viernes, 26 de abril de 2013

Nunca podrás comparar el pino con el chaparro

En Sueño Profético decían:

No se puede comparar
el pino con el chaparro.

Querer dar aquí igualdad
nunca sería posible.

Al chaparro taparías,
pero a la altura del pino
no hay manta que lo tapara.

Al contrario,
que si quisieras taparlo,
más se veía era un pino.

Pues igual le pasa
al que representa a Cristo
y sigue por la vereda
que es lo mismo que camino,
si la vereda lo lleva
donde lo lleva el camino.

Que el camino lo vedó
uno que chaparro se hizo.
Y Dios le dio la vereda
y el crecimiento del pino,
con la gran diferencia
que le puso pies al pino
y le dio habla y Poder
y le dijo otro camino.

A Dios Le sirve
el que quiere ir diciendo:
“Dios es Vivo;
Dios quiere que se ame el hombre,
y que se vean en la vereda como hermanos,
y que éste sea el saludo:
“La Paz de Dios
sea contigo, hermano”.

Esto quiere Jesucristo.
Por eso, el que a Dios ama,
Dios ya lo convierte en pino
de altura y Poder en sus palabras,
y va dejando alegría
con el Mandar que Él le manda.

Desperté, oí:

Si todo el que habla de Dios,
la acción, a las palabras siguiera,
qué duda puede haber
que a todos, pinos Dios hiciera.

Y el mundo ya tendría
solamente una vereda
que te llevara al camino
donde Dios al hombre espera.

Todo el que vaya llevando
el Evangelio de Dios,
de palabras y practicando,
no puede decir mejor:
“¡Señor, lo hago porque Te amo!”. 

“Y mándame el mayor castigo
si yo me hiciera chaparro”.

“Quiero ser pino de altura
para ir de Ti hablando”.

Nunca podrás comparar
el pino con el chaparro.

Esto es Mando de Dios
y hombres querer callarlo.


***

Libro 17 - Investigaciones a La Verdad - Tomo II - Pág. 54-55-56