En Sueño Profético decían:
Dios le da Poder para que vea el espíritu. Ella acepta, pero no puede ser engañada por presencia o por palabras.
Dios, cuando da su Enseñanza, antes deja Sabiduría, porque fue pedida con la actuación de su vivir, sin poder saber nada y sí queriendo que Dios siempre fuera en su compaña.
Dijo uno:
Es grande el conocer donde Dios da sus Palabras.
Yo seguí mucho a Juan de Dios, y la duda te quitaba, cuando tú veías que hacía con los enfermos esa vida.
Había veces que quería consolar y no podía, y se pasaba en la cama hasta el día siguiente, que ya veía que el espíritu, en la cara, lo llamaba.
Dios hacía que en unos sitios lo llamaran, porque en él creían. Y en los sitios del espíritu rebelde, lo presentara su cara.
Desperté, oí:
Era el pecado mayor, poner dudas, si este Juan era de Dios.
Había enfermos que ayudaban a aquel que estaba sano, que la vida la llevaba sin ofender nunca al Cielo.
Otros te ponían triste, cuando sus carnes, vendadas, daban un ¡ay! con miedo, para que Dios no sufriera por si el ¡ay! rebeldía llevaba.
Que esta rebeldía, Juan de Dios, su presencia la achicaba.
También había contagios y olores a carne enferma, y sus manos le pedían y las besaban contentos.
Él conocía a los espíritus, aunque esconderse quisieran. Cuando nombraban su nombre, era Dios el que allí había.
Este Mensaje ha sido dictado por un espíritu que siguió a Juan de Dios con el Mando de Dios Único.
***
Libro 26 - Dios Comunica y Da Nombres - Tomo III - C4
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miércoles, 31 de enero de 2018
martes, 24 de diciembre de 2013
Espíritus enfermos, espíritus tentadores y espíritus satánicos
En Sueño Profético hablaban del espíritu y el cuerpo. Nombraban al espíritu poniéndolo como mando del cuerpo. Decían:
El cuerpo obedece siempre al espíritu. La acción y la palabra siempre salen del espíritu.
Hay espíritus enfermos, hay espíritus tentadores y hay espíritus satánicos.
Los enfermos pueden curarse. Los tentadores hacen más daño, porque más te acercan a Satanás.
El espíritu se enferma por no aceptar el sufrimiento y revelarse en contra de Dios; por perder la confianza en el Único que puede darte un Reino Eterno, que es Dios.
El espíritu se enferma cuando vive donde la Paz no puede estar.
El espíritu se enferma cuando la soberbia y la maldad hacen acto de presencia en el cuerpo del hombre. Que esto puede llevarte a ser incurable, que son lo satánicos. Éstos ya se ofrecen al Príncipe de los Demonios, y son por él mandados, robando espíritus para el Infierno.
Desperté, oí:
Los espíritus que están
al servicio de Satanás,
éstos nunca serán perdonados.
Los espíritus enfermos
son cueva de espíritus malignos.
La acción del cuerpo
siempre es mando del espíritu.
–La acción y las palabras–.
El hombre, en vez de decir
“hombre bueno u hombre malo”,
debería decir “espíritu de Dios
o espíritu del diablo”.
Por eso, estas Enseñanzas,
el que las aprende y las vive,
siempre tendrá su espíritu sano.
Al espíritu que vive
la confianza en Dios,
no le llega tentación,
porque sabe que viene
del espíritu malo.
Lo que hace es el bien,
con más fuerza,
y ya nunca será tentado.
***
Libro 18 - Dios No Quiere, Permite - Tomo III
El cuerpo obedece siempre al espíritu. La acción y la palabra siempre salen del espíritu.
Hay espíritus enfermos, hay espíritus tentadores y hay espíritus satánicos.
Los enfermos pueden curarse. Los tentadores hacen más daño, porque más te acercan a Satanás.
