Mostrando entradas con la etiqueta Mal. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Mal. Mostrar todas las entradas

jueves, 9 de julio de 2026

El hombre quiere vivir con el bien y con el mal

En Sueño Profético decían:

Asegura y quedará escrito que hay actuaciones que son de espíritus diabólicos para quitar el Mando que Dios da. Estos espíritus malos hacen más daño en los que no son tan malos, y muchas veces atormentan a los que son buenos, a los que hacen viviente la Palabra de Dios y la viven en actuación, y van contagiando con sus obras.

Dijo uno:

El hombre no cree en el contacto que pueden tener estos espíritus que pertenecen al destierro, que Dios le dio el nombre de Infierno. Estos espíritus persiguen al que no quiere pecado ofreciéndole mercancía fácil para que sea aceptada y ya peque o quede condenado.

Es en estos momentos últimos cuando quieren hacer más daño pero Dios, infinito en Sabiduría, va guiando y echando de su Camino el mando que da el espíritu de Satanás. Si el hombre quisiera conocer sus actuaciones las conocía, porque la actuación del pecado no se puede confundir con la actuación de Dios. Dios es actuación de cordero, y el pecado es actuación de lobo devorando, de serpiente venenosa que hace daño al mirar.

El que Dios prepara para que enseñe en la vida material conoce y persigue al espíritu que hace daño a Dios.

Desperté, oí:

De cuantas maneras han querido los demonios quitar en Esto la Paz.

Que si haces memoria y recuento pasas del centenar.

Del centenar de hechos que ahí se puedan contar, que luego están los que no hacen presencia para que no conozcas el mal.

Como los miles de insectos y microbios queriéndote devorar, que no los ves al mirar.

El hombre quiere vivir con el bien y con el mal, y no piensa que Dios tiene una Gloria donde jamás entrará el que su Voz no la oiga.

Que oírla es cumplir lo que Dios, desde su Gloria, manda que el hombre escriba. 

Desde los diez Mandamientos hasta este decir de Aquí.

***

Libro 69 - Dios No Quiere, Permite - Tomo VIII 

sábado, 28 de marzo de 2026

El mal que se ve en el cementerio

En Sueño Profético se vieron unos cipreses de lejos y, de momento, se cambió la Visión y se vio una baranda y una puerta grande. Había mucha gente que llevaba flores a los cuerpos que estaban enterrados. Unos tenían cara de tristeza, y otros de alegría, porque después de morir el cuerpo recibieron una gran herencia.

Ya dijo uno que estaba en la puerta y no quería entrar:

     – Yo paso mal rato cuando llegan estos días de ver al que se murió, pues muchos no se acuerdan de él y cuando llega esta fecha obligan a los ojos a que salgan lágrimas. Esto que estoy contando lo hacía mi madre cuando murió mi padre. Pues mi madre no nombraba ni una sola vez al día la vida de mi padre. Ella decía que era bueno pero que con cariño no la cuidaba, que más la miraban los que tenía trabajando con él. Pues enfermó mi padre de pulmón y ella iba, todos los días, a la Ermita y me decía:

     – Padre ya no tiene cura, y yo Le pido a Dios que si no tiene curación que no esté mucho tiempo.

Cuando yo le oía estas palabras le decía: 

    – Madre, ese pedir no me gusta, porque eso es despedir al padre de tus hijos. Él ha sido serio pero nunca nos ha faltado nada, y a ti no te dejaba ni que trabajaras.

Pues después de muerto no faltaba la corona de flores en el cementerio, que esto a mí me ponía el cuerpo malo porque las risas no faltaban. Yo dejé unos escritos que decían que si yo moría antes que mi madre que se olvidara de que yo estaba allí muerto, que lo que no hace en vida que no lo haga cuando esté el cuerpo muerto, que ya es traje sucio y roto. Ya diré por qué dice mi espíritu estas palabras:

Desperté, oí:

Mandan quede dictado el comportamiento que mi madre tuvo después de morir mi padre:

No llegó a los ocho días cuando ya se iba con sus amigas y a media noche se presentaba contando en las fiestas que había estado. Pues cuando llegaba decía estas palabras:

    – Hijos, yo os quiero, pero tengo que vivir las alegrías que no he vivido cuando vivía padre.

Cuando yo oía esto, ya para mí no era mi madre.

Mi padre era serio pero si nos poníamos a su lado contando cosas de nuestros amigos nos daba un abrazo y nos decía:

“Pedirme lo que os haga falta con cariño, y que os vea madre para que aprenda”.

Pues con estas palabras se veía su interior por fuera.

Este Mensaje dice el mal que se ve en el cementerio cuidando al cuerpo que ya está muerto.

Que la mayoría lo recuerdan una vez al año.

Que a este sitio así lo llaman en la Gloria:

Cementerio, armario triste donde guardan el traje que ya no sirve.

Mandan en la Gloria que se cundan los Libros y las cintas con los Mensajes en canción, que Esto es Palabra de Dios.

Que estas Palabras son para todos los hombres: para los ricos y para los pobres, también para colegios de párvulos y para grandes profesores.

***

Libro 70 - Dios Manda En Su Gloria Que Enseñen - Tomo X 

martes, 30 de julio de 2024

Busca al que mal anda

En Sueño Profético decían:

Si quieres lo que perdiste, lo buscas. Y si lo encuentras, le aumentas el valor y tu cara alegras.

Dijo uno:

Esta Enseñanza sale de la Gloria. Los Ángeles cantan y salen a recibir a aquél que llama porque estuvo perdido y sus ruegos Aquí llegaban, porque quería encontrar lo que perdido estaba.

