jueves, 9 de abril de 2026

Poder y ser Único

En Sueño Profético decían:

Dios ama y ofrece su Amor al hombre, y el hombre desprecia porque vive de Dios retirado y Dios no le obliga su presencia.

Dijo uno:

El Poder más grande de Dios, es Poder y ser Único, y no usar este Poder para que Lo quiera el hombre.

Estando un día sus Discípulos esperando al Maestro, pasaba yo con unos que trabajaban en la misma alfarería que yo moldeaba el barro. De éstos que conmigo venían, que hacían un número de cinco o seis, dos querían conocer al Maestro por lo mucho que oían hablar de Él, y porque algo sentían que ya el Maestro antes sabía. Llegó el Maestro, y tanto Discípulos como los que querían conocerlo, querían que el Maestro hiciera uso de su Dios para que vieran la verdad de por qué decía “Yo soy Dios del Cielo”.

Ya dijo el Maestro con presencia cansada pero con Poder inmenso:     

Yo no uso mi Poder para que me quiera el hombre. Yo uso el Poder para que no Me calle el hombre y para perdonar al que hizo pecado y me busca dejando pecado por Mí. Aquí, sí uso Poder, que ya baja de mi Padre, que de Allí también Yo bajé”.

Se vieron dos reacciones: una, la de los que Lo amaban; y otra: miedo, temblor y susto a la vez. Se quedaron en dos bandos, y Él mirando a sus Discípulos, al Cielo y a dos, y conmigo tres. Ya dijo:

Vosotros, como Me amáis, olvidáis que Yo no hago de Dios en el que desprecia mis Palabras. Porque Yo sí los conocería. Pero vosotros vivíais entre falsos y fariseos, porque mi Mando los obligaba a vivir como vosotros, pero sabiendo Yo que no aman. Esto no es del Mando de mi Padre antes de que a Tierra Yo bajara”.   

Desperté, oí:

Este Mensaje te habla
del Amor de Dios al hombre
y de la Libertad que Dios,
siendo suya, no coge.

Esta Enseñanza sirvió
para hombres y mujeres.

Todos los que Lo seguían
y de Él iban hablando,
cuando no querían saber,
el Amor de Dios
ya los iba retirando.

Dios no usa el Dios para obligar
a que el hombre Lo quiera.

Pero cuando Él aparta,
Poder queda de barrera.

Ya estaban apartados
los que cuando llegó el Maestro,
temblor hizo que se fueran.

***

Libro 13 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo II - C8 

No hay comentarios:

Publicar un comentario