El espíritu se enferma por no aceptar el sufrimiento y revelarse en contra de Dios; por perder la confianza en el Único que puede darte un Reino Eterno, que es Dios.
El espíritu se enferma cuando vive donde la Paz no puede estar.
El espíritu se enferma cuando la soberbia y la maldad hacen acto de presencia en el cuerpo del hombre. Que esto puede llevarte a ser incurable, que son lo satánicos. Éstos ya se ofrecen al Príncipe de los Demonios, y son por él mandados, robando espíritus para el Infierno.
Desperté, oí:
Los espíritus que están
al servicio de Satanás,
éstos nunca serán perdonados.
Los espíritus enfermos
son cueva de espíritus malignos.
La acción del cuerpo
siempre es mando del espíritu.
–La acción y las palabras–.
El hombre, en vez de decir
“hombre bueno u hombre malo”,
debería decir “espíritu de Dios
o espíritu del diablo”.
Por eso, estas Enseñanzas,
el que las aprende y las vive,
siempre tendrá su espíritu sano.
Al espíritu que vive
la confianza en Dios,
no le llega tentación,
porque sabe que viene
del espíritu malo.
Lo que hace es el bien,
con más fuerza,
y ya nunca será tentado.
***
Libro 18 - Dios No Quiere, Permite - Tomo III
sábado, 26 de octubre de 2013
Inocente e infantil
En sueño Profético vi a muchos niños.
Dijo uno:
Los niños son espíritus limpios. Éstos tienen que ser enseñados y cuidados por espíritus que amen a Dios. El niño es secante que empapa antes el mal que el bien. El niño se debe acercar a lo Divino y hay que enseñarlo a que lo material es después de lo Eterno. Dios, cuando vivió de Hombre y Profeta, sus Palabras eran también para los niños.
Yo presencié, no sólo una vez, querer apartarlos de los mayores y estas Palabras oír todos del Maestro:
“Dejad a los niños que mis Palabras quieran oír; que el que las oiga, jamás irá en contra de mi Padre, si el mayor lo guía y le hace ver que mis Leyes son las suyas”.
Desperté, oí:
Si el mayor al niño enseñara
cómo se ama a Dios,
éste crecía amando,
y cuando fuera mayor,
no podía hacer pecados,
porque vivía con Dios.
Vivía con su inocencia,
que inocencia quiere Dios,
para entrarlos en su Gloria
y liberarlos del pecador.
Si tú al niño lo cuidas
como hijo que es de Dios,
ya te mandará el salario,
que es Gloria y Bendición.
Bendición que tú recibes
y repartes pa quien quiera
enseñar a todos los niños
que no pierdan su inocencia.
Esta inocencia del niño
sirve aunque seas mayor,
si no quieres retirarte
nunca del lado de Dios.
Dios quiere que el niño crezca,
porque tiene que ser hombre,
pero el niño puede ser niño
aunque lo vean de hombre.
Dios al hombre recomienda
que no pierda su inocencia.
Inocencia “censurá”
por quien no ama de verdad.
El que a este Dios mucho ama,
la inocencia la derrama,
la derrama sin pensar
que niño lo pueden llamar.
Si este Dios quiere que seas
inocente e infantil,
es el camino que tienes
para que llegues Aquí.
***
Libro 11 - Te Habla El Profeta - Tomo II - Pág. 25-26-27
Dijo uno:
Los niños son espíritus limpios. Éstos tienen que ser enseñados y cuidados por espíritus que amen a Dios. El niño es secante que empapa antes el mal que el bien. El niño se debe acercar a lo Divino y hay que enseñarlo a que lo material es después de lo Eterno. Dios, cuando vivió de Hombre y Profeta, sus Palabras eran también para los niños.
Yo presencié, no sólo una vez, querer apartarlos de los mayores y estas Palabras oír todos del Maestro:
“Dejad a los niños que mis Palabras quieran oír; que el que las oiga, jamás irá en contra de mi Padre, si el mayor lo guía y le hace ver que mis Leyes son las suyas”.
