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sábado, 18 de octubre de 2025

Tres formas de nombrar a Dios

En Sueño Profético decían:

Hay tres formas de nombrar a Dios. Primera: “Yo amo a Dios”; segunda: “Yo creo en Dios”; y tercera: “Yo no creo en Dios”.

La primera mide todo con la medida del Amor; tiene siempre deseos de saber de Dios, por que cree que amándolo tanto como Lo ama, si encuentra quien le diga “yo veo a Dios y me habla”, Lo va a amar más todavía. Éste está dispuesto a amar tanto como el que más ame.

Ahora viene el que cree en Dios: éste cree, y al creer, ya sabe el Poder de Dios. Como éste, la mayoría, no quiere saber de Dios; creen y saben que hay Dios, pero no precisan sus noticias. La noticia se busca cuando se ama, porque el Amor te empuja a saber de Tu Amado. Este “Tú” es de todo el que a Dios ame, porque este “Tú” es Dios. Este Único Dios, lo mismo ama al chico, al grande, al potentado, que al humilde.

Ya describimos al que no cree en Dios: éste, nunca buscará su Palabra. No puedes buscar donde sabes que no hay. Pero si puedes encontrar sin buscar, y ya no crees, ya amas. Amando, crees; y si crees, no amas. Hay más en esta Gloria que no creyeron y luego amaron, que creyeron sólo.

Desperté, oí:

Si tienes que poner a uno que te guarde la despensa, procura que éste nunca tenga apetito.

Si gran apetito tiene siempre, difícil será que no pruebe nada.

Si ama, busca. Si cree, no busca, porque con creer le basta.

El que no cree en Dios puede amar aunque nunca haya creído.

Únete con el que ama, retírate del que cree, y busca al que nunca creyó por culpa del que no ama.

Amar es el mejor caudal que puedes encontrar. Creer, ya no es caudal.

Y si no crees, puede que encuentres el caudal que no supiste ver.

Ama como Dios te manda, aunque sea por Amor a Él.

***

Libro 4 - Te Habla El Profeta - Tomo I - C5 

miércoles, 21 de febrero de 2024

Tres escalas

En Sueño Profético decían palabras, que unas serán dictadas; otras fueron dichas para dar fuerza al espíritu arrobado que Dios, hace 29 años, trae a diario a su Reino para comunicar al mundo material esta Existencia que tanto ha dudado y no ha querido el hombre que exista. Decían:

La Cabeza de la Iglesia, su cuerpo, son sus Ministros, y el seglar es el carruaje para, en sitios cerca o lejos, dar a conocer la Palabra que Dios hoy está diciendo. Que elige este Lugar, pero es para el mundo entero. Mundo que le falta Paz al espíritu y al cuerpo.

Desperté, oí:

Nombraban en el Sueño Profético: Cabeza de la Iglesia y Ministros, cuerpo de la Cabeza de la Iglesia.

Al seglar lo ponían con ansias de recibir para divulgar.

Carruaje que espera el mando del dueño.

Si el hombre pensara en la muerte de su cuerpo, tendría que poner la prisa en cundir este “Evangelio Diciendo”.

Que Evangelio es Palabra de Dios.

Antes dicha, hoy diciendo.

No mires al Lugar y piensa estas Palabras que bajan del Cielo.

Tres escalas pone Dios para divulgar sus Palabras.

Cada uno que se aplique el bien o el mal haya hecho.

El Instrumento escribe lo que de la Gloria le mandan.

***

Libro 30 - Investigaciones a la Verdad - Tomo IV - C5

domingo, 11 de septiembre de 2016

Tres caminos

En Sueño Profético vi tres caminos, y en el comienzo de cada camino había un arcángel. Dijo Gabriel:

Estos tres caminos son los que te llevan directamente a Dios. En estos caminos no hay intermediarios. Estos tres caminos llegan al mismo sitio. Estos son el Camino de la Humildad, el Camino de la Caridad y el Camino de la Paciencia. Estos tres caminos son uno: Amor a Dios. Estos caminos Aquí llegan. Y apareció Dios Padre, Dios Hijo y el Espíritu de Dios Padre en forma de Palomo.

Dijo Gabriel:

El Espíritu de Dios Padre es el que se comunica al hombre. Se comunica cuando el hombre va por uno de estos caminos, pero abrazando a los tres. Luego hay miles de comunicaciones, pero no son con el Espíritu de Dios Padre y actuando el Hijo. Son comunicaciones que Dios permite de mil formas.

Estaba el Hijo a la derecha del Padre. El Hijo estaba con Cuerpo entero, se veía hasta los Pies. El Padre, de medio Cuerpo. Y delante estaba el Palomo con las alas cerradas.

Desperté, oí:

Todo esto es Dios Padre.

Dios, cuando sólo era Dios Padre. Dios, cuando se hizo Hombre. Y Dios en Espíritu, en forma de Palomo, Veloz y Divino.


***

Libro 1 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo I - C1

domingo, 14 de febrero de 2016

Hace tres peticiones, y dos son para el Prójimo

En Sueño Profético decían:

Hace tres peticiones, y dos son para el Prójimo.

