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lunes, 19 de enero de 2026

Yo no me retiro nunca de Aquí

En Sueño Profético decían:

La presencia del Elegido hace falta porque esta presencia lleva, en su espíritu, Poder de Dios, que esto lo ve más el que cree en Dios.

Dijo un espíritu con Mando de Dios:

Esta presencia ve y siente lo que no ve nadie, porque no hay visión ni se oyen palabras, ya que el Poder de Dios manda al cuerpo sólo con el sentir que sienta.

El pensar del Elegido es: “Señor, que todo se haga con alegría y en lo que no sea para bien que se ponga algún obstáculo”. Este es el pensar del que Dios elige para enseñar de su Reino.

Desperté, oí:

Tengo alegría pensando en la alegría de los que más quiero.

Piensa que ellos te quieren y Esto defienden, pero los espíritus que no son de Dios los persiguen y engañan.

Pero este engaño, la fuerza de Dios hace quitarlo.

Todos los que están unidos al Elegido, ellos se sienten también elegidos.

A veces, les quieren retirar del Camino de Dios, pero la fuerza de Dios les cambia el pensar, diciendo: “Yo no me retiro nunca de Aquí”.

Éstos que busquen más prólogos de Obispos y de otros que formen escándalo.

Y así, cuando salgan estos Libros, el que no cree tendrá que pedir perdón a Dios.

***

Libro 71 - Te Habla El Profeta - Tomo IX 

lunes, 17 de mayo de 2021

No midas nunca el tiempo si a Dios Le estabas sirviendo

En Sueño Profético vi una tapia baja y unos hombres en ella sentados. Se veían de espaldas. Sus pies daban al otro lado de la tapia. Su voz se oía como si dieran la cara.

Ya dijo uno:

Di tú aquellas Palabras que nos dijo el Maestro cuando pasó una mañana y había dos discutiendo. Uno quería Esperarlo, y otro decía que no tenía tiempo. Esto, Viéndolo ya que venía con un grupo de hombres, entre ellos sus Discípulos. Fue llegar el Maestro, y parándose con los que discutían, aunque Él vio silencio, dijo:

   –Tened el tiempo como vasallo de mi Padre cuando Me busquéis a Mí. Unas veces le pondrá quietud, y otras veces lo dejará que se escape. El hombre no tiene tiempo, porque el tiempo es vuelo de ave. Pero al que mis Palabras busca con Amor, mi Padre le da tiempo.

Y dirigiéndose al que no quería pararse, le dijo:

   –Cuando llegues a tu casa verás que el tiempo te ha hecho lo que no esperabas.

Desperté, oí:

Cuando llegó a su casa, le dijeron su mujer y sus hijos:

Han traído la leña que el dueño de la finca te tenía apartada.

Y dos costales de trigo y dos cántaras de aceite.

Dice que vayas mañana a trabajar. Pero que esta tarde te espera, porque van a celebrar los años que hace que heredó la finca, y quiere que acudan todas las familias, por estar en el testamento cuando heredó la finca.

Mientras seguían al Maestro, el tiempo obedeció a cambiar el testamento y a que repartiera algo que la finca diera.

En la tapia se contaban Milagros que el tiempo daba.

No midas nunca el tiempo si a Dios Le estabas sirviendo.

El que tiempo no tenía, luego fue pregonando lo que el Maestro hacía.

***

Libro 28 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo V - C7

domingo, 11 de octubre de 2020

El que piensa en la muerte, nunca muere

En Sueño Profético decían:

El que piensa en la muerte, nunca muere. El que piensa en la muerte, nunca se pondrá enfermo. Pensar en la muerte sin ira, es conversar con Dios.

Dijo uno:

Mi padre era el hombre que hablaba de la muerte a cualquiera, y decía que se enmendaban de sus defectos con las razones que él les ponía. Y que el que no quería hablar de la Vida Eterna ni visitar a los enfermos, por no sufrir, no tendría a Dios contento. Que el que viviera con los oídos tapados al lamento del Prójimo, Dios no oiría el suyo cuando el sufrir le llegara. Él, siempre que hablaba del que había muerto, no lo nombraba por muerto, si había hecho una vida de materia cumpliendo siempre lo que Dios está diciendo. Si tenía que hablar de estos que murieron dejando huella de amar a Dios, decía: “Ya están en la Vida Eterna, donde no oyen ofensas a Dios, donde el pecado no llega a ensuciar tus ojos, donde tus oídos oyen sólo alabanzas, donde el vivir no cuenta ni llega fecha de abandono”. Y terminaba diciendo: “No creas que yo morir quiero. Lo que sí quiero, es vivir siempre con Dios, para Dios y que Dios deje que yo Lo quiera. ¿Tú has pensado lo horrible que será vivir sabiendo que muerte te llega, y que Dios no te permite que allí, en el Cielo, Lo quieras? Porque ya sería quererlo sin que Él ya te quisiera. Porque el querer que tú quieres cuando llegas sin materia, es un querer sin querer, porque muerte hay por fuerza. Y ya te esperan los contrarios, que no amaron y formaron guerra, que ya los tiene apartados. Éstos son los que a la muerte veían siempre tan fea, y hacían los pecados para olvidarse de ella”.