Desperté, oí:
Si el mayor al niño enseñara
cómo se ama a Dios,
éste crecía amando,
y cuando fuera mayor,
no podía hacer pecados,
porque vivía con Dios.
Vivía con su inocencia,
que inocencia quiere Dios,
para entrarlos en su Gloria
y liberarlos del pecador.
Si tú al niño lo cuidas
como hijo que es de Dios,
ya te mandará el salario,
que es Gloria y Bendición.
Bendición que tú recibes
y repartes pa quien quiera
enseñar a todos los niños
que no pierdan su inocencia.
Esta inocencia del niño
sirve aunque seas mayor,
si no quieres retirarte
nunca del lado de Dios.
Dios quiere que el niño crezca,
porque tiene que ser hombre,
pero el niño puede ser niño
aunque lo vean de hombre.
Dios al hombre recomienda
que no pierda su inocencia.
Inocencia “censurá”
por quien no ama de verdad.
El que a este Dios mucho ama,
la inocencia la derrama,
la derrama sin pensar
que niño lo pueden llamar.
Si este Dios quiere que seas
inocente e infantil,
es el camino que tienes
para que llegues Aquí.
***
Libro 11 - Te Habla El Profeta - Tomo II - Pág. 25-26-27
sábado, 4 de mayo de 2013
Los espíritus del mal no quieren que el hombre aprenda esto
En Sueño Profético decían:
Si los muertos quedaran muertos, Dios no buscaba al hombre ofreciéndole su Reino y suplicándole que huyera del pecado.
Si los muertos quedaran muertos, Dios no baja a la Tierra para dejar que el hombre Lo crucifique.
Si los muertos quedaran muertos, no mandaba Dios estos Mensajes, que muchos son de los que ahí vivieron y el hombre los vio muertos y por muertos los tienen.
Pues éstos están vivos y no están muertos. Y Dios manda que cuenten todo lo que ahí vivieron que pueda servir de ejemplo y de acercarse a Dios.
Si el hombre, su vida ahí acabara, sobraba la conciencia, que es lo más íntimo que te acompaña.
Dijo uno:
Se tiene que hablar de la Existencia Eterna; de que el espíritu es el armazón del cuerpo; y el cuerpo, fachada que llega a deteriorarse. Pero queda el armazón, y el edificio no cae.
El hombre cuida fachada, y al armazón, cada vez golpes más grandes. Siempre te ha puesto la muerte como candil que se le acaba el aceite y ya no puede alumbrarte; y ya no sirve el candil; si quieres, puedes tirarlo.
El espíritu es Luz que cuando suelta la carne ya deja oscuridad –si es de Dios– y su ayuda puede darte con el Mando que dé Dios.
Desperté, oí:
La muerte es a la carne,
porque a todo lo que nace,
muerte tiene que llegarle.
El espíritu la suelta
y al hombre le deja el traje.
Unos, más nuevos que otros.
Pero al cabo del tiempo,
igual verás
al más joven que al más viejo.
De la Vida del espíritu
se debe de ocupar
el hombre de ello.
Porque de Aquí sale el bien
para no perder el Cielo.
Los espíritus del mal no quieren
que el hombre aprenda esto.
***
Libro 17 - Investigaciones a la Verdad - Tomo II - Pág. 123-124
Si los muertos quedaran muertos, Dios no buscaba al hombre ofreciéndole su Reino y suplicándole que huyera del pecado.
Si los muertos quedaran muertos, Dios no baja a la Tierra para dejar que el hombre Lo crucifique.
Si los muertos quedaran muertos, no mandaba Dios estos Mensajes, que muchos son de los que ahí vivieron y el hombre los vio muertos y por muertos los tienen.
Pues éstos están vivos y no están muertos. Y Dios manda que cuenten todo lo que ahí vivieron que pueda servir de ejemplo y de acercarse a Dios.