Si la Cabeza de la Iglesia cumple esta Verdad, irá repartiendo bienes Divinos. Bienes que aumentarán en la Gloria y que Aquí te los encontrarás cuando dejes el cuerpo debajo de la tierra. Éste es un bien en el Prójimo.

Y la abundancia de dinero es petición para llevar al Prójimo lo que tiene en olvido el que de sobra tiene.

Esto es petición de tres en una, que el Instrumento no olvida por estar siempre pensando: “Tres Dioses en Uno. Tres es: Dios Niño, la Virgen y José”.

Esto le viene a la memoria pidiendo por las familias: “Tres clavos a Dios Le clavan. Y un mundo, demonio y carne son la perdición del hombre”.

Desperté, oí:

Sólo Dios sabe mejor que tú
la petición cómo la haces.

Poner primero: cundir
este “Evangelio Diciendo”.
  
Pides por el pecador
para que vuelva al rebaño,
porque así Dios lo mandó
y aún lo sigue mandando.

Por ser el Único Dios
y jamás sus Palabras tener cambio.

Quieres que no haya hambrientos
y que el cuerpo vaya tapado.

Esto lo dijo Dios Hombre
en la ciudad, en los mesones
y en el campo.

Si haces tres peticiones
y a Dios vives amándolo,
te viene a la memoria:
Padre, Hijo y Espíritu Santo.


***

Libro 19 - Dios Manda en Su Gloria que Enseñen - Tomo III - C7

martes, 9 de junio de 2015

Tres fechas en una

En Sueño Profético decían:

Si a Dios de verdad Lo quieres, vives siempre su Nacimiento, su Crucifixión y su Resurrección.

Si a Dios de verdad Lo quieres, harás cosas que no hará el que no Lo quiere.

Tendrás siempre una oración en palabras o en tu mente, con estas cortas palabras: “¡Bendito sea Dios y bendita sea la Carne que de Sagrario Le sirvió!”. Esto te viene al pensar en su Nacimiento.

La Crucifixión te viene a la memoria cuando vas a hacer algo de pecado. Que pecado es no vivir sus Palabras. Entonces piensas: “Señor, esto es clavarte yo clavos, cargarte con el madero, o ponerte corona de espinas y ver tus Sienes sangrando. ¡No, Señor, ayúdame a que yo no viva pecado!

La Resurrección la vives cuando has ido al Prójimo y has levantado al caído, tratándolo como hermano.

Desperté, oí:

Nacimiento, Crucifixión y Resurrección
lo tiene siempre presente
el que mucho ama a Dios.

Sufre cuando ve que a Dios
hace el hombre sufrir.

Y vive Paz cuando mira al Cielo
sabiendo que Dios está Ahí.

¡Cómo puede vivir el hombre
haciéndole tanto sufrir!

Este pensar tiene
el hombre que vive Gloria
aunque ahí lo vean vivir.

Son tres fechas en una:
que Dios vaya siempre en ti.

Si una fecha no la vives,
di: “yo hago a Dios sufrir”.


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Libro 20 - La Palabra del Creador - Tomo II - C6

jueves, 30 de octubre de 2014

Para las tres horas falta tiempo

En Sueño Profético decían:

Te llega más sufrir porque quisieras que todos los que oyen estos Mensajes vieran que Esto no es dicho en la Tierra, que es dicho en la Gloria con el Mando de Dios.

Pues al ser dicho por Dios, el que diga mis palabras ya tiene que nombrar a Dios. La Palabra Dios no se quita de mi pensamiento, porque es lo único que tengo para presentarlo cuando puedan los Libros presentarse.

Desperté, oí:

Mandan que se diga cómo se veía la Visión:

Estaba en su despacho con su cuerpo y traje normal, como cuando copiaba los Mensajes. Su mirada era la misma que cuando vivía su cuerpo, era mirada para quitar sufrimiento. Ya dijo:

     - Ana cuídate, cuídate, que tu espíritu necesita a tu cuerpo. Esto lo dicen en mi espíritu espíritus de la Gloria. Esto es para que tengas fuerzas para la Obra que, durante tanto tiempo, estás haciendo en el Prójimo.

En las horas de sueño su dormir, pocas noches, llega a tres horas. Va a poner las que duerme: “Para las tres horas falta tiempo”.

El sueño tardaba y mi pensar era éste:

     - Señor, que yo no me ponga mala.


***

Libro 65 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo V

sábado, 21 de junio de 2014

Tres maneras de nombrar el pecado

En Sueño Profético decían:

Hay quien peca
sin cobrar ni pagar dinero,
y hay quien peca
pagándolo a buen precio.

Todo es hacer pecados
y dar a Dios sufrimiento.

De momento se oyó llorar a hombres
pero sin oír lamento.

