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sábado, 9 de septiembre de 2023

Estos Mensajes llevan el sello de la Vida Eterna

En Sueño Profético hacían preguntas y daban respuestas. Las preguntas eran diciendo que cómo no cogían Esto la Jerarquía de la Iglesia y presentaba todo lo que aquí había dictado por la Gloria y formaba gran Escándalo.

A esto contestaba un espíritu que cuando vivió con cuerpo tuvo Visiones de santos que en la Tierra eran conocidos, y decía:

“Yo tuve apariciones en una casa de campo donde vivían mis padres. Mi Fe me ayudaba a vivir. Yo estuve enfermo, sin esperanzas de curación. El medicamento lo ponía en mi cuerpo con el nombre de Dios en mi boca. Sané a los dos años, pero ya Visiones no tuve. Contaba lo que veía con gran resplandor aunque la habitación estuviera a oscuras. Esto, siendo verdad, no pude justificarlo como se pueden justificar estos arrobos que aquí Dios manda dictar. Aquí, con leer un Libro, ya estas viendo la Verdad. Hay Mensajes para teólogos y grandes universitarios. Todo lo que en la Gloria dictan se puede comprobar. Y también se puede comprobar que como este Caso no hay otro igual. De todo lo que hay escrito no se puede retirar ninguna frase, porque nada está mal hecho. Los Libros presentan lo que nadie ha presentado. El dudar de Esto, es vivir en pecado. Han pasado ya más de 41 años sin que falte un día el arrobo. Esto es Enseñanza para el espíritu. Y esta Enseñanza quedará en archivos. Personas de grandes carreras no podrán decir que Esto no es Verdad, porque estos Mensajes llevan el sello de la Vida Eterna”.

Desperté, oí:

¡Qué defensa más grande manda Dios al decir que este Caso hoy es único!

Esto lo dicen de palabras, pero luego se puede demostrar presentando los Libros con toda clase de temas.

Da Paz el poder presentar todo lo que en el arrobo Dios manda que se diga.

Comparaban Esto, con apariciones de las que no se pueden presentar imágenes ni palabras. Decían que estos arrobos Dios mandaba que se publicaran.

Estos Mensajes en canción tienen gran justificación, porque es Mando de Dios.

Al oír estos Mensajes en alta voz tienes que decir: Señor, ¿qué hago yo para que Esto más se cunda?

Si piensas en esta Grandeza de Dios, se te quita el sueño y dices:

Señor, ¿qué hago yo para que más se cundan estos Mensajes?

En el Sueño decían, contestando a esta pregunta, que más no podía hacer el cuerpo del Elegido.

Al Sueño lo despidió el pedir curación para el enfermo.

Aquí se ve más el Poder de Dios por las pocas horas de sueño que tiene el Elegido, y por la alegría que nunca le falta.

Este pensamiento lleva siempre el Elegido:

¡No te enfades, Señor, por lo mucho que Te pido!

***

Libro 55 - Investigaciones a la Verdad - Tomo IX - C3

domingo, 26 de abril de 2020

El sello de Dios lo sabe el Amor

En Sueño Profético decían:

Se escandaliza el hombre de lo que hacen con el hombre, y no se escandalizan de lo que hacen con Dios.

Lucha el hombre por ser dueño de algo en la Tierra, y deja de ser dueño de un sitio que Dios le da en su Gloria.

El hombre debería despreciar en la Tierra todo lo que no llevara el sello de lo que Dios quisiera.

Que el sello de Dios lo sabe el Amor que por dentro de ti llevas.

No el amor de afuera. El amor de afuera puede que no esté por dentro, el de adentro sale por fuerza a fuera.

Este sentir no te exige, pero ya vivir no deja, y no puede dar quietud a aquel sentir que tú tengas.

El hombre sabe de todo, pero hace falta que aprenda que la muerte va consigo dentro de su misma materia.

Por eso, estos Mensajes, quiere el Cielo que se sepan, y que no queden ocultos como semilla sin siembra.

Desperté, oí:

Hablaban en la Gloria de la muerte,
con una normalidad
como el agua cae en la fuente.

En cambio no hablaban normal
que el hombre
de Dios no se acuerde.

Que no tenga en su presencia
lo que Dios manda que digan
cuando Él hace Visión
en algún cuerpo con vida.

Esto es falta de Amor
o de no creer en esta Vida.

La muerte escandaliza al hombre,
y de que no amen a Dios,
no se escandaliza el hombre.


***

Libro 22 - Investigaciones a la Verdad - Tomo III - C5

viernes, 13 de noviembre de 2015

El Sello de Dios

En Sueño Profético decían:

La Paz te la da Dios, y la intranquilidad viene de los espíritus que no están con Él. Es el Sello de Dios, la Paz.

