En Sueño Profético contaban de un día que el Maestro les habló a sus Discípulos enseñándolos a que conocieran el que más cobijaba espíritus malos, el que más poder tenía para quitarlos de que a Él Lo siguieran, el que más envidia le tenía al que siempre iba siguiendo sus Pasos, el que censuraba al que todo lo dejaba por oír las Palabras que Él daba al que su Obediencia vivía.
Ya dijo uno:
Yo seguiré hablando lo que aquel día nos dijo el Maestro, por estar yo delante. Esto que aquí digo causó tristeza en algunos: “No hace falta que diga que Me ama, aquel que su tiempo a Mí me lo traiga para que Yo le mande. No hace falta que digan que aquél es bueno, cuando mi Padre está viendo que su “buenura” le sirve para apartarlo de mi Presencia. No es bueno el que obedece al hombre y cierra sus oídos a mis Palabras”. Y ya terminó diciendo: “El que más se aparte de Mí y Me ponga en medio el tiempo, éste tiene vestimenta de cordero, pero es lobo. El Amor a mi Padre no necesita tiempo. El cumplir mis Palabras no necesita tiempo. El Amor se encarga de quitar lo lejos. El Amor busca al que le lleve mis Palabras, pero no entretiene al que sí tiene tiempo. Éstos son los que viven con el consejo de los espíritus malos”.
Desperté, oí:
Hubo quien se entristeció
cuando el Maestro les hablaba como Dios.
Cuando les decía Palabras
que ellos estaban viviendo.
Cuando pensaban: “¡es verdad,
en tal sitio roban tiempo!”.
En vez de mandarme a mí
que me entere del Maestro,
me hacen ver y sentir:
“¡pero hay que tener tiempo!”.
Me hacen que haga el vivir
como aquel que vive lejos
y sin a Dios el seguir.
Éstos son los hombres buenos,
que el hombre los clasifica
aunque vayan al Infierno.
Buenos no puedes llamar
sin que les veas sufrimiento
por querer a Dios buscar.
El Amor, si hay distancia,
Él te acortará el camino
y pasarás la montaña.
Porque Dios, si hay Amor,
no oye disculpa en palabras.
Los que oyeron al Maestro,
se les veía en la cara
el que no tenía tiempo
o el que no tenía ganas.
***
Libro 13 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo II - Pág. 68-69-70
lunes, 6 de mayo de 2013
domingo, 5 de mayo de 2013
Apertura de Puertas del Local de la Fundación Ana García de Cuenca
El viernes 3 de mayo a las 20:30, tuvo lugar la apertura de puertas del nuevo local de la Fundación Ana García de Cuenca, donde asistieron sus socios y otras personas interesadas en el Caso.
En él se encuentra toda su Obra, tanto sus Libros y demás soportes audiovisuales, como una exposición de varias pertenencias del Profeta, de un gran valor sentimiental, y que les serán familiares a todo aquél que la conoció en vida.
El local está ubicado en la Plaza Gonzalo de Ayora (Plaza de España), Local 6 (Pasaje).
Os dejo algunas fotos del evento.
¡Esperamos su visita!
En él se encuentra toda su Obra, tanto sus Libros y demás soportes audiovisuales, como una exposición de varias pertenencias del Profeta, de un gran valor sentimiental, y que les serán familiares a todo aquél que la conoció en vida.
El local está ubicado en la Plaza Gonzalo de Ayora (Plaza de España), Local 6 (Pasaje).
Os dejo algunas fotos del evento.
¡Esperamos su visita!
Nacimiento y abundancia Divina de Enseñanza
En Sueño Profético decían:
La Publicación que hoy tiene ella, directa de Aquí, no hay quien la tenga. Y la abundancia, no hay escritor, Teólogo ni literato, que a una cuarta parte llegue. ¡Pero no en oír y escribir!
Escribir, escribe la mano a la vista de cualquiera. Y oír, no oyen ni los oídos del que le ves escribir la mano, oye el espíritu, al estar Aquí dictando, y manda a la inteligencia que puntualice y, en cada Palabra y Tema, haga comprensión para dejar clara la Enseñanza.