Desperté, oí:

Si tú a Dios no quisieras

por no quererlo querer,

mira si este Dios es Dios,

que no usa su Poder.

¡Cómo te habla este hombre

de la muerte que no es muerte!

¡Cómo te lleva al pensar,

para que en muerte tú pienses!

Pero un pensar tan pensar,

que te gusta pensar muerte.

Porque te lleva al amar,

y entonces no viene muerte.

Si piensas en consolar

y el lamento siempre oyes,

cuando te llegue la hora,

que nadie te diga muerte.

Cuando vivas con materia,

busca donde a Dios Lo nombren.

***

Libro 14 - Dios Manda en Su Gloria que Enseñen - Tomo II - C2

jueves, 2 de enero de 2020

¡Nunca se hicieron esclavos de las cosas de la Tierra!

En Sueño Profético decían:

El hombre que no ama a Dios, se hace esclavo en la vida, para bueno o para malo. Él pone gran preferencia a lo que Aquí nada llega. Ni para Aquí cuenta aquello que él le da preferencia.

El hombre se achica el día, o lo alarga en la esclavitud que tenga; se hace castillos o se amarga. Es rueda que va rodando en manos de niños, que al final, en un juego se ha quedado.

Todo es por no pensar que la vida material tiene su tiempo, su día y su hora, para que quede acabada.

Dijo uno:

Por eso la inteligencia del hombre, Aquí, es así valorada: preferencia a lo Eterno, paso a lo que ahí acaba, tener a Dios en tu mente para todo lo que hagas.

Esto es hombre inteligente: que la silla a ti te sirva, no que tú a la silla contemples. Esto no es que sea malo, pero no es hombre inteligente.

Desperté, oí:

¡Hazte hombre inteligente
y enseña a que más lo sean!

¡Pon preferencia al espíritu
y no te hagas esclavo
de lo que queda en la Tierra!

Todo lo que queda ahí,
míralo como servidor que tengas.

Sin maltratar,
pero sin que te hagas esclavo
por mucho que lo quisieras.

Si el hombre se apartara un poco
de las cosas de la Tierra,
la mitad no le harían falta
y le aumentaría la inteligencia.

Por eso hay hombres rudos
que cuando el cuerpo ahí dejan,
siguen enseñando,
por su gran inteligencia.

¡Nunca se hicieron esclavos
de las cosas de la Tierra!


***

Libro 21 - Te Habla el Profeta - Tomo III - C3

martes, 13 de febrero de 2018

Nunca sigas lo mal hecho

En Sueño Profético decían:

Tus palabras siempre llevan a Dios
en palabras o en silencio.

Si tu consejo es de Aquí,
han de seguirte consejo.

Si tienes un gran sufrir
y a Dios no acudes ni llamas,
el mal vas alimentando
y el mal seguro que agrandas.

Tan seguro,
como que el sufrir,
siempre es de la carne
o del espíritu.

Si es de la carne,
llama a Dios con ganas,
y Él, Presencia te hace.

Si es del espíritu,
busca a Dios donde te espera,
y le pisas regocijo
a aquello que te atormenta,
que es obra del mal espíritu.

Dijo uno:

Al ladrón y al criminal
hay que perseguirlo,
pero no ayudarle más.

Si tú te vas detrás,
robando también
o haciendo robo más grande,
estás a favor de él.

Pero si tú buscas
al que pueda darle consejo
o llegar a encarcelar,
puede que el robo se acabe
y el crimen no llegue a pasar.

Esto es sufrimiento con Dios,
o sufrimiento, de Dios apartándote.

No es lo mismo
pedir a Dios por el pecador
y que a ti te horrorice el pecado,
que pedir por él
y tú también practicarlo.

Desperté, oí:

Si en el dolor de la carne
y en el sufrimiento del espíritu
no llamas a Dios ni Lo buscas,
ya estás pecando.

Porque esta indiferencia
te hace pensar en lo malo.

El que sufre y busca a Dios,
está en contra del Diablo.

Y puede desbaratar
vida que sea de pecado

Esto, para practicarlo,
tienes que estar enseñado
con las Palabras de Dios,
sin que el hombre haya llegado.

Nunca sigas lo mal hecho,
que eso es obra del Diablo.


***

Libro 25 - Meditaciones y Palabras Directas con el Padre Eterno - Tomo III - C3

sábado, 5 de agosto de 2017

Señor, que de Ti nunca me retire

En Sueño Profético decían:

Compadece al que veas descalzo y no pienses por qué no lleva zapatos.

Levanta al que está caído en el suelo, y aquí, sí, piensa: “yo sé que Dios me está viendo”.

Enseña a vivir Prójimo, y quitarás sufrimientos.