Si una persona dijera que a Dios ve y que Dios le habla, y ésta no tuviera Paz ni calma, huye, que esto no viene de Dios.

Dijo Juan:

En el enfermo ves cuando es consolado por Dios o cuando es tentado por Luzbel.

Yo había veces que mis ojos veían tanto mal, en piernas, ojos y brazos (que esto es lo que más te hace que te sientas inválido)…

Todo es enfermedad, pero en algunas hay días que tienes ratos para poderte arreglar sin que nadie esté a tu lado.

Pues iba yo a algunas camas de estos que ya he nombrado, y el que tenía Paz, salía ya consolado.

¡Con cuanto amor me decían: “Juan, dame el brazo, que voy a probar contigo, para andar algunos pasos”!

Yo les miraba la cara, y les veía el dolor. Mas, pronto, decían: “¡No sigo!, pero no tengo dolor”.

Llegaba al que no veía, y si mis pasos oyó, otra vez oía: “Juan, hoy parece que veo mejor. Ayer veía unos bultos, y hoy me encuentro mejor, mejor porque noto en la sala los Pasos del mismo Dios. ¿Tú, me crees a mí esto, Juan, que te estoy diciendo yo?

Me acercaba al de los brazos, que a veces eran los dos: “Juan, hay veces que al llamar, vestido me encuentro yo, y atarme lo más difícil de la blusa o pantalón. ¡Pues pido por el que tenga muchos más males que yo!”.

Todos estos presenciados, eran consolados por Dios. Los que con Dios no estaban, ésos no refiero yo.

Desperté, oí:

Al enfermo que no amaba,
los espíritus se encargaban
de ponerlo en contra de Dios.
 
Hacían que más dolor sintiera
y que Dios allí no estuviera.

Yo no podía oír
cuando me insultaban a mí,
no por lo que me decían,
sino por lo que Dios sufría.

Intentaba acercarme siempre
en el nombre de Dios,
y pocos se me escapaban
sin que pidieran perdón.

Ya los limpiaba y cuidaba,
y les decía: ¿qué queréis?,
y a otro día se lo llevaba,
todo lo que me pedían.

Porque en la Paz y en el dolor
es donde a Dios se ve.

JUAN DE DIOS

***

Libro 5 - Dios Comunica y Da Nombres - Tomo I - C4

jueves, 20 de septiembre de 2012

Todo lo que va del Cielo tiene el mismo Sello

En Sueño Profético decían:

No hay Premio mayor, que poder saber de esta Gloria. El que desprecie este Premio, desprecia a Dios. El que no adora, no ama. Y el que ama, ya adora.

Hay palabras que dice el hombre, que se contradicen. Pongamos primero ésta: “Yo creo en Dios, y para mí Dios es lo primero”. ¿Cómo debería ser su reacción ante un Elegido por Dios?: cualquiera, menos la indiferencia. Y como cumplido para otro que esté oyendo desmerecer a este Lugar comparándolo con la falsedad de la Tierra, para quererle poner defectos, –que los defectos que ponen son los Dones que Dios le da–, ¿cómo decir estos hombres: “Yo amo a Dios”? No puedes decir a una madre, que la quieres, cuando no abras la puerta a su hijo que aún depende del mayor por ser niño. Esto es lo que hace el hombre con Dios: Dios manda a su Hijo, y Lo mata el hombre, y dice el hombre, que quiere al Padre. Dios manda su Palabra, siempre dicha, para la Salvación del hombre: el hombre la desprecia y dice: ¡Dios mío!

Dice uno:

En esta actitud fue cuando Dios Hombre tuvo que descubrir, llamándoles: “Hipócritas, hombres peligrosos que guardáis veneno y engañáis al inocente, id adonde os conozcan, que os sacarán los ojos por ser vuestros mismos demonios”. Estas Palabras tuvo Dios Hijo que decirlas a los hipócritas y fariseos.

Desperté, oí:

Dios conocía, como Dios, a todos los hombres.

Los dejó en Libertad, y luego los clasificó cuando vio que querían destruir a Dios.

Hablaban del Padre llenos de hipocresía y apedreaban al Hijo.

Hacían adoración mirando al Cielo y preparaban los martirios para Él, que estaba en la Tierra, que era el mismo del Cielo.

¡Poco eran las Palabras que les decía el Maestro!

El que cree en Dios, no puede darle desprecio a las Palabras del Padre, que el mismo Dios decía en el suelo.

Todo lo que va del Cielo lo tienes que conocer por llevar su mismo Sello.

