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sábado, 18 de octubre de 2025

Tres formas de nombrar a Dios

En Sueño Profético decían:

Hay tres formas de nombrar a Dios. Primera: “Yo amo a Dios”; segunda: “Yo creo en Dios”; y tercera: “Yo no creo en Dios”.

La primera mide todo con la medida del Amor; tiene siempre deseos de saber de Dios, por que cree que amándolo tanto como Lo ama, si encuentra quien le diga “yo veo a Dios y me habla”, Lo va a amar más todavía. Éste está dispuesto a amar tanto como el que más ame.

Ahora viene el que cree en Dios: éste cree, y al creer, ya sabe el Poder de Dios. Como éste, la mayoría, no quiere saber de Dios; creen y saben que hay Dios, pero no precisan sus noticias. La noticia se busca cuando se ama, porque el Amor te empuja a saber de Tu Amado. Este “Tú” es de todo el que a Dios ame, porque este “Tú” es Dios. Este Único Dios, lo mismo ama al chico, al grande, al potentado, que al humilde.

Ya describimos al que no cree en Dios: éste, nunca buscará su Palabra. No puedes buscar donde sabes que no hay. Pero si puedes encontrar sin buscar, y ya no crees, ya amas. Amando, crees; y si crees, no amas. Hay más en esta Gloria que no creyeron y luego amaron, que creyeron sólo.

Desperté, oí:

Si tienes que poner a uno que te guarde la despensa, procura que éste nunca tenga apetito.

Si gran apetito tiene siempre, difícil será que no pruebe nada.

Si ama, busca. Si cree, no busca, porque con creer le basta.

El que no cree en Dios puede amar aunque nunca haya creído.

Únete con el que ama, retírate del que cree, y busca al que nunca creyó por culpa del que no ama.

Amar es el mejor caudal que puedes encontrar. Creer, ya no es caudal.

Y si no crees, puede que encuentres el caudal que no supiste ver.

Ama como Dios te manda, aunque sea por Amor a Él.

***

Libro 4 - Te Habla El Profeta - Tomo I - C5 

sábado, 11 de mayo de 2024

La publicación trae otras formas de publicación

En Sueño Profético decían:

La publicación trae otras formas de publicación.

Dijo uno con Mando de Dios:

Dicen en Gloria, que la publicación se haga en todas las formas que se pueda hacer. Porque el publicar esconde la mentira y agranda la Verdad.

Dios, cuando bajó a la Tierra a vivir de Hombre con el hombre, todas las horas del día eran para ir diciendo lo que el Padre en Él decía. Su publicar no faltaba ni en el pueblo ni en la montaña.

Dios, cuando coge un Lugar, en este Lugar no lo ven a Él, pero sus Palabras, el que Lo ama, sí las ve.

Cuanto más este Caso se cunda, más se esconderá el que no quería que Esto se publicara hasta que muriera la persona a la que Dios le da el Mando con estas Palabras, que hay que repetirlas para que las tengan presentes los que intentan que se calle:

“Que Me ves, dilo, publícalo”.

Esto, siempre tiene que tenerlo presente el que quiere darle descanso al publicar estos Escritos, porque Dios, las Palabras que se han dicho, no deja de repetirlas. Estas Palabras dan Fuerza y Confianza para seguir publicando.

Igual hay que buscar y no dejar a los que se ofrezcan a hacer que estas Palabras sean cantadas y oídas en alta voz, porque son Palabras bajadas del Cielo.

El dejar de hacer esto, es dejar que cojan fuerza los espíritus malos.

Desperté, oí:

Decían con Fuerza en el arrobo, que aquí, el publicar era como día que amanece, en el que no puede la luz faltar.

La luz. ¡Pero no la que da el hombre con sus adelantos!

Es la luz que Dios manda desde el Cielo.

Pues igual que ésta no puede faltar, manda Dios el Mando para que no falte el publicar.

En la forma que más se enteren de que Dios hablando está.