Tenían mueca por fuera
de aguantar llanto por dentro.
Fuera tenían el personaje
de lo que su vista estaba viendo,
y por dentro el pecado
ya les estaba diciendo:
“¿Qué vida te quedará?
Y habiendo lo que ya has hecho
tus pecados quedarán
escondidos y en secreto
para ese mundo nada más.
Pero tu remordimiento
algún día te hará hablar,
y ya de qué te sirvió
aquel día disfrutar
o haber hecho tal cosa
que tan sólo tú sabrás”.

Este pensar es conciencia
que a pecado le hace hablar.

Dijo Agustín de Mónica:

De tres maneras
se ha nombrado el pecado,
pero falta el que se cobra.

Aquí te habla conciencia
a tu dinero y a tus joyas,
a lo que luego lo miras
y víboras ves en ellas,
cuando te llegue la hora
que mueres y joyas quedan;
quedan y ya no son tuyas;
fue robo que hizo el pecado
que tú te creíste dueña.

Pues de todos los pecados
sin conciencia no da llanto,
llanto de mirar al Cielo,
no ves la Gloria de Dios
y pecado sigues haciendo.

Tienes que mirar con fuerza,
y ya pecado en el suelo,
pisarlo y ver pecado,
y aunque tuviera brillantes,
víboras son para tu cuello.

Una vez que reconozcas,
cambia camino primero,
y ya oirás las Pisadas
de Dios que sale al encuentro.

Desperté, oí:

¡Se hacen tantos pecados
por no creer en el Cielo!

O por creer sin amarlo
a este Dios que te da el Cielo.

Son pecados diferentes
los que buscas que tú pagas,
o los que vienen a ti
a que tú pecados hagas.

Pero lo mismo es pecar
a horas del mediodía
que a horas de madrugada.

Lo que tienes que querer
es no querer el pecar más
y sufrir por el pecado
que a alguien le hizo llorar.

Pon primero a este Dios,
que si lloras, Perdón da.

AGUSTÍN DE MÓNICA


***

Libro 12 - Dios Comunica y Da Nombres - Tomo II - Pag. 27-28-29

domingo, 25 de agosto de 2013

Tres formas

En Sueño Profético vi un Palomo, y cuando lo tenía cerca, se transformó en Dios Hijo. Era una estampa sin volumen, era una transformación del mismo Dios; Dios que hace Visión en el Sueño de arrobo, para que el arrobado la lleve a los Libros.

Dios es Poder al Mando de su Poder, y con  el Poder hace que el espíritu vea sin cuerpo, y que el cuerpo le haga servicio a la Comunicación que él necesite dar explicación.

Dios presenta el Palomo, y con su Poder hace figura y Visión. Aquí tan sólo hay Poder del mismo Padre que se hace Hombre con Materia, viéndolo el hombre Normal, con  figura de Hombre, y de su Espíritu hace Símbolo en forma de Palomo.

Dijo una voz:

De estas Tres Imágenes, dos salen de una sola. A Dios Hijo lo vieron los hombres, pero a Dios Padre y a Dios Espíritu, lo ve el que Dios Padre quiere, por ser las dos Imágenes sólo el Padre. Imagen del Hijo: El Hombre. Imagen de su Espíritu: El Palomo.

Él quiere que lo vean de Hombre, el justo y el pecador; pero su Espíritu y su Poder en Esencia, esto tiene que ser visto Aquí, en su Gloria, haciendo el Mismo Dios el arrobo, con su Espíritu, Símbolo: El Palomo.

Este Dios Único, no tiene cuerpo de materia, pero sí Poder Omnipotente, Poder para hacer el mundo, y Poder para destruir y no querer.

Dios, todo en Él,
todo oído y visto
antes del hombre nacer,
todo que será pavesa,
que eterno no puede ser.

Esta es la diferencia
de este Mundo
a ese que ahí ves.

Desperté, oí:

Ese mundo de materia
lo ves y no queda en nada.

Éste, sin haber materia,
su Poder materia manda.

¡Cómo Dios con su Poder,
del Padre e Hijo te habla!

Te habla y te hace Visión
en Tres Formas que te manda.

Una, te habla de Hombre,
cuando la Tierra pisaba.

Otra, se hace Visión,
cuando su Espíritu manda.

Y ya sin Cuerpo,
Imagen, Poder y Mando,
es lo que habita en su Reino.

Si no te hace Visión,
nunca sabrás explicarlo.

El Amor hace que sientas,
pero Imagen tú has formado.

Dios quiere darle Visión
al que Aquí trae arrobado.

Que Inteligencia y Visión,
es grande Certificado.


***


Libro 3 - La Palabra del Creador - Tomo I

martes, 2 de julio de 2013

Tres sitios de Visión

En Sueño Profético vi un grupo de gente y un cementerio. Pero esta gente estaba fuera del cementerio.

Se quitó aquella Visión y vi un edificio grande. Se oían gritos de dolor de carne, gritos, que si oyes, tienes que acudir aunque la Caridad no viva en ti.

Ya se vio un caserón que una muralla lo guardaba, y unas torres que solo un hombre estaba.

Ya dijo uno:

Lo que Dios ha hecho Visión para el espíritu ha sido cementerio, hospital y cárcel.

