritual, vería lo mal que anteriormente hizo, avergonzándose de sus actos.
El espíritu puede enseñarse cuando el niño ya conoce padre o madre, cuando el niño se echa en los brazos para que el mayor lo acune, cuando el espíritu mueve a la materia, cuando conozca y desee, entonces ya se puede enseñar al niño a que busque a Dios.
La Carrera de Amor a Dios puede estar terminada a los 14 años, y de aquí en adelante, ejercer y practicarla. Esta Carrera no necesita dinero, y en los primeros años, mejor aprendizaje, mejor Gloria para la Gloria de Dios.
Esta Enseñanza va a los mayores para que sea inyectada a los niños. Esta Enseñanza empieza ahí y Aquí avanza.
Desperté, oí:
Ya te dice este Dictado,
la edad del empiezo
de la Carrera de Dios.
Ya te dice este Dictado,
cómo enseñar el Amor.
El empiezo ha de ser,
cuando el niño busque amor,
hacerle al niño ver
que de Dios ya sale “to”.
Cuando le cantes la nana,
que sea una nana “pa” Dios.
El espíritu del niño
puede aprender la Carrera,
antes que el pecado del mundo
quiera ensuciar su materia.
Cántale al niño la nana
y le nombras esta Gloria,
que el niño quede dormido
con ángeles en corona.
***
Libro 2 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo II - Pág. 128-129
El hombre tiene que enseñar a la materia según los años, y mayoría de enseñanza son cuando han pasado los 17 años. A esta edad y mayores es cuando empiezan en serio las enseñanzas del hombre. Aunque él se esfuerce en enseñar la materia -por tener esto en plano primero– a una cultura perfecta, tiene su tiempo, y no todos dan rendimiento a esta enseñanza; Mayoría son jarra de alambre, inservible para el agua. Pues a pesar de todo, el hombre se aferra y machaca en lo primero lo material.
El hombre, si primero le diera el sitio a lo espiritual, vería lo mal que anteriormente hizo, avergonzándose de sus actos.
El espíritu puede enseñarse cuando el niño ya conoce padre o madre, cuando el niño se echa en los brazos para que el mayor lo acune, cuando el espíritu mueve a la materia, cuando conozca y desee, entonces ya se puede enseñar al niño a que busque a Dios.
La Carrera de Amor a Dios puede estar terminada a los 14 años, y de aquí en adelante, ejercer y practicarla. Esta Carrera no necesita dinero, y en los primeros años, mejor aprendizaje, mejor Gloria para la Gloria de Dios.
Esta Enseñanza va a los mayores para que sea inyectada a los niños. Esta Enseñanza empieza ahí y Aquí avanza.
Desperté, oí:
Ya te dice este Dictado,
la edad del empiezo
de la Carrera de Dios.
Ya te dice este Dictado,
cómo enseñar el Amor.
El empiezo ha de ser,
cuando el niño busque amor,
hacerle al niño ver
que de Dios ya sale “to”.
Cuando le cantes la nana,
que sea una nana “pa” Dios.
El espíritu del niño
puede aprender la Carrera,
antes que el pecado del mundo
quiera ensuciar su materia.
Cántale al niño la nana
y le nombras esta Gloria,
que el niño quede dormido
con ángeles en corona.
***
Libro 2 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo II - Pág. 128-129
Suscribirse a:
Entradas (Atom)