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lunes, 4 de diciembre de 2023

Siendo muchos los “buenos” para elegir, son pocos los Elegidos

En Sueño Profético decían:

Cuando Dios elige para dar Enseñanza de su Gloria, es porque el que elige, antes de ser Elegido, dio ejemplo, aceptando lo que la vida le llevara, siguiendo la Presencia de Dios, nombrándolo, sin pedirle cuentas y cumpliendo los Mandamientos. Esto es ir dando ejemplo: acercarte a Dios en los sufrimientos, que son los que te retiran de Él.

El que Dios elige no puede hacer nada que ensucie las Palabras de Dios.

Dijo un espíritu de Dios que vive en la Gloria:

La vida que Dios elige es vida como pocas hay. Hay personas a las que les llaman buenas, pero son buenas de cuerpo, como todos ven. Pero su espíritu hace que haga su cuerpo la ley de la Tierra, practicando el adelanto y dudando de que haya otra Vida Eterna. Esto se puede ver en la poca tela que tapa sus cuerpos y en como rompen la “carne que Dios unió” cuando en su día a Dios Le dieron el sí. También hay “buenos” a los que les dan grandes premios por tener mando para matar con grandes disparos. También hay “buenos” que ven morir a los demás de hambre y, en el sitio que esto pasa, ellos tienen grandes capitales.

El que piense en estas palabras, verá que Dios no puede elegir a éstos para que enseñen de su Reino y nombren su Gloria.

Este Caso ya está haciendo callar a los que aquí hicieron daño, que aunque no se nombren, Dios lo sabe.

Dios está dando gran Poder para que los caminos los tenga libres este Elegido, con el Mando que Dios le da en su Gloria, que otra vez aquí se repite: “Que Me ves, dilo y publícalo”.

Pues estas Palabras, con la publicación de los últimos Libros, le han quitado a muchos el sueño, ya que iban acompañadas de prólogos hechos por sus obispos.

Desperté, oí:

El Mensaje hablaba de los que Dios elige para que den Enseñanza. Decían, que siendo muchos los “buenos” para elegir, eran pocos los Elegidos.

Porque Dios no puede elegir al que ve bien el adelanto, lo vive y lo va enseñando.

Éste, cuando le llega sufrir, a Dios culpa y Lo ofende.

Lo ofende porque no piensa en el Permitir que Dios deja mientras vive el cuerpo.

Pues este Permitir lo tuvo con Él mismo, dejando que Lo clavaran en la Cruz y con golpes Lo mataran.

¿Qué enseñanza pueden dar si son del mando de Satanás?

En cambio, el Elegido de Dios, sufre cuando ve que no hacen el Mando de Dios.

El Permitir que te llegue en la vida de materia, hay que tomarlo como nube de tormenta.

Que a veces, habiendo nube, el paraguas no se moja.

Este Poder de Dios es para todo el que lo crea.

***

Libro 60 - Dios No Quiere, Permite - Tomo VII - C4

viernes, 29 de septiembre de 2023

Si el hombre creyera en Dios, habría más Elegidos

En Sueño Profético decían:

Hoy, las peticiones que a Dios le has hecho han sido concedidas. Ya se dicen las peticiones que a Dios le haces en silencio cuando a la calle sales o tienes llamadas de enfermos para que pidas a Dios curación. Pues éste es el pedir a Dios:

“Señor, el que me mire, Te vea, y el que Te vea, no Te olvide”.

“Señor, que no sea yo la que hable, que vean un Poder grande”.

Pues hoy y más días han dicho que algo tiene este Elegido, pero algo del Cielo. Otros, responden: “Es que yo, cuando oigo su voz, me siento más tranquilo, porque mis pensamientos no son buenos y todo lo veo imposible”.

Dijo un espíritu que termina el arrobo:

A los enfermos que hoy visitaste, les cambió para bien su cara, cuando tu presencia estaba a su lado y las palabras que oyeron fueron medicamento. Tienen que hablar del Libro que les has dejado. Pues este pensamiento, Dios te lo dio para que lo llevaras al enfermo.