Antes de que hable tu lengua, piensa: “que a Dios yo no enfade”.

Si quieres meter en la Gloria, hazte médico de espíritus, e irás curando con tus obras.

Dijo uno:

La enfermedad del espíritu se contagia fácilmente, y el hombre la hace más grave porque curarla no sabe.

El hombre parece que se avergüenza de dar el diagnóstico para la curación del espíritu poniendo a Dios delante con estas palabras:

Busca sitios donde se respire la Presencia de Dios y la Paz sirva de techo. Y en la Tierra, mientras la pises, que siempre estés pidiéndole a Dios: “Señor, que de Ti nunca me retire. Donde el pecado cobijen, que mi sentir no lo aguante y mi presencia yo retire”.

Desperté, oí:

Al hombre, su cultura,
lo está haciendo analfabeto grave.

No te habla del espíritu
ni de que otro Mundo hay.

Quiere que admitas pecado
como el sol, el agua y el aire.

Quiere que la cultura te sirva
para que teniendo comida delante,
no comas y mueras de hambre.

Para que enciendas la lumbre,
y echándole agua,
quieras que suban las llamas.

Para que el niño ya sepa
lo que no pueden decir las letras,
que es sentir el peligro y el pecado.

¡Es lástima que los hombres
no aparten y enseñen
lo que Dios tiene mandado!

Que aparten de la cultura estas palabras:

“El pecado ya no existe.
Estamos muy bien formados”.

Da pena, risa y miedo
el oír este adelanto.


***

Libro 29 - Dios Habla en Su Gloria que Enseñen - Tomo IV - C7

domingo, 18 de junio de 2017

Nunca Le pidas a Dios sin confianza

En Sueño Profético llenaban de Sabiduría al espíritu que Dios coge para Enseñanza. Unas Palabras se dictarán, y otras quedarán Aquí en la Gloria.

Dijo uno:

Siguiendo al que Dios elige, te da miedo reformarle los caminos que va pasando o que va a pasar. Hace petición y acepta lo que no pide. Se prepara para el sol, y si le llega la lluvia, con alegría la recibe. Todo es saber que es Dios. Si te falta este Saber, aceptas ya sin valor, presentando tus caminos, olvidando que es Dios el que puede aceptar tu petición. El hombre Le pide a Dios, y a veces intenta enseñarlo diciendo lo que es mejor. Y le expone los porqués de este camino es peor o mejor.

Tu pedir sea siempre diciendo: “Yo quiero esto, Señor. Dame luz para que vea que el permitir o el querer tuyo son los que quiero yo. Que no me canse de pedir, que el cansarme sería apartarme de Ti”.

Desperté, oí:

Nunca Le pidas a Dios sin confianza y diciendo estas palabras: “Señor, tu respuesta no me agrada”.

O esta otra: “Yo sé que Dios no me oye. Todo me sale al revés”.

El que sabe a quién Le pide, lleva fuerza al pedir y siempre ve una esperanza.

Éstos llegan a alcanzar milagros de alta escala.


***

Libro 30 - Investigaciones a la Verdad - Tomo IV - C3

lunes, 8 de febrero de 2016

Valora primero aquello que nunca muere

En Sueño Profético decían:

¡Cuántas veces se repite la Enseñanza para evitar las enfermedades del espíritu y qué poca obediencia le pone el hombre!

Dijo uno:

El hombre tiene toda la atención puesta en la carne. El médico da el diagnóstico de contagio y, voluntariamente, se aleja el familiar. Lo deja inútil para el trabajo y tanto empresa como enfermo firman su acuerdo. Hay quien vivió toda su vida sujeto a un plan de vida riguroso sin llegarle la enfermedad que el médico le diagnosticó que podía llegarle. Que jamás le llegó, pero el diagnóstico lo dio un doctorado en medicina.

A esto el hombre muy pocas veces no hace uso de su obediencia. Pues si se citaran ramas que tienen que usar la materia todas verías respetadas: a un químico, a un veterinario, a un médico y también pon a un ingeniero y a un arquitecto, que meten una ciudad en un puño al mando de estos talentos. La firma que van presentando es obediencia y pagándoles despacio.

A este Escrito que de Arriba viene dictado, ¿cuánta obediencia y respeto le da el hombre, a lo que Dios siempre dice para que tú a tu espíritu lo conserves sin pecado?

Desperté, oí:

No es que te diga el Dictado que no te fijes del médico, arquitecto o veterinario, ya que el químico puede hacer, con un certificado, que a envenenarte no llegues.

Pero valora primero aquello que nunca muere.

Porque la carne, con cuido o sin cuidar, ahí la entierran los hombres.

Que, a veces, los entierran vivos porque nunca les llegará muerte. Y otras veces están muertos aunque movimiento lleven.


