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miércoles, 25 de septiembre de 2013

Tiempos de grande cosecha para el crimen y el pecado

En Sueño Profético decían:

Si el hombre pensara lo que es Dios, acudía a donde se enterara de que había algo sobrenatural. Y las preguntas las haría con miedo. Y al comprobar la verdad, ponía las rodillas en el suelo y su mirada en el Cielo. No podría mirar sin mandar arrepentimiento.

¡Esto sería querer el hombre saber del Cielo!

¿Cómo puede el hombre decir: “Yo a Dios quiero; y me llama una y más veces, y yo su Llamada desprecio; y en vez de ofrecer mi ayuda al que coge de Instrumento, no pregunto qué camino quiere Dios que el hombre coja en estos tiempos”?

Tiempos de grande cosecha para el crimen y el pecado, que el abono va en decir que nada es malo.

Dijo uno:

Esta palabra, dicha en hombres conocidos por doctores de talento, hacen un daño gigante y cunden al universo que los tiempos están cambiados con la palabra “progreso”.

Esto es el gran abono que el hombre echa a estos tiempos.

Desperté, oí:

¡Si el hombre pensara
la responsabilidad que tiene
el que puede certificar:
“esto es pecado y esto no”!

¡Esto no tiene tiempos
como el número del reloj!

Si los tiempos están cambiados,
quita el 8
y pon el 2 detrás del 7.

Y coge un jarro de veneno
y dáselo al que más quieres.

Y cuando llegue la muerte
a un ser que mucho quieras,
que no salga de tu casa.
Es tuyo y con él te quedas.

Doctores y cirujanos,
que hagan que el hombre dé el hijo
como lo da la mujer madre.

Que el niño se deje solo,
sin hablarle y sin ponerlo
en el suelo para que ande.

¿Cree el hombre,
que andaría y hablaría
si estuviera en un sitio
sin faltarle el alimento,
pero incomunicado?

¿Por qué el grande progreso
no empieza esto enseñando?

Se quitarían ruidos,
sufrimientos y trabajos.

¡Pero esto es imposible,
y hay que vivir
como Dios tiene mandado!


***

Libro 18 - Dios No Quiere, Permite - Tomo III - Pág. 175-176-177

miércoles, 17 de febrero de 2010

Buena Cosecha - Libro 23 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo IV - Pag, 231-232-233


En Sueño Profético se vio el campo y una voz dijo:

Este suelo de este campo, lo pasó Jesús cuando vivió de Hombre en la Tierra, y dio Enseñanza al que lo labraba, para que fuera cundiéndola.

Pasó Jesús con más de sus Discípulos, y había dos hombres labrando la tierra. Se paró Jesús y uno de ellos Le dice:

“Maestro, Te he estado llamando sin voz. Ha sido una llamada por dentro de mí, que es como yo acostumbro a Pedirte y a Consultarte. He estado a punto de discutir con éste, que llevamos la tierra a medias, pero el Cielo y el arado, Te han traído, encerrando mis palabras en mi boca.

El año anterior pusimos trabajo, y no fue buen año. No fue buen año de cosecha, pero sí de Paz y de salud. Mi mujer, que estaba enferma en cama más de un año, se puso buena, y ni mis hijos ni yo hemos hablado de pérdidas, ¡porque tuvimos ganancias! Desde entonces empecé a pedir: ¡Si el Maestro pasara cuando estemos labrando la tierra y Él la pisara, yo sé que el año será bueno!

Tan sólo estas palabras nos han hecho discutir, pero un discutir corto, porque Te vi venir”.

Poco habló el Maestro, y muy cundidas fueron sus Palabras. Todos oyeron del Maestro:

“Tú no Me conocías, pero Yo sabía que querías Conocerme.

Para todo Me llamabas, y siempre que mirabas al Cielo era dando gracias. Ni la enfermedad de tu mujer, ni el comportamiento de tu trabajo en la siembra, lo mal que te pagó, nunca tuviste una palabra, ni en tu Espíritu ni en tu lengua, de ofensa a mi Padre, que vive en Mí.

Cuenta que siempre tendrá esta tierra buena cosecha, y ya tu compañero hablará de Mí, como tú siempre Me has nombrado.


Y, Yéndose para el compañero que no se quitaba las manos de su cara, le dice:

Tendrás ya siempre en esta tierra buena cosecha, y Te dejo mi Perdón, porque tus manos Me lo han pedido.

Desperté, oí:

Cuando oyó estas Palabras se quitó las manos de la cara y dijo:

Maestro, yo no puedo Pagarte esto que me has dado.

“Ya Me pagas, con querer mi Perdón.

Ve contándolo donde te conocen, y a Mí no Me conocen. Y así aumentarás el pago”.



***