Yo te voy a describir, para que sepas conocerlo:

Aquel que veas del brazo del hambriento y del enfermo.


***

Libro 9 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo I - Pag. 176-177-178

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Sello de Dios - Libro 7 - Investigaciones a La Verdad - Tomo I - Pag. 30-31-32-33


En Sueño Profético decían:

¡Qué poco valor tiene lo material, y cuánto valor le da el hombre!
¡Qué corta es la vida material, y qué larga la da el hombre!
¡Qué sencillo es lo espiritual, y qué difícil lo pone el hombre!

No hay cosa más natural,
que te cuente de esta Gloria
el que traen para enseñar.

No le ves un aspaviento,
no le notas al contar
una cosa tan grandiosa,
que la pudieran pillar,
y ya sería diabólica.

Aquí tiene el hombre la prueba
de que estos Arrobos y Dictados
no pueden ser de cualquiera.

Que piense el literato
en esta Literatura.
Que piense el gran teólogo
en esta Teología.
Que piense el pecador
que pecó y ya no peca.
Que piense, el que pecando,
al oír al Profeta, deja.
Y ya, que piense el santo,
que santidad está viviendo,
y verá que estos Mensajes
bajan de Aquí, de este Cielo.

¿Cómo el hombre no ve
lo que dictan Aquí en el Cielo,
si tiene Sello de Dios,
para el malo y para el bueno?

Que el bueno, sufre después,
por el que nombró primero;
que el bueno da preferencia
para acarrear al Cielo.

Desperté, oí:

No tienes que buscar intérprete
que te pueda asegurar
que esto no es escrito del hombre,
que tú mismo lo verás.

Lo verás, cuando tú quieras saber
si Dios habla de verdad.

Lo verás, cuando tú pienses:
¡Culpa no tiene el Lugar!

Es más culpable el hombre
que después de él no amar,
quiere ponerle condena
al que amó antes de hablar.

Dios no elige, Dios no busca,
Dios no prefiere Lugar.

Dios, lo que siempre predica,
es siempre Palabra igual.

Ama a Dios antes que a nadie,
y al Prójimo, como a ti mismo.

Como el Prójimo es Dios,
por no faltar Dios allí,
es siempre estar Dios en ti,
tú en Dios.

Ama y Dios no te elige,
Dios lo que busca es Amor.

Amor que libre te deja,
Amor que antes Él te dio.

Elegido es Amor,
Amor que nunca faltó,
porque Dios coge el Lugar
que su Palabra aceptó.


***

lunes, 12 de septiembre de 2011

Sello de la Caridad - Libro 4 - Te Habla El Profeta - Tomo I - Pag. 152-153


En Sueño Profético decían:

Si amaras como debes, querrías como no quieres.

Si tus ojos todo lo miran con Amor, das Caridad sintiendo a Dios.

No hay sí mayor, si preguntaran si a Dios amas, que tu ayuda al que nada tiene. Aquí das el “Sí” gigante, sin que este “Sí” vea nadie, pero se ve en este Cielo.

Dijo uno:

Dios da el Sello de la Caridad al que Caridad hace y enseña. La Caridad es camino peñascoso, pero si vas con Dios es alfombra de plumas.

El que vive en el lamento del sufrir de espíritu o de carne, no tiene más remedio que amar a Dios, y Dios ya hace su Presentación.

La Caridad hecha por Amor a Dios y con propósito de Enseñanza, tiene máxima graduación.

En los Premios Divinos, quien vive la Caridad, viste con otro traje a la palabra que pudieran tomarla como ofensa por falta de Caridad.

Estas Palabras fueron dichas por el Maestro en distintos sitios:

El que falte a la Caridad, gana si niega mi Amistad. El que no tenga Caridad, nunca creerá en mi Padre ni Me amará a Mí. Y si no cree en mi Padre, que no Me busque a Mí.

Estas Palabras yo se las oí a Dios Hijo, hablando de la Caridad de Dios Padre.

Desperté, oí:

Si quieres que Dios te mande,
haz Caridad de Dios.

Si dices que eres cristiano,
os verán juntos a los dos,
cuando al enfermo te llegues.

Ya espera Dios y llama
al que su Caridad lleva.

Si a éste le preguntaran
que si a Dios del Cielo ama,
¡qué pregunta más absurda!
Si a Dios quieres,
ya estás viendo.

El que vive Caridad,
Dios ya le asigna su Premio.

Que aquél que tiene un sufrir,
lo busca para consuelo.

El que haga Caridad
amando a Dios del Cielo,
no preguntes si Lo ama,
porque ya ama al lamento.


***