Lo que menos cree el hombre es lo más cierto y lo más seguro: que el hombre muere –su cuerpo–, pero no el espíritu.

Este grupo de gente que se ha visto estaba fuera del cementerio, porque allí no estaban sus espíritus. Allí ya no había nada: unas losas y unos apellidos. Pero ellos no eran muertos. Ellos estaban Vivos. Éstos puede ayudarte si tú a Dios se lo pides.

El hospital daba pena si alguien oye los gritos.

La cárcel tenía silencio, a pesar de que era sitio de hombres que se guiaron por los malos espíritus.

Desperté, oí:

De los tres sitios de Visión –que Dios hace dos–, si el hombre practicara las Palabras de Dios, un sitio no existía.

Y el otro podía santificar a muchos si practicaran la Caridad.

Practicando las Palabras de Dios, no existía la cárcel.

La cárcel es sitio que el espíritu del mal mantiene.

La cárcel existe por el pecado.

El hombre admite el pecado, enseña a pecar y le tiene por vivienda la cárcel.

Si el hombre amara a Dios, el mundo material sería un rebaño.

¡Enseña a que viva el hombre desconociendo la cárcel!

¡Queriendo mucho a la Gloria y siempre con Dios delante!


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Libro 17 - Investigaciones a La Verdad - Tomo II - Pág. 228-229-230

viernes, 26 de octubre de 2012

Tres sufrir

En Sueño Profético hablaban del que sufre con Dios, del que sufre por Dios, y del que hace que Dios sufra con sus actos. Éste último no está con Dios y nunca defenderá la Palabra de Dios, ni podrá enseñar a salvarse de la esclavitud de los espíritus del mal que te rodean.

El que sufre con Dios,
ya Dios le dará Aliento suyo
y verá el camino más llano;
ya notará fortaleza,
fortaleza de cristianos;
ya pensará: Si a Dios siento,
ya llegaré caminando
a lo que antes llegó
todo aquel que fue cristiano:
a vivir ya sólo Gloria
por haberla tú ganado.

Este es el Pago de Dios,
que Dios premia a los cristianos.

Y ya, el que sufre por Dios,
Dios le da en la Tierra Poder y Mando suyo;
lo enseña sin materia,
trayéndolo a su Reino,
o haciendo Dios que vea en la Tierra
lo que nadie está viendo:
Poder suyo flotando,
que deja Saber del Cielo,
que siempre lleva guiando
por el sitio al Instrumento;
siempre lo lleva delante
como lazarillo al ciego;
otras veces le hará saber
lo que nadie está sabiendo.

Estos son los que Dios coge
para hacer al hombre bueno,
que el hombre les da maltrato
porque a Dios no lo está viendo.

Dijo uno:

No lo ve porque él no está enfermo
y cree que su materia nunca quedará durmiendo,
en el Sueño de la muerte,
que es resurrección en Cielo,
o ya no cree lo peor:
Tener el Sueño sin Dios.

Desperté, oí:

Cada vez que Dios te explica,
sirve para el bueno y el malo.

El bueno ve su sufrir
y puede ir comparando.

Comparando y a la vez
al cristiano enseñando.

Te habla de tres sufrir,
y el más grande el del Prójimo.

El más grande dice Aquí,
porque Dios te elige a ti
para llevar al enfermo
la Paz que Él te da Aquí.

Es grande sufrir, sufrir,
que el sufrir te venga a ti.

Pero es sufrir mayor
el sufrir que no está en ti.

Éste es el que Dios premia,
trayendo su espíritu Aquí
y volviendo a la materia.

El sufrir que vas buscando
es para quitar sufrir,
para ir Gloria llenando.

Éstos son lo que en el Prójimo,
a Dios sienten respirando.

Porque Dios espera allí
cuando tú vas consolando.


***

Libro 2 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo II - Pag. 170-171-172-173

domingo, 29 de julio de 2012

Tomar el Mensaje en comedia de tres actos

En Sueño Profético decían:

Si los Discípulos hubieran tenido amistad con quien no quería amistad con el Maestro, entonces no hubiera sido un Judas, sino doce Judas. Dios sabía el que acudía donde Él, pero para publicar sus secretos. Secretos que más tarde no eran secretos, serían mandatos. Pero este Dios con Poder Infinito, no obliga, pero al final decide. Judas decidió el suicidio cuando vio que el hombre ya no podía ayudarle al mal que él había hecho, mal que hizo porque no amó. Cuando amas, no puedes colaborar a que maltraten aquello que tú amas; y sí colaboras cuando “dices” que amas.  

Desperté, oí:

En lo material no puedes trabajar con dos industriales que trabajen con la misma mercancía: uno que la dé por buena y efectivamente lo es, y otro que la pise diciendo que es falsa. Esto es incompatible.

Pues cómo quieres tener unión con el Profeta, que es la Palabra de Dios Diciendo, y luego tener unión con el que no quiera saber ni oír su Mensaje.

Esto no es perdonar, esto es tomar el Mensaje en comedia de tres actos: un acto para Dios, y los dos siguientes para el hombre.
 