Hoy, busca y repite lo que ya hablado está, para que en alta voz sean estos Mensajes cantados.

Si tu presencia ven, algo les hará comprender que si no fuera Esto Verdad, no irías tanto detrás de unos y de otros para Premiar.

Siempre que se habla de premio en la Tierra, el hombre busca. Busca y espera, por si premio a él le llega.

La Palabra de Dios hay que ir ofreciéndola, y la mayoría de las veces ves que no quieren cogerla.

***

Libro 54 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo VII - C2

martes, 12 de junio de 2018

Formas de pedir a Dios

En Sueño Profético hablaban de lo que nace, de lo que muere, del que ama a Dios y a Dios quiere, sin decir: “Señor, ¿por qué me viene este sufrimiento que otros no tienen?”.

Comparaban las dos formas de pedir a Dios. Una era pedir sin Amor y esperar Milagro. Y la otra petición era decir: “Señor, ¿quién soy yo para no subir calvario? Si tu Presencia la llevo, ya estoy viendo Milagro, porque yo no la merezco, por no buscarte aquel tiempo que no necesité Milagro. Si el Milagro va a llevar a muchos a que sigan tus Pasos, ¡Bendito sea tu Nombre!, y adorado por todo el que pise la Tierra. Y al nacer y al morir, tu Nombre con alabanzas se oiga”.

Desperté, oí:

Es más alabanza a Dios, que siempre Le estés pidiendo.

Porque esto ya no es petición, es un contacto del Cielo.

Hablaban del nacimiento y de la muerte.

Decían:

No hay nada que nazca que no muera.

Todo lo que nace, el nacimiento es el nombre y el apellido la muerte.

El hombre es el que puede decir: “mi Vida no tiene muerte”.


***

Libro 32 - La Palabra del Creador - Tomo III - C3

viernes, 12 de febrero de 2016

Dos formas de servir a Dios: poder, querer

En Sueño Profético decían:

Al que veas que te sirve, mándale sin miedo. Que el servicio no es a ti, que el servicio es al Cielo, si piensan que el Mando sale de Aquí, por ser tú el Instrumento que recibe en el espíritu y luego lo lleva al cuerpo.

Dijo uno:

Es pena para el mañana y sufrimiento para el que manda, tener que hacer tantos ruegos para que le haga servicios el que puede y el engaño lo aparta. El engaño de esa vida que al hombre tanto le agrada.

El hombre pone en la Tierra, lo último, lo de Dios. Lo del hombre es cumplido y dándole admiración a aquello que hizo o dijo.

Pues si sigues a estos hombres que se tienen por talentos o destacadas figuras, que otros hombres les han dado título de sabiduría, verás que pasan las horas sin nombrar a Dios, sin nombrar esta Vida, sin pensar en el tiempo que ponen en lo que les arrebata la vida, con las ansias de querer oír: “es talento o figura, e inteligente, domina la cultura”. Les dan homenajes, los premian, pero de Dios no les hables.

Desperté, oí:

Hay dos formas de servir a Dios:

Una, poder.
Y otra, querer.

Pero para este querer,
tienes que amar.

Y día a día aumentar
el deseo de servir a Dios.

Y ya dejas en olvido
a los que te pueden homenajear.
Que eso dura unos segundos,
si lo comparas con esta Eternidad.

Ponte al servicio de Dios
en lo que tus fuerzas te manden.

Que si tú quieres servirle,
nunca te verás cansado,
aunque las fuerzas te fallen.

Ya te irá Él mandando
lo que nadie puede darte.


***

Libro 18 - Dios No Quiere, Permite - Tomo III - C5

martes, 1 de julio de 2014

Dos formas de buscar

En Sueño Profético decían:

Hay quien tiene al Elegido como venero que bebes porque por él pasas teniendo sed, que si la sed no sintieras, el venero se quedaba sin que la mirada dieras. Esto es describir a un caminante cualquiera.

