Mostrando entradas con la etiqueta sobran. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta sobran. Mostrar todas las entradas

miércoles, 13 de mayo de 2026

Oídos y vista sobran si primero va el Amor

En Sueño Profético decían:

No son todos los que razonan y tienen que dar razón a otros. Hay quien sabe que la razón no está con él, y razón quiere sujetar.

Dijo uno:

La razón espera de la vista y de los oídos, cuando ojos ven y oídos oyen. Luego, actúa el oír y manda la razón, y la vista sigue recogiendo lo que la razón luego dirá cuando Dios a razón mande. Luego, ya la razón expone lo que la vista y el oír le han llevado. Pero todo esto, si no es de Dios, no dará razón donde razón haya. Por eso, si a los que Dios utiliza de Instrumentos vieran y oyeran, los que tenían que poner razón en estos Instrumentos, pronto darían razón.

Dijo otro que hablaba, no para el Comunicante, estas palabras que Aquí dictamos:

Cuando Dios vivió de Hombre, éstas eran sus primeras Palabras:

“Habrá quien tenga oídos y no oiga, y habrá quien tenga ojos y no vea, porque la falta de Amor los pondrá ciegos y sordos. En cambio, los que Me aman, no necesitan la vista ni los oídos, porque el Amor les habla, les da Luz y ven razón”.

Desperté, oí:

No da razón donde razón hay,
el que vive sin Amor.

Porque se queda sin vista
para las cosas de Dios.

La vista queda ocupada
por soberbia sin razón.

Y se queda con sordera,
sin oír ni comprender
lo que el Instrumento hiciera.

¿Quién mejor para saber,
como Dios del Cielo y Tierra?        

Sabía que sin Amor
nunca la razón darían
a las Palabras de Dios.

Oídos y vista sobran
si primero va el Amor.

***

Libro 13 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo II - C8 

lunes, 18 de septiembre de 2023

Cuando amas a Dios te sobran horas para cundir

En Sueño Profético decían:

Cuando estás seguro de la Existencia de Dios, de que está Vivo, con Cuerpo, en su Reino y en su Gloria, donde espera para entrar, con el Mando de Dios, al que quiera Vida Eterna, no puedes oír dudas que a Dios ofendan y de Él retiren, dándole el sitio al que no hace falta nombrar y sí decir que tiene como vivienda el Infierno.

Dijo un Discípulo de Dios Hombre:

A nosotros, un día nos paró un hombre para preguntarnos cómo poder estar horas con el Maestro. Nuestro contestar fue:

—Mañana, en este mismo sitio y a la misma hora te traeremos la respuesta que nos dé el Maestro.

Cuando llegábamos al Maestro para que nos diera la respuesta, Él ya nos estaba esperando con cara contenta. Estas eran sus Palabras:

—Decidle que las horas están libres, esperando que las quiera el que a Mí quiera seguirme. El pedir que ha hecho es porque cree, y el creer le pone el Amor que mi Padre concede al que quiere ser un Discípulo más. Id a por él mañana, y ya dejará a otros, empezando por su familia, como culebras arrastradas.

Cuando al día siguiente éste llegó al sitio donde estaba el Maestro, estando un trozo retirado de Él, se puso de rodillas diciendo estas palabras:

—Maestro, si lo he hecho mal por darle el tiempo a las cosas de la Tierra, y al que me da la vida no darle el tiempo, si tienes que castigarme, ya me quedo tranquilo, porque pienso que todas las horas eran para la Tierra.

—Ponte de pie y ven cerca de mi Túnica, que es la que lleva mi Cuerpo.

Cuando se acercó, el Brazo del Maestro a su espalda le dio.

—Ya di cuando te pregunten, que eres Discípulo del Maestro.

Desperté, oí:

Cuando se cree y se ama, no puedes oír palabras que a Dios ofendan o duden de que existe Vivo con Cuerpo.

Nosotros, los Discípulos, cuando nos hacían preguntas que al Maestro ofendían, dábamos la espalda aprisa.

Era grande diferencia, cuando nos hacían preguntas como la que en este Mensaje Dios ha mandado dictar, a cuando eran mandadas por espíritus del mal.

Cuando amas a Dios te sobran horas para cundir lo que te dice Dios, Maestro como nosotros le llamábamos porque Él así lo quería.