***

Libro 67 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo VII

miércoles, 7 de octubre de 2015

Nunca habrá una reforma en las Palabras de Dios

En Sueño Profético decían:

Hay cosas que son y no deberían ser. Y hay cosas que deberían ser y no son. Esto es en las leyes del hombre. Las de Dios no pueden tener cambio: cosas que Dios haya dicho por ser el Único Dios, no por Poder que tuviera, ni por ser Único Dios; no, esto va después. Primero está su Sabiduría, sin poder el hombre entender por qué puso noche y día, por qué deja enfermedad, por qué la muerte no avisa. Avisa cuando ya el hombre ve muerte porque no hay vida. Pero nadie ha de saber: a mí la muerte me llega tal día, tal año, tal mes, con fecha y hora fija. De esto Dios tiene el secreto, que es pura Sabiduría.

¿Quién podría comprender por qué coge un Instrumento y el hombre a Él no ve, una vez que da Palabras y también da su Poder, y deja escondido lo fácil que al hombre le haría creer?

Pero, ¿cómo se hablaría de la Libertad de Él? Ya, con ver a Dios delante, ¿quién podría hacer el mal?, y ¿cómo decir: “yo hago bien; yo cumplo la Ley de Dios; yo no veo, Él me ve; yo cumplo porque Lo amo, y sé fijo que me iré en una estación del año que me llame; y yo iré sin exponerle razones como el hombre suele hacer: sin enfados, sin corajes, porque me voy con Él”?

Desperté, oí:

Nunca habrá una reforma
en las Palabras de Dios.

Nunca Dios dará la Gloria
para aquel que diga no.

Aquí actúa con fuerza
la Sabiduría de Dios.

Que puso la Libertad
y nunca pensará el hombre:
“Yo amo por Dios mandar”.

“Yo amo porque Dios quiere,
y si no, Infierno da”.

El hombre que a Dios no ama,
es porque tiene amistad
con espíritus no buenos,
que en contra de Gloria van.

El hombre que ama a Dios,
sabe que Dios no reforma.

Porque reforma sería,
dejar un mundo sin Gloria.


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Libro 11 - Te Habla El Profeta - Tomo II - C6

martes, 23 de junio de 2015

Dios nunca tendrá para el hombre diferencia

En Sueño Profético decían:

Aún no han hecho sonido las campanas de la Gloria con esta Comunicación, aún están en silencio. Que no tuvieron silencio para el que a Dios amó. Éste si oyó sonido.

Dijo uno:

Pues ya les llegará repique sin descanso de que se oiga sonido. ¿Cuántos quisieran estar sordos para no oír sonido? Pero este sonido se pasa del oír de los oídos. Hombres que saben que, por fuerza, se tienen que morir cuando menos lo esperan. Hombres que saben que el tiempo de Dios no tiene siglos, porque Aquí el tiempo no cuenta. Hombres que barro es su cuerpo, que se pudre la materia y tienes que escarbar hondo para que el cuerpo no huela.

¿Cómo pueden creer que Dios, en estos Escritos que manda, deje las campanas quietas?

Desperté, oí:

Tienen que oír su repique sin diferencia de lengua.

Porque su venida fue para el hombre de la Tierra, aunque naciera en Belén.

Los nombres son para que el hombre entienda.

Pero Dios da su Palabra para todo el que la quiera.

Puede tener color claro, oscuro o color candela, pero Dios nunca tendrá para el hombre diferencia.

Por eso estos Mensajes se oirán en todas las lenguas.

Sin obligar a que amen, pero sí a que los oigan.


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Libro 65 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo V

domingo, 8 de febrero de 2015

Nunca pudo la pluma, el arrobo describir

En Sueño Profético vi a dos hombres, y dijo uno:

Éste, cuando vivió con materia, no tuvo vista todo el tiempo que estuvo en esa vida. Y éste –señalando al otro–, no tuvo ni un segundo falta de ella.

Si el que siempre tuvo vista tuviera que haber hecho un examen diciendo que no veía, de momento se hubiera aclarado la verdad. Pero si el ciego hubiera querido decir que ciego no era, ¿cómo hubiera quedado ante un tribunal? Pues mucho más imposible es decir: “yo veo a Dios y me habla cuando Él quiere”, siendo mentira. Decir esto siendo mentira, es descubierto antes de que termines la palabra.

Hay cosas en lo material que si no las pasas, no puedes decir: “yo las pasé”. Pues hablar de Aquí sin Aquí venir, pronto se ve que es mentira. Este cuerpo, cuando queda sin espíritu, es carne muerta. Esta muerte la siente el cuerpo cuando se lleva el espíritu el Mismo que se lleva a todos a su Gloria. Aquí deja a la materia esperando el retorno del mismo espíritu.

Yo dejé escrito
cómo me pasaba a mí,
y nunca pudo la pluma
el arrobo describir.

Esto es hablar de la muerte
cuando vivo estás ahí,
de la muerte que tú, vivo,
la muerte sientes ahí,
y tienes que a esos vivos,
hablarles pero de Aquí,
y contarles tus reacciones.