Ahora es descripción
de otro que al venero llega,
lo mira, lo contempla
y echa su mirada al Cielo,
y sin que nadie lo oiga
está diciendo palabras
de grande Amor al Cielo,
está ofreciendo su vida
si a Dios le diera remedio
para que el hombre pensara:
¿quién puede hacer un venero?,
¿quién puede sacar de tierra
esta cristalina agua?

Éste se lleva si puede
una cántara a su casa.
No es pensando en la sed,
porque agua tiene en casa,
es por contemplar y dar
a que todos prueben
agua de aquel manantial
que sabe del caminante que ama,
o del que llega al venero
por sequedad de garganta.

Dijo uno:

Es buena comparación
con buscar al Elegido
cuando tan sólo lo buscas
por grande Amor que has sentido,
y que quieres aprender
de lo que Dios ya le ha dicho.

No necesitas de nada,
pero sí siempre sentiste
buscar a Dios de Palabras
de alguien que Dios cogió
y su Mensaje llevara.

Éste es el caminante
que se para en el venero,
pero sin beber el agua,
que lo paró el Amor,
y la Grandeza le habla.

Desperté, oí:

Hablan Aquí en esta Gloria,
y comparan para que aprendan y piensen
las dos formas de buscar.

Uno busca y buscará,
siempre que agua quisiera
y sed quisiera aplacar.

El otro contempla a Dios
en el Poder que Dios da,
para que quede la tierra
sin poder agua manchar.

Y para seguir hablando
de la Grandeza de Dios,
la cántara se la lleva
para dar la explicación.

No se puede comparar
si buscas al Elegido
por saber y amar más,
o si lo buscas diciendo:
“Dios me debía de dar”.

Dios, si me cura, Lo busco,
y si no, ¿qué más me da?

¿Qué más me da que haya Gloria,
si Dios cuando yo Lo llamé,
no acude, y mi pensar
lo aparta de mi memoria?

Esta gran meditación
es más grande para el que ame.

Pues si piensas en los dos,
es un sólo hombre grande.

Si el Elegido te enseña,
es razón para buscarle.


***

Libro 11 - Te Habla el Profeta - Tomo II - Pag. 76-77-78

domingo, 25 de agosto de 2013

Tres formas

En Sueño Profético vi un Palomo, y cuando lo tenía cerca, se transformó en Dios Hijo. Era una estampa sin volumen, era una transformación del mismo Dios; Dios que hace Visión en el Sueño de arrobo, para que el arrobado la lleve a los Libros.

Dios es Poder al Mando de su Poder, y con  el Poder hace que el espíritu vea sin cuerpo, y que el cuerpo le haga servicio a la Comunicación que él necesite dar explicación.

Dios presenta el Palomo, y con su Poder hace figura y Visión. Aquí tan sólo hay Poder del mismo Padre que se hace Hombre con Materia, viéndolo el hombre Normal, con  figura de Hombre, y de su Espíritu hace Símbolo en forma de Palomo.

Dijo una voz:

De estas Tres Imágenes, dos salen de una sola. A Dios Hijo lo vieron los hombres, pero a Dios Padre y a Dios Espíritu, lo ve el que Dios Padre quiere, por ser las dos Imágenes sólo el Padre. Imagen del Hijo: El Hombre. Imagen de su Espíritu: El Palomo.

Él quiere que lo vean de Hombre, el justo y el pecador; pero su Espíritu y su Poder en Esencia, esto tiene que ser visto Aquí, en su Gloria, haciendo el Mismo Dios el arrobo, con su Espíritu, Símbolo: El Palomo.

Este Dios Único, no tiene cuerpo de materia, pero sí Poder Omnipotente, Poder para hacer el mundo, y Poder para destruir y no querer.

Dios, todo en Él,
todo oído y visto
antes del hombre nacer,
todo que será pavesa,
que eterno no puede ser.

Esta es la diferencia
de este Mundo
a ese que ahí ves.

Desperté, oí:

Ese mundo de materia
lo ves y no queda en nada.

Éste, sin haber materia,
su Poder materia manda.