Desperté, oí:

Estas palabras son mucho dichas de pensamiento: “Señor, todo el que dé el uno, Tú le das doscientos”.

El sueño ha sido corto, pero Dios en alegrías lo agranda, y ya no importa que digas las pocas horas que duermes.

“Lo que sí pido sin cansarme es que pronto este Mando de Dios esté extendido por todo el mundo, para que tengan final las guerras, el hambre y el lucir el pecado con ropas que poco el cuerpo tapan”.

“Señor, quiero dormir para que me arrobes la vida del cuerpo, me hables y quede todo escrito”.

Todo esto es dicho en Sueño y, al despertar, repetido.

Si el hombre creyera en Dios, habría más Elegidos.

***

Libro 60 - Dios No Quiere, Permite - Tomo VII - C7

martes, 28 de abril de 2020

Si Dios no fuera Dios, no tendría Elegidos

En Sueño Profético decían:

Si Dios no fuera Dios, no tendría Elegidos.

El hombre no se merece que Dios lo deje mirar al Cielo, por ser lugar donde está su Reino.

El Elegido es Presencia de Dios para el espíritu y para el cuerpo.

Si Dios no fuera Dios, dejaría de repetir su Existencia. Pero sería mayor condenación cuando nadie pudiera decir: “Yo veo a Dios, y me manda para que el hombre piense que lo que hizo ayer, lo hace hoy. Si no es bien hecho, que mire al Cielo, y ya mañana, con el bien que haga, el mal lo borra”.

Esta Enseñanza es la que lleva el Elegido en el peso de su carga. Dios, antes de elegir, sabe el sufrir que le aguarda, porque al ser conocido por el hombre, su presencia, o te da calma o tienes que huir de ella. Algo lleva, que ese algo te hace que pienses: “¿Será verdad? ¡Pero algo lleva…!”.

Busca un pedir, por si te diera. Pero la carga del sufrimiento, al Elegido la dejan. Por eso empieza el Mensaje diciendo: “Si Dios no fuera Dios, no tendría Elegidos”.

Dijo uno:

¡Cuánto te enseña y te aclara
el que ahí lo ves con cuerpo
y Aquí lo ven con espíritu!

Te aclara y te quita las dolencias,
y con este Mando te puede
curar la carne del mal que tengas.

Que esto es hilván que quitas
a buen traje que te pongas,
si lo comparas
con lo que hace el espíritu:
te lo limpia del pecado,
y a Dios ruega
para que seas perdonado;
te hace ver los caminos
que de Dios van apartando.

Es pozo, es torre,
es risa, es llanto;
es recadero de Dios
al hombre, para salvarlo.

Desperté, oí:

No se cansan en la Gloria de repetir,
que si Dios no fuera Dios,
no dejaría que el hombre
mirara al Cielo.   

Cuando mirara a la Tierra
y no encontrara el consuelo
para achicar un poco
sus sufrimientos.

Se han quedado
muchas cosas sin decir,
que el Elegido,
por Mando de Dios,
va dejando.

El hombre, a cambio de esto,
le abandona,
y le aumenta el sufrimiento.

Y cuando le llega a él sufrir,
le pide, pero exigiendo.

Si esto lo pensara el hombre,
pediría Perdón en silencio.

Por no quitarle sufrir
al que a Dios se está ofreciendo
para que le mande Aquí.

Dios elige a la persona
que le acompaña el sufrir
y de Dios nunca se aleja.

Porque alejarse de Dios
es algo a lo que tú
ya le has dado preferencia.


***

Libro 16 - Dios No Quiere, Permite - Tomo II - C6

jueves, 16 de enero de 2020

Son muchos los llamados y pocos los Elegidos

En Sueño Profético decían:

Jesús dijo a sus Discípulos: “Son muchos los llamados y pocos los Elegidos”.

Estas mismas Palabras repiten con el Mando de Dios en la Gloria:

“Son muchos los que saben de estos Arrobos, de los que nadie puede hoy decir: “a mí me pasa igual, aquí está el justificante”.

