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martes, 5 de mayo de 2026

No queda muerto para Dios el que ahí con Él viva

En Sueño Profético vi mucha gente, y uno dijo:

Éstos son los muertos 
que sepultura ahí les dieron,
por que así los vieron: muertos.

Éstos son los que se nombran,
a veces, con mal recuerdo.

Éstos son los que no mueren,
porque así ellos quisieron.

Éstos son los que Dios manda,
los que ahí les dicen muertos.

Éstos son los que ven al vivo
y el vivo no los ve a ellos.

Éstos son los que quisieran
que el hombre fuera más bueno,
que a veces sirven de mofa
por el bien que ahí hicieron.

Éstos son los hombres santos
que llevan al cementerio 
como si estuvieran muertos
y ya no siguieran viviendo.

Éstos son los que ven llanto
en lo que no se remedia
por falta de a Dios amarlo,
que este llanto no sirve
para borrar los pecados. 

Otro dijo:

Yo creo que el hombre hace mal 
lo que debería hacer bien hecho, 
por creer que de verdad muere, 
por no creer en la continuidad de la vida.

Si el hombre creyera en la Gloria 
como cree en el entierro de la carne, 
el hombre probaría a ser más bueno, 
y puede que en esta prueba, 
ya viviera en lo cierto, 
en esta Vida de Dios, 
que aquí no se nombra muerto.

Desperté, oí:

No queda muerto para Dios
el que ahí con Él viva.

Es un camino que anda,
que se aleja de la vida.

Que se aleja de la vida,
dejando ahí el pasado
como el grano en la espiga.

Como el grano en la espiga,
que tuvo que estar sujeto
hasta que en la siega sirva.

Cuando ya el grano lo sacan,
entonces vive la vida.

Y ya recuerda a la espiga
como el que entra en la Gloria.

Éstos son los que ahí mueren
para pasar este camino,
que estrecho llega a la Gloria.

No digas muertos a los Vivos
que Viven en esta Gloria.

Porque Dios le dice muerto
al que desprecia su Gloria.   

***

Libro 8 - Dios No Quiere, Permite - Tomo I - C7 

martes, 1 de octubre de 2019

A Dios no lo tengas por Muerto

En Sueño Profético hablaban de Dios y del hombre, de la Humildad de Dios y de la importancia que se ponía el hombre.

Decían:

Cuando no puedan tapar más al que Dios trae a su Gloria y manda sus Palabras en él a la Tierra, entonces recordarán: “Yo lo tuve un día cerca”.

Unos lo recordarán con alegría, si creyeron en los Elegidos, en los Profetas, en lo que dejó Dios dicho: “Yo mandaré mi Espíritu”.

Lo que nos creen que Dios vive, aunque practiquen sus Palabras, éstos tendrán momentos de angustia, tendrán lucha de espíritu y carne. Y tiene, por fuerza, que venirles este pensar:

“Quiso darme su amistad y yo le cerré las puertas. Quiso hablarme de Palabras que no era dueña, que eran Palabras dichas por Dios para que ella al hombre las dijera, y me llené de odio y de soberbia ante esta intachable Verdad que tanto beneficio al hombre le deja”.

Desperté, oí:

¡Qué tranquilidad más grande
tiene que tener el espíritu
y el cuerpo del que diga:
“Yo creía y aún sigo al Instrumento”!

¡Si Palabras y acción se ve
que vienen del Padre Eterno!

Aquí no hace falta estudio
para poder comprenderlo.

Lo que exigen los Mensajes
es que a Dios no lo tengas por Muerto.

Que pienses en esta Vida
y que Aquí no viene el cuerpo.

Que es el que te retira
para que pierdas lo Eterno.

Que lo Eterno es la Gloria,
donde la vida es sin cuerpo.


***

Libro 21 - Te Habla El Profeta - Tomo III - C2

domingo, 5 de febrero de 2017

Dios es Vivo, Dios no es muerto

En Sueño Profético decían:

Dudar del Poder de Dios es no saber lo que es Dios. Que esta duda la heredan de generación en generación.

Dijo uno:

La duda tuvo Perdón cuando Dios anunció su Venida por los Profetas. Aquí podía presentarse duda en el que le faltara creencia de la Existencia de Dios. Pero después de su Venida, su Presencia la tuvieron pobres y ricos, niños y hombres. Que a esta Presencia Le obedecieron los mares, para que el hombre viera que no era poder del hombre, poder de Tierra. Hizo andar al paralítico y buscó a pecadores que querían Conocerlo y no podían Seguirlo por el mal que habían hecho. Pero hoy, con los escritos que hay e imágenes de hombres que vivieron, a los que Dios eligió para que el hombre siga con su Presencia y recuerde las Palabras que dejó en la Tierra:
Mi tiempo se ha cumplido y Me voy con Cuerpo al Padre, pero mi Espíritu siempre estará con el hombre que quiera mi Presencia”. Pues si esto dijo Dios Hombre, y después de su subida al Cielo el hombre venera a tantos santos conocidos, ¿cómo en esta Enseñanza, en la que Dios comunica su Espíritu, pierde el tiempo el hombre desmintiendo y no cundiendo lo que hoy aquí está pasando?