¡Cómo Dios con su Poder,
del Padre e Hijo te habla!

Te habla y te hace Visión
en Tres Formas que te manda.

Una, te habla de Hombre,
cuando la Tierra pisaba.

Otra, se hace Visión,
cuando su Espíritu manda.

Y ya sin Cuerpo,
Imagen, Poder y Mando,
es lo que habita en su Reino.

Si no te hace Visión,
nunca sabrás explicarlo.

El Amor hace que sientas,
pero Imagen tú has formado.

Dios quiere darle Visión
al que Aquí trae arrobado.

Que Inteligencia y Visión,
es grande Certificado.


***


Libro 3 - La Palabra del Creador - Tomo I

domingo, 19 de agosto de 2012

La forma de hacer pecados y querer buscar el Perdón

En Sueño Profético hablaban del pecado y del que no quiere ser perdonado:

El que ya sabe que lo que hace es pecado, y lo sigue haciendo sin remordimiento ni sufrimiento, éste está desafiando a Dios.

Aquí aclara Agustín la forma de hacer pecados y querer buscar el Perdón.

Dijo Agustín:

Cuando empiezas a pecar,
es fijo que a Dios no amas.

Y cuando ya estás pecando
y ves a tantos pecadores,
si tú de pronto te paras
y miras tu carne enferma,
las arrugas en tu cara,
el dinero que no existe
por haber pasado a otra casa,
“los que no hacen pecado”,
que te miran y te maltratan
por ofender a este Dios
que es lo que dura y no acaba,
pues yo te doy por seguro,
que si pecando te paras,
ya eres arrepentido,
y ya el pecado se acaba.

Es más difícil dejar,
cuando están pecando dos
y uno rompe la valla.
El que no quiere seguir,
el pecado le amenaza,
y entonces viene el sufrir.

Tienes que llamar a Dios
con hechos y con palabras.
Lo hechos tienen que ser
que vean vida cambiada;
que lo que tú defendías,
lo juzgues por cosa mala;
y las palabras que sean
confesiones publicadas.

Éste sí es el pecador
que ayer pecó y hoy ama.

Desperté, oí:

Cuando ya no hice pecado,
fue cuando más conocía
donde pecado querían.

¡Es duro el que te crean
cuando siempre hiciste mal!

¡Es sufrir de sufrimiento,
que a Dios tú hagas llorar!

¡Es sufrir sin que comprendan
por qué Dios dejó pecar!

Yo creo que aquél que peca,
si dice “no peco más”,
algo Dios le hará que sienta.

Yo sentí la Voz de Dios
cuando dije: ¿por qué peco?

A esto dio contestación:
“Por ser Dios, que amo y dejo”.

Yo que fui gran pecador,
y después fui perdonado,
te digo, para que aprendas,
que te apartes del pecado.

Es fácil que te retires,
aunque dos haya pecando.

Si tú te paras y piensas:
“Por mí, que nada merezco,
debe de estar Dios llorando”.

Siempre que hagas pecado,
aunque el pecado te diga:
“Yo no soy pecado grave”,
acuérdate de Agustín,
que eso quiso condenarle.

Cuando ya pedí el Perdón,
sentí todo pecado grave.

AGUSTÍN DE MÓNICA

***

Libro 5 - Dios Comunica y Da Nombres - Tomo I - Pag. 86-87-88

martes, 24 de mayo de 2011

Tres formas de decir a Dios: "Señor, yo te quiero" - Libro 2 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo I - Pag. 161-162-163


En Sueño Profético decían:

Hay tres formas de decir a Dios: "Señor, yo te quiero"; este "Te Quiero" se demuestra deseando, buscando y adorando; cuando así lo demuestres, ya obedeces y reverencias. A todo esto te lleva el Amor. A Dios no puedes decirle que amas si no buscas. A Dios no puedes decirle que obedeces cuando no cumples sus Palabras; y no puedes pedirle su Reino, porque Allí tienes que vivir Gloria, y Gloria es vivir sus Palabras.