Pues de todos estos llamados, son pocos a los que el Elegido puede mandar. Tan pocos, que si tuviera que poner número, pondría un número sólo, por no tener de compañero otro número.

Al hombre lo retira de Dios lo que queda en la Tierra. El hombre se cansa del Mando de Dios y no se cansa de lo que le exige la Tierra. Dios Manda; la Tierra exige; lo de Dios viene contigo; de lo de la Tierra no eres dueño, y en tierra queda, que a veces, queda en sitio que tú no quisieras, pero la Tierra te engaña y tú lo aceptas.

Desperté, oí:

Lo aceptas en tu vivir,
que está pegado a la Tierra.

Te da trabajo el decir:
“Dios quiere que yo Lo quiera”.

¡Pero yo me porto bien!
¡Otros, de Dios no se acuerdan!

Dios llamaba a los hombres,
para que a Él Lo siguieran.

Fueron pocos los que vieron
que al Maestro Le sirvieran,
y despreciando la Tierra.

Vivían de sus Palabras.
Luego buscaban la Tierra.

Porque allí encontraban hombres
y querían ir cundiendo
las Palabras que Le oían
al Salvador de los Hombres.

El no daba preferencia
hasta que veía Seguirlo
sin cansancio y sin protestas.

Entonces les daba el nombre
de “Discípulo”.

Nunca llegaban cansados,
aunque el cuerpo lo dijera.

Temían oír decir:
¡Bueno... mañana otro irá!

El Maestro lo decía
para que ellos descansaran.

Pero ellos no querían
oírle estas Palabras.


***

Libro 23 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo IV - C4

jueves, 2 de mayo de 2019

Los Elegidos de Dios

En Sueño Profético decían:

¡Qué normal ve lo de Dios el que cree y ama a Dios!

Los Elegidos de Dios nunca dudaron que Dios pudiera hacer Visión o Aparición donde Él quisiera. A éstos, siempre, lo que les sorprende es que sea a ellos a los que Dios les manda, por nunca creer hacer bastante para que Dios vaya a ellos con su Poder Divino.

Éstos lo hicieron todo por Dios, con aceptación, como la tierra recibe el agua. Que hay veces que cae bien porque el tallo vida saca, y hay veces que el tallo no sale por la abundancia de agua. Pero la tierra allí sigue esperando lo que Dios manda. Si Él es el Dueño, ¿quién va mejor a cuidarla? Esta aceptación es ruda, sin estudios ni palabras, pero puede servirte para que te entren ganas de aceptar lo que te venga como la tierra acepta el agua.

Desperté, oí:

Dios nunca puede (poder de no querer) elegir y mandar al que no aceptó lo que Él le mandó o permitió al hombre.

Que en este mandar o permitir puede ir dejando buena enseñanza o mala.

Por eso, los Elegidos, tienen imprescindiblemente que pasar caminos duros, que son los que van dejando la huella de seguir a Dios.

Que esto es justificante de creer, pero con Amor.

A éstos nunca les extraña lo que pueda hacer Dios.

Se hacen plumas en vendaval y saben que van a Dios.


***

Libro 30 - Investigaciones a la Verdad - Tomo IV - C1

jueves, 7 de marzo de 2019

Los Elegidos de Dios

En Sueño Profético hablaban de los Elegidos, de antes de bajar Dios a vivir de Hombre con el hombre, de cuando vivió con ellos. Y después subió al Cielo y sigue eligiendo. Decían:

El Elegido está elegido antes de que él sepa que está elegido. El Elegido pidió ser elegido con la contestación que daba a lo que la vida le presentaba. Dios elige cuando tú no culpas lo que va de Aquí, o lo que Dios permite que el hombre haga. Si el que Dios elige, lo supiera antes de ser elegido, ya se le daría otro nombre y se compararía con la muerte, que sabes que por fuerza llega y el Mando tenías que hacer por fuerza. Pero esto no es Elegido. Todos los Elegidos se ofrecieron aceptando la Voluntad Divina o el Permitir de Dios.