Desperté, oí:

No tiene disculpa el hombre para que cuando muera su cuerpo –después de ocurrir este Caso tantos días, tantos meses y tantos años– presentarse pidiendo este Reino Prometido.

Dios siempre tendrá a un espíritu que mientras que viva el cuerpo pueda decirles a los hombres: “Dios es Vivo, Dios no es muerto”.

Después de Dios vivir con Cuerpo y hacer el hombre todo lo que hizo y que aún lo sigue haciendo, no puede Dios darle Gloria a cambio de este desprecio.


***

Libro 28 - Hechos de Jesús Perdidos Hoy Dictados en Gloria - Tomo V - C6

viernes, 28 de marzo de 2014

Este cuerpo queda muerto

En Sueño Profético hablaba Agustín de Mónica. Decía:

El que dice “Dios me habla”, lo sabe todo el que tenga trato con el Comunicante. El que pecado está haciendo, éste lo sabe; y el que lo vaya a hacer, ya no lo hace; también ve una Fuerza que no es de ahí, y ve claro que esta Fuerza no es de ella. El que la busque por Amor, éste no ve a ella; si sus ojos cierra, éste ve a Dios.

El hombre, cuando coge a otro hombre para que en su nombre diga lo que él le ordena, éste repite lo que le han dicho, pero no puede ser igual al que lo manda. Dios, en el Lugar que coge para hablar, ves que ha estado Él, porque deja algo para que el hombre Lo vea a Él: Poder y Sabiduría.

Este Lugar tiene atracción para retirar del pecado, facilidad de palabra ante una muchedumbre: comparaciones, ejemplos, sus palabras tocan el corazón de quien nunca lo utilizó para ayudar al Prójimo. Todo esto es lo que Él deja impregnado cuando ha estado en el Lugar. Por eso no tienen fuerza las palabras del que niega que aquí Dios habla, del que dice que si tanto le va a hablar; y ya éste busca a otro con la idea de derrotar.

Yo seguiría hablando,
hablando espiritual,
y ella que fuera escribiendo,
escribiendo sin parar,
todo lo que hay en esta Gloria,
que nadie puede contar,
si no es espíritu arrobado,
traído para enseñar
cuando vuelve de esta Gloria
y vida al cuerpo le da,
este cuerpo que se queda
como el enterrado ya.

Desperté, oí:

Este cuerpo queda muerto,
aunque no lo vean ahí.

Este cuerpo queda muerto
porque no hace falta Aquí,
y porque aguarda al espíritu,
que otra vez se vuelve a unir,
y ya materia y espíritu
son los que hablan de Aquí.

Si el hombre pensara esto,
el sufrir de este Lugar,
¿cómo diría palabras,
palabras “pa” molestar?

Molestias que hacen heridas
y que a Dios hacen sangrar.

Si Dios más se comunica,
más debía el hombre amar.
Yo quiero que mucho ame
aquel que pueda pecar,
porque amando como quiero,
otro Agustín será.

AGUSTÍN DE MÓNICA


***

Libro 5 - Dios Comunica y Da Nombres - Tomo I

lunes, 8 de abril de 2013

El que quiere aquí silencio, ya lo tienen Aquí por muerto

En Sueño Profético decían:

Ya es tiempo de que estuviera el mundo enterado de este Contacto de Dios, con Mando a un espíritu que vive con materia. Y que el Contacto es Enseñanza: cómo vivir ahí, para cuando venga el espíritu Aquí.

Esto ya tiene para muchos su tiempo cumplido, que a Dios quieran darle disculpa por el abandono que han tenido a la “Palabra de Dios Diciendo”.

Si está mal el negarla, está peor el desprecio. Que esto es grande sufrir para el Instrumento. Dios le manda fuerzas porque en su actuación ya las va pidiendo.

¡Dios, Poder en Mando, aunque en Imagen no Lo estén viendo!

¡Dios, Poder en aire, aunque el aire esté quieto!

¡Dios, Poder en luz, aunque estrellas veas en el cielo!

¡Dios, Poder en los mares, aunque los mares veas quietos!

¡Dios, Poder en la Tierra para dejar quietud o dejar movimiento!

Si esto lo piensas, ¿qué supone el hombre para todo esto?

Desperté, oí:

Si todo lo que se ha dictado
no puede el hombre con ello,
¿cómo se atreve
a ponerle a Dios silencio
en lo que Dios quiere escándalo?

El que quiere aquí silencio,
ya lo tienen Aquí por muerto.

Al cundir y no callar,
tú vas cundiendo Obediencia.