Dijo la Voz de Dios en un espíritu de su Gloria:

Cuando a Dios Lo vieron los hombres de Hombre, esto se cundió, y el que sentía Amor Divino Lo buscaba. Cuando Lo veía y oía, ya iba cundiendo su Presencia y sus Palabras; ya iba hablando del Maestro, como el hombre Le decía.

Dijo otro:

También Le decían el Hijo del Hombre; a veces se oía Rabino; Mesías se oía menos; El Salvador de los Hombres, esto mucho. Pero su Firma era Maestro.

María, a la que conocían como Madre, era la que oían decirle: Jesús. Este Jesús se oía a veces con gozo, a veces con pena, según su pensar, y según sus palabras oídas en boca del que no Lo quería. Pues a Éste que era Dios, el que más Lo buscaba, más Lo quería.

Desperté, oí:

No hace falta pensar mucho,
que si no buscas no quieres.

No se puede dar razón,
donde la razón no lleven.

Si pones comparaciones,
verás que todo se busca,
porque tú aquello quieres.

Si no buscas no deseas,
cuando sea este buscar
para todo aquél que quiera.

Que quiera de querer ir
y que Quiera porque quiera.

Con este último querer,
no hay hombre que se detenga.

Y cuando llegue al Querer,
entonces da reverencia.

No puedes decir, yo Quiero,
sin querer ir a este Quiero.

Pues el Maestro sabía
que el “Querer”, a Él seguía.

Aprende estas tres formas
y encabeza con el “Quiero”.

Porque no puedes querer
el “Querer”, sin el queriendo.


***

jueves, 7 de abril de 2011

Formas de sufrir - Libro 9 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo I - Pag. 199-200-201


En Sueño Profético hablaban de las formas que hay de sufrir. Decían:

Hay quien sufre porque ha elegido sufrir, y acapara sufrir que no es sufrimiento. Hay más sufrimiento por cuidar el sufrir, que por el sufrir llegado. Hay quien piensa en el sufrir, y sufrir ya está albergando, y cuando llega sufrir, de un sufrir más bien buscado, entonces viene el sufrir.

Dijo uno:

El sufrimiento del hombre es, mayoría de veces, dado por el mismo hombre. Si el hombre en vez de buscar sufrir, buscara a Dios, no se acordaría del sufrir. Pero se acuerdan de Dios cuando han buscado el sufrir. El sufrimiento de la materia es llama en papel de seda. En cambio, el gran sufrir, de ese que buscan en la Tierra, luego sí es sufrir Aquí, cuando sin Gloria se quedan; pero a este sufrir, nadie ahí le echa cuentas. Debería empezar el hombre haciendo ya vida nueva, y darle el mayor cuido al espíritu, para que éste se ocupe de frenarle la materia, que este freno es pensar: “Esta carne llega a vieja, y ya nadie mirará, y el espíritu lo deja con el Mando que Dios da; esto si llegas a viejo. Pues también puedes quedar con la actividad del viejo, aunque cuentes poca edad. El sufrir debería ser, tan sólo la enfermedad, y si sentías a Dios, sufrir no puedes llamar. El día que el hombre cambie, el sufrir se acabará.

Desperté, oí:

Buen silencio pone el hombre
a estas formas de sufrir.

Es culpable la materia,
del sufrir que hay ahí.

El hombre vive la vida
sin ocuparse de Aquí.

El hombre busca a otro hombre,
para hacer a Dios sufrir.

Y éstos ya buscan a más,
para poder desmentir
de lo Eterno de este Dios,
que todo está viendo Aquí.

Todo el sufrir de la Tierra,
no debería existir.

Acércate mucho a Dios
y olvídate del sufrir.

Que los que Dios trae a su Gloria,
son como ya ha dicho Aquí.