Desperté, oí:

Todo lo que hizo el Elegido
antes de ser elegido,
fue agrado para Dios.

Pero cuando Dios elige,
aumenta el Amor,
la paciencia y el perdón.

Si practicas estas palabras,
en ellas entra el Prójimo.

En la paciencia
retiras la violencia.

Y en el perdón miras al Cielo
y mandas estas palabras:

“Señor, no soy quién para juzgar,
si quiero ser perdonado”.      

“Lo que quiero es hacer siempre
el mando que dé tu Mando”.

El Elegido no nace
como el que canta o el enano.

Es que acepta y manda a Dios,
para luego ser mandado.


***

Libro 30 - Investigaciones a la Verdad - Tomo IV - C4

jueves, 16 de febrero de 2017

Si los niños no pecan, no pecan los Elegidos

En Sueño Profético decían:

El creer en estos arrobos te da alegría a la vida o miedo. Alegría, si amas a Dios, y miedo, si crees en algo y no amas a Dios.

El que ama, ya lo ve todo chico, lo que el hombre le pone importancia, y nada tiene valor, de lo que el hombre le tasa.

Dijo Teresa de Ávila:

Si sientes el Amor de Dios,
tu  buscas donde Dios te dicen que habla,
y ya te entregas en vida,
porque en tu vida no mandas.

Este Amor te hace que mientas.

Este Amor te hace que busques,
lejos y cerca,
a alguien que diga:
Yo sé que Dios, a Teresa,
sus Palabras se las deja,
para que cuente el éxtasis
y vean que no es de la Tierra.

Este Amor, cuando te llega,
ya se hace dueño de ti
y te acoraza de fuerza,
porque sabe que el sufrir
a toneladas te llega,
porque al hombre,
de Dios le molesta que le hablen.

Yo fui más conocida
por hablar de mi Dios
y no callarme.

Nunca me sentí vencida
para humildad demostrarles.

Yo parecía una tormenta
sin relámpagos que avisan.

Cuando miraba al Cielo,
mi espíritu Dios me encendía,
y ya veían la Luz
después de que oían mis palabras.

Desperté, oí:

Si Dios te diera algún Mando
diciendo “di que soy Yo”,
ya se te acabaría la humildad
si quisieran oírte el “no”.

¡Qué martirio te da el hombre
en una alegría tan grande!

¡Qué falta de compasión,
viendo heridas dar sangre!

Yo me traía a mi presencia
todos los que hubieron antes,
que hablaron como Teresa,
y ya me entraba la Paz,
pero una Paz inquieta.

Mis ansias de hablar de Dios
y de contar mis éxtasis,
ya veían que eran de Dios,
que obligaba a no callarme.

Yo creía que pecaba
en algunos momentos míos,
cuando veía frialdad
y no seguían mi camino.

Una noche, en mi éxtasis,
oí voces como de niños:
“Teresa,
nunca podrá pecar
aquel que ya es Elegido.
Los Elegidos de Dios
no callan,
como los niños.

Y si los niños no pecan,
no pecan los Elegidos”.


TERESA DE ÁVILA


***

Libro 26 - Dios Comunica y Da Nombres - Tomo III - C6

martes, 19 de enero de 2016

Las alegrías y amarguras de los Elegidos

En Sueño Profético hablaban varios.

Dijo uno:

Todos los que Aquí estamos hablando, fuimos Elegidos aún estando con materia. Nosotros podemos hablar de alegrías y de amarguras. ¡Cuánto daño hacen las palabras del que a Dios no ama!

Yo, por ir con Teresa,
porque Dios con ella estaba,
sufría un sufrir contento,
contento que yo buscaba
cuando Teresa decía:

“Del mal no me acuerdo nada.
Os voy a contar, si puedo,
lo que en el éxtasis me habla,
y cuando ya me doy cuenta
de que estoy sola, sin compaña,
tengo que pedir perdón
de la cosa que me entra”.