Unas veces, con  el cuerpo ahí,
siente tu espíritu pena,
porque no lo trae Aquí
tantas veces como él quisiera,
aunque luego es sufrir
decir: “yo vengo del Cielo,
dejando mi cuerpo aquí,
y yo no sé si mi cuerpo
se viene también tras de mí”.

Desperté, oí:

Esto de explicar arrobo
es alegría y sufrir.

Alegría, porque sientes
al mismo Dios entrar en ti,
entrar en tu mismo cuerpo,
y luego, cuando entra Aquí,
te explica lo de esta Gloria,
que luego cuentas tú ahí.

¡Cuántas noches yo quedé,
pensando sin sueño ya,
queriendo saber mejor
si este cuerpo viene o va,
en busca de mí este Amor!

Este arrobo, este cuerpo
y esta grandeza de Dios,
son los que pueden decir:
¡de la Gloria vengo yo!

Arrobo puede decir
tan sólo el que Aquí viene,
que viene porque lo trae
el Único Dios que hay.

Hablar de espíritu arrobado
es tema de gran altura
para el que nunca ha amado.

El que mucho amando esté,
lo comprende de momento,
sin tú los labios mover.

AGUSTÍN DE MÓNICA


***

Libro 5 - Dios Comunica y Da Nombres - Tomo I - C2

martes, 16 de septiembre de 2014

Nunca culparás a Dios

En Sueño Profético decían:

Para comprender las Palabras de Dios, tienes que amar. Si no amas, lo que Dios hace sencillo, tú lo harás difícil e imposible.

Dijo uno:

El Amor a Dios, más se ve cuando llega la contrariedad de la vida con materia.

El que mucho ama, más se acerca a Dios en la enfermedad y en los contratiempos que el hombre, mayoría de veces, él mismo se pone. Aquí es cuando asoma el Amor Divino; aquí es cuando más forma la intimidad con Él; aquí es cuando tú dices: “Señor, yo creo esto lo peor, pero cuando Tú lo haces… ¿Quién Ama más que Tú? ¿Quién tiene más Sabiduría que Tú? Pues si nadie es como Tú, ¿cómo decirte Señor por qué Lo haces?”.

Cuando el Amor a Dios ha superado el amor de la materia, es cuando se viven estas frases: “Señor, quiero amarte. No permitas que mi mente sirva nunca para culparte”.

Si piensas en Palabras de Dios, verás cosas dichas grandes. Y si no sientes Amor, ¿para qué decirte frases que escritas nos dejó Dios?

Es difícil comprender estas Palabras de Dios:

“El que Me oye a Mí, oye a mi Padre. Mi Padre está en Mí, y Yo estoy en mi Padre. Mi Padre está en Esencia, y Yo estoy de Carne. Yo he venido a juzgar a vivos y muertos. El que cumple mis Palabras, tiene Vida Eterna”.   

Todas estas Palabras formaban guerra en el que amaba y en el que no amaba.

Desperté, oí:

Estas Palabras fueron unas de las que formaron mayor revuelo:

Dejad que vaya al Padre, y vendrá mi Espíritu.

Yo he venido a curar al enfermo, cuando quiera ser curado.

Yo busco a los pecadores, por si quieren ser perdonados.

El que se avergüence de Mí, Yo lo avergonzaré delante de mi Padre.


¡Cuánto tenían para hablar
los que a Dios no Lo querían!

No podían comprender
lo que Dios ahí decía.

No podían comprender,
porque Amor no conocían.

Si tu Amor ha superado
el amor de la materia,
nunca culparás a Dios,
de lo malo que te venga.


***

Libro 2 - Meditaciones y Palabras Directas con el Padre Eterno - Tomo II - C5

domingo, 7 de septiembre de 2014

Dios nunca deja sin Luz, al que Luz Le está pidiendo

En Sueño Profético hablaba Dios Hijo, hablaba a sus ángeles y a sus santos, a su misma Gloria; hablaba para que el espíritu arrobado hablara de su Gloria, de su Existencia, que todo es un mismo Dios. Se oía:

Alabad a mi Padre y practicad mi Doctrina.

Respetad mis Palabras, que en la Tierra yo dejé.

Amaos, para que vengáis a mi Reino.

Rubricad el nombre de cristianos con vuestras obras.

Haced que os conozcan como conocían a mis Discípulos.

Sellad a los míos por las obras y la humildad.

Aprended a conocer a los espíritus malignos, que apartados están por Mí, porque quisieron pecado.

Respetad mis Palabras por Amor. Respetad al que cumple mis mandatos.

La alabanza del hombre y la blasfemia, llegan a mi Padre, por ser mi Padre el que me manda y Yo llevar su Palabra; Yo: Hombre, Dios y Espíritu del Padre.

Dios Padre se hizo Hombre, quedando en Espíritu en esta Gloria, viviendo Yo, Dios Hijo y Hombre, en la Tierra, y quedando Yo, Dios Padre, en este Cielo.


Desperté, oí:

¿Dónde tiene el hombre escrito
un Escrito como éste?