Si el hombre, su vida ahí acabara, sobraba la conciencia, que es lo más íntimo que te acompaña.
Dijo uno:
Se tiene que hablar de la Existencia Eterna; de que el espíritu es el armazón del cuerpo; y el cuerpo, fachada que llega a deteriorarse. Pero queda el armazón, y el edificio no cae.
El hombre cuida fachada, y al armazón, cada vez golpes más grandes. Siempre te ha puesto la muerte como candil que se le acaba el aceite y ya no puede alumbrarte; y ya no sirve el candil; si quieres, puedes tirarlo.
El espíritu es Luz que cuando suelta la carne ya deja oscuridad –si es de Dios– y su ayuda puede darte con el Mando que dé Dios.
Desperté, oí:
La muerte es a la carne,
porque a todo lo que nace,
muerte tiene que llegarle.
El espíritu la suelta
y al hombre le deja el traje.
Unos, más nuevos que otros.
Pero al cabo del tiempo,
igual verás
al más joven que al más viejo.
De la Vida del espíritu
se debe de ocupar
el hombre de ello.
Porque de Aquí sale el bien
para no perder el Cielo.
Los espíritus del mal no quieren
que el hombre aprenda esto.
***
Libro 17 - Investigaciones a la Verdad - Tomo II - Pág. 123-124
miércoles, 17 de abril de 2013
Los espíritus del mal, te retiran de lo bueno y te llevan al fracaso
En Sueño Profético decían:
Este Mensaje enseña, pero tienes que querer ser enseñado. Este Mensaje comprende mejor lo que en Gloria han hablado, el que tiene seguridad de que viven espíritus malos. ¡Que no sólo tienen vida aquellos que murieron santos!
Pues si crees en éstos, tienes que tener cuidado. Porque el poder de ellos hará que diga tu lengua lo que nunca habías pensado, y que tus manos lleguen a meterte encarcelado, y que en una obra de Dios digan ellos: “es del diablo”. Te hacen que tires oro, y plomo cojas a cambio. Te retiran de lo bueno y te llevan al fracaso. Y quieren condenación porque de allí van mandados.
Pues si esto hace el demonio –perseguir y hacer daño de Infierno–, ¿qué intentará hacer con el que Dios trae a su Reino? Cielo que viven los hombres y no necesitan cuerpo. Cielo que ya dice: Dios. Como Infierno: demonio.
Todo el que mire al Cielo y mande glorias, o sea, pidiendo, ya antes le dio su premio y oyó su eco, aunque este eco no había salido aún del cuerpo.
Desperté, oí:
Nadie podrá enseñarte mejor
del bien o del mal,
que el que Dios Aquí Él enseña.
Mirar al Cielo y mandar glorias
es de un bien que tú hiciste
y Dios te premia.
Y si la mirada fue para pedirle,
también te premia,
porque a Él fuiste.
Mira al Cielo,
y que acompañen palabras
que nadie sienta su eco.
Este consejo es de Gloria,
dicho en Arrobo.
Ahora aquí queda puesto:
“Señor, que yo no sea engañado
por espíritus del Infierno”.
“Que mi poder sea mayor
que el engañar que me dieron”.
“Hazme vasallo tuyo
aunque viva el sufrimiento”.
“Porque sólo eres Tú
el que me das el consuelo”.
¡Tienes que amar mucho a Dios
para esto comprenderlo!
***
Libro 17 - Investigaciones a la Verdad - Tomo II - Pág. 127-128-129
Este Mensaje enseña, pero tienes que querer ser enseñado. Este Mensaje comprende mejor lo que en Gloria han hablado, el que tiene seguridad de que viven espíritus malos. ¡Que no sólo tienen vida aquellos que murieron santos!
Pues si crees en éstos, tienes que tener cuidado. Porque el poder de ellos hará que diga tu lengua lo que nunca habías pensado, y que tus manos lleguen a meterte encarcelado, y que en una obra de Dios digan ellos: “es del diablo”. Te hacen que tires oro, y plomo cojas a cambio. Te retiran de lo bueno y te llevan al fracaso. Y quieren condenación porque de allí van mandados.
