martes, 14 de abril de 2026

Todo lo del Evangelio, dicen Palabra de Dios

En Sueño Profético hablaba Tomás de Aquino. Decía:

Si no fuera porque Dios no para el arrobo, de Aquí, de la Gloria, no se sabría nada. Se sabría lo que Dios Hombre dejó dicho y hecho. Pero dejó mucho que después se lo va comunicando al hombre. Si Dios no tuviera Comunicación hasta que el hombre soltara la materia, ¡pobre del hombre!, ¡pobre del teólogo!, ¡pobre del que de Dios quiere saber!

Dijo Tomás:

Todas la homilías son nombrando a Dios, nombrando a Elegidos que Dios premió con la Gracia Divina, que esta Gracia Divina es Dios hacer que vean o sientan su Gloria, querer Dios Hijo que vayas al Sitio donde habita el Padre, que es Él, Dios Hijo.

Si Dios no trajera Aquí el espíritu, ¿quién hablaría con seguridad de esta Existencia?, si así es, y el hombre la desmiente, y está aceptando el ayer y desmintiendo el presente, dándole valor al muerto y matando al inocente. Luego otros leerán estos Escritos con la gran seguridad de que Aquí fueron dictados. 

Todo el que lea vidas de Santos, pasajes de la Vida de Jesús, mi Teología, y tantísimo como se habla de Agustín… –hablaban y referían: decía Agustín…, decía Catalina de Siena…Y ya Teresa, la insultada y calumniada monja, quien por Mandato de Dios abandona el convento… ¡Cuánto se habla de estos nombres, y con cuanta reverencia se adoran…!– Pues si éstos no hubieran sido por Dios comunicados, no se sabría nada del Mundo espiritual.

¡Grande Enseñanza es ésta! ¡Grande sufrir para Dios! Es grande sufrir que mi Enseñanza, que no es mía, que es de Dios, sea admirada con el nombre de Tomás de Aquino, y que aquí que es Dios Directo, la desprecie y la desmienta el hombre, todo por falta de creer en los muertos Vivos.

Desperté, oí:

Todo lo que hay escrito 
lo leen sin decir:
“esto lo he visto yo”.

Todo lo del Evangelio,
dicen Palabra de Dios.

La vida de los Profetas,
también dicen: “esto pasó”.

Todas las Apariciones:
“aparición que pasó”.
A más siglos de su hecho,
más vivo ponen color.

Ahora que lean lecturas 
de todo el que habló de Dios.

De todo el que Dios lo trajo
como muerto que volvió.
 
Que dejó al hombre sin mando,
hasta que éste volvió
contando lo que tú lees
de los siglos que pasó.

No puedes creer en otros
que hablaron de esta Grande Gloria.
No puedes creer en Dios
cuando no quieres su Gloria.

¿Por qué no reforma el hombre 
lo que el demonio se mete
para que siga sin nombre?

Que crea lo de los siglos,
sin despreciar lo presente.

Que no puedes estar Vivo,
sin que te llegue la muerte.

TOMÁS DE AQUINO

***

Libro 8 - Dios No Quiere, Permite - Tomo I - Cierre del Libro 

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