Por eso, el valor del Libro es la colocación que ella ya le lleva al editor. Ella manda imprimir con fuerza y apoyo de esta Gloria. Que ya es premio imprimir el nombre del que recibe estas Órdenes.
Dijo uno:
Es premio para el que destaca
el Sol, de la tormenta;
y el fango, de la polvareda;
y la espiga, del ciprés.
Pero el que abraza Tierra,
nada de esto puede ver.
Todo soltarán sus manos,
porque Dios, nada te obliga a coger.
Este nacimiento y abundancia Divina de Enseñanza del espíritu es para todos los que amen, o que no amen y comprender quieran; para que su publicación sirva para el que ame y para el que comprender quiera y se despegue de la Tierra y piense en el traje de la carne, y piense en lo que el traje queda, que ya puede estar rodeado de grandezas y a su cuido la ciencia de la medicina para que no muera, que muerte cuente que llega. Y puede que no deje el tiempo, tiempo para pedir el Perdón o reformar testamento.
Para esto son estos Libros, que su nombre es Evangelio por ser Palabra de Dios en Escrito y en Ejemplo.
Desperté, oí:
Tienen que reconocer,
y que sean los primeros,
que estos Escritos ya bajan
diciendo: “Vengo del Cielo”.
Teólogos, literatos, editores
y hombres que amen al Cielo,
aunque no presenten título,
verán que es Dios
enseñando a quererlo.
Enseñando a hacer un mundo
como Él lo tiene hecho.
Ése, temporal;
éste, Eterno.
Que de Aquí bajó a la Tierra
para que nadie dudara
de que lo espera el Eterno.
La Paz y el Amor de Dios
son toldo que cubre toda la Tierra.
Pero al que le falte Amor,
este toldo lo desprecia.
Pon la mirada en el Cielo
y luego mira la Tierra.
Y verás que Allí hay Vida,
Allí para que entiendas.
Y en la Tierra, la muerte,
que es donde el cuerpo entierras.
***
Libro 17 - Investigaciones a La Verdad - Tomo II - Pag. 5-6-7-8
La Publicación que hoy tiene ella, directa de Aquí, no hay quien la tenga. Y la abundancia, no hay escritor, Teólogo ni literato, que a una cuarta parte llegue. ¡Pero no en oír y escribir!
Escribir, escribe la mano a la vista de cualquiera. Y oír, no oyen ni los oídos del que le ves escribir la mano, oye el espíritu, al estar Aquí dictando, y manda a la inteligencia que puntualice y, en cada Palabra y Tema, haga comprensión para dejar clara la Enseñanza.
Por eso, el valor del Libro es la colocación que ella ya le lleva al editor. Ella manda imprimir con fuerza y apoyo de esta Gloria. Que ya es premio imprimir el nombre del que recibe estas Órdenes.
Dijo uno:
Es premio para el que destaca
el Sol, de la tormenta;
y el fango, de la polvareda;
y la espiga, del ciprés.
Pero el que abraza Tierra,
nada de esto puede ver.
Todo soltarán sus manos,
porque Dios, nada te obliga a coger.
Este nacimiento y abundancia Divina de Enseñanza del espíritu es para todos los que amen, o que no amen y comprender quieran; para que su publicación sirva para el que ame y para el que comprender quiera y se despegue de la Tierra y piense en el traje de la carne, y piense en lo que el traje queda, que ya puede estar rodeado de grandezas y a su cuido la ciencia de la medicina para que no muera, que muerte cuente que llega. Y puede que no deje el tiempo, tiempo para pedir el Perdón o reformar testamento.
Para esto son estos Libros, que su nombre es Evangelio por ser Palabra de Dios en Escrito y en Ejemplo.
Desperté, oí:
Tienen que reconocer,
y que sean los primeros,
que estos Escritos ya bajan
diciendo: “Vengo del Cielo”.
Teólogos, literatos, editores
y hombres que amen al Cielo,
aunque no presenten título,
verán que es Dios
enseñando a quererlo.
Enseñando a hacer un mundo
como Él lo tiene hecho.
Ése, temporal;
éste, Eterno.
Que de Aquí bajó a la Tierra
para que nadie dudara
de que lo espera el Eterno.
La Paz y el Amor de Dios
son toldo que cubre toda la Tierra.