“Veo su cara de pena.
Veo que sangran sus llagas.
Veo como si quisiera
que nadie Lo maltratara,
no por lo que sufre Él,
no, por si no se salvaran,
que yo quiero que se salven,
porque el sufrir se les acaba”.

Esto, cuando lo decía,
más de uno se paraba,
y decía: “Tú, Teresa,
llevas dentro a ese Dios
que sentir yo Lo quisiera.
No hagas caso
del que no quiera a Dios
y a ti te ofenda”.

Yo le seguía los pasos,
como los seguía cualquiera,
pero no podía callar
ante aquel que a ella ofendiera,
porque yo veía a Dios,
que yo no veía a ella,
y quería que todos fueran
en busca de esa Teresa,
que tanto metía a todos
en que a este Dios Lo quisieran.

Desperté, oí:

¿Quién puede pasar y seguir
sin quedarse extasiado
cuando oiga hablar de Aquí?

Siempre que sea Visión,
Éxtasis o Revelación.

O Sueño en el que ves
a este Dios Aquí en su Gloria.
Que si el despertar
dice el hombre que es vivir,
muerte prefiero con Gloria.

Esta Gloria envenena,
de veneno que no mata,
de veneno que quisiera
envenenar al que ama,
de veneno que tú bebes,
que es veneno que no mata.

JUAN DE LA CRUZ


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Libro 5 - Dios Comunica y Da Nombres - Tomo I - C5

miércoles, 24 de octubre de 2012

Grandes Elegidos, grandes Teólogos

En Sueño Profético decían:

Estos grandes Elegidos, gran servicio hacen a Dios con la Sabiduría que dejaron escrita en la Tierra.

Dijo Agustín:

Siendo la misma Sabiduría, por ser todo el mismo Dios, estos Escritos darán más escándalo; estos Escritos son con más Enseñanza, con más profundidad; estos Escritos son manta grande, que dan abrigo a todo el que quiere, y nunca les faltará manta.

Ya dijo Tomás de Aquino:

Esto es grande Enseñanza, y fácil el aprenderla; es una Teología sin poder igualarla con ningún libro que hable de temas que dejaron escritos antes otros Elegidos. Hay grandes cosas escritas teológicas: pero una Palabra de Dios, mil del hombre.

Aquí, Agustín, no suena el nombre del Elegido, aquí sale la publicación virgen. Esto ha sido Mando de Dios. De estos Libros, ya, el literato, cogerá riachuelos que nunca igualarán al mar. Son Palabras que pasan por todas las mentes comprendidas; son Teología que Dios quiere implantar al hombre que se cree con Teología gastada, con Teología que ha perdido fuerza y colorido. Aquí, con estas vivas Palabras, se puede enseñar con facilidad de esta Gloria, se puede a Dios acercar el hombre.

Los teólogos que mis escritos lean, ven mucha más fuerza en estos que Aquí dictamos. Si al leerlos los estudian con Amor a Dios y queriendo que esto sea de Dios, a Dios le quitan la guerra, y al Comunicante algo le verán del contacto de Aquí.      

Desperté, oí:

Si piensas sólo en Dios al hablar con el que Aquí viene, algo verás.

Si lees lo que le dictan, pensando en Dios, algo verás que sea de Aquí.

Dos grandes teólogos, hoy dan las notas, notas que Dios ha mandado.

Buena seguridad da Dios, en que estos Libros los compares.

Te da la seguridad con estos grandes Doctores:

El gran Santo Tomás de Aquino, como lo llaman los hombres.

Y el grande San Agustín, pecador y luego Santo.

Estos dos ven estos Libros con literatura grande.

Tan grande, que si los lees, tan sólo de Dios acordarte, puedes perder la razón cuando leas sólo: “oí”, “En Sueño Profético vi”, y, “me explicaron”.  

Si aquí no pierdes la razón, no te des por perdonado.

Porque Aquí le dan el valor, los mismos que hemos dictado.

