domingo, 27 de noviembre de 2022

Esto te quita penas y te da alegrías

En Sueño Profético decían:

La falta de Amor a Dios es la culpable de que lo que dice el Elegido quede como pluma en el aire, como si lo hubiera dicho uno que Dios no le hable y sin cargo que mande. Porque si tiene cargo de director o jefe, el mando lo cogen dando gracias y contentos, porque si no el despido pueden tenerlo.

Dijo uno:

No obedecer al que Dios manda es despreciar la Enseñanza que Dios enseña en su Reino. Y faltando esta obediencia, ya nada te vendrá bueno.

El que tiene tus poderes te ha dado alegría con la forma de presentar y hablar de esta Grandeza Divina. Esto te quita penas y te da alegrías, porque ves que todo te lo consulta.

Desperté, oí:

El que se ha nombrado es refugio de tu sufrimiento.

Y todo te lo consulta por creer que Esto es del Cielo.

Aquí, cada día, el escándalo será mayor, porque se puede ver que Esto es de Dios.

Cree más el que todo lo consulta con el Elegido.

Ya que este Caso hoy es único, de cuerpo y de espíritu.

De cuerpo, el Prójimo lo está diciendo con la entrega en ayudar al hambriento.

Y de espíritu, estos Mensajes lo están diciendo.

Obediencia al Elegido es no querer perder el Reino que Dios le tiene, al hombre, prometido.  

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Libro 41 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo III - C3

sábado, 26 de noviembre de 2022

Enseña más la acción que las palabras

En Sueño Profético decían:

Enseña más la acción que las palabras. La acción ya hace que se digan las palabras. Esto, en las cosas de Dios. Las cosas del hombre admiten engaño. Las cosas de Dios rechazan el engaño.

Dijo uno:

Hace más daño utilizar la Palabra de Dios sin sentirla, que no nombrar a Dios y hacer la vida de incrédulo. Éste, el solo se declara y el que quiere lo sigue, y el que no, le da la espalda. Pero el fariseo y el hipócrita, éstos utilizan el nombre de Dios para ponerse honores y vivir explotando la Palabrada Dios y, con su maldad, ensuciando el Evangelio.

Desperté, oí:

Cuando actúa Dios,

la acción hace callarte.

Pensad: si Dios no actuara,

esta repuesta no daría.

La paciencia siempre sobra,

y la que sobra

espera otro momento

que paciencia falta hiciera.

A todo se le da paso

para mantener la Paz

y que a Dios no llegue enfado.

Es cierto que la acción

enseña más que las palabras.

Si te ven acudir al Prójimo

y levantar al caído,

el que te vea,

ya le pone las palabras

que Aquí dictan:

¡Qué ejemplo de obediencia

y de Amor a Dios va dando,

que aunque no diga las palabras,

se ve que es cristiano!

Jesús dijo a sus Discípulos:

El que os siga, diga mi Nombre cuando vea las obras de caridad que con Amor vais haciendo”.

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Libro 31 - Te Habla El Profeta - Tomo IV - Cierre de Libro

viernes, 25 de noviembre de 2022

¿Quién crees tú?

En Sueño Profético hablaban del trabajo que al Elegido le cuesta enseñar al hombre que viva sin ofender a Dios, con su mal comportamiento y poniendo su contra a lo que no puede aceptar del Cielo.

Dijo uno:

Ahí cumple y enseña todo lo que el hombre dice que hay que aprender, que parte de esta enseñanza, por no decir toda, va en contra de los Diez Mandamientos. Si el hombre hiciera un recuento de todo lo que hace al día para evitar el pecado no viviría tranquilo cuando, andando o sentado, pensara escenas que hizo o que estaba planteando con su dura conciencia y con su espíritu sucio. Sucio porque a Dios no cumple. Con lo fácil que sería amar a Dios lo primero, con lo sencillo que es comprender a este Cielo.

El Mundo con su pecado a Dios quiere esconder, pero Dios formará diluvio con agua, con sequía o con fuego. Siendo su Poder mandado ya el nombre no hace falta ponerlo.

Hasta que el hombre no enseñe lo de Dios lo primero el Mundo irá de espaldas con sus pecados y con sus inventos.

Desperté, oí:

Coge lápiz y papel y apunta las veces que al día oyes el nombre de Dios.

Y debajo ve poniendo la caridad, hecha por Dios, con el que has visto caído y tu ayuda lo levantó.

Pero no olvides poner los favores que recibes a cambio de tu vivir.

¿Quién crees tú que te deja ver la claridad del nuevo día?

¿Quién crees tú que te manda la vida día a día?

Pues después de esto pon ya con letras más chicas para que nadie las lea:

 “Señor, he vivido mal y quieres que me arrepienta cuando Tú, con un diluvio, dejabas al hombre sin Tierra”.

Esto no son amenazas son palabras con sentencias.

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Libro 67 - Meditaciones y Palabras Directas Con El Padre Eterno - Tomo VII