Y dejando al descubierto
al que no quiere que esto sea.

¡Hombres necios con maldad,
que son los que el Poder de Dios niegan!

¡Hombres que si lo pensaran,
se morían de vergüenza
de ver cómo Dios trata al hombre
y el hombre cómo desprecia!

Si el hombre pensara en Dios,
ponía la mirada en el Cielo
y le salía el Perdón.

Unos oirían respuesta,
y la mayoría no.


***

Libro 17 - Investigaciones a La Verdad - Tomo II - Pág. 222-223-224

jueves, 17 de noviembre de 2011

¿De qué sirve el Evangelio si tienes a Dios por Muerto? - Libro 9 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo I - Pag. 51-52


En Sueño Profético decían:

Por falta de Amor no es comprendido el Mensaje. Si todos amaran, no había duda que esto fuera dicho Aquí. Siempre que Dios quiere hablarle al hombre Aquí, en su Gloria, hay grandes ofensas a Dios, hay persecuciones, hay insultos para el Portavoz, hay negación a reconocer que Dios habla en el Lugar que Dios ha querido que adoren la escucha del Mensaje por ser Instrumento sin defecto a la vista del hombre.

Dijo uno:

Dios presenta el Lugar sin trabucación para el hombre, y les deja ver el fruto. Si el fruto es bueno, el árbol es sano. Si el fruto es bueno, ¿por qué querer apedrear el árbol? Siempre que Dios elige para enseñar de la Vida Eterna, deja ver la Verdad. Si no fuera así, no se ofendía a Dios. Si el Lugar que Dios sale su Palabra no cumpliera el Evangelio con Amor, con ansiedad y con constancia, dejaba sitio para la duda, y Dios no era Dios.

Quede escrito y publicado, que vivir en el Prójimo espiritual y material, siempre con deseos tan sólo de llevar Paz, vestir al desnudo y alimentar al hambriento, esto es Dios su Palabra actuando en acción y resonancia. El que viva así, no necesita estudiar para que vean a Dios ir y venir en su vida.

Otro dijo:

Para que el hombre aceptara que Dios dictaba estos Dictados que quisiera el hombre ver, Aquí se da la respuesta: es respuesta sin amar a Dios, es respuesta desafiando a Dios, es respuesta de hombre ciego que no ama a Dios.

Desperté, oí:

¡Cuánto mal hace el hombre
con no aceptar la Palabra
que Dios dice en otro hombre!

¿De qué sirve el Evangelio
si tienes a Dios por Muerto?

¿De qué sirve tu creencia
si Le niegas su Existencia?

Piensa en el fruto del árbol,
y tendrás siempre presente:
“Aquí fijo no hay engaño”.

Este presente te hará
que vayas tu mal borrando.


***

miércoles, 12 de octubre de 2011

Yo soy el que Me verás cuando dejes muerto el cuerpo - Libro 9 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo I - Pag. 78-79-80


En Sueño Profético oía varias voces juntas que parecían una misma voz. Esto, repetían mucho:

“Que en Tierra se hable de Gloria”.
“Que a la Gloria vengan de la Tierra”.

Dijo uno:

Si muchos amaran, a muchos Dios traería a esta Casa Eterna, a esta Gloria que no elige por no usar la diferencia, por no quitar Libertad a personas que son buenas. Si estas buenas se proponen querer que Dios los elija, también Dios los trae, porque Dios, amando y queriendo ver su Gloria, les da sus Palabras y su Mensaje para que más Lo busquen y más Aquí conozcan, conozcan este Vivir, que sin alimento ni ropa, Dios te los conserva Aquí, Eternos, con pura Gloria; que sin materia, tú ves el cuerpo que Dios los forma con grandes telas, a su ver. Todo es Poder de Gloria, Sustancia de su Poder.

Dijo el mismo:

Si estos Escritos los leyera el que ama, disfrutaba en su amar. Y si no ama, ve a Dios amando y el hombre ofendiendo a Dios. Ve a Dios que no hace de Dios en el castigo, ve a Dios llevando a la Gloria al que le llaman Elegido.

Desperté, oí:

Que en Tierra se hable de Gloria, es lo que quiere Dios del Cielo.

Que en Tierra se sepa de Dios, para el que quiera ir al Cielo.

Que los Elegidos sean hombres buenos que quisieron que Dios les dijera:

“Ven, Yo soy Dios, éste es mi Reino”.

“Yo soy el que me persigue el que dice que soy Bueno”.

“Yo soy el mismo que fue clavado en el Madero”.

“Yo soy el que Me verás cuando dejes muerto el cuerpo”.

“Yo soy el que diré: “Cerrad las puertas del Cielo, que mi Padre me mandó para quitar el Infierno”.

“Y con los grandes azotes agrandaron el Infierno”.


Que lean estos Escritos y que abunden hombres buenos.

Que cuando Dios los elige, es porque antes quisieron.


***