Este acto es un regalo que le hacen, por lástima, a Dios.

Discípulo de Dios es para calcar lo que dice el Maestro.

Dios escogió a sus Discípulos para que en el resto del mundo, donde Él no hablara, Lo conocieran.

Si a Dios amas, oyes su Mensaje. Y si Lo oyes, tú no permites que le cambien Palabra.

Dios permite, y tú aceptas lo que Dios manda.

Permitir para Dios, y obediencia para ti.

Estos espíritus son al servicio de Dios.


***

Libro 10 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo I - Pag. 148-149

martes, 29 de mayo de 2012

A las tres de la tarde

En Sueño Profético hablaban los Discípulos de Dios Hombre, de casos ocurridos yendo con el Maestro.

Dijo Pedro:

Un día, estábamos todos reunidos esperando que nos mandara a cada uno al sitio que Él mejor viera íbamos a hacer el cometido que nos encomendara. Yo, mi suerte fue ir con Él.

Pasando por la casa de unos que tenían fama –y así lo era– de adorar al Maestro, salió una mujer y dijo:

   –Maestro, ¿qué haría yo para que mi marido y su madre Te conocieran? Pues sé, que al conocerte, te amarán.

Contestó el Maestro:

   –Mujer, ya has hecho todo. Tú me amas, y me dices que qué harías para que me conocieran. Pues con decírmelo, ya me conocen. Cuando llegues a tu casa, te esperarán en la puerta y te dirán que ya me conocen, porque mi Padre ha oído tu súplica, y en estos momentos ellos también me están viendo. Cuando llegues, pregunta la hora en la que me vieron, y verás es esta misma.

Desperté, oí:

Dios Padre hizo
que Dios Hijo llegara a su casa
a la misma hora
que ella lo estaba viendo.

Llegó el Maestro con Pedro
y contaron lo ocurrido.

La mujer, al día siguiente,
fue en busca del Maestro
con lágrimas en los ojos,
pero no de sufrimiento.

¡En la puerta me esperaban,
también llorando y contentos!

Estas fueron las palabras:
¡He conocido al Maestro!
Serían las tres de la tarde,
y se me entró un Hombre dentro,
y me dijo: “Yo soy Dios,
al que le llaman Maestro”
.

Quise ir hasta la puerta,
por ver cómo fue aquello,
pues dentro ya de la alcoba
se iba desapareciendo.

Ella amaba tanto a Dios
y le pedía en silencio
que su marido y su madre
conocieran al Maestro.

Las tres de la tarde eran,
cuando lo estaban "tos" viendo.

En esta casa entró la Paz
que el Padre mandó del Cielo.

***

Libro 3 - La Palabra del Creador - Tomo I - Pag. 200-201

viernes, 9 de diciembre de 2011

Copia del número uno y busca al número tres - Libro 6 - Dios Manda en Su Gloria Que Enseñen - Tomo I - Pag.


En sueño Profético decía uno:

Yo un día vi y oí a tres hombres hablar y discutir. Uno hablaba del Amor a Dios y su Existencia; otro, de que no lo amaba; y el tercero, que qué haría para ser como el primero.

Dijo el que amaba:

Lástima me da el pensar
el que vive y no ama,
porque vivir sin amar,
tropezarás en el mundo
con mucha dificultad,
dificultad que tú pones
porque te falta el amar.

En cambio, si a Dios Lo tienes
presente en cualquier lugar,
no tendrás dificultades,
porque Dios te las quita ya,
una vez que tú Lo ames.

Dijo el que no Lo amaba:

Yo si no Lo amo es
porque yo le he "pedio"
muchas cosas en mi vida,
y ninguna me ha "concedio".

Parece vivo mejor
cuando nada yo le pido.
Así vivimos, sin Dios,
todos los amigos míos.

Ya salió hablando el tercero, y el que quería amar:

Pues yo, ya, en este momento,
no me retiro de ti;
y me tienes que ir riñendo
cuando veas que haga algo
que a Dios Lo vaya ofendiendo.

Siempre he vivido con personas
que de Dios nunca me han "hablao".
Pero ahora te repito
que no me voy de tu "lao".

¡Cuánto le pedía a Dios
que me acercara a su "lao"!

Desperté, oí:

¡Cuánto puede hacer al hombre,
aquél que mucho a Dios ama!

Este primero habló
con la fuerza del que ama,
que a “tos” les mete este Amor
con el fuego en sus palabras.

Los dos se hicieron un fuerte
de defender a este Dios.

Y al que a Dios ofendía,
pidió perdón a los dos,
y lágrimas le caían,
y también se convirtió.

Los tres se marcharon juntos,
hablando sólo de Dios.

Copia del número uno,
busca al número tres,
que si amas como éstos,
incrédulos no se ven.

Dios quiere que uno quiera
y a muchos enseñe a amar.

Pues amar sin enseñanza,
más bien puedes retirar.