¿Dónde te aclara su Reino,
como uno que lo ha oído
Allí, en su mismo Cielo.

De uno que lo ha oído,
y Él mismo se lo fue diciendo.

Esto, si no fuera para enseñar,
verías sin poder explicar
lo que has visto Allí en su Reino.

Y oirías, sin saber decir
lo que Allí estabas oyendo.

¡No ves claro Aquí, cristiano,
lo que te dice este Sueño?

Si no eres fariseo,
pide que Dios te dé Luz
en lo que oscuro estás viendo.

Dios nunca deja sin Luz,
al que Luz Le está pidiendo.


***

Libro 2 - Meditaciones y Palabras Directas con el Padre Eterno - Tomo II - Capítulo 1

sábado, 9 de agosto de 2014

No digas nunca que es bueno, cuando no busque a Dios

En Sueño Profético vi mucha gente que entraba en sitios de importancia, o sea, de cargo, de responsabilidad, y hablaban de mí. Decían:

Ella debe exponer esta Grandeza que Dios le da a diario para el mundo, en Palabras, a espíritu; y en Dictado, a espíritu con carne, para que luego pueda enseñar a la materia. Estos temas son barrera al pecado, calificación de Hechos de Dios, y de hechos en contra de Dios. Esta Enseñanza ya debería estar enseñándose a menores y practicándola los mayores. El hombre debe enseñar lo que es bueno y lo que es malo para el espíritu. El hombre debe aprender y enseñar lo que es un hombre bueno para Dios y lo que es un hombre viviendo las leyes de Satanás. Un hombre bueno no puede ser vivir sin buscar a Dios, sin oír sus Palabras, que fueron las que Él dejó dichas en su Última Cena: “Tomad y comed, éste es mi Cuerpo”. Y después ofreció su Sangre y terminó diciendo: “Amaos como Yo os he amado, a justos y a pecadores que por Mí dejaron el pecado, porque creyeron en quién soy. El que más Me ame, más irá al Prójimo, porque allí sabe que estoy. El que más Me ame, nunca dirá “no es pecado”, al pecado, porque entonces enseñará a pecar. El que ve el pecado y vive mis Palabras, sufrirá donde no las cumplan, porque ya van en mi contra”. Todo esto dijo en la Cena. ¿Cómo el que no lo cumpla puede el hombre decir que es bueno?

Desperté, oí:

No digas nunca que es bueno,
cuando no busque a Dios.

No digas nunca que es bueno
el que vive sin cumplir
las Palabras de este Cielo.

Que son: recordar su Cena,
ir al Prójimo
y cumplir sus Mandamientos.

Amarnos como Él amó
a todo hombre en la Tierra.

Que luego Él apartó
al que su Amor no quería
y por Dios no Lo tenía.

No digas “esto no es malo”,
si Dios lo tiene apartado
de la lista de su Mando.

El que no hace lo de Dios,
no es bueno y está pecando.

Estas Enseñanzas son
para dejar el camino
que enseña el que no es de Dios.

El pecado, su reforma
es pedir a Dios Perdón.


***

Libro 13 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo II - Preámbulo

lunes, 7 de abril de 2014

Nunca digas pierdo el tiempo, en el tiempo que a Dios le sirvas

En sueño Profético decían:

El tiempo que dedicas a Dios, a sus Santos y a sus pobres, Dios hará que el día para ti sea más grande; más grande, con más contento y con grande satisfacción de espíritu.

Dijo una mujer:

Yo vivía lejos de una mujer que enseñaba a practicar las Palabras que Dios enseñó cuando vivió de Hombre; a tres generaciones dice que fue enseñando de unos a otros; los primeros vivieron con Jesús, el Dios de Hombre, y fueron de unos a otros haciendo el bien día por día, su oración y buscar al enfermo; Esto, en el día, siempre les daba tiempo; ya cuando llegaba la noche, todo les había venido justo y algún tiempo les sobraba para disfrutar de sus hechos refiriendo.

Pues con todo lo lejos que yo vivía –no es que fuera tan lejos, era lejos para vivir su contacto y su ejemplo–, el día que se hacía noche y con ella yo no iba, algo hacía de su Enseñanza. Y cuando amanecía el día, mi marido me preparaba la bestia, metía los cántaros, y mi chiquilla era mi justa compaña; cerca de su casa teníamos unos terrenillos, que más no nos hacía falta; mi marido con el mulo –que el cuido miradas daba–, rezando los dos delante, él con la chiquilla abrazada y yo detrás deseando llegar a aquella casa.

Ella tenía dos hijos más que yo; el mayor ya al padre le ayudaba. Casi siempre estabamos juntos a pesar de la distancia; los hombres más se querían, de vernos aquella Paz producida por los hechos.

Siempre conocía a un hambriento,
siempre acudía a un pordiosero,
siempre había en su casa
alguien que salía contento,
porque de Dios le había hablado
y notó arrepentimiento.

