martes, 22 de abril de 2014

“Cuando mi Brazo levanto”

En Sueño Profético vi un Brazo. Lo veía de lado, y una voz dijo:

“De frente, es detener”.

Este Brazo estaba hacia arriba, y la palma de la Mano tenía rectitud para el Cielo, aunque en el Cielo estaban el Brazo y el espíritu que hoy escribe el Dictado.

Dijo uno de sus Discípulos:

Un día, dijo el Maestro, cuando salíamos de un pueblecito de Israel:

“El que se aparte de Mí, puede, si se arrepiente, pedir el Perdón a mi Padre y mi Padre lo da en Mí. Pero el que vea mi Brazo hacia arriba y mi Mano de frente, mi Padre ya no oye en Mí, si el Perdón por miedo pidiera”.

“Pensad, que Yo cuando aparto, no es por el momento del mal que Me están haciendo, es que sé que siempre que puedan tendrán el momento de hacer mal a mis Palabras y perseguir al que a Mí Me está creyendo”.

“Cuando mi Brazo levanto es: detener, apartar, muro que Gloria forma con Infierno. Son pocas las veces que mi Brazo levanto, siendo todos pecadores
.

Y siguió diciendo:

“Yo estaré en la Tierra hasta enseñar cómo tiene que vivir el hombre. El que mi Enseñanza persiga, Yo lo aparto. El que pecó y se arrodille mirando al Cielo, tendrá el Perdón y Poder para perdonar. Pero no al que ya vio mi Brazo en alto, porque sólo hay un Dios en Cielo y Tierra. Aunque Allí está sólo en Espíritu, y aquí vive con mi Carne, ya es Dios Hijo y Dios Padre”.

Desperté, oí:

Aquel día la Enseñanza iba al Perdón.

“Perdonad como Yo os perdono. Y al que Yo aparto, huid de él”.

“El que intente perdonar al que Yo aparto, es porque no Me tiene por Único Dios”.

“Y ya, Yo, también a él aparto”.


Todos guardamos silencio,
y sólo se oían pasos.

Que aunque íbamos aprisa,
su oír parecía lento.

¡Es el pensar que nos vino
del espíritu hacia el cuerpo!

¡Que de no explicarlo Él,
nadie podría saberlo!


***

Libro 15 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo III - Pág. 99-100-101