Pues si esto hace el demonio –perseguir y hacer daño de Infierno–, ¿qué intentará hacer con el que Dios trae a su Reino? Cielo que viven los hombres y no necesitan cuerpo. Cielo que ya dice: Dios. Como Infierno: demonio.
Todo el que mire al Cielo y mande glorias, o sea, pidiendo, ya antes le dio su premio y oyó su eco, aunque este eco no había salido aún del cuerpo.
Desperté, oí:
Nadie podrá enseñarte mejor
del bien o del mal,
que el que Dios Aquí Él enseña.
Mirar al Cielo y mandar glorias
es de un bien que tú hiciste
y Dios te premia.
Y si la mirada fue para pedirle,
también te premia,
porque a Él fuiste.
Mira al Cielo,
y que acompañen palabras
que nadie sienta su eco.
Este consejo es de Gloria,
dicho en Arrobo.
Ahora aquí queda puesto:
“Señor, que yo no sea engañado
por espíritus del Infierno”.
“Que mi poder sea mayor
que el engañar que me dieron”.
“Hazme vasallo tuyo
aunque viva el sufrimiento”.
“Porque sólo eres Tú
el que me das el consuelo”.
¡Tienes que amar mucho a Dios
para esto comprenderlo!
***
Libro 17 - Investigaciones a la Verdad - Tomo II - Pág. 127-128-129
martes, 7 de agosto de 2012
La serenidad y la Paz, derrota a los espíritus del mal
En Sueño Profético decían:
Los espíritus del mal buscan el triunfo para robar la Paz. La serenidad y la Paz los derrota.
Dijo uno:
No hubo más polémicas, que cuando Dios vivió de Hombre. Si no hubiera sido Dios, no Lo persiguen, no Lo insultan y no hay fariseos ni hipócritas para Él. Pero los espíritus del mal Lo perseguían, porque Dios los dejaba para que fueran conocidos. Los dejó hasta que los vieron hacer el crimen en el mismo Dios. Éstos, hoy, no están en su Gloria, y Dios sigue siendo el mismo Dios, el mismo que no perdona al que dé crucifixión.
Dijo otro:
Los Discípulos, más sufrían, cuando veían al Maestro y ellos tenían que guardar silencio, que este silencio Él decía que era escándalo. Varias veces dijo:
“No hay escándalo mayor, que el callar de un inocente. Guardad la Paz, que nunca os separéis de Mí y Yo esté entre vosotros. Así es como lo manda mi Padre. Ya, mi Padre en Mí, reparte la Paz. No dejéis la Paz, que Yo seré Dios por los siglos sin fin”.
Desperté, oí:
No hay prueba mayor de Confianza en Dios, que practicar la Paz.
La Paz te quitará oscuridades.
Con la Paz, ya te confías, y arreglo vendrá del Cielo.
Los espíritus del mal van buscando los triunfos para Paz alborotar.
Todo el que cree y ama, vive confiado en Dios.
Y ve pasar injusticia con el triunfo de Dios.
El hombre hace injusticia olvidándose de Dios.
Y Dios le paga injusticia dándole condenación.
Que antes de que suelten materia, ya están apartados por Dios.
Sigue viviendo su Paz, y ya obedeces a Dios.
Que el callar de un inocente es escándalo mayor.
***
Libro 10 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo I - Pag. 151-152-153
Los espíritus del mal buscan el triunfo para robar la Paz. La serenidad y la Paz los derrota.
Dijo uno:
No hubo más polémicas, que cuando Dios vivió de Hombre. Si no hubiera sido Dios, no Lo persiguen, no Lo insultan y no hay fariseos ni hipócritas para Él. Pero los espíritus del mal Lo perseguían, porque Dios los dejaba para que fueran conocidos. Los dejó hasta que los vieron hacer el crimen en el mismo Dios. Éstos, hoy, no están en su Gloria, y Dios sigue siendo el mismo Dios, el mismo que no perdona al que dé crucifixión.