Pero al que le falte Amor,
este toldo lo desprecia.
Pon la mirada en el Cielo
y luego mira la Tierra.
Y verás que Allí hay Vida,
Allí para que entiendas.
Y en la Tierra, la muerte,
que es donde el cuerpo entierras.
***
Libro 17 - Investigaciones a La Verdad - Tomo II - Pag. 5-6-7-8
sábado, 4 de mayo de 2013
Los espíritus del mal no quieren que el hombre aprenda esto
En Sueño Profético decían:
Si los muertos quedaran muertos, Dios no buscaba al hombre ofreciéndole su Reino y suplicándole que huyera del pecado.
Si los muertos quedaran muertos, Dios no baja a la Tierra para dejar que el hombre Lo crucifique.
Si los muertos quedaran muertos, no mandaba Dios estos Mensajes, que muchos son de los que ahí vivieron y el hombre los vio muertos y por muertos los tienen.
Pues éstos están vivos y no están muertos. Y Dios manda que cuenten todo lo que ahí vivieron que pueda servir de ejemplo y de acercarse a Dios.
Si el hombre, su vida ahí acabara, sobraba la conciencia, que es lo más íntimo que te acompaña.
Dijo uno:
Se tiene que hablar de la Existencia Eterna; de que el espíritu es el armazón del cuerpo; y el cuerpo, fachada que llega a deteriorarse. Pero queda el armazón, y el edificio no cae.
El hombre cuida fachada, y al armazón, cada vez golpes más grandes. Siempre te ha puesto la muerte como candil que se le acaba el aceite y ya no puede alumbrarte; y ya no sirve el candil; si quieres, puedes tirarlo.
El espíritu es Luz que cuando suelta la carne ya deja oscuridad –si es de Dios– y su ayuda puede darte con el Mando que dé Dios.
Desperté, oí:
La muerte es a la carne,
porque a todo lo que nace,
muerte tiene que llegarle.
El espíritu la suelta
y al hombre le deja el traje.
Unos, más nuevos que otros.
Pero al cabo del tiempo,
igual verás
al más joven que al más viejo.
De la Vida del espíritu
se debe de ocupar
el hombre de ello.
Porque de Aquí sale el bien
para no perder el Cielo.
Los espíritus del mal no quieren
que el hombre aprenda esto.
***
Libro 17 - Investigaciones a la Verdad - Tomo II - Pág. 123-124
Si los muertos quedaran muertos, Dios no buscaba al hombre ofreciéndole su Reino y suplicándole que huyera del pecado.
Si los muertos quedaran muertos, Dios no baja a la Tierra para dejar que el hombre Lo crucifique.
Si los muertos quedaran muertos, no mandaba Dios estos Mensajes, que muchos son de los que ahí vivieron y el hombre los vio muertos y por muertos los tienen.
Pues éstos están vivos y no están muertos. Y Dios manda que cuenten todo lo que ahí vivieron que pueda servir de ejemplo y de acercarse a Dios.
Si el hombre, su vida ahí acabara, sobraba la conciencia, que es lo más íntimo que te acompaña.
Dijo uno:
Se tiene que hablar de la Existencia Eterna; de que el espíritu es el armazón del cuerpo; y el cuerpo, fachada que llega a deteriorarse. Pero queda el armazón, y el edificio no cae.
El hombre cuida fachada, y al armazón, cada vez golpes más grandes. Siempre te ha puesto la muerte como candil que se le acaba el aceite y ya no puede alumbrarte; y ya no sirve el candil; si quieres, puedes tirarlo.
El espíritu es Luz que cuando suelta la carne ya deja oscuridad –si es de Dios– y su ayuda puede darte con el Mando que dé Dios.
Desperté, oí:
La muerte es a la carne,
porque a todo lo que nace,
muerte tiene que llegarle.
El espíritu la suelta
y al hombre le deja el traje.
Unos, más nuevos que otros.
Pero al cabo del tiempo,
igual verás
al más joven que al más viejo.
De la Vida del espíritu
se debe de ocupar
el hombre de ello.
Porque de Aquí sale el bien
para no perder el Cielo.
Los espíritus del mal no quieren
que el hombre aprenda esto.