Yo, de allí me traía el agua,
¡y me traía un contento...!,
y el día era tan largo
que a Dios notaba en mi cuerpo.

Desperté, oí:

La casa de esta mujer
fue por muchos conocida.

Aquel que entraba una vez,
perdición de Amor sentía.

Éstas eran las palabras
que al salir muchos decían:

Ésta es gran perdición,
perdición de esta alegría,
que si pasas y no entras,
qué largo se te hace el día.

Largo, con grande ansiedad
de que ya venga otro día.

Dios hacía el día largo
para el que a Él servía.

Y hacía que fuera largo
para el que a aprender iba.

Siendo largos los días,
para unos son largos, contentos;
para otros son largos, sufriendo
y esperando nuevo día.

Si a Dios le sirves amando,
más largos serán los días.

Nunca digas pierdo el tiempo,
en el tiempo que a Él le sirvas.


***

Libro 11 - Te Habla El Profeta - Tomo II - Pág. 18-19-20-21

sábado, 7 de diciembre de 2013

Nunca quedará este Dios oculto para el que quiera

En Sueño Profético decían:

Si lees detenidamente lo que Dios Hombre dejó escrito, y lo que escribió el que Lo conoció y Lo amó, verás todo sin cambio, donde no falte tu Amor y respeto a su Mando.

Él siempre es Dios: cuando no Lo habían visto de Hombre, cuando de Hombre vivió, y ahora que se habla de Dios.

Pues antes de bajar a la Tierra, ya tiene persecución; persecución de sus Palabras cuando las manda a la Tierra. Cuando se hace Hombre, Lo calumnian, Lo persiguen, pero Él siempre es Dios. Le censuran la pobreza, pero Le resalta el Dios. Lo ven entrar en los mesones, pero primero iba el Dios. Habla con los pecadores que van buscando el Perdón, y censuran su amistad cuando por familia coge al que dejó de pecar.

Desperté, oí:

Nunca quedará este Dios
oculto para el que quiera.

Aunque el hombre haga juicio,
cada uno a su manera.

Siempre verás es Dios,
si comparas hechos y respuestas.

Hechos que el hombre le hace,
y respuestas que Dios deja
porque Dios ya va delante.

Estos Escritos, no pueden
dudar que de Aquí no sean,
porque Dios se deja ver
para todo el que los lea.

Si Dios no fuera delante,
cuando elige ahí en la Tierra,
el hombre no se frenaba,
porque le gana a la fiera.

Todo es porque el pecado
le manda a su materia.


***

Libro 16 - Dios No Quiere, Permite - Tomo II - Pág. 8-9

jueves, 5 de septiembre de 2013

El hombre nunca cuenta con Dios

En Sueño Profético vi un arroyo y uno explicaba. Decía:

“Este arroyo no es hecho por el hombre, y Dios deja al hombre que quite su cauce y lo ponga por donde quiera”.

Se quitó el arroyo y apareció un río, y dijo:

“Este río tampoco es del hombre, y también el hombre puede echar su cauce por sitio distinto”.

Apareció el mar y dijo el mismo:

“Ya llegó el Poder de Dios parando al hombre. Aquí tiene el hombre el mar, aquí Dios se enfrenta con el hombre”.

Habló el saber académico, por academia “enseñao”. Y apareció un niño que Dios había “iluminao”, con unos Escritos, hechos que Dios se los había “dictao”. Eran aclarando el saber que ellos tenían “estudiao”. Y dijo el que explicaba:

“Aquí Dios se ha “enfrentao”. El hombre nunca cuenta con Dios; el hombre quiere que Dios cuente con él. Dios, cuando ve que el hombre quiere ser poderoso, asoma su Mano y lo iguala a nada. El hombre no puede dejar de ver que hay un Poder Poderoso, Poder que su Nombre es Dios. El hombre precisa el ver que la montaña se corra y que su poder no puede impedirlo. El hombre tiene que ver el huracán, que con facilidad cambia las toneladas de un sitio a otro. El hombre tiene que ver que un Poder rompa la Tierra sin él poder contener. El hombre tiene que ver que se le acaba la vida sin él poder detener. El hombre deja el caudal sabiendo que suyo es, y lo deja ahí en la Tierra, por no poderlo traer”.

Todo esto es Enseñanza para el que quiera aprender.

Desperté, oí:

Cuando el hombre ve el Poder
que Dios deja que el hombre vea,
dice un ¡Dios mío! sin Amor,
un ¡Dios mío! que Aquí no llega.

El hombre debe de amar,
sin que vea el huracán.

Dios quiere que el hombre ame
sin que la Mano el saque.

El que ama por temor,
que no diga: “Amo a Dios”.

Hay quien se acerca a Dios,
cuando su mal ya lo vio.

El que ama de verdad,
ama viendo el arroyuelo,
sin que le presente el mar.

Ama, por amar a Dios,
y esto sí es amar.

Ama a Dios por el Perdón,
y no ames por temor.

Dios tiene Misericordia,
cuando tú quieres la Gloria.