Dijo otro:
Los Discípulos, más sufrían, cuando veían al Maestro y ellos tenían que guardar silencio, que este silencio Él decía que era escándalo. Varias veces dijo:
“No hay escándalo mayor, que el callar de un inocente. Guardad la Paz, que nunca os separéis de Mí y Yo esté entre vosotros. Así es como lo manda mi Padre. Ya, mi Padre en Mí, reparte la Paz. No dejéis la Paz, que Yo seré Dios por los siglos sin fin”.
Desperté, oí:
No hay prueba mayor de Confianza en Dios, que practicar la Paz.
La Paz te quitará oscuridades.
Con la Paz, ya te confías, y arreglo vendrá del Cielo.
Los espíritus del mal van buscando los triunfos para Paz alborotar.
Todo el que cree y ama, vive confiado en Dios.
Y ve pasar injusticia con el triunfo de Dios.
El hombre hace injusticia olvidándose de Dios.
Y Dios le paga injusticia dándole condenación.
Que antes de que suelten materia, ya están apartados por Dios.
Sigue viviendo su Paz, y ya obedeces a Dios.
Que el callar de un inocente es escándalo mayor.
***
Libro 10 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo I - Pag. 151-152-153
jueves, 28 de junio de 2012
Espíritus con materia y sin materia
En este Sueño Profético explicaban de la Gloria. Decían:
La Gloria es Gloria porque está Dios en Espíritu y en Esencia. Este Dios Padre estaba en Espíritu –Y está con los arcángeles, ángeles, serafines, querubines y todo su ejército, creados por Dios Padre. Estos innumerables espíritus fueron creados sin materia para la Gloria de Dios. Mucho, mucho más tarde fue creado el mundo material, y ya el espíritu tenía que tener materia. Al morir esta materia, si el espíritu está con Dios, este espíritu entra en la Gloria, y ya coge el nombre de santo. Todos éstos, hechos y nombrados por Dios, viven en esta Gloria, pero no pueden vivir con materia, puesto que unos fueron creados sin materia y otros la soltaron.
Dios Hijo se hizo Hombre. Esto fue Voluntad del Padre que era el mismo Dios. Dios quiso enseñar al hombre. Dios quiso que el hombre viera que se podía ser hombre y amar a Dios. Dios se hizo Materia para que el Padre se comunicara al hombre. El Hijo hablaba lo que el Padre hablaba en Él. Su Nombre fue: “Dios Hombre y Profeta”. Si no hubiera sido Hombre, no podía ser Profeta.
Desperté, oí:
Todos los que Dios Padre habló en ellos antes de la Venida del Hijo, fueron Profetas.
Profeta es, Dios hablando en un espíritu cuando aún vive con materia.
El espíritu que no ha vivido con materia, no puede enseñar al espíritu que vive con ella.
Por eso tiene que ser desprender el espíritu de la carne, traerlo a este mundo espiritual y hacer que este mismo espíritu vuelva a la materia, pero ya enseñado de Aquí.
Esto, por más que el hombre no quiera, su nombre es Profeta.
Este nombre lo puso Dios Padre porque iba a hablar en Dios Hijo, que esto es el mismo Dios.
Al hombre no debía de extrañarle que Dios se comunicara y que le hablara al hombre.
Al hombre debía de extrañarle que el hombre no amara a Dios.
