En Sueño Profético decían:
Son más culpables de que no cumplan los Mandamientos de Dios, los que se dicen cristianos.
Que este nombre debería respetarse, y hacer cumplir lo que Dios no ha reformado.
Dijo uno:
Pero todavía hace más daño el que a Dios Le ha pedido poderes y Dios se los ha dado. Éstos sirven de refugio, para que se extienda lo que Dios no ha reformado.
El hombre debe poner stop y detrás una muralla con grandes letreros que digan que todos los que se dicen cristianos, no rompan las Palabras que Dios Hijo dejó en la Tierra, y que jamás serán reformadas. Que antes de reformar, deja al mundo debajo de tierra.
Desperté, oí:
Con el avance del hombre, que él en su cultura ha puesto, tiene que llegar el día que no se conozcan a los hijos, ni a los padres ni a los abuelos.
Y puede que se conozcan después de pecado haber hecho.
¿Cómo no llegan a pensar la cultura y el talento, que llegará este final, si ya no pones remedio?
El hombre le está dejando al animal el sitio que él tenía, y lo está superando si también le pone las guerras al adelanto.
El animal es más fácil que conozca lo suyo, porque no sale de un recinto.
Y el hombre coge libre carrera y va sembrando pecado.
Que puede que esa misma siembra se una con padres y con hermanos.
Que esto es romper los Mandamientos que Dios tiene mandados.
Todo lo que rompes, no puede quedar nuevo, por bien que quede.
Ni puede quedar oculto, porque lo sabe el que lo rompe y el que lo arregla.
Pero tendrá más valor si no llegara a romperse.
***
Libro 24 - Dios No Quiere, Permite - Tomo IV - C7
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sábado, 2 de diciembre de 2017
viernes, 25 de abril de 2014
La carrera de la vida
En Sueño Profético decían:
Hasta que el hombre no vea esa vida
sabiendo que está de paso,
no hará nada bien hecho.
Y se verá fracasado
cuando se niegue su cuerpo
a que lo vean andando.
El hombre vive la vida
como si en ella mandara,
y él mismo se pone altura
que no sirve para nada.
Vive en una ansiedad
de querer lo que se acaba,
y en un desprecio total
a lo que del Cielo baja.
Desprecio a los zapatos
y llanto a la corbata.
Si el hombre él no se frena
quitándose la importancia,
acabará su cultura
como moda cuando pasa.
¿Cómo llamarle cultura
a ponerle todo el tiempo
a aquello que se termina
y abandonar el espíritu?
Por eso, a hombres del campo
¡les oyes cada consejo...!,
que esto sería cultura
puesta antes que el progreso.
El progreso, el adelanto y la ansiedad,
tienen al hombre retirado
de que al día piense una vez:
“Señor, yo vivo engañado”
“¿A mí qué me da esta vida
si de Ti estoy apartado?”.
“Señor, quítame esta lucha
que me manda y me exige
como látigo al caballo”.
“Señor, dame Luz,
que vivo necio y equivocado”.
Desperté, oí:
La carrera de la vida
tú no tienes que empujarle,
porque aprisa se termina.
Se termina,
y después de correr tanto,
no puede llegar Arriba.
Que Arriba es Cielo,
que es Gloria,
es el Sitio donde habitan
los Tres en Uno.
Aquí te abren las puertas
porque tú quieres la entrada.
Pero jamás te dirán:
“¿de cultura cómo andas?”.
Ya ha llegado el parte
de que a Dios seguías y amabas.
Y que ponías primero
lo que en la Gloria esperaba.
Hoy ha sido el Arrobo
a la prisa de la vida,
que no sirve para nada.
Si la prisa no la pones
en que la vida se acaba.
***
Libro 20 - La Palabra del Creador - Tomo II - Pág. 12-13-14
Hasta que el hombre no vea esa vida
sabiendo que está de paso,
no hará nada bien hecho.
Y se verá fracasado
cuando se niegue su cuerpo
a que lo vean andando.
El hombre vive la vida
como si en ella mandara,
y él mismo se pone altura
que no sirve para nada.
Vive en una ansiedad
de querer lo que se acaba,
y en un desprecio total
a lo que del Cielo baja.
Desprecio a los zapatos
y llanto a la corbata.
Si el hombre él no se frena
quitándose la importancia,
acabará su cultura
como moda cuando pasa.