TOMÁS DE AQUINO Y AGUSTÍN DE MÓNICA


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Libro 5 - Dios Comunica y Da Nombres - Tomo I - Pag. 157-158-159

martes, 26 de junio de 2012

“ANTES DE SER ELEGIDOS, HABÉIS QUERIDO SER ELEGIDOS”.

En Sueño Profético hablaban varios. Decía uno:

A nosotros nos eligió, pero no nos eligió. Él decía: “Antes de ser Elegidos, habéis querido ser Elegidos”.

Este hecho queda claro: que el Elegido, antes él ha solicitado ser Elegido.

Para que hable en el nombre de Dios, éste tiene antes que haber cumplido la Voluntad del Padre, y entonces manda al Hijo se comunique al hombre.

Desperté, oí:

Dios puede –y hace– coger un espíritu y materia, y realizar lo que quiere que vea el hombre.

Pero esto es al azar. Sea como esta materia sea, esto es instrumento que Dios utiliza de momento.

Que antes de servir en este azar, puede no cumplir la Voluntad de Dios.

Pero cuando Dios coge de Portavoz, este Portavoz habla y puntualiza lo que Dios está hablando y puntualizando.

Éste no puede ser cogido al azar.

Aquí, él ha querido, y éste que “él ha querido”, antes tanto ha amado, que Dios lo ha Elegido, pero en este “tanto ha amado”, éste él se ha ofrecido.

NOSOTROS, LOS ONCE


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Libro 5 - Dios Comunica y Da Nombres - Tomo I - Pag. 10-11

sábado, 19 de marzo de 2011

Dios no tiene tope en el numero de Elegidos - Libro 1 - Meditaciones y Palabras Directas con el Padre Eterno - Tomo I - Pag.30-31


En Sueño Profético vi varias caras y uno dijo, porque yo miraba con insistencia:

–¿Hacemos presentación?

–Yo, Tomás de Aquino.

–Yo, Juan Bosco.

–Yo, Agustín de Mónica.

–Yo, Juan de Dios.

–Yo, Teresa de Ávila.

–Domingo de Guzmán.

–Y Álvaro y los suyos.

Dijo Tomás:

–¿Cómo le extrañará al hombre que Dios elija un Lugar para hablarle al hombre? Si Dios no fuera constante en las Revelaciones, habría siempre el mismo número de Elegidos. O sea, que si Dios cogió al principio del mundo a unos, ya Dios no pasa de éstos. Pensar esto es pensar un jinete en coger un caballo de papel para ganar la carrera. Dios no tiene cifra en los Elegidos, ni su Gloria tiene pared. Dios elige donde quiere y a éste se comunica como el hombre no pudiera en la vida alcanzar.

Dijo Agustín:

–¿Por qué cree el hombre que Dios es Dios, para perdonar y sólo amar? Dios es Dios para enseñar a que se amen y esperar en su Gloria.

Desperté, oí:

Si Dios no tiene tope en el número de materia, cómo lo va a tener en el de los Elegidos.

Dios quiere que tú lo ames, para no elegir.

Ama más que amas y no dudes de lo que Él haga.

Si amas, no dudas. Y si dudas, no amas.

El grande Amor mata la duda.

Ama a Dios, no dudes de Él y no tendrás que pedirle Perdón.

Dios habla para que tú Lo oigas, pero no para que tú dudes.

Si nosotros hubiésemos dudado, Aquí no habríamos entrado.


***

sábado, 3 de julio de 2010

Dos grandes Elegidos - Libro 72 - Dios Comunica y Da Nombres - Tomo VII - Pag. 67-68-69


En Sueño Profético enseñaban a conocer a los espíritus que viven apartados de Dios y, también, enseñaban a acercarlos al Reino de Dios con la predicación de palabras y de acción.

Nombraban a muchos Elegidos contando el don que Dios les mandaba para seguir a unos más y a otros no darle palabra hasta que hicieran preguntas, hasta que en ellos el hambre de Dios les empujara a querer saber y a querer cumplir las Palabras que Dios manda para todos los hombres.