Un Discípulo de Dios

***

Libro 54 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo VII - C6

jueves, 23 de septiembre de 2021

Si falta el creer, sobran estas Palabras

En Sueño Profético decían:

Se ve que el espíritu está con Dios por la actuación que tiene el cuerpo. Se ve que el espíritu está con Dios porque quiere servir al Prójimo, por saber que el Prójimo es Dios.

Dijo uno:

Si sientes a Dios, oyes que el Prójimo te llama. Que esto lo oyes sin voz, pero algo hacia el Prójimo te lleva. Y tú ya vives alegrías o penas.

Yo conocía al que a Dios llevaba dentro, porque éste siempre estaba haciendo servicio a Dios, sin enfado y contento. Que esto lo vi yo.

Personas “buenas” conocí, y al Prójimo no visitaban. Y si ellos tenían un bien, no querían que el Prójimo los copiara. A éstos yo les quitaba la palabra “bueno”. Bueno es querer que todos tengan el bien que tú tienes. Al que piense así, ya Dios lo prefiere. Que esto, el que quiera, lo puede ver en el Elegido: su disfrutar es servir al Prójimo cada día más. Y ya Dios no lo deja.

Los que están cerca del Elegido, que cojan todos los caminos para deprisa publicar, y así a más enteraran de estas Palabras Divinas que tanta falta le hacen a la Humanidad, que cree que la Cultura de Dios no hace falta ya.

Desperté, oí:

¡Qué alegría es que los demás tengan aquello que tú también tienes!

Decían en la Gloria que bueno sin Prójimo no era bueno.

Que la ley del hombre aquí no se mete, pero Dios así no te quiere.

El que Dios elige dice que, el que da amando a Dios, no sufre. Él vive la alegría del que recibe.

Si esta Enseñanza la aprendieran y la practicaran, empezarían a vivir la Gloria ahí en la Tierra.

Repiten mucho en la Gloria que aprendan esta Enseñanza.

Pero si falta el creer, sobran estas Palabras.

***

Libro 41 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo III - C1 

martes, 2 de junio de 2015

Al hombre le sobran ideas y le falta creencia

En Sueño Profético decían:

Si el hombre estuviera seguro de que le espera otro Mundo después de ese, buscaba al que Dios trae a este Mundo. Porque el que Dios trae no puede equivocarse, ya que entonces no era Dios el que en este Mundo hay.

Si el hombre creyera seguro en los Evangelios no le extrañaba nada lo que le pasara a los Elegidos.

Dijo uno:

Al hombre le sobran ideas y le falta creencia en lo que no ve porque no es materia. Si creyera, antes que las letras, ponía la creencia. Sin creer en la botica tú en la botica no entras a por el medicamento cuando creas que la botica es otro establecimiento más, aunque gran falta te hiciera porque lo esperara el enfermo y tú, con el medicamento, la salvación le dieras. Pues igual es el trato del Elegido, si no crees no buscas, ni aceptas, ni pides al Elegido: “¿Cuál sería mi camino para no perder la Gloria? Porque le agradaría a Dios que yo sufrir no Le diera”.

Si el hombre creyera en este Mundo esperaría y jamás perdería el tiempo en las cosas de la Tierra.

Desperté, oí:

¡Qué cierto que el creer te lleva a la fuente cuando tú quieras beber el agua!

¡Qué cierto que los peligros, si tú los crees, de ellos te alejas!

Y cuando crees que ves un gran cargo siempre haces reverencia.

Es la creencia la que obliga a todo lo de la Tierra a creer lo que no vio, pero que alguien lo cuenta.

Y lo tiene que aceptar con documentos que cuentan la verdad o la mentira, pero pone verdad.

Piensa tan sólo este pensar:

¿Quién puede creer en Dios y en el Mundo espiritual y no buscar al Elegido por no creer que es verdad?

Si creyeran en Dios vivo miedo les daría al pensar: “¿Qué palabras diré yo en el Juicio Final?”

Que a este Juicio tú llegas y ya sabe el tribunal si el Juez Supremo dará castigo o perdonará.

El daño siempre es el mismo cuando te falta el amar.

Y el perdón hay quien lo pide y Él demora su llegar.

Sólo Dios sabe el pedir y si el perdón lo dará.

Pero si hubiera creencia el hombre no olvidaría este Juicio Final.


***

Libro 67 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo VII