¿Cómo llamarle cultura
a ponerle todo el tiempo
a aquello que se termina
y abandonar el espíritu?
Por eso, a hombres del campo
¡les oyes cada consejo...!,
que esto sería cultura
puesta antes que el progreso.
El progreso, el adelanto y la ansiedad,
tienen al hombre retirado
de que al día piense una vez:
“Señor, yo vivo engañado”
“¿A mí qué me da esta vida
si de Ti estoy apartado?”.
“Señor, quítame esta lucha
que me manda y me exige
como látigo al caballo”.
“Señor, dame Luz,
que vivo necio y equivocado”.
Desperté, oí:
La carrera de la vida
tú no tienes que empujarle,
porque aprisa se termina.
Se termina,
y después de correr tanto,
no puede llegar Arriba.
Que Arriba es Cielo,
que es Gloria,
es el Sitio donde habitan
los Tres en Uno.
Aquí te abren las puertas
porque tú quieres la entrada.
Pero jamás te dirán:
“¿de cultura cómo andas?”.
Ya ha llegado el parte
de que a Dios seguías y amabas.
Y que ponías primero
lo que en la Gloria esperaba.
Hoy ha sido el Arrobo
a la prisa de la vida,
que no sirve para nada.
Si la prisa no la pones
en que la vida se acaba.
***
Libro 20 - La Palabra del Creador - Tomo II - Pág. 12-13-14
miércoles, 5 de febrero de 2014
La carrera de la Caridad
En Sueño Profético hablaban de la Caridad. Decían:
El hombre debía de hacer que fuera una carrera la Caridad; debía de reconocerla como las muchas que hay, y algunas poco provechosas. Esta carrera debe de tener sus cursos con sus notas y dos clasificaciones: aprobado o suspenso. Las notas las darían los mismos que recibieran la Caridad; ya, una vez dado el aprobado, premiar con el título de: “Éste espíritu es de Dios”; y ponerlo visible a la vista del hombre; premio que Dios quiere que se sepa para que acudan aspirantes a vivir en el Prójimo; este sería su nombre: Universidad en Dios, enseñanza a practicar la Palabra que Dios siempre está repitiendo; Caridad y Amor al Prójimo; Prójimo, Vivienda de Dios.
Esta Enseñanza tiene que ser reconocida por el hombre, y darle el grande valor que Aquí tiene en la Gloria.
La Caridad tiene que tener su título, que es el que avala a la Enseñanza.
La Caridad enseñada por el que Aquí viene, es Enseñanza más provechosa que caridad enseñada por el hombre.
El hombre tiene fallos, y Dios quita los fallos antes de tenerlos.
La Caridad que Aquí dictamos es Dios, y Dios no dicta para el arrobado.
El arrobado enseña de lo que Aquí lleva enseñado.
Desperté, oí:
¡Cuánto bien haría el hombre
en hacer que la Caridad
fuera otra carrera cualquiera!
Ésta ya la estudiaría
el que mucho Amor tuviera
al que sufre por mil cosas
que el que no ama desprecia.
El Amor es Caridad,
que podía ser carrera
y el hombre reconocer.
Y nunca se terminaba,
si querías aprender.
Reconocer que este estudio
es el que debe tener
mejor marco y mejor título.
El que haga Caridad,
debe de tener un título
para poder demostrar.
***
Libro 2 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo II - Pág. 199-200
El hombre debía de hacer que fuera una carrera la Caridad; debía de reconocerla como las muchas que hay, y algunas poco provechosas. Esta carrera debe de tener sus cursos con sus notas y dos clasificaciones: aprobado o suspenso. Las notas las darían los mismos que recibieran la Caridad; ya, una vez dado el aprobado, premiar con el título de: “Éste espíritu es de Dios”; y ponerlo visible a la vista del hombre; premio que Dios quiere que se sepa para que acudan aspirantes a vivir en el Prójimo; este sería su nombre: Universidad en Dios, enseñanza a practicar la Palabra que Dios siempre está repitiendo; Caridad y Amor al Prójimo; Prójimo, Vivienda de Dios.
Esta Enseñanza tiene que ser reconocida por el hombre, y darle el grande valor que Aquí tiene en la Gloria.
La Caridad tiene que tener su título, que es el que avala a la Enseñanza.
La Caridad enseñada por el que Aquí viene, es Enseñanza más provechosa que caridad enseñada por el hombre.