Esta es la Enseñanza de Dios: Buscar al que mal anda y quitárselo al Demonio de sus diabólicas garras. Dios se hizo hombre más por el pecador que por el justo. El justo luego lo tenía en su Gloria, pero el pecador, si no lo buscaba, cada vez tendría más fuerza el pecado en él y no entraría en su Gloria. Él los buscaba y les dejaba la Libertad para que despreciaran su Reino o para que lloraran por haber pecado y por haber sido buscados por Dios.

Desperté, oí:

Si buscas al pecador te servirá de alegría si le ves llanto por Dios.

Qué Enseñanzas da esta Gloria, que te quita los sufrimientos que te pone esa Tierra cuando no miras al Cielo.

Debería aprender el hombre a no pecar y a quitar al que en pecado cayera.

Y ya seguía los pasos de aquel hombre, que era Dios, y que por el hombre bajó a la Tierra.

***

Libro 69 - Dios No Quiere, Permite - Tomo VIII

miércoles, 3 de julio de 2024

El Espíritu del mal

En Sueño Profético decían:

El Espíritu del mal irá siempre detrás del que más te sirva, para retirarlo o para que escandalice con su forma de presentación y palabras que no van cuando están entregados a este Mando.

El Espíritu del mal retira a los que te sirven, para satisfacción de los que pudieron y no quisieron ayudar a cundir este Mensaje Vivo.

El que se retire, si vive en el cuerpo, no tiene disculpa. Porque su cuerpo es la ropa del espíritu. La ropa no puede mandarle al cuerpo, pero el cuerpo a la ropa si. Sí puede darle mando y también desprecio.

Dijo uno:

No puedes vivir tranquilo si de verdad a Dios quieres, abandonando su Camino y cogiendo el de los hombres.

Desperté, oí:

Si el camino del hombre

lo vives sin el de Dios,

vives muerto.

Y a nada bueno te lleva,

y te encuentras amarrado

sin cordeles y sin cadenas.

Poder acudir

y no acudir con disculpa,

es querer engañar a Dios,

en el Cielo y en la Tierra,

que está presente en Espíritu.

Piensa que intentarán retirarte

si puedes servir a Dios

sin que te castigue nadie.

Si el hombre

con el engaño te retira,

mira al Cielo y pide ayuda.

¡Señor,

que no me falten las fuerzas

para seguir tus Pasos,

y que el cansancio me tema!

Si tus Fuerzas en mí aumentan,

ni cansancio ni disculpa se presentan.

***

Libro 22 - Investigaciones a la Verdad - Tomo III - C7

jueves, 18 de abril de 2024

Si he hecho mal, demuéstramelo

En Sueño Profético hablaban del espíritu y de la carne. Decían:

El que más te obedezca, más te busque y más ponga en tus manos sus alegrías y sufrimientos, más cree en esta Vida y que Mando te da el Cielo.

No dice verdad el que dice que te cree poniendo delante muralla para ocultar lo que hay detrás de la muralla.

Si tus palabras no son recibidas con actuación, que no te pidan ruegos, porque el negar y el pedir es a Dios a quien se lo hacen, por ser tú un Instrumento.        

Palabra que salga de ti, ya ha ido del Cielo, cuando sea para que participe el espíritu.

Cuando es musaraña de la Tierra, sin trascendencia para el espíritu, el mando puede ser de cualquiera: niño que vistes de blanco, amarillo o de color hierba. ¡Qué más le da al niño vestir como la madre quiera!

Que esto no le pasa al espíritu. En cambio, en la acción del niño del que tiene aquí contacto, si la madre quiere al hijo, a éste le deja el Mando.

Desperté, oí:

Los que poco creían en Dios Padre, cuando vieron que a Dios Hijo Lo clavaron, menos creyeron.

Los que mucho creían y mucho amaban, más Lo creyeron cuando vieron la actuación de Dios y la actuación del hombre.

El hombre Le pega, y Dios responde:

“Si no he hecho nada malo, ¿por qué Me pegas? Y si he hecho mal, demuéstramelo”.

Ya con estas Palabras, aunque no creían, veían a Dios.

No hay quien reciba golpes y esté dándote el perdón.

Que esto es lo que hace el Elegido, por ser el Mando de Dios.

***

Libro 40 - Dios Manda En Su Gloria que Enseñen - Tomo VI - C7

jueves, 8 de febrero de 2024

Señor, lo que yo haga mal, dímelo

En Sueño Profético decían:

Se ve más aquí que actúa Dios por la aceptación que el Elegido le tiene a todo lo que le llega. Que cuando le llega pone este pensar: “¿Quién soy yo para querer que hagan las cosas como las hago yo? Si Dios las quiere o las permite, pues igual hago yo. Señor, lo que yo haga mal, dímelo”.  

Dijo un espíritu de la Gloria:

Este pensar del Elegido, si lo pensaran, verían que es más verdad que Esto no es de la Tierra. ¿Quién puede decir “a mí Dios me dice lo que yo pienso”?

Desperté, oí:

Haciendo tu mando, que el mando no es tuyo, que es Mando de Dios, puedes apartar sufrimientos y pensar en Dios.

Y ya, este pensar te hace que vivas con cuerpo ahí, y con espíritu Aquí.

Tu sufrir es por querer que los que estén cerca de este Caso, de valor Divino, sean conocidos por llevar tu compaña en persona, en memoria y en palabras.

Si estudiaran estos Mensajes, verían el Permitir de Dios y la fuerza del mal.

Repetían mucho que no es creíble que el Poder de Dios tenga que estar detrás del hombre para darle un bien.

***

Libro 47 - Dios No Quiere, Permite - Tomo VI - C6