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Libro 2 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo II - Pág. 50-51-52

domingo, 28 de julio de 2013

El camino que nunca falta la hierba

En Sueño Profético decían:

Buscaron a Jesús más pecadores, que hombres que no habían pecado.

Dijo uno:

Un día llegaron unas mujeres cuando Jesús iba a hablar a sus Discípulos en un camino, que luego fue conocido por “el camino que nunca falta la hierba”, para recordar a Dios de Hombre. Llegaron estas mujeres, y una no quitaba su mirada del suelo hasta que el Maestro no la juzgara, por no creerse digna de que sus oídos oyeran su Voz, que estas Palabras oyeron y lágrimas sus ojos derramaron:

“Mujer, antes de llegar a Mí, ya estabas perdonada, por querer que se quite de pecar el que está pecando, y por querer que más Me quiera el que no haya pecado”.

Y señalando a las otras dos mujeres, dijo:

“Éstas han venido por tus grandes pecados y por tu gran arrepentimiento. Y muchos me llamarán cuando vaya el Padre, por tu forma de arrepentimiento. El día y la noche no los quieres para ti, los quieres para que te sirvan para que Me busquen. Oye mujer mis Palabras, que estás perdonada por querer que muchos me quieran como Dios del Cielo, y por sufrir por el que está pecando”.

Desperté, oí:

Esta mujer,
antes de ir al Maestro,
había mandado a muchos
que había quitado de pecar.

Cuando dejó su pecar,
se iba todos los días
por el camino que alguien le decía:
¡Por allí creo que va!

Y a todo el que se encontraba
le hace que vaya detrás.

A las mujeres suplica
que fueran en su lugar,
ya que pecado no hacían.

Pero quedaron paradas,
y obediencia no veía.

De pronto dijo: ¡Yo voy!
Y ya contentas caminan.

Pero cuando ve al Maestro,
su mirada queda fija,
por no creer merecerlo.

“El camino que nunca falta la hierba”
era vivienda sin techo.

Y allí quitó pecadores,
cuando el Padre fue el Maestro.

Hablaba de sus pecados
y del milagro del suelo.


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Libro 15 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en la Gloria - Tomo III - Pág. 11-12-13

viernes, 26 de abril de 2013

Nunca podrás comparar el pino con el chaparro

En Sueño Profético decían:

No se puede comparar
el pino con el chaparro.

Querer dar aquí igualdad
nunca sería posible.

Al chaparro taparías,
pero a la altura del pino
no hay manta que lo tapara.

Al contrario,
que si quisieras taparlo,
más se veía era un pino.

Pues igual le pasa
al que representa a Cristo
y sigue por la vereda
que es lo mismo que camino,
si la vereda lo lleva
donde lo lleva el camino.

Que el camino lo vedó
uno que chaparro se hizo.
Y Dios le dio la vereda
y el crecimiento del pino,
con la gran diferencia
que le puso pies al pino
y le dio habla y Poder
y le dijo otro camino.

A Dios Le sirve
el que quiere ir diciendo:
“Dios es Vivo;
Dios quiere que se ame el hombre,
y que se vean en la vereda como hermanos,
y que éste sea el saludo:
“La Paz de Dios
sea contigo, hermano”.

Esto quiere Jesucristo.
Por eso, el que a Dios ama,
Dios ya lo convierte en pino
de altura y Poder en sus palabras,
y va dejando alegría
con el Mandar que Él le manda.

Desperté, oí:

Si todo el que habla de Dios,
la acción, a las palabras siguiera,
qué duda puede haber
que a todos, pinos Dios hiciera.

Y el mundo ya tendría
solamente una vereda
que te llevara al camino
donde Dios al hombre espera.

Todo el que vaya llevando
el Evangelio de Dios,
de palabras y practicando,
no puede decir mejor:
“¡Señor, lo hago porque Te amo!”. 

“Y mándame el mayor castigo
si yo me hiciera chaparro”.

“Quiero ser pino de altura
para ir de Ti hablando”.

Nunca podrás comparar
el pino con el chaparro.

Esto es Mando de Dios
y hombres querer callarlo.


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Libro 17 - Investigaciones a La Verdad - Tomo II - Pág. 54-55-56

viernes, 23 de noviembre de 2012

Nunca ha habido un Elegido con tan abundantes Comunicaciones

En Sueño Profético decían:

Numera las veces que has visto a Dios Padre.

Escrito está: “El que Me ve a Mí, ve a mi Padre”.

Este Inmenso Dios es sólo Uno, Tres Imágenes y una sola Voluntad. Ninguno es materia, es Espíritu. Al coger la Materia, tú Lo ves según la representación que te va a hacer.

Desperté, oí:

Este espíritu es arrobado sin descanso.

Que miren bibliotecas místicas, y no verán ningún Elegido por Dios que tenga una parte de tus abundantes Comunicaciones.


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Libro 7 - Investigaciones a La Verdad - Tomo I - Pag. 241