El hombre tiene fallos, y Dios quita los fallos antes de tenerlos.
La Caridad que Aquí dictamos es Dios, y Dios no dicta para el arrobado.
El arrobado enseña de lo que Aquí lleva enseñado.
Desperté, oí:
¡Cuánto bien haría el hombre
en hacer que la Caridad
fuera otra carrera cualquiera!
Ésta ya la estudiaría
el que mucho Amor tuviera
al que sufre por mil cosas
que el que no ama desprecia.
El Amor es Caridad,
que podía ser carrera
y el hombre reconocer.
Y nunca se terminaba,
si querías aprender.
Reconocer que este estudio
es el que debe tener
mejor marco y mejor título.
El que haga Caridad,
debe de tener un título
para poder demostrar.
***
Libro 2 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo II - Pág. 199-200
martes, 9 de julio de 2013
La edad del empiezo de la Carrera de Dios
En Sueño Profético decían:
El hombre tiene que enseñar a la materia según los años, y mayoría de enseñanza son cuando han pasado los 17 años. A esta edad y mayores es cuando empiezan en serio las enseñanzas del hombre. Aunque él se esfuerce en enseñar la materia -por tener esto en plano primero– a una cultura perfecta, tiene su tiempo, y no todos dan rendimiento a esta enseñanza; Mayoría son jarra de alambre, inservible para el agua. Pues a pesar de todo, el hombre se aferra y machaca en lo primero lo material.
El hombre, si primero le diera el sitio a lo espiritual, vería lo mal que anteriormente hizo, avergonzándose de sus actos.
El espíritu puede enseñarse cuando el niño ya conoce padre o madre, cuando el niño se echa en los brazos para que el mayor lo acune, cuando el espíritu mueve a la materia, cuando conozca y desee, entonces ya se puede enseñar al niño a que busque a Dios.
La Carrera de Amor a Dios puede estar terminada a los 14 años, y de aquí en adelante, ejercer y practicarla. Esta Carrera no necesita dinero, y en los primeros años, mejor aprendizaje, mejor Gloria para la Gloria de Dios.
Esta Enseñanza va a los mayores para que sea inyectada a los niños. Esta Enseñanza empieza ahí y Aquí avanza.
Desperté, oí:
Ya te dice este Dictado,
la edad del empiezo
de la Carrera de Dios.
Ya te dice este Dictado,
cómo enseñar el Amor.
El empiezo ha de ser,
cuando el niño busque amor,
hacerle al niño ver
que de Dios ya sale “to”.
Cuando le cantes la nana,
que sea una nana “pa” Dios.
El espíritu del niño
puede aprender la Carrera,
antes que el pecado del mundo
quiera ensuciar su materia.
Cántale al niño la nana
y le nombras esta Gloria,
que el niño quede dormido
con ángeles en corona.
***
Libro 2 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo II - Pág. 128-129
El hombre tiene que enseñar a la materia según los años, y mayoría de enseñanza son cuando han pasado los 17 años. A esta edad y mayores es cuando empiezan en serio las enseñanzas del hombre. Aunque él se esfuerce en enseñar la materia -por tener esto en plano primero– a una cultura perfecta, tiene su tiempo, y no todos dan rendimiento a esta enseñanza; Mayoría son jarra de alambre, inservible para el agua. Pues a pesar de todo, el hombre se aferra y machaca en lo primero lo material.
El hombre, si primero le diera el sitio a lo espiritual, vería lo mal que anteriormente hizo, avergonzándose de sus actos.
El espíritu puede enseñarse cuando el niño ya conoce padre o madre, cuando el niño se echa en los brazos para que el mayor lo acune, cuando el espíritu mueve a la materia, cuando conozca y desee, entonces ya se puede enseñar al niño a que busque a Dios.
La Carrera de Amor a Dios puede estar terminada a los 14 años, y de aquí en adelante, ejercer y practicarla. Esta Carrera no necesita dinero, y en los primeros años, mejor aprendizaje, mejor Gloria para la Gloria de Dios.
Esta Enseñanza va a los mayores para que sea inyectada a los niños. Esta Enseñanza empieza ahí y Aquí avanza.
Desperté, oí:
Ya te dice este Dictado,
la edad del empiezo
de la Carrera de Dios.
Ya te dice este Dictado,
cómo enseñar el Amor.