***
Libro 1 - Meditaciones y Palabras Directas con el Padre Eterno - Tomo I - Pag. 28-29
La Gloria es Gloria porque está Dios en Espíritu y en Esencia. Este Dios Padre estaba en Espíritu –Y está con los arcángeles, ángeles, serafines, querubines y todo su ejército, creados por Dios Padre. Estos innumerables espíritus fueron creados sin materia para la Gloria de Dios. Mucho, mucho más tarde fue creado el mundo material, y ya el espíritu tenía que tener materia. Al morir esta materia, si el espíritu está con Dios, este espíritu entra en la Gloria, y ya coge el nombre de santo. Todos éstos, hechos y nombrados por Dios, viven en esta Gloria, pero no pueden vivir con materia, puesto que unos fueron creados sin materia y otros la soltaron.
Dios Hijo se hizo Hombre. Esto fue Voluntad del Padre que era el mismo Dios. Dios quiso enseñar al hombre. Dios quiso que el hombre viera que se podía ser hombre y amar a Dios. Dios se hizo Materia para que el Padre se comunicara al hombre. El Hijo hablaba lo que el Padre hablaba en Él. Su Nombre fue: “Dios Hombre y Profeta”. Si no hubiera sido Hombre, no podía ser Profeta.
Desperté, oí:
Todos los que Dios Padre habló en ellos antes de la Venida del Hijo, fueron Profetas.
Profeta es, Dios hablando en un espíritu cuando aún vive con materia.
El espíritu que no ha vivido con materia, no puede enseñar al espíritu que vive con ella.
Por eso tiene que ser desprender el espíritu de la carne, traerlo a este mundo espiritual y hacer que este mismo espíritu vuelva a la materia, pero ya enseñado de Aquí.
Esto, por más que el hombre no quiera, su nombre es Profeta.
Este nombre lo puso Dios Padre porque iba a hablar en Dios Hijo, que esto es el mismo Dios.
Al hombre no debía de extrañarle que Dios se comunicara y que le hablara al hombre.
Al hombre debía de extrañarle que el hombre no amara a Dios.
***
Libro 1 - Meditaciones y Palabras Directas con el Padre Eterno - Tomo I - Pag. 28-29
lunes, 20 de junio de 2011
La oración mueve a los espíritus - Libro 1 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo I - Pag. 214-215
En Sueño Profético hablaban de la oración. Decían:
La oración es imprescindible para tener a Dios contento y ponerte en comunicación con Él. La oración te quita de que peques. La oración sirve para quitar, al que está pecando, del pecado. La oración mueve a los espíritus. Los espíritus de la Gloria de Dios oyen los ruegos de ahí, y estos espíritus piden al Padre, y el Padre es el que concede. Estos espíritus no ruegan al Padre como la oración no sea para Honra de Dios. La oración dicha por la persona que no cumple la Palabra de Dios, no es oída Aquí.
Dijo una mujer:
La oración dicha en el Prójimo es la que más le llega a Dios. Ésta era la mía:
Señor, visito al enfermo para que Tú me visites.
Señor, tendré paciencia, para que en mi casa reine la Paz, y habiendo Paz, Tú me visites.
Señor, doy mi pan al hambriento para que el Tuyo no me falte.
Señor, seré guarda de mi cuerpo para que mi carne no sirva de escándalo.
Señor, nunca te echaré culpa de contrariedades que me vengan aquí en la Tierra.
Señor, lo que si te pido, si Tú quieres, es darme la Gloria.
Desperté, oí:
Si haciendo esto, rezas el Padre Nuestro y el Ave María, no sufras si no has rezado el Rosario algún día.
Dios quiere que la oración sea dicha en el pensamiento y en el Prójimo en acción.
El rezo es el acento de una palabra bien dicha.
Pon primero la palabra y luego acentúala.
***
sábado, 17 de julio de 2010
Para que no fueran confundidos - Libro 28 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo V - Pag. 176-177-178-179
En Sueño Profético hablaban de los Espíritus de Dios y de los malos espíritus:
Los Espíritus de Dios, nunca te quitarán del Camino de Dios, ni en consejo ni en acción. Cuando sientas mal consejo, ya no actúa Dios. El espíritu del mal se te entra, poniendo distracción, ofreciendo grandezas y poniendo pereza a la ayuda que tú puedas dar en lo que tus fuerzas puedan.