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Libro 17 - Investigaciones a la Verdad - Tomo II - Pág. 123-124
viernes, 3 de mayo de 2013
No es suya la tierra ni la recolección
En Sueño Profético decía Dios Hijo:
¡Ay del sembrador que Yo le diera buena cosecha, y quemara la recolección, creyendo que él era el dueño!
¡Ay del hombre que mis Palabras quiera ahogarlas, creyendo que Yo estoy lejos!
Esto lo dice mi Padre, aunque a Mí me estés oyendo.
Ya siguen más hablando, pero ya era otro eco.
Dice uno:
Dios nos da su Poder y su Mando, y hablamos con su Espíritu; pero en estas primeras Palabras de este Dictado, es Él, sin dar la Palabra.
Los espíritus de su Gloria adoramos sus Palabras, y cuando nos da su Espíritu y Palabras, Lo reverenciamos en escucha de su Mensaje; adoración a sus Palabras y reverencia a su escucha.
Todo es Gloria y Dios. Aquí es Dios y Gloria. Dios que su Presencia forma Gloria, y sus palabras son irrevocables. Dios que el hombre Lo llama cuando su mal no tiene remedio. Dios que constantemente recibe desprecios del hombre. Dios, que el mundo lo tiene por los pocos que a él Lo quieren.
Desperté, oí:
Estos pocos que a Él Lo quieren, son los que sufren de ver el sufrir que este Dios tiene.
¡Qué parábolas y sentencias dictan en este Mensaje!
Le dice al sembrador,
que no es suya la tierra,
ni es la recolección.
El sembrar era más suyo,
porque semilla compró.
Pero la tierra y cosecha
estaban mandadas por Dios.
Si la tierra deja estéril,
no hay recolección;
y si hay gran cosecha,
en nada podría quedar
con una nube de piedra.
¿Quién sería el sembrador
para quemar la cosecha?
¡Pues figúrate si da
sus Palabras en cualquiera
y las quiere el hombre ahogar!
El hombre no piensa en Dios,
aunque fuera por condena.
El hombre pide a diario,
que cien diluvios hubiera.
***
Libro 2 - Meditaciones y Palabras Directas con el Padre Eterno - Tomo II - Pag. 28-29
¡Ay del sembrador que Yo le diera buena cosecha, y quemara la recolección, creyendo que él era el dueño!
¡Ay del hombre que mis Palabras quiera ahogarlas, creyendo que Yo estoy lejos!
Esto lo dice mi Padre, aunque a Mí me estés oyendo.
Ya siguen más hablando, pero ya era otro eco.
Dice uno:
Dios nos da su Poder y su Mando, y hablamos con su Espíritu; pero en estas primeras Palabras de este Dictado, es Él, sin dar la Palabra.
Los espíritus de su Gloria adoramos sus Palabras, y cuando nos da su Espíritu y Palabras, Lo reverenciamos en escucha de su Mensaje; adoración a sus Palabras y reverencia a su escucha.
Todo es Gloria y Dios. Aquí es Dios y Gloria. Dios que su Presencia forma Gloria, y sus palabras son irrevocables. Dios que el hombre Lo llama cuando su mal no tiene remedio. Dios que constantemente recibe desprecios del hombre. Dios, que el mundo lo tiene por los pocos que a él Lo quieren.
Desperté, oí:
Estos pocos que a Él Lo quieren, son los que sufren de ver el sufrir que este Dios tiene.
¡Qué parábolas y sentencias dictan en este Mensaje!
Le dice al sembrador,
que no es suya la tierra,
ni es la recolección.
El sembrar era más suyo,
porque semilla compró.
Pero la tierra y cosecha
estaban mandadas por Dios.
Si la tierra deja estéril,
no hay recolección;
y si hay gran cosecha,
en nada podría quedar
con una nube de piedra.
¿Quién sería el sembrador
para quemar la cosecha?
¡Pues figúrate si da
sus Palabras en cualquiera
y las quiere el hombre ahogar!
El hombre no piensa en Dios,
aunque fuera por condena.
El hombre pide a diario,
que cien diluvios hubiera.