***

miércoles, 1 de junio de 2011

Tres Dones - Libro 4 - Te Habla el Profeta - Tomo I - Pag. 154-155


En Sueño Profético decían:

Hay quien peca por falta de Paciencia. Hay quien se hace malo por falta de Paciencia. Y hay quien intercede con esta Gloria, por practicar la Paciencia.

La Paciencia va siguiendo a la violencia; y el Premio de Dios, a la Paciencia.

La Paciencia da nota de valentía. La Paciencia es amiga de la Paz.

Si no tienes Paciencia y Constancia, aunque a Dios ames, Dios no te elige.

Dijo uno:

Tienes que amar, y este amar irlo aumentando, y ya viene la Paz, la Paciencia y la Constancia.

Estos tres dones son imprescindibles para el Amor. Estos tres, son los que escoltan al Amor de Dios.

La Paz desbarata la guerra que le pone el que no ama.

La Paciencia aburre al que a Dios no quiere.

La Constancia deja por embustero al que calumnió al Elegido, y ya triunfo te viene.

A la Paciencia le empujan miles de espíritus para que brote la guerra.

Mayoría de los sufrimientos que el hombre tiene, son por no usar la Paciencia.

La Paz está después de la Paciencia, pero la Paciencia le da preferencia a la Paz, que es la que ven todos.

Siempre que veas Paz, piensa: Aquí reina la Paciencia que el Grande Amor nombró.

Desperté, oí:

Todo va siguiendo a Dios:

Primero: quieres amar.

Segundo: Dios que te deja.

Y ya sin decir escalas,
te va creciendo el Amor,
y se aposenta la Paz,
que la Paciencia la llama.

Ya siguen sin separarse
la Paciencia y la Constancia.

Esto es lo que le falta
a aquél que malo no es,
pero que Dios no le manda.

Porque si faltan estos dones,
no es completa la Baraja.

Y la Baraja de Dios,
tiene que ser la que gana.

Que Dios baraja a su aire,
sabiendo premiar la carta.


***

martes, 24 de mayo de 2011

Tres formas de decir a Dios: "Señor, yo te quiero" - Libro 2 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo I - Pag. 161-162-163


En Sueño Profético decían:

Hay tres formas de decir a Dios: "Señor, yo te quiero"; este "Te Quiero" se demuestra deseando, buscando y adorando; cuando así lo demuestres, ya obedeces y reverencias. A todo esto te lleva el Amor. A Dios no puedes decirle que amas si no buscas. A Dios no puedes decirle que obedeces cuando no cumples sus Palabras; y no puedes pedirle su Reino, porque Allí tienes que vivir Gloria, y Gloria es vivir sus Palabras.

Dijo la Voz de Dios en un espíritu de su Gloria:

Cuando a Dios Lo vieron los hombres de Hombre, esto se cundió, y el que sentía Amor Divino Lo buscaba. Cuando Lo veía y oía, ya iba cundiendo su Presencia y sus Palabras; ya iba hablando del Maestro, como el hombre Le decía.

Dijo otro:

También Le decían el Hijo del Hombre; a veces se oía Rabino; Mesías se oía menos; El Salvador de los Hombres, esto mucho. Pero su Firma era Maestro.

María, a la que conocían como Madre, era la que oían decirle: Jesús. Este Jesús se oía a veces con gozo, a veces con pena, según su pensar, y según sus palabras oídas en boca del que no Lo quería. Pues a Éste que era Dios, el que más Lo buscaba, más Lo quería.

Desperté, oí:

No hace falta pensar mucho,
que si no buscas no quieres.

No se puede dar razón,
donde la razón no lleven.

Si pones comparaciones,
verás que todo se busca,
porque tú aquello quieres.

Si no buscas no deseas,
cuando sea este buscar
para todo aquél que quiera.

Que quiera de querer ir
y que Quiera porque quiera.

Con este último querer,
no hay hombre que se detenga.

Y cuando llegue al Querer,
entonces da reverencia.

No puedes decir, yo Quiero,
sin querer ir a este Quiero.

Pues el Maestro sabía
que el “Querer”, a Él seguía.

Aprende estas tres formas
y encabeza con el “Quiero”.

Porque no puedes querer
el “Querer”, sin el queriendo.


***

sábado, 23 de abril de 2011

Tres grupos - Libro 10 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo I - Pag. 69-70


En Sueño Profético vi un llano, y en aquel llano había tres grupos de gente. En el grupo del centro estaban sentados, y Dios Hijo de pie hablando; el grupo de la derecha venía hacía donde estaba Dios; y en el grupo de la izquierda estaban de espaldas.

Dijo uno señalando a los de en medio:

“Éstos son los que oyen la Palabra de Dios y Lo contemplan. Y éstos –señalando a los de la derecha–, son pecadores que vienen buscando al Salvador de los hombres. Y ya, éstos de la izquierda, son los que vuelven la espalda a Dios y luchan para que todos la vuelvan; a éstos Dios los deja un tiempo y luego es Dios el que los retira”.

“Estos es: Gloria, en medio; Purgatorio, en la derecha; y camino de la condenación, en la izquierda”.