Dijo uno:
Por falta de esta Enseñanza, que Dios siempre está mandando en Elegidos que a Él buscaron, el hombre no sabe responder en contra del mal ofrecido por espíritus satánicos. Luego están los que se ofrecen a vivir la ley de Luzbel, que estos persiguen al que más cerca de Dios esté, para ensuciar la Palabra de Dios con sus actuaciones.
Jesús dijo a sus Discípulos:
No entréis en sitios que por la misma puerta sale el que a mi Padre no quiere, ni cree en Mí, porque vuestros cuerpos pueden ensuciar el Espíritu, y ya os juzgarán como a ellos. Los Espíritus son los dueños de los cuerpos. Cosa que haga el cuerpo, ya va del Espíritu.
Aprended a enseñar, que mi Enseñanza no es para vosotros, porque vuestro Espíritu ha buscado el Reino de mi Padre en Mí, y ya siempre juntos estaremos. Haced que vea al que quiere vivir vuestra vida, que no confunda que no sois mis Discípulos, por actuar como actúa el que no Me quiere.
Desperté, oí:
Era este Arrobo de grande Enseñanza, diciendo Palabras que el Maestro dijo a sus Discípulos.
Para que no fueran confundidos con los que vivían en su contra.
Decían, que había tentaciones y perseguidores de Espíritus, para retirar del Camino de la Verdad de esta Vida.
Y que luego estaban los ofrecidos a Satanás, para retirar espíritus, con el engaño, del Camino de la Salvación.
La palabra "no es malo" te hacía ver paisajes que tú también los aceptabas, si tú no rechazabas lo que Dios no admite en sus Mandamientos.
Aprende de sus Discípulos y di lo que ellos oyeron de su Maestro.
No entréis en sitios que por la misma puerta sale el que a mi Padre no quiere ni cree en Mí.
Porque vuestro cuerpo puede ensuciar al Espíritu, y ya os juzgarán como a ellos.
***
jueves, 15 de julio de 2010
Si no obedezco, ya me persiguen los espíritus malos - Libro 41 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo III - Pag. 50-51-52
En Sueño Profético decían:
Dios contesta a la llamada que es llamada con Amor. Que este contestar lo entiende el que también ama a Dios. Si no ama no entiende, y contesta con ofensas para Dios.
Amando y aceptando ya das confianza a Dios. Y hace que te sientas un Amor que te hace pensar: “Esto será lo mejor. Si Él sabe que yo en Él confío ya me allanará el camino que difícil lo veo yo”. Esto es confiar en el Poder de Dios.
Dijo uno:
¡Qué falta le hace al hombre que meditara las Palabras que dicen en la Gloria, para que aprendiera a pedir a Dios y a oír su respuesta! Y para que también pensara: “Cuando Dios elije y manda sus Palabras, si yo no las obedezco, estoy de Dios apartado, y ya me persiguen los espíritus malos”.
Los espíritus malos tienen fuerza si a Dios no estás amando. Si Lo estás amando, intentan llegar haciéndote ver que cambies de vida, que dejes el sitio de Dios y que vivas tu vida. Que esto llega a tu espíritu y te mortifica si sientes Amor; si esto no sientes, es que eres enemigo de Dios.
Desperté, oí:
Que cada día sea esta Enseñanza más cundida.
Que esto es para el bien del Mundo, que tiene a Dios en olvido.
Decían en la Gloria que aceptar y despreciar era señal de Amor grande.
Aceptar lo que te venga; y despreciar al que a Dios no quiera.
Esto ya tiene Altura y Poder de Dios, que acerca y aparta.
Acerca al que busca compaña de Dios; y retira al que está en contra de Dios.
Hay que seguir buscando para cundir que este Caso está pasando.
Que Dios dará Sentir y Poder para conocer a los espíritus que no son de Él.
El que crea estas Palabras la obediencia la agranda.
***
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