***
Libro 2 - Meditaciones y Palabras Directas con el Padre Eterno - Tomo II - Pag. 28-29
jueves, 2 de mayo de 2013
Si no tienes Fe, ahórrate esto: “creo en Dios”
En Sueño Profético decían:
Esto es Enseñanza directa de los espíritus de la Gloria de Dios.
El hombre habla del pecado y no sabe lo que es pecado. El pecado mayor es no escuchar la Palabra de Dios, y escucharla y no ponerla en práctica.
Amar al Prójimo es amar a Dios. Y si no amas al Prójimo, no reverencias a Él.
Tus Palabras dan ganas de oír a Dios, encienden la Fe y dejan rescoldo. El hombre no sabe lo que es la palabra Fe. La palabra Fe es creer en el Todopoderoso. Si no tienes Fe, ahórrate esto: “creo en Dios”. Fe no es estudiar una documentación pidiendo el máximo de datos y afirmar que está bien.
Desperté, oí:
Dios deja la comprobación en la carne.
Este estudio es el que Él autoriza.
Pero meterse en rectificar lo que Dios hace, es ofender al Padre, ofender al Hijo y no aceptar la Venida del Espíritu Santo.
***
Libro 11 - Te Habla El Profeta - Tomo II - Pág. 125-126
Esto es Enseñanza directa de los espíritus de la Gloria de Dios.
El hombre habla del pecado y no sabe lo que es pecado. El pecado mayor es no escuchar la Palabra de Dios, y escucharla y no ponerla en práctica.
Amar al Prójimo es amar a Dios. Y si no amas al Prójimo, no reverencias a Él.
Tus Palabras dan ganas de oír a Dios, encienden la Fe y dejan rescoldo. El hombre no sabe lo que es la palabra Fe. La palabra Fe es creer en el Todopoderoso. Si no tienes Fe, ahórrate esto: “creo en Dios”. Fe no es estudiar una documentación pidiendo el máximo de datos y afirmar que está bien.
Desperté, oí:
Dios deja la comprobación en la carne.
Este estudio es el que Él autoriza.
Pero meterse en rectificar lo que Dios hace, es ofender al Padre, ofender al Hijo y no aceptar la Venida del Espíritu Santo.
***
Libro 11 - Te Habla El Profeta - Tomo II - Pág. 125-126
miércoles, 1 de mayo de 2013
Nosotros caminábamos poniéndonos menos resistencia que a ti te ponen
En Sueño Profético decían:
No saben lo que es predicar. Predicar creen que es enterrar, y bien honda, la Palabra de Dios. El que sabe el Poder que Dios tiene, no le extraña nada de lo que venga de Dios. Es de limpiar y ensuciar, hablar de Dios Poderoso y Único, y poner en duda y no aceptar lo que Él haga. Nosotros caminábamos poniéndonos menos resistencia que a ti te ponen. Esto, si lo comparan con los argumentos tan fáciles que hoy tienen, entendido queda, fáciles de comprender.
Desperté, oí:
Dios, sabiendo lo que el hombre va a decir antes de que lo piense, te manda que escribas al Dictado lo que ningún intelectual podría aprender.
Leer esto y no aceptar, dice mal del que lo lea.
Dice mal, por querer corregir a Dios.
HOY ES DE LOS ONCE
***
Libro 12 - Dios Comunica y Da Nombres - Tomo II - Pág. 91
No saben lo que es predicar. Predicar creen que es enterrar, y bien honda, la Palabra de Dios. El que sabe el Poder que Dios tiene, no le extraña nada de lo que venga de Dios. Es de limpiar y ensuciar, hablar de Dios Poderoso y Único, y poner en duda y no aceptar lo que Él haga. Nosotros caminábamos poniéndonos menos resistencia que a ti te ponen. Esto, si lo comparan con los argumentos tan fáciles que hoy tienen, entendido queda, fáciles de comprender.
Desperté, oí:
Dios, sabiendo lo que el hombre va a decir antes de que lo piense, te manda que escribas al Dictado lo que ningún intelectual podría aprender.
Leer esto y no aceptar, dice mal del que lo lea.
Dice mal, por querer corregir a Dios.
HOY ES DE LOS ONCE
***
Libro 12 - Dios Comunica y Da Nombres - Tomo II - Pág. 91
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