“Dios se comunica para que sólo haya un grupo, que este grupo es el de en medio. Sus Palabras sientan en el grupo de en medio, e impide con su Amor que pasen al de la izquierda”.

Desperté, oí:

En esta Comunicación ve el hombre claro para qué quiere Dios que sea publicada su Comunicación.

Todo lo que te acerque a Dios, debe practicarse.

Pero cuando Dios habla, debe escucharse sin recelo ni maldad.

El que dice: “Dios habla en mí”, ya te dice: “yo no soy”.

Esta palabra “no soy”, lleva un sello de humildad.

Cuando las palabras son del hombre, si puedes, las robas.

Las robas y desprecias al dueño diciendo que son tuyas.

Las Palabras de Dios, el que las comunica reverencia al Dueño de estas Palabras y sube al patíbulo diciendo: “Son Palabras no mías, son Palabras de Dios dichas por mí”.

Al que Dios le habla, no le deja que éste diga: “hablo yo”.

Dios ama al hombre, pero Dios no deja que el hombre haga de Dios.


***

sábado, 25 de diciembre de 2010

Tres puntos - Libro 5 - Dios Comunica y Da Nombres - Tomo I - Pag. 3-4-5


En Sueño Profético hablaban del Amor:

Dijo uno:

El Amor es exigente. El Amor tiene tres puntos imprescindibles para el que ama: primero, ansiedad de buscar; segundo, obediencia al amado; y tercero, no callar este Amor que nunca puedes decir: “Yo, ya bastante estoy amando”.

Dijo otro:

Aquí, todos los que estamos, podemos hablar del Amor, porque el Amor, Aquí, a todos nos ha juntado. Voy a enumerar unos cuantos: Teresa de Ávila, Juan de la Cruz, Juan de Dios, Catalina de Siena, Tomás de Aquino, Agustín de Mónica, Álvaro, Francisco de Asís, Juan Bosco, Domingo de Guzmán y Profetas del Antiguo Testamento, Profetas que comunicaron la Venida del Salvador.

Éste mismo dijo:

Pero que siga Teresa hablando del grande Amor:

Yo diría que los tres puntos
son tan sólo uno en dos.

Que hablando con grande fuerza,
te viene olvido “pa” “to”.

Este Amor ya se encarga
de que pierdas la razón,
y no encuentres bienestar
sino contemplando a Dios.

Luego, este Amor te dice
que no hay nada mejor
que vivir ya contemplando
a la orden de tu Dios,
aunque te digan palabras
como las que oía yo.

Por la boca del hombre,
lo malo, “to” lo hice yo:
Fui libertina en pecados
del hombre que amaba a Dios,
porque éste se paraba
“pa” que le contara yo.

Me acusaron de pecado
hasta con mis compañeras.

Decían que el demonio hablaba
cuando yo sola en mi celda
me hacía señales
para parecer yo buena;
que no tenía obediencia
y me salí del convento
para inventar una comedia.

Pues todo esto soporté,
y alegría era mi pena.

¿Qué importancia tiene esto,
cuando tú a Dios Lo sientas?

Desperté, oí:

Yo creo que el que no ama,
tiene siempre las palabras
de insulto para este Dios.

Yo creo que la obediencia
te viene con el Amor.

Yo creo que si tú amas,
no puedes ofender a Dios.

El Amor a Dios te exige,
un exigir con razón,
un exigir que te lleva
por el Camino de Dios.

Todos los caminos tienen
llano, monte, barranco,
espinas, fragancia, cansancio,
y final, decir a Dios:
“Éste no era mi camino,
mi Camino era el Amor,
Amor con tanta locura,
que aún no Le he dicho a Dios”.

TERESA DE ÁVILA


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lunes, 9 de agosto de 2010

Tres medidas - Libro 11 - Te Habla el Profeta - Tomo II - Pag. 83-84


En Sueño Profético decían:

El Amor de Dios tiene varias escalas de medidas; está la que algo le falta para llenarse, está la que el Amor al filo llega, y está la que llenas sin medir y el rebose sale fuera. Es comparar con venero que agua arriba no vieras, era venero con agua pero que al filo no llega, y ya pasa el caminante sin deseo de beberla. Dijo uno: yo sigo la explicación: si el venero rebosara, el caminante bebía por deseo que Dios mandara; éste es el rebosar de la medida de Amor que Dios manda porque amas, amas sin pensar rebose y sin pensar en medida que el rebose hiciera falta, amas porque necesitas que todos beban el agua para que vivan Amor, para que rebose vaya, y vayan todos bebiendo de rebose de palabras. Pero para que rebose, tienes que echar sin mirarla, pues si miras la medida, siempre justa echas agua porque te viene el pensar, ya está bien la medida aunque tenga la mitad, otros la tienen vacía, y si yo quiero llenarla, con el pensar no es vacía.

Desperté, oí:

Tres medidas te han nombrado para medir este Amor.

Si sientes Amor con llamas, una te sirve, dos no.

Te sirve la del rebose que vas despertando sed.

Te sirve porque Dios manda cuando tu medida ve.