El empiezo ha de ser,
cuando el niño busque amor,
hacerle al niño ver
que de Dios ya sale “to”.
Cuando le cantes la nana,
que sea una nana “pa” Dios.
El espíritu del niño
puede aprender la Carrera,
antes que el pecado del mundo
quiera ensuciar su materia.
Cántale al niño la nana
y le nombras esta Gloria,
que el niño quede dormido
con ángeles en corona.
***
Libro 2 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo II - Pág. 128-129
miércoles, 18 de abril de 2012
La Carrera de “Amar al Prójimo”
En Sueño Profético decían:
Debía de estudiarse la Carrera de “Amar al Prójimo”, ya que se tiene de Profesor a Dios Omnipotente. Este Profesor te da las siguientes asignaturas:
Caridad, Amor, Humildad y Paciencia.
Este Título debía de ser imprescindible para estudiar cualquier carrera de las que el hombre tanto precio les da. La primera carrera que necesita, antes que ninguna, es ésta espiritual. La Medicina, en muchos casos, curaría a través del Amor a Dios, y espíritus, muy pocos se perderían. El Representante de Dios debía tener con el médico la misma unión que el botón con la camisa: el médico, para la carne; el Representante, para la curación del espíritu. Y para el espíritu que estuviera sano, sería gozo continuo. Las Ciencias Naturales, serían de gran provecho, primero teniendo ésta: la de Amor al Prójimo. Para la Arquitectura sería un pie a su honradez. En la carrera de la Economía, proporcionaba la Paz. La Química haría prodigios. En la Carrera de Amor al Prójimo, Dios te examina y Dios te da las notas.
Desperté, oí:
¡Qué alegría de esta Carrera,
que Él te examina y Él te aprueba!
¡Si dan ganas de estudiar,
porque sabes que es amar!
Esta Carrera te sirve
ahí y en la Eternidad.
Esta Carrera te sirve
para que enseñes a amar.
Y estos que luego aprendan,
seguirán dando las clases
"pa" que hagan su carrera.
Y ya se dirá normal:
“¿Tú no tienes la Carrera
que Dios quiere que se haga
antes que empieces cualquiera?”.
El que pueda disfrutar
de tener esta Carrera,
no tendrá preocupación
de que a esta Gloria no venga.
***
Libro 9 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo I - Pag. 7-8-9
domingo, 31 de enero de 2010
Carrera Eterna - Libro 52 - Dios Habla Al No Quiero del Hombre - Tomo IV - Pag. 84-85-86
En Sueño Profético decían:
Para saber del espíritu tienes que coger esta Enseñanza como cogen los estudios. Empiezan por aprender a leer y a escribir. Esto va avanzando y ya estudian carrera. Si la terminan, tendrán título. Pero piensa si no empiezan por las primeras letras, ¿cómo tener carrera y título? Pues ahora haz un pensar: No querer saber ni aprender de esta Carrera Eterna, que el título es concedido a las obras de caridad y al amor al prójimo, es vivir esperando el Título Eterno que sin estudios espirituales no puedes conseguir, ni subir al Cielo.
Ya si vas aprendiendo pudor para el cuerpo, tu forma de vivir retira al que pecado está haciendo.
Dijo un espíritu de Dios:
El servicio que hoy has hecho al cuerpo que se nota enfermo, ha sido obediencia a Dios, ánimo al enfermo, que este ánimo es el mejor medicamento. También Dios puso su Poder, haciendo que la comunión -Cuerpo de Cristo-, se convirtiera en "Venero Divino", siendo este "Venero" para el enfermo.
Desperté, oí:
Hablaban en el arrobo de muchas cosas diferentes, pero todas eran nombrando a los que están cerca y a los que están lejos de este caso.
Decían, que si el que su voz quiere cantar estos Mensajes, lo hace, se formará grande Escándalo y la vida del Elegido tendrá grande cambio.
Hoy hay pocos que digan: "Señor, que mi comportamiento sirva para que tu Amor a mí me dé Mando.
Ya que mi vida es tuya, y por ser tuya, yo te pido Mando".
"Señor, no sé cómo pagarte el Premio que me has dado.
El estar con el Elegido ha sido un Premio que ha venido a mí. ¿Dime Señor cómo te pago?"
Este pensar llega al espíritu que ha Dios está amando.
***
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