***

lunes, 31 de mayo de 2010

Tres formas de nombrar a Dios - Libro 4 - Te Habla el Profeta - Tomo I - Pag. 146-147


En Sueño Profético decían:

"Hay tres formas de nombrar a Dios: Primera, yo Amo a Dios; Segunda, yo creo en Dios y tercera yo no creo en Dios. El primero mide todo con la medida del Amor, tiene siempre deseos de saber de Dios porque cree que Amándolo tanto como lo Ama si encuentra quien le diga yo veo a Dios y me habla, lo va a Amar más todavía; este está dispuesto a Amar tanto como el que más Ame. Ahora viene el que cree en Dios: éste cree y al creer ya sabe el Poder de Dios, éste mayoría no quiere saber de Dios, creen y saben que hay, pero no precisan sus noticias; la noticia se busca cuando se Ama porque el Amor te empuja a saber de tu Amado. Este "Tú" es de todo el que a Dios Ame, porque este "Tú" es Dios. Este único Dios lo mismo Ama al chico, al grande, al potentado que al humilde. Ya describimos al que no cree en Dios; este nunca buscará su Palabra, no puedes buscar donde sabes no hay, pero sí puedes encontrar sin buscar y ya no crees, ya Amas. Amando crees y si crees no Amas, hay más en esta Gloria que no creyeron y luego amaron que creyeron sólo".

Desperté, oí:

Si tienes que poner uno que te guarde la despensa, procura que éste nunca tenga apetito.

Si grande apetito tiene siempre, difícil será no pruebe nada.

Si Ama, busca, si cree, no busca porque creer le basta.

El que no cree en Dios puede Amar aunque nunca haya creído.

Únete con el que Ama, retírate del que cree y busca al que nunca creyó por culpa del que no Ama.

Amar es el mejor caudal que puedes encontrar. Creer ya no es caudal.

Y no creer puede que encuentres el caudal que no supiste ver.

Ama como Dios te Manda, aunque sea por Amor a Él.


***

sábado, 23 de enero de 2010

Formas de Pedir a Dios - Libro 29 - Dios Manda en Su Gloria Que Enseñen - Tomo IV - Pag. 163-164-165


En Sueño Profético hablaban de las formas y costumbres que el hombre tenía de pedir a Dios. Decían:

Cuando es Amor con fuerza, siempre estas pidiendo para que Dios no falte de tu presencia. Unas veces pides, y otras, es su Nombre el que siempre tienes en tu memoria. Pero esto ya es Pedirle.

Dijo uno:

A mí me enseñaron (y yo enseñé a muchos) que a Dios había que Pedirle al empiezo del día y al empiezo de la noche. Y que este fuera el primer pedir:

"¡Gracias Señor que he llegado a la noche acordándome de Ti!" Y las mismas palabras al empiezo del día: "¡Gracias Señor, que hoy Te tenga en mi mente como el día anterior, hasta llegar la noche! Todo lo quiero Contigo, para que Tu guía me lleve. Yo Te pido, Señor, que me exijas seguir tu Camino, y que lo que yo Te pida, nunca sea contentar al enemigo. Si tu contestar yo acepto, sé que ya no Te ofendo".

Desperté, oí:

Nunca Le pedí a Dios y reservaba el Pagarle después de ver el Milagro. Que esto de Pagarle, lo oía yo en otros.

Yo, si podía hacer que esas palabras quitaran, no podía contener en mi boca estas palabras:

"Entonces, tu pedir es un cambio. Si El te da el pedir, tu le das el pago".

Dios, porque es Dios, oye así.

Si este pedir Dios lo contestara, Dios no concedía nada.

Porque este pedir es del hombre, con intereses, que si no cumple, la cárcel será su casa.

Dios, si no cumples sus Palabras, espera y manda de su Gloria que las enseñes y a cambio no pide nada.

Pídele a Dios que de Él te acuerdes al llegar el día y al llegar la noche.

Al llegar el día, para seguir sus Pasos.

Al llegar la noche, para Decirle:

¡Señor, si hoy he hecho mal, haz que mañana lo enmiende!

Porque el mal que el hombre hace es sufrir que a Ti te viene.


***