Hablaban de Juan de Dios. Hablaban de Teresa de Ávila. Decían:

Siendo dos grandes Elegidos cada uno tenía su Enseñanza, igual y distinta. Igual por ser del mismo Maestro, y distinta por ser en uno la caridad que repartía lo que te llevaba a Dios, y en otro el rebose de Amor a Dios, de palabras que te hacían pensar: “Dios está en este espíritu”.

Dijo uno:

Juan de Dios al llevarles el sustento les llevaba las Palabras del Cielo. Y Teresa de Ávila llevaba las Palabras que en Éxtasis recibía y enseñaba a amar a Dios, y les nacía caridad.

Sus palabras fuertes y duras hacían no vivir indiferente.

Desperté, oí:

Los dos fueron conocidos y grande Enseñanza dejaron.

Uno no llevaba el alimento material, pero movía a los espíritus a amar.

Sus palabras eran fuertes, como las garras del águila que cuando coge la presa nadie puede quitársela.

La humildad de Juan y su desvelo de Amor y caridad al Prójimo hacían que su silencio escándalo formara.

Y ya Juan de Dios le pusieron.

A muchos llevaron a la Gloria, cada uno en su terreno.

A unos con las palabras, pero viviendo el ejemplo.

Al enfermo y al necesitado dándole primero el alimento, pero nombrándole a Dios, que era el Dueño del sustento.

Juan decía: “No soy yo, es Dios que viene a mi encuentro”.


***

lunes, 3 de mayo de 2010

Los Elegidos de Dios - Libro 84 - Investigaciones a La Verdad - Tomo XIV - Pag. 22-23


En Sueño Profético hablaban de los Elegidos de Dios. Decían, que el que los trataba, les veía en todo un poder grande y una fuerza con gran alegría, porque ven en todo el Poder de Dios, y al ver en todo este Poder, las alegrías no las pueden callar, y los que los acompañan ven que esto no es de la Tierra. Igual que los consejos que dan, tampoco son suyos, son Poder de Dios. Aquí se ve la diferencia del que es cogido para hacer servicio a Dios y del que cree que su saber no necesita el consejo del Elegido de Dios.

Cuando el Elegido lleva su presencia a los enfermos, a éstos se les ve la cara de alegría y los que están a su lado notan algo aunque queden callados.

Desperté, oí:

Si Tú, Señor, curas con tu Poder a los enfermos, éstos tendrían que, con este milagro, a Dios nombrarlo.

Aunque muchos dijeran que han sido los médicos los que han curado.

Llegó el sueño con estas palabras:

Señor, sin Ti no quiero nada.

Tú eres el Dueño de mi vida,
de mi Fe y mi Esperanza.

Me pase lo que me pase,
no vivo sin tus Palabras.


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miércoles, 7 de abril de 2010

Si la Gloria no existiera, no habría Elegidos - Libro 84 - Investigaciones a La Verdad - Tomo IV - Pag.192-193


En Sueño Profético decían:

Cuando te llegan alegrías es cuando intentan darte sufrimientos los espíritus que aquí ya han quedado como cieno en profundidad, como aves sin plumas, como peces sin agua. Pues peor que lo que se ha nombrado han quedado los que hicieron daño, y más querían hacer. Pero el Poder de Dios te presenta caminos con su Mando, y en estos caminos más Escándalo dan sus Palabras.

Esto es Palabra de Dios, dicha por Él en la Gloria. El que dé desprecio a estos Libros, tiene que tener momentos de pedir a Dios Perdón, y en este pedir, puede Dios perdonarlo, y ya más se entregará a cundirlos. Estos Libros hacen que vivan pensando en la Vida Eterna. Esta Vida, ya no se puede guardar cuando a Dios le llega el espíritu que creía que estaba muerto, pero haciendo servicio de Dios. Tu presencia les hace pedir Perdón.

Desperté, oí:

Si la Gloria no existiera, no habría Elegidos, porque Dios dejaría al hombre como los animales.

Estos Libros formaran grande Escándalo. Y el que no ame a Dios –creyendo que existe-, no lo dejará vivir el remordimiento.


***