martes, 24 de diciembre de 2013

Espíritus enfermos, espíritus tentadores y espíritus satánicos

En Sueño Profético hablaban del espíritu y el cuerpo. Nombraban al espíritu poniéndolo como mando del cuerpo. Decían:

El cuerpo obedece siempre al espíritu. La acción y la palabra siempre salen del espíritu.

Hay espíritus enfermos, hay espíritus tentadores y hay espíritus satánicos.

Los enfermos pueden curarse. Los tentadores hacen más daño, porque más te acercan a Satanás.

El espíritu se enferma por no aceptar el sufrimiento y revelarse en contra de Dios; por perder la confianza en el Único que puede darte un Reino Eterno, que es Dios.

El espíritu se enferma cuando vive donde la Paz no puede estar.

El espíritu se enferma cuando la soberbia y la maldad hacen acto de presencia en el cuerpo del hombre. Que esto puede llevarte a ser incurable, que son lo satánicos. Éstos ya se ofrecen al Príncipe de los Demonios, y son por él mandados, robando espíritus para el Infierno.

Desperté, oí:

Los espíritus que están
al servicio de Satanás,
éstos nunca serán perdonados.

Los espíritus enfermos
son cueva de espíritus malignos.

La acción del cuerpo
siempre es mando del espíritu.

–La acción y las palabras–.

El hombre, en vez de decir
“hombre bueno u hombre malo”,
debería decir “espíritu de Dios
o espíritu del diablo”.

Por eso, estas Enseñanzas,
el que las aprende y las vive,
siempre tendrá su espíritu sano.

Al espíritu que vive
la confianza en Dios,
no le llega tentación,
porque sabe que viene
del espíritu malo.

Lo que hace es el bien,
con más fuerza,
y ya nunca será tentado.


***


Libro 18 - Dios No Quiere, Permite - Tomo III