Y ve que el agua rebosa y otro la puede beber.

Para llenar la medida tiene que echar sin mirar.

Y echando siempre lo mismo, Constancia, Amor, Caridad, rebose llegará al filo.

Pero haz que llenen más y Dios ya te da destino.


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jueves, 24 de junio de 2010

Tres Espíritus - Libro 12 - Dios Comunica y Da Nombres - Tomo II - Pag. 77-78-79


En Sueño Profético hablaba Tomás de Aquino, Catalina de Siena, y Domingo de Guzmán. Hablaban los tres, como si uno pensara y los tres contestaran en un acuerdo. Dijo Domingo:

El hombre debía de exigir al que Aquí viene, respondiera a las preguntas que le hiciera él para aprender y poder hablar con naturalidad de este Vivir de Gloria. Ya dijo Tomás:

Si en una universidad dijera algún alumno: yo oigo, y lo creo, a una persona que Dios a diario la lleva a su Gloria y le habla para que enseñe en la Tierra lo que el hombre ocultar quiere. La reacción sería tal alboroto, que me atrevería a decir que le prohibirían el seguir hablando, y amenaza para expulsarlo. Por eso, tiene que ser dar por todas las partes del Mundo la noticia de este Mensaje viviendo. Dios es el mismo, y sus Palabras son sin cambio. Dios, que ayer habló, hoy habla, y mañana tiene que hablar para que ese Mundo material viva al aliento de las Palabras del Creador. Domingo, ya se oye hablar:

Era, para que desde que Dios vivió Hombre, el hombre, a lo que oyera de Dios dijera, AMEN, cuando la conducta del Comunicante fuera cumpliendo las Leyes de Dios, más en el Prójimo que en ti mismo, para imitar más a la Vida que Dios vivió de Hombre. Es Catalina de Siena, la que el Arrobo termina antes de quedar despierta:

Es más Amor con más fuerza, el redoblar las Palabras cuando llegas a la Tierra. Es más verdad el que grite: Dios me arroba para enseñar a que eduques a la materia al Mandar de este Mandar; después que quedes sin carne, la disculpa no te va.

Desperté, oí:

La Fuerza de Dios se ve cuando lean este Mensaje y tú lo quieras escuchar.

¡Qué Palabras dichas en Gloria por tres Espíritus que sus nombres ahí se nombran!

Se nombran dando Enseñanza y han quedado en la Historia.

Pero que alguien refiera de Catalina de Siena.

Si puedes el referir, de antes de verla muerta.

Pero una vez que murió, da risa el hablar de ella.

Bien dice Tomás de Aquino, la reacción de la universidad en uno de sus alumnos.

En uno que su contacto tuviera con el que Dios trae Aquí.

Ya Domingo de Guzmán, no pide Perdón a Dios por el que el predicar lo hace en contra de Dios.

Si predicas las Palabras que Dios dejó ahí en la Tierra, busca las que mande hoy, que es hierba segada o en siembra.

Siendo la misma semilla, más fuerza tiene la siembra.

TOMÁS, DOMINGO, y CATALINA DE SIENA


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lunes, 31 de mayo de 2010

Tres formas de nombrar a Dios - Libro 4 - Te Habla el Profeta - Tomo I - Pag. 146-147


En Sueño Profético decían:

"Hay tres formas de nombrar a Dios: Primera, yo Amo a Dios; Segunda, yo creo en Dios y tercera yo no creo en Dios. El primero mide todo con la medida del Amor, tiene siempre deseos de saber de Dios porque cree que Amándolo tanto como lo Ama si encuentra quien le diga yo veo a Dios y me habla, lo va a Amar más todavía; este está dispuesto a Amar tanto como el que más Ame. Ahora viene el que cree en Dios: éste cree y al creer ya sabe el Poder de Dios, éste mayoría no quiere saber de Dios, creen y saben que hay, pero no precisan sus noticias; la noticia se busca cuando se Ama porque el Amor te empuja a saber de tu Amado. Este "Tú" es de todo el que a Dios Ame, porque este "Tú" es Dios. Este único Dios lo mismo Ama al chico, al grande, al potentado que al humilde. Ya describimos al que no cree en Dios; este nunca buscará su Palabra, no puedes buscar donde sabes no hay, pero sí puedes encontrar sin buscar y ya no crees, ya Amas. Amando crees y si crees no Amas, hay más en esta Gloria que no creyeron y luego amaron que creyeron sólo".

Desperté, oí:

Si tienes que poner uno que te guarde la despensa, procura que éste nunca tenga apetito.

Si grande apetito tiene siempre, difícil será no pruebe nada.

Si Ama, busca, si cree, no busca porque creer le basta.

El que no cree en Dios puede Amar aunque nunca haya creído.

Únete con el que Ama, retírate del que cree y busca al que nunca creyó por culpa del que no Ama.

Amar es el mejor caudal que puedes encontrar. Creer ya no es caudal.

Y no creer puede que encuentres el caudal que no supiste ver.

Ama como Dios te Manda, aunque sea por Amor a Él.


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